viernes, 14 de mayo de 2021

Agitación. Jorge Freire

Nuestra sociedad no sabe aburrirse. Creo que este podría ser un buen lema para introducir a grandes rasgos el sentir de Agitación (Páginas de espuma), de Jorge Freire

  Con su tercer libro, este filósofo, escritor y articulista ha obtenido el XI Premio Málaga de Ensayo. El subtítulo del libro también ayuda a comprender las líneas de este ensayo: “sobre el mal de la impaciencia”. 

  Entre sus páginas vamos descubriendo que  la sociedad agitada se compone de individuos, de Homo agitatus aquejados por aquel mal desde hace tiempo. No es algo actual, aunque nos lo parezca. Freire señala que  los grupos humanos ejecutamos la agitación para espantar aquello que más nos aterra. Aunque curiosamente, nos habla también de ciertas paradojas, como la de  que “quienes mueven a la agitación no suelen caer en ella”.

  Encontramos en Agitación varias referencias sobre la labor del periodismo en esta cultura de la agitación. Y es que la cultura y la búsqueda del conocimiento también parece habernos agitado a lo largo de la Historia. Aunque algunas veces, más como individuos, caemos en el esnobismo de querer ser los más cultos, de anhelar la libertad total o lo novedoso sin reflexionar sobre el verdadero sentido de esa búsqueda. 

  Agitación de algún modo nos agita internamente, nos acerca a los síntomas y nos propone una suerte de medicina del alma a través de la filosofía. Nos movemos, los Homo agitatus no sabemos ni aburrirnos ni quedarnos quietos; siendo así, detenerse a pensar quizá sea una suerte de redención o de bálsamo insumiso a quienes nos imponen la agitación perpetua hacia unos ideales vacuos. 

  Bajémonos de la rueda del hámster, huyamos del mandato del goce obligatorio impuesto y leamos -pero por el puro placer de leer-, empecemos por qué no por este Agitación y exorcicemos el mal de la impaciencia.

Agitación. Jorge Freire. Páginas de espuma.

martes, 11 de mayo de 2021

Cocina de resistencia. Alberto Chicote

No me he acercado a Cocina de resistencia (Planeta), de Alberto Chicote, por lo mediático de su autor. Aunque a estas alturas, hay que reconocer que tras Karlos Arguiñano, es el más reconocible cocinero de nuestra pequeña pantalla. 

  Decía que me interesó Cocina de resistencia no por el autor, sino por las recetas. Y ya adelanto que no son recetas refinadas, de las de tres estrellas Michelin o alrededores. Desde el título me llamó la atención que fuera un libro de cocina responsable. Cocina de aprovechamiento, vamos. Algo que durante generaciones se hizo por necesidad en muchos hogares españoles y, lo que son las cosas, volvemos a ello con más o menos afición. 

  Chicote presenta el libro animándonos a que sigamos sus pautas como quien transita por un bosque. Hay un camino, una guía, aunque podemos hacer nuestro propio camino. De esta guisa, además de unos consejos fundamentales a la hora de ir a la compra y preparar lo adquirido en casa, nos expone por secciones a leer y a cocinar casi a partes iguales. Donde digo leer subrayo el verbo. 

  Chicote ameniza, por no usar el celebre verbo maridar, cada receta con una anécdota o similar. Nunca ha sido muy panadero, nos asegura en la de tortas de aceite supearomáticas; en la de la salsa mahonesa comenta que esta es una salsa de origen español, una de las grandes salsas básicas incluida en los grandes tratados de cocina internacional. La Inmapizza, por ejemplo, recibe ese nombre porque se la dedica a su mujer... Y aunque también le hace guiños, en otras, a algunos profesionales del sector, me quedo por ejemplo con sus anécdotas de la infancia, como el bizcocho Purita, cuando era un chaval viviendo en Carabanchel, o ese juego con su hermano a la hora de comer canelones. 

  No me olvido de lo importante, el aprovechamiento. Esos restos de cocido para unas croquetas. cómo aprovechar las pechugas de pollo para hacer cachopollos (una versión libre de los escalopes Cordon Bleau) o ese tatín de albaricoques en el que hace una encomiable defensa de la fruta de temporada en un mundo globalizado donde podemos adquirir casi de todo casi todo el año. 

  No me extiendo, mejor os acercáis al libro. A este Cocina de resistencia donde podréis leer y pasar a la acción celebrando sus propuestas culinarias con la manos en la masa. Que las disfrutéis. 


  Alberto Chicote (Madrid, 1969). Soy cocinero y presentador de televisión. Asumí mi primera jefatura de cocina a los 27 años, y a los 30 tomé el mando del restaurante Nodo, donde por primera vez se planteó una cocina de fusión japonesa y española. Más adelante, compaginé esta con la jefatura de Pandelujo, una casa de comidas renovada para el siglo XXI. En 2012 empecé a grabar la edición española de Pesadilla en la cocina, de la que ya van siete temporadas emitidas. Desde entonces, he trabajado en varios programas de éxito como Top chef, ¿Te lo vas a comer?, Dietas a examen o El precio de los alimentos, y he acompañado a los espectadores en las campanadas con las que despedimos cada año. En 2014 abrí mi primer restaurante, Yakitoro, una taberna japonesa con una cocina de fusión española y japonesa. En 2016 abrieron sus puertas una segunda taberna y el restaurante Puertalsol, con una cocina clásica de arraigo madrileño. Tras muchos años de éxito al frente de Yakitoro, a finales del 2020, Inma ―mi mujer, mi compañera y mis manos derecha e izquierda― y yo dejamos su dirección para poner en marcha nuevos proyectos en los que, desde entonces, estamos enfrascados e ilusionados. 

Nota: Los beneficios del libro se destinarán a la World Central Kitchen, la ONG de José Andrés dedicada a acabar con el hambre en el mundo. 

Cocina de resistencia. Alberto Chicote. Ed. Planeta.

martes, 4 de mayo de 2021

Alrededor de la cocina. Susana Pérez

Desde la portada de Alrededor de la cocina (Grijalbo), de Susana Pérez, ya advertimos que lo gastronómico va ser el protagonista de este libro. Y lo es con el permiso tanto de Pérez como de Jesús Cerezo

  A cuatro manos nos tienden un mantel para saborear con los ojos y el paladar este Alrededor de la cocina. De entrante, por cierto, leeremos al novelista Juan Gómez-Jurado en el prólogo. A partir de ahí, se sucederán los platos literarios y fotográficos. Unos relatos escogidos de la cuenta de Instagram de Susana Pérez. La autora y fundadora del blog Webos Fritos nos narra una serie de historias breves entrañables, actuales, evocadoras e inspiradoras donde la cocina de algún modo está muy presente. 

  En algunas de estas la receta que se evoca se muestra en todo su esplendor a modo de invitación para que las y los lectores, si nos animamos, la llevemos a cabo. Las fotografías de Cerezo maridan a la perfección con esos relatos, con esas recetas, captan la esencia, el espíritu de sus protagonistas ya sean personajes vitales o ingredientes culinarios. 

