lunes, 23 de noviembre de 2015

LUIS DEL VAL: «Cuando escribo una novela lo hago porque tengo una necesidad de contar una historia, no pienso en los lectores».



Esta semana traigo al blog la entrevista que le hice recientemente al escritor zaragozano Luis del Val Velilla (Zaragoza, 1944). Tuve la oportunidad de conocerlo en la gala de entrega del I Premio Internacional de Novela Solar de Samaniego, en la que departí con él entre vino y anécdotas sobre el fabulista Samaniego. Nuevamente, esta vez en Valencia, repetimos complicidad hasta el punto de emocionarnos con temas personales que quedarán entre él y yo. Confío en que quienes lean esta entrevista no piensen que solo hablamos de futbol y de mujeres más que de su novela. Para quienes no le conozcan, decir que Luis del Val ha compaginado su labor como periodista y escritor.
   Ya desde muy joven se decantó por el periodismo y su trayectoria profesional ha estado estrechamente vinculada al mundo de la radio y por la que ha recibido varios galardones como el Micrófono de Oro de la Asociación de Profesionales de Radio y Televisión o el Premio Ondas en 1990 y 2002. En lo literario, destacar el Premio Café Gijón de Novela en 1988 con ‘Buenos días, señor ministro’, el Premio Ateneo de Sevilla de Novela con ‘Las amigas imperfectas’ en 2003, o el Premio Logroño de Novela 2012 con ‘Reunión de amigas’.


Coméntenos esa frase suya que he leído de que las mujeres son más interesantes desde el punto de vista literario.

Sí, porque son más complejas; el hombre es una persona que se proyecta hacia el exterior y la mujer es un ser que se proyecta hacia el exterior y hacia el interior y es mucho más previsible. Yo, cuando hablo con mi hija que pertenece a la otra generación y nos queremos mucho, y además es editora y tenemos el mismo oficio, hablo con ella una media de 4 o 5 minutos, cuando habla con mi mujer están entre 17 y 20 minutos, ¿por qué? Porque tienen una visión mucho más compleja y más rica de la realidad, nosotros vamos a lo nuestro, esto, lo otro…, en cambio las mujeres descienden al detalle, y en el detalle y en los matices está a veces la vida que a los hombres nos pasa inadvertida.
Parece que no te he convencido.

Sí, sí, estaba pensando en las conversaciones que tengo con hombres y mujeres.

En eso que llamamos relaciones amorosas, el macho es un macho que ancestralmente es un macho polinizador, que es el macho polinizador tiene como mandato de la especia polinizar cuantas más hembras mejor, de ahí vienen esos líos del adulterio, nos hemos vuelto monógamos hace poco, durante cientos de miles de años el macho ha sido polinizador, de cualquier hembra que se pusiera a su disposición porque así venía bien para la reproducción de la especie. La mujer, en cambio, es monógama, mucho más monógama, es la que cuida a la especia, es la que se preocupa. ¿Cómo te diría yo? Si en una final de copa Valencia-Barcelona o Valencia-Real Madrid los hombres estuvieran en toda Valencia y en toda Barcelona o en todo Madrid bañando a los niños y hubiese un penalti el porcentaje de niños ahogados seria fastuoso porque irían a ver la repetición de la jugada, protestarían o no del árbitro, se desgañitarían delante del televisor y los niños se ahogarían en la bañera.

Y perderíamos una generación.

Perderíamos una generación; es decir, las mujeres sí que están capacitadas para ver la televisión, cuidar al niño, atender al teléfono, incluso darle la vuelta a la tortilla de patatas porque tienen una mente mucho más poliédrica que la nuestra. En las relaciones sentimentales, el hombre tiene el objetivo de polinizar y la mujer quiere más cosas, quiere cenar, quiere bailar, quiere conversar, quiere hablar, quiere estar. Entonces, el chico está impaciente: a ver si acabamos de cenar, a ver si terminamos de bailar, a ver cuándo nos vamos para polinizar, y este es un elemento que en los chicos y las chicas a veces los queremos olvidar, pero está ahí y existe, y de ahí la riqueza también de las relaciones del macho y la hembra.

Me encanta la comparación futbolística, estaba pensando que esto es como si los hombres fuéramos Cristiano Ronaldo y las mujeres Pep Guardiola.

No lo sé…, si, puede ser, puede ser. Los hombres quieren tirar a puerta, efectivamente, muy bien.

¿Qué proporción diría que hay en esta novela de historia, romanticismo e intriga?

