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lunes, 23 de junio de 2025

La regeneracion de Dios Entrevista a Ricardo Guadalupe

Junio no solo nos trae el calor, el cambio de estación, sino también, una noche muy especial: la noche de San Juan. Llena de ritos, misterios y deseos, es a mi modo de ver una tradición que aúna lo místico, lo pagano y lo religioso. Incluso lo purificador y lo iniciático, ingredientes todos de algún modo presentes en la novela de mi entrevistado. La regeneración de Dios (Gusanillo), de Ricardo Guadalupe es una historia aparentemente juvenil, pero rica en matices, en valores humanos como nos desvela en esta entrevista. Espero que os guste.



P.: El protagonista de La regeneración de Dios es Abel Soca, alguien que según leemos: "fantaseaba con la idea de que en realidad era adoptado y que por razones desconocidas y secretas le esperaba un destino de héroe." Esa idea me sirve para preguntarte por este personaje en el contexto de la trama.

R.: Abel, el protagonista, es un joven sobreprotegido e inadaptado. No tiene confianza en sí mismo, básicamente porque no se quiere. Y ni mucho menos sabe cuál es su lugar en el mundo. Pero ante una serie de acontecimientos extraordinarios e inexplicables, no tendrá más remedio que tomar decisiones a marchas forzadas. Para ello necesitará empezar por conocerse a sí mismo y pasará por experiencias que le ayudarán a entender mejor el amor, la amistad, la noche e incluso la intemperie. 

P.: Uno de los conceptos que creo que mueven la historia es el del bien y el mal. Un poco como el Yin y el Yan, lo vemos también en forma simbólica con parejas de personajes. Me refiero a Abel y Sara, a Fronte y Braxo o a Martín y Román, por ejemplo. Háblanos de ese simbolismo buscado en personajes y elementos.

R.: Abel solo había tenido una pareja que era su propia sombra. Una parte oscura que lo tentaba hacia la agresividad. Con Sara encuentra un equilibrio que hay que cuidar, porque aprende que no se mantiene por sí solo. Fronte y Braxo, dos seres de otro mundo que representan la sabiduría y la fuerza, le guían en el camino. Y Martín y Román, siendo dos policías de este mundo, representan dos maneras muy diferentes de comportarse con otro ser humano.

P.: Quiero pensar que esta novela tiene una banda sonora marcada y singularísma. Se "escuchan" tanto a solistas como a grupos, nacionales e internacionales. Pondré algunos ejemplos, aunque prefiero que nos comentes al respecto. David Bowie, Mercedes Ferrer, Radiohead, Antonio Vega, Gun`n Roses...

R.: Sí, en esta novela volqué mis referentes culturales. Hay letras de canciones, diálogos de películas y citas literarias, tanto en los encabezados de los capítulos como dentro de la narración. Y siempre para reforzar lo que estoy contando. También he de decir que a la hora de escribir procuré encadenar las frases de manera armónica para dotarlas de un ritmo interno que facilitara su lectura. Me gusta que el texto respete el sentido del oído. Además, Sara, el amor de Abel, es estudiante de piano.

P.: En algunas novelas, el decorado es casi otro personaje más. En La regeneración de Dios aun no siendo así, creo, ubicas esta historia en Madrid y, en algunas ocasiones, en la sierra de Guadarrama (todo y que también nos llevas fuera de España). ¿Por qué estas localizaciones para contar esta historia con tanto calado humano y toques de ciencia ficción?

R.: Es una historia de ciencia-ficción urbana y sí, Madrid es casi otro personaje más. Arranca en el Rastro, donde el guerrero elige a Abel entre la multitud. Muestra la naturaleza de la sierra de Guadarrama, donde el protagonista entrena cuerpo y mente con Braxo y Fronte. Y en definitiva recorre con diferentes personajes cada edificio, local o calle de Madrid que ha significado algo para mí: el Berlín Café con Martín, el Rincón Musical con Sara o la Cuesta de la Vega con Simón, por ejemplo.

