jueves, 21 de mayo de 2026

Haz caso a mamá. Entrevista a Paloma Sorribes

Comparto esta semana la entrevista que me concedió una escritora e ilustradora valenciana. Paloma Sorribes, tras pasar más de una década entre cables y pantallas, decidió apostar por lo que realmente le daba vida: la ilustración. 

Ha confesado que le gustan las plantas verdes (su primer dibujo fue con los dedos en una maceta… o en la pared del salón, según a quien se le pregunte), las gallinas, el sol de invierno y los dulces (quizá por eso estudió biología y repostería). Dibuja porque le hace feliz y porque sospecha que dentro de cada historia hay un rincón que sólo se entiende con un buen dibujo. Estos días presenta en librerías y ferias de libros su opera prima, el cuento ilustrado Haz caso a mamá (Brief), por el que le pregunto.


P: Antes de ver la luz tu primer libro, Haz caso a mamá, ya habías colaborado con ilustraciones en varios medios, no solo en España. ¿Qué te animó a dar el salto a ponerle texto a tus dibujos?

R: Mis dibujos siempre han tenido texto… es solo que a este le he puesto palabras para ayudar.

P: El título es muy significativo, me parece, porque al protagonista le asaltan las dudas con un compañero del colegio que no se porta muy bien. Cuéntanos algunos de los valores que has querido transmitir con Haz caso a mamá.

R: A veces, los valores se dan de bruces con la educación… y sí, es bastante incómodo darse cuenta (de eso va el libro) de que tus valores, por muy auténticos que sean, no siempre te sirven de mucho.

La experiencia, con su manía de llegar tarde, va corrigiendo el rumbo. Lo que de joven te parecía incuestionable, de adulto puede rozar lo ridículo. Pero bueno, al final todo consiste en seguir respirando, ¿no? Y entonces aparece, sin pedir permiso, esa voz de mamá —queridos papás no es algo personal… en el libro es mamá, porque yo lo soy— repitiendo lo que ya sabías… o lo que no quisiste escuchar. Y, cómo no, con los años, se cumple.

P: Entre los diversos y animados personajes que pululan por las páginas, voy a destacar aquí a las moscas. Las hay que no dicen nada, pero luego hay tres muy parlanchinas. ¿Es así?

R: Las moscas es la paradoja más grande del cuento (que obviamente no va a entender un niño), pero me apetecía meter esa reflexión para quién se la quiera plantear. El camaleón come moscas por lo que lo lógico sería que se comiera a esas tres… como pasa en la cena con sus papás… Sin embargo, esas tres se han unido, han creado un lazo con él, porque están de acuerdo en que la mantis es molesta y mala. Es como si dijeran: me uno a mi enemigo, pero porque tenemos un enemigo común más difícil, eso sí, tú que eres el VERTEBRADO vas delante.

Al final, la víctima del camaleón llega a manipularlo de cara a un enemigo común. Alimentan su ego para que se enfrente al único rival que puede acabar con él… Pero esto no es para niños…, esto son cosas que me pasan por la cabeza y quedan en segundo plano en el cuento… para mí… o para esos padres que no se conformen en leer un cuento para sus niños antes de dormir, sino para los que entienden que Caperucita Roja es algo más que una niña que debe temer al lobo.

P: En una de las escenas, vemos al protagonista con su madre, mientras se lava los dientes (risas). Además de este hábito saludable, seguro que hay algún otro que pueden compartir las y los lectores de Haz caso a mamá con sus padres. Por ejemplo...

R: No era mi intención hablar de hábitos saludables… De hecho, el camaleón come moscas jajajajaja. Pero cogiendo la pregunta por los pelos, podemos decir que en la última escena la Mamá Mantis pone fruta para cenar en la mesa y que cenan juntos. Mi experiencia me ha dicho que aunque un niño proteste al principio…, cenar con papá y mamá en la mesa tiene un efecto positivo. Él no lo sabe, pero disfruta de la charla.