  Relatos como El jardinero de La Magdalena, que nos transportará a Santander; La casa alta, evocando a una abuela croata y su strudel; el titulado La Tour Eiffel con el que viajamos a París; Sábados en el mercadillo de Sesma, acompañando al protagonista a Pamplona; o Tardes de pan y tomate, con un claro guiño a los pueblos y su paisanaje, a las sanas costumbres casi perdidas con la acelerada vida en las ciudades. 

  Pero Alrededor de la cocina es un libro también de recetas, como ya dije, y no encuentro mejor manera de poner el postre a esta reseña que mencionando algunas de las treinta estupendas propuesta de Pérez animando a acercarnos al libro desde lo literario y lo culinario. 

  A disfrutar del risotto de gambas, los contramuslos de pollo en escabeche, del guiso de cerdo con alcachofas o la mousse de chocolate y mandarina. 


Susana Pérez es abogada, pero en su tiempo libre da rienda suelta a su pasión por la cocina. Con Jesús Cerezo tras la cámara, ambos nos invitan a probar maravillosas recetas no solo en este libro, sino en otros como: Vasitos, Recetas de fiesta, Magdalenas o Bizcochos.

Alrededor de la cocina. Susana Pérez. Ed. Grijalbo.

lunes, 26 de abril de 2021

La Cueva. Entrevista a Kaos (Juan Bermúdez)

Este mes de abril, mes del libro por excelencia, tuve el placer de leer La Cueva (Oberón), de Kaos (Juan Bermúdez). Y digo el placer porque fue así. 

  La historia de su protagonista, de Leo, me enganchó desde el principio. Kaos ha tenido el detalle y la gentileza de responderme a unas cuantas preguntas sobre  La Cueva. Desde aquí mi agradecimiento a él y a Alicia Hernández de la editorial Oberón. 

  Respecto a las preguntas que le formulé, quise saber por ejemplo la relación entre esta obra y la titulada La Torre, publicada en 2018. También sobre la curiosa voz narrativa de la novela o algunos guiños literarios, descubriéndome, por ejemplo, que sí que  hay alguna referencia a las novelas de Mundodisco de Terry Pratchett

  Como no podía ser de otra manera, hemos hablado de algunos temas importantes en la novela como la intolerancia o la curiosidad por el mundo exterior. Ello sin olvidarnos de los personajes femeninos o de algunas frases extraídas de la novela como la de que  “las noticias tienen vidas largas en un lugar en que nunca pasa nada, porque no surgen otras historias que desplacen a las anteriores.” 


Kaos, Juan Bermúdez Romero (Granada 1993) es graduado en Bellas Artes por la Universidad de Granada. Ilustrador, novelista y youtuber, en 2018 publicó su primer libro ilustrado, La Torre. También ilustró el cómic Adelita Power, de Abigaíl Frías, en 2016, el cómic Los Familukis, de Carlos Zamorano Rodríguezen 2019, y el poemario Lejos, de Ana Cerezuela, en 2018.

Si queréis leer la entrevista al completo, podéis hacerlo pinchando aquí

La Cueva. Kaos, Juan Bermúdez. Oberón libros.


viernes, 23 de abril de 2021

El campamento. Blue Jeans

En cuanto leí en internet la sinopsis de El campamento (Planeta), de Blue Jeans tuve claro que quería leer esta novela. El género negro, el thriller, me atrae. 

  Tengo por casa una novela del autor, una por leer, así que tras El campamento ha cobrado enteros que la rescate y la lea. Porque El campamento, como decía, es un thriller. Uno que evoca a una obra a la que uno de los personajes alude. Diez negritos, de Agatha Christie. Más que hablar de las similitudes os avanzo que la trama narrada en contrapunto, saltando del presente al pasado, potencia la intriga, la tensión argumental. 

  Los diez coprotagonistas (a los que habría que sumar una pareja de monitores y el millonario organizador del Campamento Godoy) han sido seleccionados de entre miles de jóvenes del país. Esas cinco chicas y cinco chicos menores de 23 años destacan por sus respectivos talentos, por su popularidad. Tienen seguidores, followers, aunque durante el tiempo que dure en campamento una de las reglas es nada de móviles ni comunicación con el exterior. Aislados en diez cabañas en los Pirineos, lejos de la civilización, trabarán amistades y alguna ojeriza, otro ingrediente clave cuando la rutina se rompe con la irrupción de la muerte. 

  Uno de los jóvenes muere y como en una carrera contrarreloj surgen las dudas, las acusaciones, las sospechas y algunos secretos enterrados saldrán a la luz. Porque en cierto modo quien más quien menos tiene algo que guarda, que solo saben las personas más íntimas. Creo que las RRSS y lo que subimos a ellas, a veces inconscientemente de su poder, de su “memoria” a pesar de que luego nos arrepintamos, es uno de los temas que pone de relieve Blue Jeans en este El campamento. Eso y la naturaleza humana, como otras novelas de la propia Agatha Christie, como Asesinato en el Orient Express o como en obras más recientes… Léase El método Gronholm o Perfectos desconocidos

  Diez jóvenes en un campamento aislado en los Pirineos, sin móviles ni internet; una muerte en extrañas circunstancias; más incógnitas que respuestas… El campamento nos atrapa en la telaraña de Blue Jeans conteniendo el aliento al final de cada capítulo, envenenados por llegar a ese final de película no apto para todos los públicos.


Blue Jeans (Sevilla, 1978) es el seudónimo de Francisco de Paula Fernández. Licenciado en Periodismo, actualmente residiendo en Madrid, es uno de los autores españoles con más seguidores en las redes sociales. Su primera novela, Canciones para Paula, le convirtió en un referente de la literatura juvenil. Posteriormente, le siguieron dos novelas más, ¿Sabes que te quiero? y Cállame con un beso, para conformar su primera trilogía, Su serie El Club de los Incomprendidos, formada por ¡Buenos días, princesa!, No sonrías, que me enamoro, ¿Puedo soñar contigo? y Tengo un secreto: el diario de Meri ha sido traducida a varios idiomas y adaptada al cine donde ha tenido un gran éxito de público. Blue Jean inició una serie de thriller juvenil con La chica invisible  a la que le siguió El puzle de cristal y La promesa de Julia. Su trayectoria ha sido reconocida con el prestigioso Premio Cervantes Chico 2013.

El campamento. Blue Jeans. Ed. Planeta.

martes, 20 de abril de 2021

Salud con razón. Dra. Judit Soto

Llega a las librerías Salud con razón (Paidós), de la Dra. Judit Soto, y lo hace en un momento clave. Sí, porque hasta que el celebérrimo CoVi llegase a nuestras vidas uno de los grandes problemas de salud no solo de España sino de los países occidentales eran las enfermedades cardiovasculares. 

  Las estadísticas son demoledoras. La pandemia ha dejado huella y, con suerte, regresaremos a cierta normalidad sanitaria. Una normalidad que nos habla de  las enfermedades cardiovasculares como principales causantes de la mortalidad. También de las secuelas de estas y otras patologías relacionadas con nuestros hábitos de vida poco saludable. Porque tal y como nos ilustra la Dra. Soto en Salud con razón conocemos los mecanismos por los cuales esas enfermedades dañan nuestro organismo y, por tanto, cómo prevenirlas. 