P.: Aprovecho la pregunta anterior para preguntarte por un detalle curioso, al menos para mí, cuando en un pasaje se habla del origen de la vida. Se postula la teoría de la panspermia dirigida, si no recuerdo mal. No abriré el debate, me contento con que nos hables de la parte más técnica, por así decirlo, por el puntito de reflexión que sin duda has querido volcar en la historia.

R.: Para documentarme sobre el origen de la vida en la Tierra me apoyé en una amiga astrónoma, Judith Palacios, quien me reveló el protagonismo que habían tenido los cometas en ese origen, por los compuestos químicos precursores de vida que transportan y que cayeron en grandes cantidades desde los primeros momentos de la formación de este planeta. Esta hipótesis se llama panspermia. Y encaja muy bien con la idea panteísta que planteo en la novela sobre un gran Todo del que formamos parte, un Universo al que llamo Dios.

P.: El amor tiene un papel creo que crucial en La regeneración de Dios, singularizado en la pareja Abel y Sara, aunque creo que como hay muchos tipos de amor, también se extiende a ese que a menudo nos exige un sacrificio por los demás, desinteresado. ¿Nos hablas de ello?

R.: Sí, en la novela hablo por un lado del amor de pareja, habitualmente tratado de forma superficial en las canciones y sobre el que recuerdo que empecé a profundizar con la lectura de El arte de amar, del psicólogo Erich Fromm. También hay sexo, otro tema del que hay que hablar, para que la pornografía no sea lo único a lo que puedan recurrir los jóvenes. Y también pongo en valor el papel del amor en el proceso de mejora y perfección de la Naturaleza. Entendido aquí el amor como la interacción solidaria que se ha dado desde el principio de los tiempos entre diferentes elementos de la Naturaleza, a nivel micro y macro.

P.: Por último, de un tropel de frases por las que podría preguntarte, por no abusar, me quedo con esta por si quieres comentarla. Es esa donde al hilo de la felicidad, sobre dónde radica, leemos que "dura tan poco que uno podría pensar que la auténtica felicidad está en lo que creemos que es la antesala de la felicidad".

R.: Bueno, ya lo decía Kavafis en su poema Ítaca, muchas veces es más importante el camino que llegar. En mi caso, esta novela siempre fue mi gran objetivo, y para alcanzarlo recorrí un largo camino de formación que incluyó la publicación de tres libros. El primero sobre recursos literarios, para aprenderlos. El segundo de aforismos, para dotar de frases a los personajes y a las ideas que estos reflejarían en la novela. El tercero de relatos cortos, para practicar el arte de la narración. Y además, pasé por numerosas experiencias enriquecedoras. Fui persona-libro, colaborador en un programa de radio, redactor de discursos políticos, profesor de escritura creativa y hasta patafísico. Sí, la ilusión por llegar es un motor potentísimo y puede generar auténtica felicidad.


Ricardo Guadalupe (Madrid, 1974). En 2005 gana con “El rizo de Ventura” el I concurso literario del programa El planeta de los libros, de Radio Círculo. En 2009 deja su trabajo para emprender diversos proyectos literarios. El primero fue Palabras literarias (2010), fruto de un año de colaboración en el programa El planeta de los libros, de Radio Círculo. Se traslada a Málaga, donde imparte el taller de escritura creativa «Las palabras del escritor». En Granada publica el ensayo De la oscuridad a la luz a través de la escritura. Y en Valencia  forma el grupo de narradores orales Personas-libro de Valencia, dentro del Proyecto Fahrenheit 451. Antes de volver a Madrid, publica el libro de aforismos Frases en el muro (2012) y un año después Relatos con abrelatas (2013). La regeneración de Dios (2025) es su primera novela.

La regeneración de Dios. Ricardo Guadalupe. Editorial Gusanillo.

viernes, 19 de abril de 2024

Sam y Yo. Entrevista a J.E. Alamo

A pocos días del 23 de abril, una fecha entrañable para los amantes de los libros, quiero compartir la entrevista que me concedió J.E. Álamo por su novela Sam y Yo (Vencejo). Nació en Leamington Spa, Reino Unido y comenzó a escribir a lo cuarenta y seis años. Especializado en fantasía, género negro y terror, le gusta mezclar géneros en sus obras y se inclina por subgéneros como la fantasía urbana. Es autor de varias novelas, numerosos relatos y coordinador de antologías en las que colaboraron distintos autores. Ha obtenido varios galardones por su obra. Entre otros con El Tormo Negro (2012) y dos premios Pandemia (2012 y 2013) por su saga de novelas de Tom Z Stone, obras pertenecientes al género negro. 