Yo creo que a un 33 por cien de cada uno, y el otro 1 por cien que cada uno lo ponga de lo que quiera.

¿Obedece a algún guiño personal el que los personajes centrales, Mario Cifuentes y Cintia Soraluce, sean un septuagenario y una treintañera, además de la diferencia generacional?

Obedece a que, efectivamente, hay un despeño entre dos generaciones que yo quería juntar precisamente en una  labor común.

Los servicios secretos españoles ¿guardan secretos incómodos de la época de la Transición que es mejor no remover?

Yo creo que todos los servicios secretos de todos los países democráticos guardan secretos incomodos y, como dice la cita al principio del libro, no nos es permitido saberlo todo y a lo mejor es mejor.
Pero si se supieran, ¿interesarían a la sociedad actual, se le daría importancia?

No lo sé, yo creo que en este momento tan superficial y tan frívolo supongo que no.

¿Y al lector medio, cree que le interesa la Transición?

Pues es posible que no, pero yo cuando escribo una novela lo hago porque tengo una necesidad de contar una historia, no pienso en los lectores, si pensara en los lectores si se llevase la novela histórica escribiría una novela histórica, si se llevase la novela erótica escribiría una novela erótica...

O una novela sobre el Real Madrid y el Barcelona, que se lleva mucho… Bueno, era un poco por seguir el ejemplo de antes.

No, no, muy bien, muy bien; el ejemplo está muy bien hecho.

¿Qué supone haber ganado la primera edición del Premio Internacional de Novela Solar de Samaniego?

La oportunidad de tener una promoción extraordinaria que editando el libro de una manera normal no la hubiera tenido. Yo creo que los escritores que, como yo, tenemos la suerte de no tener problemas de publicar, porque nos las admiten, pero no tenemos la promoción, la relevancia que tiene la aparición acompañado de premio y ¿qué significa eso?, significa fundamentalmente: primero, que lectores habituales nuestros se enteran de que hemos sacado una novela que de otra manera no se enterarían y, segundo, que merced a la promoción podemos conseguir lectores que no nos conocían.

Lo ideal sería promocionar los libros en el descanso del Real Madrid-Barcelona, por ejemplo.

Eso es, ahí está.

Muchas gracias y mucha suerte, Luis.

Por Ginés J. Vera

lunes, 16 de noviembre de 2015

ALEJANDRO PEDREGOSA: «El humor está presente en todas mis novelas».



Esta semana entrevisto al novelista y poeta Alejandro Pedregosa. Estudió Filología hispánica y Teoría de la literatura en la Universidad de Granada. Obtuvo el Premio de Novela Corta José Saramago con su primera novela, ‘Paisaje quebrado’ (2004) En 2008 publicó ‘El dueño de su historia’ tras la cual inicia una serie de novelas criminales donde el ambiente y los escenarios adquieren dimensión de personajes. La primera de ellas, ‘Un extraño lugar para morir’, se desarrolla en Pamplona durante las fiestas de San Fermín, mientras que ‘Un mal paso’ sitúa la acción en Santiago de Compostela y en el famoso Camino que lleva su nombre. ‘A pleno Sol’ (2013) es la tercera novela de la serie y está ambientada en la acampada de Indignados que tuvo lugar en la Puerta del Sol en la primavera de 2011. Ha escrito también los libros de poemas: ‘Postales de Grisaburgo y alrededores’ (2000); ‘Retales de un tiempo amarillo (2002); ‘En la inútil frontera’ (2005); ‘Los labios celestes’ (Pre-textos, 2007) con el que obtuvo el Premio Arcipreste de Hita y ‘El tiempo de los bárbaros’ (2013). Precisamente en 2013 publica el libro de relatos ‘La sombra de Caín’ donde se recogen algunas de sus colaboraciones con periódicos como Ideal, Hoy, Sur, El correo o El diario vasco. Le entrevisto por la publicación de su última novela ‘Hotel Mediterráneo’ (Planeta, 2015).

La violencia machista se palpa en la novela, ese tema tan complejo de novelar que es el maltrato y lo que las víctimas perciben a veces de la situación que les toca vivir (con o sin ayuda).