  Salud con razón repasa conceptos como la salud, los prejuicios adquiridos, cuáles son las enfermedades asociadas al bienestar (o a su pérdida), cuál es el resultado de una mala dieta o si es tan "milagrosa" la célebre Dieta Mediterránea. No ha de asustar leer qué es la hipertensión o cómo podemos prevenirla, como tampoco las enfermedades asociadas a elevados niveles de colesterol, grasas saturadas, la hiperglucemia o el síndrome metabólico.  Salud con razón mira con optimismo a quienes nos acerquemos a este libro. 

  La bibliografía queda al final, para quienes quieran consultar las fuentes y estudios científicos en una era marcada por las fake news, sobre todo en temas de salud. Nada nuevo, en eso estaremos de acuerdo. Hay una cuarta parte en Salud con razón  que también quiero destacar, es la que incorpora 30 recetas inspiradas en la Dieta Mediterránea. ¿Por qué? Porque nos hemos acostumbrados a que si no nos duele nada estamos bien, y las enfermedades cardiovasculares a veces juegan al despiste, cuando avisan suele ser demasiado tarde. Pero nunca es tarde para cuidarse, para prevenir y mejorar nuestra calidad de vida. 

  Las recetas, como decía, inciden en el hecho de que cuidarnos ni debe ni tiene por qué ser aburrido o complicado. Un poco más de fruta, verdura, frutos secos, algo de ejercicio y restringir hábitos nocivos es la mejor medicina como seguro nos aconsejaría Hipócrates si estuviera por aquí. Y de gustarle la cocina seguro que también querría hincarle el diente a un gazpacho de cerezas, a un ratatouille, a un falafel con salsa tahini o a una naranja helada

  Empecemos a cuidarnos hoy para tener una estupenda calidad de vida desde hoy hasta el máximo que podamos. 


  Judit Soto (Barcelona, 1994) es médico, graduada en Medicina por la Universidad Autónoma de Barcelona y máster en Nutrición Clínica y Endocrinología. Apasionada tanto de la cocina como de la nutrición, unió ambas aficiones en su cuenta de Instagram (@dracookinghealthy) y en un blog bajo el mismo título. Dedicada a la divulgación en los ámbitos de su especialidad, Soto es también autora de Recetas sin fibra, donde habla sobre cómo prevenir y mejorar enfermedades con una buena alimentación.

Salud con razón. Dra. Judit Soto. Paidós.

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Come comida real. Carlos Ríos

jueves, 15 de abril de 2021

A tumba abierta. Joe Hill

Nada más abrir el libro A tumba abierta (Nocturna), de Joe Hill, superado el índice, el hijo de Stephen King nos regala una deliciosa introducción llamada: ¿Quién es tu padre? En ella no solo habla de su relación con aquel. 

  También de sus lecturas, de cómo llegó a ser escritor. Porque Hill es un novelista superventas como lo atestiguan títulos como Cuernos (2010), NOS4A2: Nosferatu (2013) —adaptada a la televisión por AMC— o Fuego (2016). 

  En esa introducción nos habla de una especie de juego al que les gustaba jugar a ambos, a King y a Hill cuando este era pequeño. Uno que tiene que ver con la película  El diablo sobre ruedas de Spilberg. Quizá por eso la portada y el primer relato que encabeza estos trece es Acelera. Escrito a cuatro manos con su padre evoca a ese otro relato Duelo que sirviera de inspiración al cineasta y al propio Hill. HBO prepara la adaptación de esta novela corta, Acelera, con lo que su lectura nos resultará doblemente atractiva. Entre este Acelera y el último de los relatos, En la hierba alta, coescrito también con su padre (además de que sirvió de inspiración para la película estrenada en 2019 por Netflix, encontramos once historias terroríficas. 

  El terror de lo cotidiano, de conflictos humanos, de situaciones verosímiles incluso cuando algunos elementos fantásticos se nos aparezcan como tras la niebla, en el andén de un tren o en nuestro propio hogar. Quizá sorprenda el aura de misticismo en El diablo en la escalera. Quizá nos invite a pensar sobre lo simbólico en La estación de Wolverton. Hay ternura en los personajes de Junto a las aguas plateadas del lago Champlain cuando hallan lo que parece un plesiosaurio. 

  En cambio, se me antoja casi lovecraftiano el desarrollo de El carrusel de las sombras. El terror psicológico es el verdadero protagonista en La huella dactilar, Rosas o Queda libre por la intensidad narrativa y el tratamiento de Hill de los horrores cotidianos, de nuestros miedos inconfesos. Sin ser demasiado crítico, creo que Tuiteando desde el Circo de los Muertos tiene un buen formato aunque quizá el final sea ligeramente predecible. 

  Trece relatos componen como decía este A tumba abierta, trece historias no aptas para timoratos/as o supersticiosos/as. Trece inquietantes puertas abiertas al horror, al miedo, a lo siniestro y lo fantasmagórico de la naturaleza humana con Joe Hill como maestro de ceremonias. 

A tumba abierta. Joe Hill. Nocturna ediciones. Traducción: Pilar Ramírez Tello y Manuel de los Reyes

lunes, 12 de abril de 2021

Entrevista a Vicente Andújar. Tres republicanos

Mi entrevistado esta semana no es un autor más. Vicente Andújar y yo nos conocimos en una librería mítica de Valencia mientras él escribía Tres republicanos. Tuve la oportunidad de leer el manuscrito antes de que viera la luz y, por descontado, me he comprometido con él a participar en alguna presentación si la pandemia nos da la oportunidad necesaria. 
  Tres republicanos es una novela sobre tres personas que en el texto son personajes por exigencias del guion. Los protagonistas y sus historias narrada en esta novela son reales. Como dice la sinopsis, "frente al derecho a olvidar Tres republicanos apela al deber de recordarlos (...)" 
  Dejo a Vicente y a sus palabras para que nos hable sobre esta novela, sobre estos Tres republicanos.

P.: Tres republicanos es tu primera novela. ¿Cómo surgió la idea de escribirla? ¿Creo que es en cierto modo un homenaje a los personajes que aparecen en ella?

R.: En mi casa, como en la de mi mujer y en la de tantas familias que padecieron la posguerra, nunca pudieron olvidar las circunstancias que acompañaron al franquismo: la represión, los campos de concentración, las cartillas de racionamiento, el miedo a los delatores, los juicios sumarísimos o la marca social que se imponía a los “rojos”. Eran conversaciones todavía en voz baja pese a que los años iban transcurriendo. Es increíble la forma en que permaneció el miedo tanto tiempo. 

  Tuve la idea de escribir sobre todo aquello a partir del año 2007, cuando se aprobó la Ley de Memoria Histórica. Si recuerdas, fue el expresidente Rodríguez Zapatero quien la llevó al Congreso. Esa ley reconocía los derechos de aquellos que padecieron persecución o violencia durante la dictadura. Fue un impulso definitivo para poner mi grano de arena y contar lo que les sucedió a nuestros abuelos y a otros familiares. 