P.: La novela Sam y Yo tiene una portada muy interesante, creo que arroja una pista acerca del personaje principal de esta historia. ¿Qué podemos adelantar sobre ese Yo sin desvelar en exceso?

R.: Es complicado hablar de esta novela sin desvelar parte de la trama, pero creo que tampoco pasa nada por comentar que Sam es Yo y Yo es Sam, dos en una o en tres. Ahí lo dejo. Sí quiero añadir que la portada es de Sarah Álamo, una artista estupenda.

P.: Entre los rasgos más curiosos de la protagonista, me he quedado con uno, por si nos lo quiere comentar. Me refiero a que asocia a las personas con ciertos colores. He estado leyendo y, en efecto, hay teorías que relacionan nuestra personalidad con el círculo cromático. 

R.: Aquí parto de mi propia experiencia, suelo asociar con colores y también olores a la gente que conozco. De hecho, me dejo llevar por el instinto a la hora de hacerlo y esa primera impresión que tengo de alguien a quien acabo de conocer viene acompañada de un color, y no es frecuente que tenga que cambiar esa primera apreciación. Me pareció interesante que Sam y Sophie empleasen este sistema a la hora de identificar a las personas que van conociendo, en su caso es algo portentoso y casi un superpoder. 


P.: Otra de las curiosidades que me ha hecho esbozar alguna sonrisa, advirtiendo que Sam y Yo no es una novela cómica, es esa devoción de Sam por Jackie Chang y Vin Diesel. No sé si preguntarle por esos pasajes más irónicos, por ese ingrediente menos dramático a la hora de ir descubriendo esta historia, capítulo a capítulo. 

R.: Es el alivio cómico necesario para una historia tan dura. Me pareció que podía funcionar muy bien esa devoción de Sam por los personajes que has mencionado, arrancarle así una sonrisa a los lectores. Por otra parte, sin ser un fan del cine de Jackie Chan, sí que siento admiración por el actor en sí, me resulta simpático, atrevido y poseedor de una forma física y valor excepcionales; en resumen, que el amigo Jackie tiene un color estupendo. En cuanto a Vin Diesel, me vino bien para transmitir al lector una de las pasiones de Sam

P.: Además de la historia como tal, sospecho que hay temas profundos en esta novela. Uno de ellos, quizá, es el del maltrato. En un pasaje de la novela, la protagonista, al describir a otro personaje, habla de que en ocasiones el impulso es superior a la voluntad. Le lanzo el guante justo para que nos hable de esos temas profundos de Sam y Yo.

R.: Al abordar ciertos temas no pretendo dar lecciones o impartir moralejas, solo expreso mi preocupación por los dramas que nos afectan a diario. El maltrato a todos los niveles y edades está presente en nuestras vidas y nos atañe a todos, ya sea directa o indirectamente. No puedo escribir una historia “realista” sin mencionarlos. Otro de los temas que trato de manera recurrente es la codicia, el afán de ganar dinero y poder a costa de lo que sea, sin importar los medios empleados para alcanzarlo, En Sam y Yo esa codicia está presente a lo largo de toda la trama, con las consecuencias marcando el devenir de la mayor parte de los personajes, por no decir de la totalidad de ellos.


Sam y yo. J.E. Álamo. Vencejo ediciones.

jueves, 17 de marzo de 2022

Punto de inflexión. Neal Shusterman

Interesantísimo planteamiento el que descubrimos en la novela Punto de inflexión (Nocturna), de Neal Shusterman. El protagonista es un joven, de nombre Ash. Juega en un equipo de fútbol americano además de asistir a las clases en su instituto y compartir una vida más o menos normal con sus amigos y su familia.

  Pero en uno de los partidos, en apenas unas décimas de segundo, siente que tras un encontronazo todo sigue igual que siempre… pero no es así. Los pequeños detalles de su actual vida comenzarán a cambiar, casi de manera imperceptible, al principio. 