La violencia machista no es el tema principal de la novela pero su presencia funciona como eje que desarrolla la acción. Digamos que es el personaje no presente que hostiga a los demás. Por otro lado el machismo es un tipo de terrorismo, y hasta que las autoridades y la sociedad no pongamos el mismo celo en combatirlo que al resto de terrorismos no avanzaremos nada. No recuerdo que las televisiones en los años ochenta o noventa emitiesen programas donde se ensalzaran los asesinatos de ETA. Hoy, sin embargo, tenemos programas para adolescentes donde hay machismo explícito en todos los discursos. No es cuestión de minutos de silencio ni de condenas políticas, se trata de educar, y educar bien y en igualdad. 

Tratando un tema tan serio como el que hemos dicho hay un toque de humor que creo muy oportuno, no sé qué pensarán los lectores legionarios de ese rollito con la cabra.

El humor está presente en todas mis novelas independientemente del tema que traten. Es una forma de entender la vida. Creo que la risa (sobre todo la que se ríe de nosotros mismos) es redentora. En cuanto a La Legión no sé muy bien qué decirte, jejeje; desde luego no he pretendido ofender a nadie, pero cada uno es libre de molestarse por lo que le dé la gana. Esa es una libertad de las más practicadas en España, la libertad del cabreo.

El personaje de Tamara -en cierto momento- piensa que ‘De cartón piedra’, sea una ‘canción de mierda’…, pero se lo perdonamos. Háblenos de las canciones que aparecen en ‘Hotel Mediterráneo’ a modo de banda sonora, de su elección.

Yo quería que el cancionero de Serrat apareciese en la novela por dos cuestiones muy importantes. La primera: creo que es el cantautor que más y mejor ha cantado a la naturaleza y al mundo rural; y como ya hemos dicho la naturaleza es importante en este libro. En segundo lugar, creo que los personajes de mi novela (El Presidente, por ejemplo) son muy parecidos a los personajes de las canciones de Serrat (El titiritero, Curro el Palmo, Edurne, Lucía...); tienden a trascender, a no ser meros actores de una historia. Aspiran a quedarse a vivir en la memoria de la gente. 

Más allá del protagonista, quiero destacar entre los personajes masculinos al Presidente, su humor socarrón y su ‘lenguaje levemente obsceno’ que tan bien encaja con ellas, con las mujeres del Hotel.

Partimos de que ésta es una novela donde los personajes son tan importantes o más que la propia trama. El Presidente, sin duda, es uno de los personajes más entrañables y carismáticos. Como el resto de habitantes del hotel tienen un pasado poco edificante. El Presidente representa la complejidad de los afectos: ¿se puede llegar a querer a un corrupto? 

‘Hotel Mediterráneo’ ¿es quizá una novela con secretos, silencios y música para restañar las heridas del alma de quien acude a él?

En cierto sentido sí. El Hotel Mediterráneo no es propiamente un Hotel sino una casa de acogida para mujeres en peligro de muerte por violencia machista. Su propia naturaleza de amparo lo hace ser un lugar escondido y lejano. Pero contra lo que pueda parecer, la vida de los habitantes del Hotel es bastante tranquila y yo diría que incluso alegre... hasta que surge un problema y eso cambia todo.

Hay un guiño en un momento de la narración a esa necesidad, cuando no dependencia, de las comodidades y servicios de la sociedad moderna a pesar de lo bucólico del lugar; por ejemplo, un centro de salud si se tienen hijos pequeños.

(Risas). Sí, en la última década y potenciado por la crisis hay una especie de fulgor por volver a lo rural. Y me parece bien, pero creo que muchos urbanitas tienen una visión idílica del campo que no se corresponde con la realidad. La vida rural no es fácil ni cómoda. A menudo no nos damos cuenta de que nuestro grado de sociabilización en la ciudad es muy elevado y creemos que es lo normal. Para nada. Si te vas a vivir al campo o a un pueblo pequeño es conveniente que te guste el silencio y la soledad... pero mucho.

Muchas gracias y mucha suerte, Alejandro.

Por Ginés J. Vera.

lunes, 9 de noviembre de 2015

ELOY MORENO: «La trama es todo».



Esta es la tercera vez que entrevisto a Eloy Moreno, se nota. Nos abrazamos nada más vernos, en la puerta del hotel donde me concedió esta entrevista desenfadada aunque no lo parezca. Hubo risas, complicidades, papas fritas (ya que era la hora de la comida) y dedicatoria. Para quienes no le conozcan, además de los enlaces al pie de las dos entrevistas anteriores, decir que es de Castellón de la Plana (1976). Que su primera novela ‘El bolígrafo de gel verde’ tuvo una enorme acogida tras autopublicarla primero y contar con el sello de Espasa editorial más tarde. En 2013 publicó ‘Lo que encontré bajo el sofá’ también con la misma editorial, a la que siguió el libro de relatos ‘Cuentos para entender el mundo’ en navidades de 2014. Le entrevisto por su tercera novela, ‘El regalo’ (Ediciones B, 2015).