  De modo que esta novela pretende ser un tributo a ellos y por extensión a los cientos de miles que sufrieron la represión del autodenominado “bando nacional”. Cuando me planteé la idea de escribir este relato me pregunté muchas veces: ¿para qué?… Ya hay muchos libros de historia que hablan de esto, pensé, y también muchas novelas sobre los represaliados. ¿Qué podría yo aportar que no estuviese dicho?… Al final, entendí que la Memoria es lo que permite conocerlos, recordarlos con sus nombres y apellidos, que sus vidas lleguen a nosotros. Es su memoria, no la historia la que nos posibilita comprender a tantas personas anónimas. 

P.: Háblanos de los escenarios en los que transita la trama de esta novela. Muchos son significativos, aunque me quedo con el del puerto de Alicante a finales de marzo del 39.

R.: Dámaso Cabanillas y Francisco Martín, mi abuelo y el de mi mujer, combatieron en lo que se ha dado en llamar “los frentes olvidados”. Las batallas en el frente extremeño-andaluz: Pozoblanco, Peñarroya, Mérida o la de Toledo, frente sur del Tajo, tuvieron su propia tragedia y repercusión, pero fueron eclipsadas por otras más importantes y decisivas como las de Madrid, Barcelona o la batalla del Ebro. José Serrano, primo de mi abuela, por su perfil político y militar, estuvo en diferentes frentes y situaciones. La más significativa es sin duda su salida al exilio desde el puerto de Alicante a bordo del navío Stanbrook hacia Orán. Sobre la singladura trágica de aquel barco podemos encontrar multitud de referencias y relatos, sin embargo, lo que les esperaba a aquellos pasajeros, José Serrano entre ellos, era más desgarrador todavía: los trabajos forzados en los campos de concentración del norte de África. 

P.: Tres republicanos, como comentaba, es la historia de tres personas reales, tres hombres enfrentados a un destino adverso de un pasado histórico más reciente de lo que pensamos. Pero en tu novela también hay personajes femeninos, como Juana o Florencia, con capítulos propios. ¿Nos hablas de ellas?

R.: Por supuesto. No podíamos olvidarlas, tenían que estar presentes de cualquier forma, pues fueron ellas las que sufrieron la soledad, el miedo continuo de los que, quedaron fuera de la cárcel, esperando siempre la peor noticia. Ellas soportaron el peso de los hijos y, en muchas ocasiones, las vejaciones de sus propios vecinos. 

  Creo que nuestras abuelas, tanto Juana como Florencia, fueron verdaderas heroínas. Las circunstancias trágicas a las que tuvieron que enfrentarse fueron muy dolorosas. Ya no están con nosotros ninguna de las dos, pero tuvimos la fortuna de escuchar su testimonio directo y tratar, si esto fuese posible, de reflejarlo en Tres republicanos. Ahora, visto en perspectiva, creo que sus historias deberían haber tenido más vuelo. Bueno tal vez lo remedie con un relato sobre “Republicanas”.

P.: Hablar de la posguerra tras el conflicto del 36 al 39 es hablar de la represión, pero también del exilio. En Tres republicanos se hace patente mostrándonos el devenir de quienes huían a Francia y, especialmente, de quienes sí encontraron un suelo amigo en México. ¿Qué puedes adelantarnos de ello al hilo de tu novela?

R.: La entrada de las tropas de Franco en Barcelona provocó una salida desesperada hacia Francia. Fue un éxodo inimaginable, casi 500.000 personas fueron empujadas a abandonar España. El miedo a las represalias generó una especie de estampida que colapsó todas las vías de comunicación, más tarde un gran número de ellos serían repatriados por el gobierno francés. Después, con la caída de Madrid, a finales de marzo, se produjo la salida definitiva de compatriotas del país. 

  Alicante se convirtió en el último lugar posible para salir de España. Solo unos cientos pudieron escapar de los bombardeos de la ciudad y del campo de concentración de Los Almendros, el lugar que les esperaba a los que no pudieron subir a bordo de los últimos barcos que zarparon: “África Trader”, “Lezardrieux”, Marítime” o “Stanbrook”. Desde los campos de concentración de Argel algunos pudieron emigrar a México, un país solidario con la República Española que acogió a todos cuantos pudieron llegar.

P.: Tres republicanos está contada bajo una voz omnisciente. Sobrevuela cada escenario, cada capítulo, parece abrazar en un hilo común a los tres protagonistas en una misma historia. Los pasajes más emotivos me llevan a preguntarte por la fase de documentación para encarar la vida y su final. Creo que conservas documentos de la época que de algún modo leemos transcritos en tu novela. ¿Es así?

R.: En efecto, pude recopilar información de fuentes muy diversas: del Centro Documental de la Memoria Histórica, de la Fundación Pablo Iglesias, de la Fundación Largo Caballero. Esa parte de búsqueda de información fue muy gratificante. 

  Las cartas que enviaba Serrano a sus amigos en España son testimonios magníficos para entender la lucha política en el exilio, pero especialmente los sumarios judiciales de nuestros abuelos. En ellos se observa la falta de legitimidad de aquellos juicios, sin ninguna garantía procesal que los sostuviese. Era emocionante observar cómo los testimonios orales de nuestras abuelas y madres se veían refrendados por la documentación que íbamos consiguiendo. He tratado de construir una trama argumental que diese homogeneidad a esos documentos. 

P.: Me gustaría que nos hablases de las citas que encabezan cada una de las partes en las que divides tu novela. También de los magníficos dibujos en blanco y negro intercalados entre las páginas de Tres republicanos.

R.: Al citar intento, desde el mayor respeto, apoyar mis ideas con algunas reflexiones de escritores tan extraordinarios como León Felipe o Miguel Hernández que, de diferente forma, sufrieron igualmente la represión y el exilio. Las ilustraciones que acompañan el texto son fruto de la generosidad de dos buenos amigos: Enrique González Reglero, excelente pintor y Carlos Maiques un dibujante muy contrastado con una extensa obra a sus espaldas. Cada uno se ha expresado de forma diferente: Enrique con un estilo detallista y Carlos con sus trazos valientes y enérgicos. Ambos han sabido transmitir con precisión lo que el texto les sugería. 

P.: Creo que esta novela, según he leído, no solo aborda los hechos históricos reales de personajes reales. Entiendo que la has planteado, o así me lo ha parecido, bajo el prisma de reflejar además otros temas más universales, tan humanos como la amistad, el valor, la camaradería, la familia o la impunidad. Coméntanoslo para acercar Tres republicanos a los lectores que también busquen una novela sobre la justicia, el heroísmo y la superación frente a los abusos y la crueldad.

R.: Es emocionante poner voz a personas comprometidas que llevaron sus convicciones hasta el final, personas que constituyen el arquetipo republicano y dibujan las pocas salidas posibles al conflicto: los trabajos forzados, el exilio, la ejecución. Personas que supieron adaptarse a unas circunstancias adversas con fortaleza. A través de Dámaso, Quico y José espero que el lector pueda identificar esos rasgos que mencionas, la amistad, la defensa de los ideales, la lealtad, también el miedo y la miseria de la traición de aquellos en quien confías, es decir los grandes temas que afectan al ser humano. 