  Punto de inflexión, como indica el título de esta novela, nos plantea la posibilidad de otras realidades, no sé si paralelas, aunque sí diferentes. La manera de actuar determinará el devenir de los acontecimientos y, capítulo tras capítulo, Ash deberá afrontar el doble reto de no desesperarse ante lo que le rodea y descubrir qué es  lo que le ha llevado a esa situación. ¿Podrá confiar en sus amigos, en su familia, en unos desconocidos que parecen conocerle? 

  Shusterman logra trasladarnos a la mente de un adolescente con sus anhelos, fantasías y problemas más allá de ese hilo central sobre la realidad paralela. Una novela juvenil, de ciencia ficción que se adentra además en temas profundos como el de las relaciones familiares, los privilegios adquiridos o la intolerancia de raza y de sexo. El ritmo narrativo y esa profundización en temas serios le han valido a esta novela independiente a que Netflix prepare ya su adaptación televisiva. 


Neal Shusterman (Nueva York, 1962) es autor superventas de más de treinta libros para lectores jóvenes y adultos, entre los que destacan la serie Desconexión, Sed (2019) y El abismo. Tras ganar con este último el Premio Nacional de Literatura Juvenil, ha iniciado la trilogía El arco de la Guadaña -compuesta por Siega (2017), Nimbo (2018) y Trueno (2020)-, obteniendo la nota más alta en cinco de las ocho revistas literarias más importantes de EE.UU., demás de publicarse en una docena de idiomas, y entrar en la lista de best sellers del New York Times. 

Punto de inflexión. Neal Shusterman. Nocturna ediciones. Trad.: Pilar Ramírez Tello.

jueves, 7 de octubre de 2021

El baile de los muertos. Care Santos

Me ha encantado reencontrarme literariamente hablando con Care Santos. A ella la conocí en Valencia cuando vino a promocionar en 2013 El aire que respiras (Planeta). Cuando me dijo que había visitado alguna vez Maleta de libros me emocioné, claro. 

  Lo último que leí hasta estos días fue su novela Media vida. Si en esta, ganadora del Premio Nadal en 2017 sus personajes femeninos de alguna manera recorrían la historia moderna de nuestro país, en El baile de los muertos (Crossbook)  nos transporta de nuevo al siglo XIX. Pero no a la época napoleónica, sino a unos días antes del 10 de octubre de 1846. Ese día la joven reina de España, Isabel II, cumplirá años y, por si fuera poco, se prevé que se case con Francisco de Asís de Borbón. Alguien a quien ella detesta, por cierto. Isabel preferiría casarse con Antonio de Orleans, duque de Montpensier… quien contraerá nupcias ese mismo día con… su hermana Luisa Fernanda de Borbón. 

  Doble traición, piensa la caprichosa y voluble reina que no dará su brazo a torcer y recurrirá a un personaje siniestro donde los haya: la monja maldita. En las notas de la autora al final del libro descubrimos, además de un listado de los personajes reales que aparecen en El baile de los muertos, que el origen de esta historia fue un proyecto real aprobado por las Cortes en 1837. La creación de un Panteón de Hombres Ilustres. Ahora imaginemos a los encargados de llevar a cabo la misión en aquella época: desenterrar huesos ilustres por toda España para llevarlos a Madrid. 

  Con estos mimbres os aseguro que surge una novela tan potente, intrigante y deliciosamente gótica en su ambientación como El baile de los muertos. Misterio, terror, ficción histórica, intrigas de poder, sociedades secretas y ladrones de tumbas bailan en estas páginas con una trama ágil, adictiva, en contrapunto y donde los sentimientos y una verdad dolorosa pondrán la música de fondo. Si os gustan los grandes relatos clásicos de misterio de la literatura anglosajona o sois fans de películas como Los otros, El sexto sentido o series como Stranger Things,  

  El baile de los muertos es vuestra novela para este mes o para regalar la víspera del 1 de noviembre. 