La novela comienza con una escena divertida, un padre y una hija que le pide que le cuente un cuento. Leemos el cuento y luego la historia tras el cuento. 

Yo acabo cada día con mi hija, con un cuento, la historia no pero el cuento sí. Entonces, cada día con mi niña acabo con un cuento, por eso pensé que era una buena forma de empezar un libro empezar con un cuento, la historia es el libro en sí mismo, es lo que hago con mi hija.

De hecho, además de esa escena que me dices que es tan cotidiana para ti, también veo que hay un personaje de alguna manera relacionado con tu trabajo como informático, y dado que tus novelas suelen basarse tanto en la realidad, en los hechos cotidianos, quería preguntarte qué hay de realidad en ‘El regalo’ más allá de lo que ya expuesto. 

Aparte de eso, lo que más es mío es la relación entre padres e hijos, sobre todo esas situaciones como, por ejemplo, lo de que ‘veo a mi padre todo el día pero no le he dicho te quiero’, y algunas situaciones que son tan cotidianas como, por ejemplo, cuando llevas a un niño al colegio y no hablas con él durante el viaje, pasa muchísimas veces, son muy cotidianas, muy reales, están en el libro, pero son historias que están en cualquier vida de cualquier persona.

Te veo muy activo en las redes sociales,  en Facebook concretamente donde me parece haber leído algunas frases que he encontrado en la novela, ¿qué importancia han tenido y tienen para ti los lectores antes y después de este ‘El regalo?

Está hecho de mucha gente, muchas veces yo pregunto en Facebook, por ejemplo, cosas y la gente me cuenta historias y las plasmo, me apoyo mucho en la gente, las he traducido o ambientado en la novela.

Sabes que me gusta destacar alguna frase de las novelas, en la tuya, en ‘El regalo’, he visto varias que me gustaría que nos comentases. Por ejemplo, esa de: ‘aquel tipo comenzó a caerme mal simplemente porque me di cuenta de que en uno de los peores días de mi vida, aquel tipo era feliz’.

Sí, es que hay gente que es feliz en cualquier circunstancia y hay gente que es infeliz en cualquier circunstancia. Yo pienso que debe haber esquimales felices, ¿no? Claro, entonces, tú ves cómo viven, en qué circunstancias, o esa gente nómada que va por el desierto y es feliz. No es el entorno eres tú.

Otra curiosa es: ‘Me di cuenta de que había llegado ese momento de la vida en el que a cada minuto se nos comienza a deshacer el mundo’.

Si, porque llega un momento en la vida en la que dicen que se coleccionan más ausencias que momentos, ¿no?, porque hay cosas que comienzan a deshacerse, que has hecho muchas cosas pero, por ejemplo, la gente a su alrededor se muere o mil cosas; llega un momento en el que se va deshaciendo tu mundo, ahí pone el mundo, pero se refiere al mundo de cada persona, y hay que ver si lo rehaces o te dejas tu llevar con esa perdida.

Como escritor y docente de talleres de escritura me ha llamado la atención esta de: ‘La trama, la trama es lo importante’, evocada por un personaje de escucharlo a su padre. ¿Es cierto, lo es para ti?

La trama es todo, una misma historia contada de distinta forma, con trama o sin trama, o sea una historia contada con trama cambiando simplemente a lo mejor los tiempos cambia la historia totalmente.

Mi preferida, creo que sí la leí en internet es: ‘Cuando un adulto dice algún día significa nunca’.

Es así, es así… Es el día a día. Es que lo hacemos. ¿Cuándo haremos esto? Algún día, ¿cuándo haremos aquello? Algún día…

Cuéntanos algo sobre ‘La isla’, me gusta el guiño cuando leo que en ella no sean mucho de tarjetas de crédito ni de bancos.

La Isla es como esa pregunta de ‘¿qué te gustaría ser de mayor?, La Isla es como quien ha llegado a ser de mayor esa cosa, que es muy raro hoy en día porque todo el mundo que llega a mayor de aquello ni nos acordamos; La Isla es como aquello de quien ha logrado alcanzar sus sueños allí dentro.