  Hay una tendencia muy extendida en una parte de la sociedad que apela al derecho a olvidar. A hacerlo a cualquier precio. En Tres republicanos se apela a todo lo contrario: al deber de recordar, al deber de la memoria que cada día se hace más perentorio al escuchar, hoy, el discurso de la extrema derecha que tanto recuerda a otras épocas, no tan lejanas como apuntabas tu anteriormente.

P.: Es indudable que Tres republicanos es una manera de recordar a quienes ya no están, es memoria, es dejar por escrito parte de nuestra historia no siempre entendida como cifras y estadísticas. De memoria histórica se ha hablado mucho los últimos años en nuestro país, no sé si quizá por ello el prólogo corre a cargo de Matías Alonso Blasco.

R.: Siempre le agradeceré a Matías su espléndido prólogo, y por supuesto muchas familias, que están pudiendo dar una sepultura digna a sus muertos, siempre le reconocerán su incansable tarea como presidente del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica. Su trabajo para ayudar a localizar e identificar, en fosas comunes, a las víctimas de la represión franquista es conmovedor. Entiendo el ejercicio de memoria más como un sentimiento que como historia. 

  Esta novela no va de historia, aunque necesariamente tenga que respetar el contexto. La historia nos podrá contar cuantas personas fueron asesinadas durante la guerra, o lo que es peor, mucho peor, durante la posguerra. Nos podrá contar como se produjo la ayuda de la Alemania Nazi y los fascistas de Italia a Franco o como las democracias europeas dieron la espalda a la república, etc., pero las cartas que escribían aquellos presos anónimos a sus familias, en sus últimas horas, difícilmente las encontraremos en un libro de historia. Esta, tal vez, no reflejará de la misma forma el miedo y el horror que todas aquellas personas tuvieron que padecer.


El libro está disponible en papel y en formato digital

martes, 6 de abril de 2021

Los crímenes de la carretera. J.D. Barker y James Patterson

J.D. Barker y James Patterson se han marcado un thriller psicológico trepidante con este Los crímenes de la carretera (Destino). 

  Decía Robert Frost aquello de «Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, yo tomé el menos transitado, y eso hizo toda la diferencia», y de eso bebe mucho la trama de esta novela. El título alude a cierto recorrido de un ingenioso psicópata, un serial killer al que el FBI ha apodado Birdman. 

  En ese trayecto por varios estados de los EUA el asesino ha ido dejando víctimas sin relación aparente, salvo por un detalle, de ahí el apodo: junto a los cuerpos aparece una pluma, una de gorrión. El detective Dobbs y la agente Gimble, del FBI, tendrán que atrapar al psicópata, al que momentáneamente tuvieron detenido e interrogado. Ese es el segundo camino de bifurcación de esta Los crímenes de la carretera. Porque está narrada a varias voces en contrapunto. Una es la de Michael Fitzgerald, un camionero que descubre a una joven muerta en su bañera al volver del supermercado. No sabe ni quién es ni qué ha ocurrido cuando acude a la policía. 

  Otra voz es la de su hermana Megan, en forma de testimonio escrito. Ambos fueron adoptados por una célebre pareja de intelectuales y criados en un ambiente experimental, aislados del mundo real. También iremos descubriendo más allá de los hermanos Fitzgerald la persecución contrarreloj de Birdman, uniendo piezas de un rompecabezas donde los indicios irán dando pistas y cerrando el círculo atrapándonos como lectores en esta huida, en pos de resolver… Los crímenes de la carretera


J. D. Barker (Lombard, Illinois, 1971) vive actualmente en New Hampshire con su familia. Es autor de varias novelas, entre ellas la exitosa trilogía El Cuarto Mono (compuesta por El Cuarto Mono, La quinta víctima y La sexta trampa). Sus novelas se han traducido a veinte idiomas.

James Patterson (Newburgh, Nueva York, 1947) fundó una editorial para niños, JIMMY Patterson Books, invirtiendo los ingresos de las ventas de sus libros en iniciativas de promoción de la lectura. Además de haber sido galardonado en 2015 con el Literarian Award (concedido por la National Book Foundation) por su servicio excepcional a la comunidad literaria norteamericana, ostenta el récord Guinness de autor con mayor números 1 en la lista de más vendidos de The New York Times.

Los crímenes de la carretera. J.D. Barker y James Patterson. Ediciones Destino. Traductor: Julio Hermoso Oliveras

Malditos amores. Entrevista a José Luis Muñoz

Fiel a mi cita con la buena literatura, no podía perderme leer Malditos amores (Bohodón), de José Luis Muñoz

  Como tampoco agradecerle una vez más que me haya dedicado unos minutos concediéndome esta entrevista sobre su libro. Desde aquí espero y confío en que os guste tanto esta como el libro, pero sobre todo el que este año sí pueda celebrarse la Feria del Libro de Valencia para poder charlar con él, con José Luis Muñoz sobre este libro y muchos más. Gracias José Luis.

 P.: En Malditos amores reúnes casi cincuenta relatos con un tema común. Siendo tu séptimo libro de relatos quería preguntarte por las motivaciones o la decisión de aparcar tu faceta de novelista y sacar a la luz una antología de textos más breves.

  R.: Quisiera reivindicar el relato, que no tiene la misma consideración que la novela, sobre todo en nuestro país. Hay pocas editoriales que se deciden a publicar libros de relatos. Hay pocas publicaciones o revistas que los incluyan. El relato, la historia breve, siempre ha estado presente en la literatura universal, desde Chaucer o Bocaccio hasta Borges, Cortázar, Chejov o Carver. El relato, por su brevedad, tiene que enganchar desde el primer renglón y ser perfecto en su resolución. No valen las digresiones que se aceptan en las novelas. En Malditos amores reúno un sinfín de cuentos, algunos publicados en las revistas Interviú, Payboy y Penthouse, escritos a los 18 años, a los 30, a los 40 o anteayer, con ese vínculo en común de las relaciones interpersonales y ese extraño sentimiento al que llamamos amor en muchos de ellos.

  P.: “Porque amar es el empiece de la palabra amargura”, cantaba Ana Torroja en Una rosa es una rosa (Mecano). ¿Quizá por eso el adjetivo de estos amores en el título? ¿Qué tiene el amor que ha inspirado a tantos artistas llevándoles incluso a la locura, levantado palacios o empujando a guerras? 

  R.: El amor apasionado es un delirio, una enfermedad de la mente, ese sinvivir pensando en el ser amado que no genera felicidad, porque casi nunca existe una justa correspondencia sino frustración en la mayor parte de los casos. El amor está detrás de crímenes, suicidios, guerras pero también inspira novelas, ópera, cuadros, esculturas, o monumentos como el Taj Mahal. Su presencia en el arte es importantísima. Lo que no veo muy claro es que el amor sea algo positivo si lleva a la locura o a la obcecación, pero desde luego sí es literario, como todo conflicto. En el día a día uno prefiere esos amores cómodos y serenos, que también los hay, y son muy gratificantes porque no producen grandes alteraciones, pero sobre ellos no escribo, no me interesa. Pero esos amores apasionados que todos, quien más quien menos, hemos sufrido en alguna etapa de nuestras vidas, y algunos varias veces, son como un chute de adrenalina para el cuerpo, como escalar el Everest sin oxígeno, hay que experimentarlos para sentirse vivo, aunque duelan, porque el dolor forma parte de la vida también.

