miércoles, 14 de febrero de 2024

Electrocante. Boris Quercia

Si os gustan las novelas de ciencia ficción, os recomiendo Electrocante (Alrevés), de Boris Quercia. Es una novela de menos de doscientas páginas, con elementos del género que me han evocado durante su lectura a otras grandes obras, esas que luego hemos visto en la gran pantalla. 

Los dos protagonistas son Natalio, un policía de Clase 5, y su electrocante, su androide acompañante. El título no es casual, pronto descubriremos un contrapunto narrativo de voces que abrirá muchas reflexiones, en nosotros, como también van surgiendo a lo largo de la historia para sus protagonistas. Natalio y su “tronco” tendrán que investigar un caso de suplantación de identidad en un futuro distópico, en una ciudad dividida en clases sociales y con una revolución más que inminente. 

Los capítulos de Electrocante son cortos, las escenas se van sucediendo a buen ritmo y, como decía, Quercia ha sabido introducir elementos de reflexión para quienes leamos esta novela. Porque incluso en el futuro seguirá habiendo el bien y el mal, personas y máquinas, quienes ostenten el poder y quienes llegado el momento quieran revertir situaciones de abuso. Durante el recorrido en el que acompañaremos a Natalio y a su tronco, bien juntos o por separado, la realidad se impondrá en el trato humano, pero también en esa relación tan especial que puede surgir con una entidad artificial. La vida es el bien más preciado, aún desconocemos tantos misterios a su alrededor que merece la pena sondearlos incluso a través de las páginas de una novela tan evocadora y reflexiva como Electrocante



Boris Quercia (Santiago de Chile, 1966) es actor, director, guionista y escritor. Interpretó a Roberto Parra (hermano de Violeta Parra) en uno de los mayores éxitos del teatro chileno: La negra Ester. Es director de Sexo con amor, una de las películas más vistas del cine chileno, y de Los 80, la serie más premiada de la televisión chilena. Hoy no quiero matar a nadie es su primera incursión literaria y marca el nacimiento de su personaje Santiago Quiñones. Con Perro muerto, su segunda novela, obtuvo el prestigioso Grand Prix de Littérature Policière el año 2016 en París, Francia. La serie la completa La sangre no es agua. Recientemente ha publicado dos libros de ciencia ficción, Electrocante y Neurón (editados en Francia como Les rêves qui nous restent y Les derniers maillons, respectivamente).

Electrocante. Boris Quercia. Alrevés editorial.

martes, 6 de febrero de 2024

El viejo. Guillermo Anguera

Me ha dado pena terminar de leer El viejo (Bunker Books), de Guillermo Anguera. He llegado a empatizar con sus tres coprotagonistas, Alexis, Susana y Teodoro. Al principio, me inquietó, como a ellos, la irrupción en sus vidas, en su piso y en la lectura, como lector, esa presencia extraña. Un anciano de más de 200 Kg., incapaz de reaccionar, no digamos ya de hablar, de expresar nada. 

La extrañeza forma parte de la intención de Anguera, de su propuesta argumental. Los tres personajes se enfrentarán a esa visita del viejo de una manera bien distinta. Desde la negación a su análisis y estudio obsesivo. El viejo puede parecer una historia fantástica, y lo es, con un toque de ciencia ficción, aderezada con algo de crítica social, bajo mi punto de vista. 

El viejo, como entidad, más que como personaje, es un símbolo, una metáfora, quizá un espejo en el que reflejar la conducta humana en estados en desequilibrio. Hay drama, ironía, acaso humor, reflexión y una firme apuesta literaria que me temo no encontrará la acogida justa entre los lectores. El viejo es una novela no diré experimental, ni periférica a las modas, pero sí se sale del forraje habitual en librerías y centros comerciales. 