Aunque el protagonista sea más de tragarse sin más lo que se escucha en la radio, ¿alguna canción especial que te haya evocado mientras escribías este libro?

Muchísimas, tengo una lista en Spotify, que no la he publicado por tiempo, donde está toda la música que he estado escuchando, donde está por ejemplo Ben Howard, uno de los músicos que me encanta, la voy a publicar para que la escuchen mientras lean el libro también con la que yo he estado escuchando, así que, muchas.

Muchas gracias y mucha suerte, Eloy.

Por Ginés J. Vera.
Otras entrevistas a Eloy Moreno:
http://librosenlamaleta.blogspot.com.es/2013/10/entrevista-eloy-moreno-el-sofa-solo-es.html http://ginesverab.blogspot.com.es/2011/11/entrevista-eloy-moreno-autor-de-el.html

lunes, 2 de noviembre de 2015

IRIA G. PARENTE y SELENE M. PASCUAL: «Lynne no debería ser un personaje con el que te debieras sentir identificado porque está muy dolido».



Entrevisto a dos jóvenes autoras de Madrid, Iria G. Parente (1993), y Vigo,  Selene M. Pascual (1989). Con su primera novela juntas ‘Pétalos de papel’ (2012) colgada gratuitamente en Internet lograron una gran repercusión en las redes sociales y muchos lectores. ‘Alianzas’, primer libro de la trilogía ‘Cuentos de la luna llena’ publicado en 2014 fue seleccionado por Babelia en su lista de las mejores lecturas juveniles del año y ganador de un Templis  a mejor novela nacional perteneciente a saga. Las entrevisto en este caso tras publicar ‘Sueños de piedra’ (Nocturna, 2015) una novela fantástica independiente que escapa al concepto clásico de novela juvenil.

¿Es complicado escribir una novela entre dos y más siendo de corte fantástico?

Parece muy complicado pero es más sencillo de lo que parece, nosotros lo hacemos como si fuera un teatrillo; primero creamos los diálogos de los personajes y a partir de ahí creamos la historia. Nos dividimos los personajes, por ejemplo, en esta novela Selene escribió los diálogos de Arthmael y yo lo de Lynne, aunque ella también interpreta a otros personajes. Un teatro en el que vas escribiendo todos los diálogos y luego lo extrapolas a un archivo de Word y ya escribes la historia de verdad, ya con las acotaciones ambientales, los pensamientos los sentimientos… Así creas la novela como tal, pero las bases son los diálogos. 

Curioso, veo que no es vuestra primera novela conjunta.

Para nosotras escribir es fácil porque llevamos mucho tiempo juntas, se nos ha contagiado el estilo, escribimos prácticamente igual ya que nos conocemos hace diez años; más que autoras somos amigas, hay una complicidad, hay un ánimo de escribir, sobre todo hay un ánimo de pasárnoslos bien. Esto en la literatura, cuando escribes solo, no es así, no tienes a alguien con quien compartir diversiones, estas solo con la pantalla del ordenador, como solo ante el peligro. Con otra persona te puedes poner a tope.

Hablemos de la localización de la novela, el que se sitúe en una isla fantástica, de leyendas, como es Marabilia ¿la hace especial, más sugerente que si fuera en medio de un continente?

El hecho de que sea una isla tiene relación con nuestra anterior novela, en ‘Alianzas’, en  ‘Cuentos de la luna llena’, se ve un continente diferente y esta novela, aunque no es el mismo sitio, sí que es el mismo universo y, de alguna manera, hacemos muchos guiños a ‘Alianzas’; si no te has leído el libro sí que hay ciertos mensajes que te dicen que, por ejemplo, hay sitios en los que hay mujeres reinando, en cambio en Marabilia no hay ninguna; de alguna manera queríamos diferenciarnos de la otra novela, pero a la vez que en un mismo planeta hay situaciones muy diferentes. No solo es que en ‘Alianzas’, por ejemplo, hay una reina a la que todo el mundo respeta, es que si hubiera una reina en Silfos seguramente nadie la respetaría porque es una mujer, porque es un continente muy machista. Queríamos hacer un paralelismo y al mismo tiempo que es un sitio bastante cerrado, al ser una isla eso se ve muchísimo mejor. El hecho de que Lynne quiere salir de allí porque sabe que si sigue en Marabilia le va a costar mucho ser lo que quiere ser, pero si sale tienen muchas posibilidades de convertirse en lo que quiere ser. 