 P.: Me siento muy unido al relato La camarera. No solo por la timidez compartida con el protagonista. Aunque extraigo una curiosa afirmación del personaje femenino que le da título. Ella le asegura que las mujeres se enteran antes que los hombres de si uno le gusta a una. ¿Crees que es así? ¿Nos condiciona de algún modo nuestra forma de amar según nuestra genética o condición sexual?

  R.: Ese es un relato delicioso y me alegra de que te haya gustado. Por lo general las mujeres tienen la sartén por el mango, aunque hay excepciones a la regla, claro. Muchas veces nos hacen creer que ligamos con ellas cuando en realidad son ellas las que ponen los puentes para que eso se produzca, toman la iniciativa de una forma sibilina. El comportamiento masculino es mucho más simple, testosterónico, frente al femenino que suele ser más racional. 

  P.: Creo que un guiño manifiesto es el que le haces a un paisano -también escritor, Alfons Cervera-, en tu relato El dedo perdido en el aire. Coméntanos esa alusión, pues leemos que todas las novelas de Cervera hablan “de la memoria, de la desdibujada del pasado, y de la devastadora sensación de derrota de los perdedores”.

  R.: Alfons Cervera, aparte de amigo, es uno de los mejores escritores, o quizá el mejor, de este país. Hace muchos años que nos conocemos y nos respetamos, y lo leo siempre que puedo. Es el escritor de la memoria, y lo fascinante es que lo hace a través de su familia, lo más cercano, para crear sus novelas. Ese relato, reflexivo, es muy reciente, por cierto. Habla de un estado de ánimo, de amigos que ya marcharon, de nostalgia por el pasado a través de un itinerario urbano. Es un escrito muy personal que habla de la insalvable distancia entre un hombre y una mujer que en un momento dado se amaron. Ese dedo perdido en el aire es una sensación tan personal que no sé si he sabido transmitirla al lector. 

  Puedes seguir leyendo la entrevista aquí.

Malditos amores. José Luis Muñoz. Bohodón ediciones.


lunes, 29 de marzo de 2021

La cocina musulmana de Occidente. Juan Antonio Molina

Soy un apasionado de la gastronomía, por lo que La cocina musulmana de Occidente (Ediciones Alfar), de Juan Antonio Molina, me ha parecido un libro doblemente interesante. El escritor y periodista sevillano, autor de obras como Breve historia de la gastronomía andaluza o La cocina sevillana, nos agasaja con un magnífico libro subtitulado Historia de la gastronomía arábigoandaluza

  Molina marida bien la parte histórica, salpimentada con textos de autores islamitas, con la parte culinaria. Descubrimos así la aportación de los musulmanes llegados a la Península Ibérica en el siglo VIII en los fogones y más allá. Aunque es cierto que destaca esa gastronomía arabigoandaluza imaginativa y rica en sabores y matices como lo sigue siendo muchos siglos después de la Reconquista. Molina nos traslada a una casa de la época, a sus estancias, a un zoco o a una reunión familiar además de referirse a cómo eran la ganadería, la agricultura o la pesca, por poner unos ejemplos. 

  El territorio andalusí ya era rico en materias primas, pero con la llegada de los musulmanes y su acerbo cultural se enriqueció aún más. La fama de las artes de pesca analusíes, no solo las almadrabas para la pesca del atún, obviamente, llegó al Siglo de Oro al punto de ser mencionadas, por ejemplo, en la novela La ilustre fregona una de las Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes.

  Si hablamos del reino vegetal, las leguminosas o las berenjenas, junto con el aceite de oliva, tienen un protagonismo indiscutible en la gastronomía arabigoandaluza. De este modo, Molina añade un apartado casi imprescindible en este La cocina musulmana de Occidente. Me estoy refiriendo al apartado del Recetario andalusí. 

  En este recetario de más de cuarenta recetas nos invita a ponernos el delantal con carnes, pescados, legumbres o verduras. Recetas con cordero, con berenjenas, con pollo o con lentejas no desmerecen la inclusión de otras tan representativas como el cuscús, el mechuí, la alboronía (mencionada en Las mil y una noches) o  la semolina con pollo, uno de los platos más antiguos de la cocina arabigoandaluza.

Solo me resta invitaros a leer este La cocina musulmana de Occidente para que lo disfrutéis desde los ojos al estómago. 

Buen provecho. 

 La cocina musulmana de Occidente. Juan Antonio Molina. Ediciones Alfar.

lunes, 22 de marzo de 2021

La vida secreta de las películas. Simon Brew.

Leer ciertos libros, en ocasiones, te hace ver las cosas de otra manera. Ocurre, por ejemplo, con La vida secreta de las películas (Anaya), de Simon Brew

  El conocido crítico de cine británico que crease en 2007 la famosa web de cultura alternativa Den of Greek nos regala una sesión maratoniana de detalles, pistas, cameos y secretos sobre el cine. 

  Quizá no sea como descubrir quiénes son en realidad los reyes magos o que la Tierra no es una esfera perfecta. Pero os aseguro que leer las páginas de La vida secreta de las películas os hará reflexionar sobre las películas y el fascinante séptimo arte. 

 Las grandes películas, como en las grandes familias, tienen sus secretillos ocultos, sus guiños, sus bromas internas. Gracias a este libro descubrimos ese incómodo bigote de Superman, la causa verdadera de esa sangre ausente en Jurasic Park o cómo una mítica película de 1979 hizo aumentar las ventas exponencialmente de una pieza de música clásica de 1928… 

  Cuántas veces hemos tenido que aguantar al ‘cuñado/a’ de turno señalándonos las costuras de nuestras películas favoritas y hemos tenido que contar hasta diez. Pues ahora es el turno de abrir La vida secreta de las películas y descubrir por nosotros mismos esos motivos ocultos, esos cameos de escritores o directores, esos retoques en postproducción. Clásicos como ¡Qué bello es vivir!, El acorazado Potemkin o Solo ante el peligro; de animación como Bambi, Gru: mi villano favorito o Aladdín; junto a otras tan curiosas como Serpientes en el avión, Annie, Dogma o Mimic

  Coge tu cucurucho de palomitas, busca un sofá cómodo y ponte a disfrutar sin necesidad de gafas de colorines de La vida secreta de las películas. Prólogo de Kim Newman.


La vida secreta de las películas. Simon Brew. Ediciones Anaya. Trad.: Gemma Deza Guil.

miércoles, 17 de marzo de 2021

Todos buscan a Nora Roy. Entrevista a Lorena Franco

Hoy comparto con vosotros la entrevista que me ha concedido recientemente Lorena Franco, autora de “Todos buscan a Nora Roy” (Planeta). Un nuevo trepidante thriller tras el éxito de su anterior “El último verano de Silvia Blanch” (Planeta) que disfruté página a página. Confío en que también os animéis a leer esta novela de Lorena Franco además de la entrevista.