Una lástima. Frente a novelas ramplonas, de romances clónicos y edulcorados empoderamientos a favor de la moda, solo los más audaces disfrutarán de esta historia sobre la realidad que nos rodea, de los límites de lo virtual en nuestra sociedad, de nuestra capacidad de resiliencia y determinación ante los desafíos que nos ponen a prueba. Agradecido a Anguera por su primera novela publicada, solo espero que sean muchos quienes lean El viejo para despertar conciencias y espíritus críticos ante la literatura que no se pliega a los intereses comerciales. 


Guillermo Anguera (Barcelona, 1991) se graduó en Filosofía por la Universidad Autónoma de Barcelona y cursó sus estudios de máster en la UNED. Escritor y boxeador aficionado, ha trabajado vendiendo perritos calientes y otra comida basura, ejerciendo también de librero y editor de mesa en distintas editoriales. Publicó El miserable, en 2022. Actualmente reparte su tiempo entre la carpintería y los cursos y talleres de escritura que imparte. 


El viejo. Guillermo Anguera. Bunker Books.

viernes, 2 de febrero de 2024

La última partida. Jorge I. Aguadero Casado

Comencé a leer La última partida (Ediciones B), de Jorge I. Aguadero Casado, sin hacer mucho caso a la sinopsis de contraportada. Suelo hacerlo para no sugestionarme ni crearme expectativas sobre la trama o el argumento. Prefiero que me seduzca y me sorprenda. 

Creo que en ese sentido, una partida de ajedrez también tiene algo de seducción, de comenzar con unas expectativas, observando al rival, pero luego depende de nosotros, de lo que aportemos. 

En La última partida, quien abre con blancas es Aguadero Casado, entrenador de base de ajedrez de renombre, con experiencia también en el arte de la narración. Pronto empatizaremos con Fiodor Vasíliev, en la primera parte de la novela. Quizá porque como apuntó Lev Tolstói, en Ana Karenina: «Todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz lo es a su manera.» 

Lo iremos viendo con cada movimiento en el tablero de La última partida; esa infancia, esa juventud y, luego, ese contrapunto que Aguadero Casado propone en la segunda parte de la novela. No siempre toca jugar con blancas ni con negras. Así, le tocará el turno a dos personajes capitales en  La última partida, como son  Elene Isakadze y Borislav Miroshnychenko. La infancia y juventud de ambos, también marcada por el ajedrez, son movimientos hacia el centro del tablero, de la trama de este thriller, no lo olvidemos. Los tres coprotagonistas convergerán así en el tiempo y el espacio para disputar, como bien ilumina el título, una última y trascendental partida. 

La habilidad de Aguadero Casado es doble, al tender puentes entre el pulso narrativo de este thriller y el sabio aderezo de lo ajedrecístico para disfrute, cómo no, de los amantes del juego-ciencia-deporte del ajedrez. Quien inicie la lectura de las primeras páginas de La última partida estará entrando a su vez en una fascinante partida de ajedrez en la que solo podrá salir airoso quien llegue a la línea final. ¿Os lo vais a perder? 


Jorge I. Aguadero Casado (Barcelona, 1974) Cursó filosofía en la Universidad de Barcelona. Su obra abarca novela existencial, histórica, teatro ático, ópera, cuentos, letras de canciones, artículos, entrevistas, guiones cinematográficos y libros de ajedrez.  Es el primer occidental que escribe con regularidad artículos de opinión sobre política internacional y sobre cultura en el prestigioso Global Times (China). Miembro fundador y director técnico del Club d'Escacs Vila Olímpica, y redactor jefe de la revista Peón de Rey. Es un reputado entrenador en esta área. Ganó el premio de Belleza a la Mejor Partida del Open Internacional del Foment 2015. Ha publicado entre otros: El vendedor de sueños (2017) o Cuentos del gorrión que leía filosofía (2020). Actualmente escribe en el diario La Vanguardia.