  Care Santos (Mataró, 1970) es autora de doce novelas, entre las que destacan Habitaciones cerradas (2011), adaptada a la televisión en 2014, El aire que respiras (2013), Deseo de chocolate (Premio Ramon Llull 2014), Diamante azul (2015), Media vida (Premio Nadal 2017) y Todo el bien y todo el mal (2018). Su obra ha sido traducida a más de veinte idiomas, entre ellos el inglés, el alemán, el francés, el sueco, el italiano y el holandés. Es colaboradora habitual de El Periódico de Catalunya.

  El baile de los muertos. Care Santos. Crossbook.

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Entrevista a CARE SANTOS: "Yo trabajo mucho los personajes".


lunes, 26 de abril de 2021

La Cueva. Entrevista a Kaos (Juan Bermúdez)

Este mes de abril, mes del libro por excelencia, tuve el placer de leer La Cueva (Oberón), de Kaos (Juan Bermúdez). Y digo el placer porque fue así. 

  La historia de su protagonista, de Leo, me enganchó desde el principio. Kaos ha tenido el detalle y la gentileza de responderme a unas cuantas preguntas sobre  La Cueva. Desde aquí mi agradecimiento a él y a Alicia Hernández de la editorial Oberón. 

  Respecto a las preguntas que le formulé, quise saber por ejemplo la relación entre esta obra y la titulada La Torre, publicada en 2018. También sobre la curiosa voz narrativa de la novela o algunos guiños literarios, descubriéndome, por ejemplo, que sí que  hay alguna referencia a las novelas de Mundodisco de Terry Pratchett. 

  Como no podía ser de otra manera, hemos hablado de algunos temas importantes en la novela como la intolerancia o la curiosidad por el mundo exterior. Ello sin olvidarnos de los personajes femeninos o de algunas frases extraídas de la novela como la de que  “las noticias tienen vidas largas en un lugar en que nunca pasa nada, porque no surgen otras historias que desplacen a las anteriores.” 


Kaos, Juan Bermúdez Romero (Granada 1993) es graduado en Bellas Artes por la Universidad de Granada. Ilustrador, novelista y youtuber, en 2018 publicó su primer libro ilustrado, La Torre. También ilustró el cómic Adelita Power, de Abigaíl Frías, en 2016, el cómic Los Familukis, de Carlos Zamorano Rodríguezen 2019, y el poemario Lejos, de Ana Cerezuela, en 2018.

Si queréis leer la entrevista al completo, podéis hacerlo pinchando aquí. 

La Cueva. Kaos, Juan Bermúdez. Oberón libros.


jueves, 4 de marzo de 2021

La trucha que mató al rey. Teresa López Velayos

¿Habéis jugado alguna vez al juego de la oca? Yo recuerdo con nitidez cuando entró en mi casa, el día que mi madre compró el juego. 

 Nostalgias aparte, una imagen de ese popular juego de mesa forma parte de la portada de La trucha que mató al rey (Torre de Lis), de Teresa López Velayos. A su protagonista también le regalan un juego de la oca y con él va poder comunicarse con un curioso personaje. 

  La historia de La trucha que mató al rey nos la cuenta Petra, una colegial de 12 años que vive en un pequeña localidad castellana en 1968. Según una leyenda local, en ese pueblo murió el hermano pequeño de Isabel la Católica. 

 Para las y los más curiosos, en el municipio de Cardeñosa (Ávila) fue envenenado el rey Niño, Alfonso de Castilla, y donde transcurrió la infancia de Teresa López Velayos. 

 Petra y sus amigas querrán averiguar qué hay de real en esa leyenda embarcándose en una fascinante aventura de la mano de un espíritu del pasado que vivió en el siglo XV. 

  La trucha que mató al rey me ha sorprendido gratamente por la narración y por la ágil lectura que plantea su autora. Salvando las distancias, me ha evocado un poco a Matilda, de Roald Dahl, incluso a las novelas de Los Cinco, a las que López Velayos alude en esta novela. 

  Petra y sus amigas no solo vivirán una aventura al estilo de Los Cinco, también nos transportará a nuestra niñez  al leer menciones a Perry Mason, a la perra Lassie, al pan con Nocilla, a los TBO, al Exin Castillos o al año que Massiel ganó el Festival de Eurovisión. 