R: La mamá del protagonista, en un pasaje del libro, está preocupada porque le ve obsesionado con hacer lo que él cree "justo". Como madre, ¿te ha pasado esto alguna vez? ¿Qué consejo le darías a otra mamá si estuviera en esa situación?

R: Pufff.. Los niños aprenden antes a decir que algo no es justo que «mamá, déjame que reflexione sobre eso», jajajaja. La justicia se sostiene sobre la experiencia, salvo que seas alguien por encima de todo. La infancia es instinto, es impulso… La tarea de una madre (cuando el niño es muy pequeño) no es hacer un tratado de filosofía, sino explicarle a través de lo que es capaz de entender lo que está bien y mal. Aquí, los cuentos…, los de siempre y los que seguimos inventando…, hacen su papel…. su gran papel… Al final, un cuento infantil es solo una forma de razonar, de filosofar con los niños… Todos hemos sido niños…, la ventaja es que algunas veces… mientras dibujo… yo me acuerdo.

P: Creo que vas a visitar varias ciudades de España promocionando tu libro. ¿Cuál es la próxima cita?

R: Este próximo fin de semana, concretamente el domingo 24 por la mañana, estaré en en Centro Cultural La Nau, en Valencia. Después toca hacer la maleta rumbo a la Feria del Libro de Madrid, donde estaré el 4 de junio durante todo el día. Y luego… ¡quién sabe! 😄 Estoy intentando organizar alguna feria más —quizá Zaragoza— y seguramente caerá también algo por Valencia. ¡Así que, con un poco de suerte, nos vemos pronto entre libros, dibujos y conversaciones!


Haz caso a mamá. Paloma Sorribes. Brief ediciones.





martes, 19 de mayo de 2026

La zona. Tomás Navarro

En esta ocasión, os traigo un libro de alguien a quien conozco personalmente. Me refiero a La zona (Zenith), de Tomás Navarro. A las y los asiduos a Maleta de libros les sonarán títulos como Kintsukoroi, Tus líneas rojas o Fortaleza emocional, entre otros. 

En La zona, Navarro nos explica en primer lugar qué es eso de la zona para más adelante entrenarnos a entrar y obtener los beneficios que nos aguardan en ella. Navarro llama zona a ese estado mental donde mente y cuerpo fluyen armónicos. Antes hay que dejar fuera la distracción, la pereza, los miedos y la procrastinación, además de las prisas. Un concepto también muy importante es saber centrarse, sin dispersarse, es decir, focalizarse y entrar conscientemente en ese estado. Una vez dentro, toca fluir en tiempo que permanezcamos en él, y seguro que coincidiréis en que el tiempo pasa deprisa cuando haces algo que te gusta. Qué importante es la motivación. 

La Concentra-acción, otro término que nos presenta Navarro en la tercera parte, es capital para buscar la zona, nuestra zona, cada día. Si aprendemos a entrar, seremos más productivos en los estudios, en el trabajo, en nuestras relaciones personales o en los momentos de ocio. Navarro nos advierte en La zona de los peligros de la procrastinación, de las adicciones (por ejemplo, a las redes sociales), a cómo abordar los problemas de atención, incluso en esos casos en los que nos "autodiagnosticamos" de TDA (sobre todo, si no lo padecemos). Hay ejemplos, guiños literarios, también al cine y buen humor, incluso en algo tan aparentemente serio como es la parte dedicada al sexo en la zona. ¿Por qué no?

En resumen, la falta de atención puede vencerse y con una buena motivación y los sencillos ejercicios propuestos por Navarro, entraremos en consonancia, conscientes a ese estado de bienestar y fertilidad en nuestros propósitos. La zona te espera para que disfrutes más de tu tiempo. ¿Te animas?