  Ginés Vera: Creo que es la primera novela que leo en la que el oficio de la protagonista es la tanatopraxia. Qué original. Como también esos detalles sobre los espasmos y los silbidos a causa de los gases durante la labor de Eva en este oficio. “Este trabajo da para muchas anécdotas -leemos-, pero casi nadie las quiere escuchar.” ¿Cómo y cuándo decidió este rasgo para este personaje? ¿Tuvo ocasión de “documentarse” sobre la labor del tanatopractor/a? 

  Lorena Franco: La tanatopraxia es una profesión que siempre me ha atraído, aunque reconozco que yo sería incapaz de ejercerla. Que a Eva no le traume la idea de enfrentarse a cadáveres también ayuda en una trama que, a medida que avanza, se vuelve más truculenta. Estamos acostumbrados a inspectores, periodistas… por lo que aporta un toque original en el género del thriller y siempre quise introducir esta profesión en alguna de mis historias; en esta encajó perfectamente. Sí me documenté mucho sobre la tanatopraxia, algo que hizo que admirara aún más la labor que ejercen, pero la perspectiva de Eva, en la mayor parte de la historia, no se centra en el sentido práctico de su trabajo, sino que lo abordamos más desde una perspectiva humana y sensible. 

  G.V.: En uno de los pasajes de la novela, Eva habla del morbo periodístico de algunos medios de comunicación que alargan las noticias para despertar el interés del público. No sé si es de alguna manera una crítica velada al cuarto poder, quizá ese elemento de denuncia social habitual en el género de la novela negra más allá de la parte ficcional de la historia.

  L.F.: Desde la parte ficcional de la historia, Eva sabe la verdad, una verdad que los medios encubren o no han descubierto aún, por lo que eso le genera una frustración que la lleva a hacer esta crítica. Cuando una noticia se convierte en un tema popular del que la gente quiere saber, se alarga hasta límites que, en ocasiones, no tienen mucho sentido e incluso a veces pierden cierta credibilidad. Ocurre en el caso de Nora Roy y ocurre en realidad, aunque no es un tema que haya metido en la historia como denuncia social. Hay temas mucho más graves como la corrupción, el abuso de poder… 

  G.V.: Uno de los personajes afines a la protagonista es tajante con una de sus frases: “Porque el mundo está loco.” Esa locura social, metafórica acaso, ese sentimiento de que como sociedad tendemos al caos o a la irracional ¿puede ser uno de los elementos clave de “Todos buscan a Nora Roy”?

  L.F.: Desde luego. Porque muchas de las cosas que ocurren en “Todos buscan a Nora Roy” son de locura, de una maldad sin límites. Pero, como se suele decir, la realidad supera a la ficción. Muchos lectores han recordado a través de esta trama un caso muy conocido en España que no mentaremos para no hacer spoiler, pero la propia Eva también lo menciona. ¿Quién no ha dicho, como Lola, compañera de trabajo de Eva en el Tanatorio, que el mundo está loco tras ver según qué noticia en los informativos? Yo lo he dicho muchas veces, seguro que tú también. 

 G.V.: Eva evoca a menudo a su abuela. A los consejos o a los últimos años que pasó con ella. Creo que ese personaje, su relación con Eva, tiene un papel importante en la trama de la novela. ¿Qué nos puede contar a este respecto?

  L.F.: La abuela de Eva es una sombra. Siempre está en su recuerdo, es el principal motivo por el que se refugia en la ficción, en no querer saber demasiado de lo que ocurre en “el mundo real”. Su abuela fue como una madre y un padre al mismo tiempo; “nana”, como la llamaba, fue su persona favorita en el mundo y ahora que le falta, es normal que no termine de habituarse a su nueva vida sin ella. 

  G.V.: “...Hay gente mala y ya está. Demonios, son demonios disfrazados de personas normales y corrientes.” Curiosa  la reflexión de uno de los personajes cercanos a Eva. Háblenos de estos “demonios”, de si también coincide con el personaje de su existencia entre nosotros.

  L.F.: Sí, es la reflexión de la señora Cecilia, la vecina del segundo, una anciana de noventa años que tiene por costumbre asustar y sobrecoger a Eva y que, en un principio, no iba a tener mucho protagonismo en la historia, pero que al final es el desencadenante de muchas cosas… Y sí, coincido con ella en esos “demonios” que pasan desapercibidos entre la sociedad; solo hace falta encender la tele, ver los informativos o leer la prensa, y conocer su existencia. 

Sigue leyendo la entrevista aquí.

Reseña de “El último verano de Silvia Blanch”

Todos buscan a Nora Roy. Lorena Franco. Ed. Planeta.

viernes, 12 de marzo de 2021

A fuego lento. Maria Amor y Javier Martín

El libro que traigo aquí hoy, A fuego lento (Almuzara), de María Amor Martín y Javier Martín, me ha llegado muy dentro por dos caminos. El literario y el gastronómico. 

  Me siento a la mesa, me coloco la servilleta y os comento. A fuego lento es un libro de relatos, eso de aperitivo, es una antología de historias a cuatro manos, las de María Amor y Javier Martín. Historias divertidas, reflexivas, hilarantes y, sobre todo, vertiginosas. Algo así a irse de pintxos o de tapeo. 

 Personajes como una ministra de Hacienda, un presidente de Gobierno, la cocinera de ese mismo cargo comparten mesa metafórica en estas páginas con un chapuzas, un librero, una madre o una adivina por poner algunos ejemplos. Todas y todos tienen algo en común, eso que vertebra este A fuego lento, eso que me ha ganado también en lo extraliterario. Lo gastronómico. 

  Se olía ya, sin duda, como el guiso de una madre conforme nos acercamos a la cocina. Y es que en A fuego lento sus autores se valen de recetas tradicionales, modernas unas, más clásicas otras, mediterráneas, americanas, asiáticas; ya entrantes ya primeros platos ya postres, para maridar estas historias con un plato, su preparación y un vino singular. Cada receta genera así una historia aderezada con sus ingredientes, como si esas migas, esa merluza con muselina de ajo, ese gazpacho manchego o esas rosquillas de anís fueran un personaje más en cada relato. 

  A fuego lento se lee, se disfruta con la vista, pero ay, que también notaremos el estómago agradecido si nos dejamos llevar por estas sesenta y seis recetas y los vinos que las acompañan -con la ficha de cata al final del libro. 

  Os animo a leer, a disfrutar y a colocaros el delantal de cocina con este A fuego lento, seguro que no os faltarán amigas y amigos si organizáis un club de lectura o un club gastronómico con este libro sobre la mesa. A vuestra salud.


A fuego lento. María Amor y Javier Martín. Almuzara.

martes, 9 de marzo de 2021

Cocina vegana en 15 minutos. Kay Beskow

Cocina vegana en 15 minutos (Cúpula), de Kay Beskow, es un libro para quienes como el que suscribe no queremos pasarnos mucho tiempo en la cocina. Al menos, entre semana. 

  Si además de rápidas, y las cien recetas de este libro lo son, el resultado es colorido, sabroso y original este Cocina vegana en 15 minutos os llegará a la patata –perdón por el juego de palabras– en menos de esos aludidos 15 minutos... 