La última partida. Jorge I. Aguadero Casado. Ediciones B

Y si queréis seguir profundizando en el mundo del ajedrez, no os perdáis este libro. 

martes, 30 de enero de 2024

Itako. Entrevista a Lluís Bussé

Me ha concedido estos días una entrevista Lluís Bussé, autor de la novela Itako (Distrito 93). Bussé nació en Barcelona, en 1961; es licenciado en Bellas Artes y doctor en Filosofía. Ha publicado, entre otros, La mirada femenina en la pintura europea (1874-1900), en 1996, o un libro en inglés titulado Barcelona’s Multiverse, en 2012. También realizó una exposición fotográfica individual -con el mismo título- en el Palau Robert de Barcelona. En 2013, salió a la luz un poemario inédito titulado Glasgow 15.


P.: Para entender el título de esta novela, hemos de llegar al mismo capítulo en el que aparece por escrito qué es el objeto de la imagen de la portada. Curiosamente, como lectores, en lugar de cruzar bajo el torii, lo bordeamos al abrir las páginas. Le invito a que esta sea la puerta de la entrevista: hablarnos del título y ese torii entre brumas.

R.: El título (Itako) hace referencia a la actividad y profesión de la principal protagonista femenina de la novela. El torii de la portada ha sido elegido por Distrito 93. Un magnífica fotografía que puede representar la parte espiritual que significa atravesar dicha puerta sagrada en la tradición sintoista. Más allá de honrar a los espíritus de la naturaleza, deseo que con la lectura de las páginas quienes se aventuren en ellas consigan atravesar ‘el lugar donde se posan los pájaros’ (torii) y el viaje iniciático consiga calar en las vivencias de sus futuros exploradores.

P.: Gracias al narrador y a las notas que nos va dejando, aprenderemos términos, conceptos e incluso curiosas costumbres del país del sol naciente. Imagino que como autor ha llegado a ellas unas veces investigando y otras como forastero afincado en ese enigmático país. Coméntenos la parte real, la vivida por Ud., reflejada en Itako.

R.: La escritura de Itako ha supuesto una experiencia profunda y en extremo agradable, divertida y apasionante. Existen numerosos elementos de ficción y realidad en la novela. Mi experiencia personal, como autor, carece de interés para el público. 

P.: Me gustaría saber algo más acerca de sus motivaciones a la hora de plantearse escribir esta novela, de los personajes y, si me lo permite, de algo no menos curioso: que esté narrada en presente, frente al habitual tiempo pasado. Quizá porque obedece, a su vez, a una intención más profunda, como la propia esencia de Japón.

R.: Japón es fascinante por su cultura ancestral y capacidad de innovación. En Tokio, por ejemplo, con sus 38 millones de habitantes, nunca veremos un papel en el suelo. No existen papeleras. Cada ciudadano se responsabiliza de sus deshechos. Tampoco hay ruido, salvo el de los vehículos circulando. La gente es silenciosa y extremadamente amable. En lo referente a la novela, el tiempo presente del relato provoca en el lector/a una vivencia interior más palpable. La historia parece desarrollarse en “tiempo real”. Los protagonistas de Itako viven con intensidad sus vidas, aunque atraviesen episodios mágicos y sorprendentes, o se plateen problemas más terrenales como el incesto, la eutanasia, la paternidad, por ejemplo. 

P.: Si bien, el personaje de O-Kono es vertebral en la trama de la novela, me voy a permitir la licencia de preguntarle por Kuma Nakajima. Está construido desde la interiorización de la dualidad del ser humano, de fortaleza y la debilidad, de luz y de sombras. Bebe de lo tradicional y tiene una debilidad por un vehículo fabricado en una ciudad japonesa conocida por algo tan dramático como el mismo tono narrativo que creo acompaña a la novela. Háblenos del Superintendente Nakajima en el centro de esta épica trama policial.

R.: La fabricación del MX-5 (Mazda) en Hiroshima es puramente una anécdota nunca mencionada en la novela. Respecto al tono narrativo de la obra podemos enmarcarla en un contexto épico-mágico y en absoluto dramático en el sentido ‘trágico’ occidental. Suceden eventos que fluyen y confluyen en la trama. La dualidad existente entre los dos protagonistas principales se va descubriendo tanto en la trama policial como en sus relaciones personales.


Itako. Lluís Bussé. Distrito 93.