La zona. Tomás Navarro. Editorial Zenith

viernes, 15 de mayo de 2026

Cosas mías. Acto cultural de Elga Reátegui en Valencia



Desde Maleta de libros, nos unimos a un acto muy especial, bajo el título Cosas mías, que tendrá lugar este mes de mayo en Valencia. Su protagonista será la periodista y escritora peruana, afincada en Valencia, Elga Reátegui

Será el lunes 25 de mayo, a las 19:00 horas, en el local cultural La ardilla literaria, (c/ Explorador Andrés, 49, 46022 Valencia). Actuará como conductor y moderador Juan Luis Bedins, presidente de la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios (CLAVE).

Cosas mías brindará la oportunidad para quienes no la conozcan, de descubrir a esta novelista, relatista y poeta a través de un recorrido por sus obras galardonadas en el ILBA. El International Latino Books Awards es el mayor certamen literario de literatura y temática latina en los EUA. Fundado en 1997 bajo la Book Expo America, originalmente se entregaban 11 distinciones. 

Con el paso de los años han ido creciendo, exponencialmente, contando en la actualidad con cerca de 90 categorías. Más de 200 especialistas y profesionales de la industria del libro evalúan las más de 5000 candidaturas anuales. García Márquez, Isabel Allende, Pablo Neruda o Vargas Llosa han sido algunos de los autores destacados con estos galardones.

En Cosas mías conoceremos más del contenido y las circunstancias en que se concibieron sus obras galardonadas. Entre ellas, destacar el libro de relatos La fugacidad del color que obtuvo el primer puesto en la categoría Best Collection Of Shorts Stories en 2020 de los ILBA, aunque antes fue finalista de los Premios de la Crítica Valenciana.

Os dejo los enlaces para más información sobre Elga Reátegui y el acto Cosas mías.


martes, 12 de mayo de 2026

Fabulosos imperios

Llegó a mí, de nuevo, uno de esos libros que tienen un lugar especial en mi biblioteca, me refiero a Fabulosos imperios (Cátedra). Una edición de Mariano Martín Rodríguez, uno de los expertos de este género en el ámbito hispanohablante. 

Debería empezar por el principio, por la parte teórica que Martín Rodríguez antepone a los textos antologados. Pero lo haré al revés. Me sumergí primero en las historias, doce en total, de este libro, comprobando eso sí, que la variedad de autoras y autores aúna la diversidad de planteamientos, enfoques y temáticas incluso dentro de lo que en el mundo sajón se denomina fantasy o high fantasy. Reconozco que aunque sí había leído algo de varios de estos autores, léase Laura Gallego, José Ovejero o Pedro Ugarte, me ha sorprendido gratamente este registro, estas historias. Desde la breve o brevísima Trilce, de Sofía Rhei hasta la nouvelle de Una esfera perfecta de Eduardo Vaquerizo hay un mundo, dicho sea con un doble guiño. 

A lo largo de sus páginas esos territorios narrativos, esos imperios (qué grán acierto el del título) se erigen no solo en el papel, sobre este, sino que escalan a través del inconsciente colectivo y se erigen en nuestra mente de lectoras y lectores como si hubieran existido o aún permaneciesen tras las ignotas fronteras de ultramar. Como decía, desde esa fabulosa y opulosa Trilce como ciudad (a algunas les sonará del poemario de Cesar Vallejo), hasta la de Idhún y sus Oráculos, en El origen de los unicornios; desde el país de Nari, en el relato homónimo, pasando por la Ciudad-Estado del relato también homónimo de Pedro Ugarte, al continente austral de Opalestis, en el planeta Thámyris, del relato Leyenda de Avendroth, el devorador de sueños, por citar algunos de los escenarios, sus protagonistas nos sumergirán en historias casi legendarias, épicas, si se me permite caer en el tópico. 

Doce historias, ahora sí, precedidas por ese exhaustivo análisis del género de la fantasía épica con profundas reflexiones de la mano del docto Martín Rodríguez. Una invitación a traspasar las barreras de la ficción, a voltear las primeras páginas y deslizarnos por otros mundos, como en la cita de Paul Éluard, que están en este, como nos lo demuestra Fabulosos imperios.


Fabulosos imperios Antología de la fantasía épica española. Ediciones Cátedra.