  Porque en este libro su autora ha querido ir directa a esas recetas fáciles, sin complicaciones, maridadas con algunos consejos prácticos a la hora de elaborarlos o sobre la parte saludable. Dividido en desayunos, aperitivos ligeros, patos principales, dulces y un apartado llamado “Los básicos”,  Beskow nos anima ya en la introducción a preparar platos suculentos para nosotros o para la familia sin necesidad de invertir mucho tiempo y con un resultado delicioso y equilibrado. 

  Y entrando en harina –nuevo juego de palabras–, os tengo que hablar, tanto si sois o no veganos, por ejemplo de los desayunos dulces o salados de este Cocina vegana en 15 minutos. De ese zumo de zanahoria y jengibre o del energético batido de mantequilla de cacahuete y plátano. Entre los aperitivos, no me olvido del gazpacho de pimiento rojo o de los buñuelos de guisantes y hierbabuena, salvo para mencionar las ensaladas o la deliciosa sopa roja de coco. En los principales la fiesta de los sabores se reparte entre las recetas más mediterráneas, como por ejemplo las de pasta; las asiáticas, con ese yasai miso ramen o el pad thai jay con lima y sésamo, o las americanas, con ese chile con carne y canela o las quesadillas de alubias negras. Y llegamos a los postres. 

  Un postre en 15 minutos es un doble regalo, las y los asiduos a la cocina lo sabéis. Solo leyendo estos nombres se nos hará la boca agua: helado de banana split, dulce de lima y coco, crumble de frambuesa, rosa y pistacho o bizcocho perezoso con caramelo y chocolate

  Que no se me olvide hablar de esos básicos entre los que hallaremos un guacamole, un hummus de cebolla roja caramelizada o un pesto de limón y almendras. Poco que añadir, creo que en el tiempo en el que se lee esta receta podéis preparar, seguro, una de las cien magníficas recetas de este Cocina vegana en 15 minutos… ¿A qué esperáis?


Cocina vegana en 15 minutos. Kay Beskow. Libros Cúpula. Trad. Elisabet Bruna Güell.

jueves, 4 de marzo de 2021

La trucha que mató al rey. Teresa López Velayos

¿Habéis jugado alguna vez al juego de la oca? Yo recuerdo con nitidez cuando entró en mi casa, el día que mi madre compró el juego. 

 Nostalgias aparte, una imagen de ese popular juego de mesa forma parte de la portada de La trucha que mató al rey (Torre de Lis), de Teresa López Velayos. A su protagonista también le regalan un juego de la oca y con él va poder comunicarse con un curioso personaje. 

  La historia de La trucha que mató al rey nos la cuenta Petra, una colegial de 12 años que vive en un pequeña localidad castellana en 1968. Según una leyenda local, en ese pueblo murió el hermano pequeño de Isabel la Católica. 

 Para las y los más curiosos, en el municipio de Cardeñosa (Ávila) fue envenenado el rey Niño, Alfonso de Castilla, y donde transcurrió la infancia de Teresa López Velayos

 Petra y sus amigas querrán averiguar qué hay de real en esa leyenda embarcándose en una fascinante aventura de la mano de un espíritu del pasado que vivió en el siglo XV. 

  La trucha que mató al rey me ha sorprendido gratamente por la narración y por la ágil lectura que plantea su autora. Salvando las distancias, me ha evocado un poco a Matilda, de Roald Dahl, incluso a las novelas de Los Cinco, a las que López Velayos alude en esta novela. 

  Petra y sus amigas no solo vivirán una aventura al estilo de Los Cinco, también nos transportará a nuestra niñez  al leer menciones a Perry Mason, a la perra Lassie, al pan con Nocilla, a los TBO, al Exin Castillos o al año que Massiel ganó el Festival de Eurovisión

 Y como en el juego de la oca, voy de nuevo al principio, al tablero de la portada, para comentar que en la contraportada, además de la sinopsis, vemos la imagen de un pozo, de uno del mencionado juego. Será un elemento clave en esa insólita búsqueda de Petra y sus amigas, junto a una cueva mágica, para descubrir si la leyenda del joven rey envenenado en 1468 en la posada de su pueblo es cierta o no.  

  La trucha que mató al rey nos devuelve la magia de los libros, de las buenas historias para jóvenes y adultos de la mano de Teresa López Velayos,  nominada a los Premios Goya como guionista y coproductora del corto documental En un lugar del cine (2010) y por el corto de ficción El paraguas de colores (2014).


Teresa López Velayos es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Su trayectoria profesional la ha vinculado al mundo de la radio treinta años como redactora, locutora, presentadora, guionista y productora de diversos programas, en especial los dedicados a la cultura y el cine. Autora de libros biográficos como Kenneth Branagh. En el nombre de Shakespeare (1997); de gran formato: Rodajes al borde de un ataque de nervios. El cine español se confiesa (2007); relatos de ficción: Entre Sueños. Historias de otro lugar (2016); y cuentos infantiles: El olivo mágico de Hualdo (2015). En 2018 coescribió El papel de mi vida y su primera pieza teatral La exposición, relacionada con el Arte y el Museo del Prado. 

La trucha que mató al rey. Teresa López Velayos. Torre de Lis.

lunes, 1 de marzo de 2021

El umbral de la mentira. Elly Griffiths

El umbral de la mentira (Maeva), de Elly Griffiths, me llamó la atención desde la portada. La protagonista es una arqueóloga forense, Ruth Galloway, que deberá resolver un asesinato del pasado. 

   Pero el pasado tiene reservadas sorpresas como un puzle a la espera de ser resuelto en el presente si saben leerse correctamente las pistas. Es indudable que  Griffiths ha sabido aprovechar el éxito de crítica y público de su anterior novela, Los ecos del pantano (Maeva), para dotar de fuerza interpretativa a la protagonista en esta segunda entrega. Si en aquella los hallazgos fueron en la zona pantanosa del condado de Norfolk, en esta serán en una mansión victoriana. 

  Un primer esqueleto durante las obras de demolición dará paso a otros en lo que inicialmente hará pensar en restos romanos y, más tarde, en ritos paganos celtas. Nuevos hallazgos y una narración en contrapunto con un diario de un misterioso personaje nos sumergirán de lleno en una vertiginosa trama de crímenes por resolver. Como buena novela del género, El umbral de la mentira también incluye guiños a conflictos sociales, especialmente relevante es el conflicto personal de la protagonista al saberse embarazada. 

   No es casual que el esqueleto hallado sea el de un prepúber, como tampoco que entre los temas de esta novela hallemos la soledad, la transformación, la maternidad o lo sagrado en los personajes o en los distintos escenarios. La zona liminar a modo de puente entre la vida y la muerte es una metáfora y uno de los ejes narrativos; también la parte ritual, pagana, de ciertas culturas del pasado y su influencia en nuestras creencias presentes. 

   El umbral de la mentira es una novela que abre sus páginas como una puerta al misterio, a la arqueología forense y a la condición humana cuando pone en tela de juicio sus creencias y su fe en lo conocido y lo desconocido.


El umbral de la mentira. Elly Griffiths. Maeva Traducción: Jofre Homedes Beutnegel