Precisamente quería preguntaros por el personaje de Lynne, ¿hay muchas Lynne en la vida real que necesitan que alguien las anime a continuar, metafóricamente hablando, fuera de Marabilia?

Te sorprendería la de gente… A mí me preocupa.  Leo los comentarios que nos llegan día a día de las redes sociales y me preocupa la cantidad de chicas que me dicen sentirse identificadas con Lynne, me preocupa porque Lynne no debería ser un personaje con el que te debieras sentir identificado porque está muy dolido, está rota por dentro, es un personaje que no cree en sí misma, es un personaje que durante toda su vida le han dicho que solo sirve para ser prostituta; hay chicas que se sienten así, no con el tema de la prostitución, sino que sienten que no pueden querer a nadie, que son insuficientes para el mundo, y yo digo: Chicas, no, cualquiera persona es válida, cualquier persona tiene algo que aportar.
Muchas chicas creen que no valen para algo y la idea de no valer para algo es lo que realmente las va a dejar inmóviles. Entonces, hay que enseñar a las chicas y a los chicos –porque hay chicos que también se han sentido identificados con Lynne porque nos dicen: ‘estoy muy decaído…’–. Hay que romper eso, hay que favorecer el amor de uno mismo, se habla mucho del amor romántico, de las relaciones amorosas en la literatura juvenil, pero poco del amor a uno mismo y creo que es más importante que el amor romántico. 

‘Sueños de piedra’ ha llamado la atención tanto entre los lectores como entre los críticos dentro del género fantástico, pero ¿qué la hace especial según vuestra propia?

Basándome en mi pensamiento y en lo que han dicho, diría que es el mensaje. Mucha gente más que fantasía –porque fantasía está más abierta, en fantasía abierta se habla más de todo–, es el hecho de que sea juvenil. En muchas reseñas de los jóvenes dicen que agradecen que en una novela juvenil se hable de machismo, de prostitución, violencia de género, que la prostitución no tiene que ser mala, pero que la trata de blanca sí lo es, que se hable de esas cosas, de cosas que están ahí afuera y que la literatura juvenil obvia, decide que ‘no, no tranquilos, que esto no va a pasar’. Hay escenas muy duras y la gente no está acostumbrada a eso, a que en literatura juvenil, en el segundo capítulo, haya una violación. Ojala no ocurriese, pero ocurre, y como ocurre vamos a hablar de ello. No es tabú, no creemos en los tabúes, es que creemos que ni la literatura juvenil ni ningún tipo de literatura debería tener tabúes ni censura; nos autocensuramos y es absurdo.
Creo que es eso, que hemos hablado de lo que querido hablar y no hemos tenido ningún tipo de problema ni en el contenido ni en el tono en el que lo queríamos tratar, tampoco hemos endulzado la realidad, si lo hubiéramos hecho, por ejemplo con la prostitución, la trata de blanca o la violencia de género, no solo los lectores sino nosotras mismas nos habríamos sentido como que estábamos siendo irrespetuosas con la realidad. Si hay temas serios debes tratarlos con seriedad incluso si esa seriedad es cruda, si es difícil, debes hacerlo.

¿Al final todo se reduce al poder, a cómo la gente te ve, a cómo reaccionan cuando oyen tu nombre? Lo piensa así Arthmael en la novela, ¿también vosotras?

Sí, yo creo que el mundo se rige mucho por poder y especialmente en las novelas juveniles donde siempre hablan sobre el poder, sobre como el protagonista o la protagonista llega a alcanzar poder dentro de un mundo que no es el suyo; al fin y al cabo, los jóvenes, en este caso Arthmael y Lynnes están a mitad de camino, no son niños no son adultos, entonces la gente no los toma en serio, les pasa a muchos jóvenes; creo que sienten que no los toman en serio. No deja de ser una lucha por el poder, por el poder de llegar a ser adultos, de llegar a tener esa independencia, de poder valerte por ti mismo, de decidir qué es lo que quieres hacer, crear tu propia familia. El poder está en todas partes, incluso nos educan para eso, nos educan para ser el mejor de la clase, el más fuerte, el más inteligente. En la juventud hay una competición terrible por ser lo más y por tener más poder según qué escenarios, pero siempre hay ese estigma, pero también en el mundo adulto. Tu mayor deseo es llegar a ser lo más de lo más, jefe de un departamento o darle a tu familia lo mejor, tener un buen sueldo, eso no deja de ser una lucha por el poder.

Muchas gracias y mucha suerte, Iria y Selene.

Por Ginés J. Vera.