 Y como en el juego de la oca, voy de nuevo al principio, al tablero de la portada, para comentar que en la contraportada, además de la sinopsis, vemos la imagen de un pozo, de uno del mencionado juego. Será un elemento clave en esa insólita búsqueda de Petra y sus amigas, junto a una cueva mágica, para descubrir si la leyenda del joven rey envenenado en 1468 en la posada de su pueblo es cierta o no.  

  La trucha que mató al rey nos devuelve la magia de los libros, de las buenas historias para jóvenes y adultos de la mano de Teresa López Velayos,  nominada a los Premios Goya como guionista y coproductora del corto documental En un lugar del cine (2010) y por el corto de ficción El paraguas de colores (2014).


Teresa López Velayos es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Su trayectoria profesional la ha vinculado al mundo de la radio treinta años como redactora, locutora, presentadora, guionista y productora de diversos programas, en especial los dedicados a la cultura y el cine. Autora de libros biográficos como Kenneth Branagh. En el nombre de Shakespeare (1997); de gran formato: Rodajes al borde de un ataque de nervios. El cine español se confiesa (2007); relatos de ficción: Entre Sueños. Historias de otro lugar (2016); y cuentos infantiles: El olivo mágico de Hualdo (2015). En 2018 coescribió El papel de mi vida y su primera pieza teatral La exposición, relacionada con el Arte y el Museo del Prado. 

La trucha que mató al rey. Teresa López Velayos. Torre de Lis.

martes, 17 de marzo de 2020

Las voces del lago. Beatriz Esteban

Empecé a leer Las voces del lago (Nocturna), de mi paisana Beatriz Esteban, alentado por la sinopsis. Pronto me percaté de la intriga que sostiene la historia a partir del personaje protagonista, la joven Bree, en el centro de una trama de descubrimiento. Y de autodescubrimiento. 

La autora se vale de un primer capítulo satélite para dejar un cabo suelto en la mente del lector. Luego viene la historia del regreso de la protagonista, y su madre, al pueblo irlandés de su infancia tras la muerte del padre. Esa muerte familiar y el propio traslado desde Dublín a una pequeña localidad rural genera tensiones, recuerdos, evocaciones y sensaciones que Bree narra en primera persona. Aunque será otro elemento extra el que aporte la intriga y el interés narrativo en esta historia: las apariciones espectrales. 

Ante la lógica de la posible naturaleza para el lector, Esteban nos proporciona un relato plagado de pequeños indicios apuntando conforme avanza la trama hacia una misma dirección. Se vale también de ese primer incidente ocurrido nueve años antes del traslado, cuando Bree y Adam eran unos niños jugando cerca de un lago helado. Incidente que regresa a mitad del libro, narrado en tercera persona, para disparar la sucesión de acontecimientos trágicos y la resolución del climax en las páginas finales. 

Las voces del lago se lee como novela juvenil entretenida y brillante, con el añadido, como así lo apostilla la autora en una nota final, de querer aportar un acercamiento a una realidad social que afecta al uno por cien de la población. Porque Las voces del lago no solo habla de fantasmas, también de monstruos, de nuestros propios fantasmas y monstruos y de cómo actuamos frente a ellos. Como individuos y como sociedad, no solo representado con el personaje de Bree, también con el de su amiga Carrie Sloan como descubrirán las y los lectores de esta novela intrigante y conmovedora.

Beatriz Esteban (Valencia, 1997) estudia actualmente Psicología, además de impartir charlas sobre literatura y salud mental tanto en institutos como en universidades. En 2017 publicó su primera novela, Seré frágil, que dos años antes había resultado finalista en el Premio Literario Jordi Sierra i Fabra para Jóvenes. En 2018 ganó la segunda convocatoria del Premio Ripley de Ciencia Ficción y Terror con el relato «Niña caducada» y publicó Aunque llueva fuego. Su novela más reciente, es Presas (Nocturna, 2019),

jueves, 9 de enero de 2020

Familia a la fuga. Cerrado por fantasmas. Entrevista a Ana Campoy

La primera entrevista en Maleta de libros en este 2020 es a una autora de narrativa juvenil. Ana Campoy (Madrid, 1979) que vive entre Madrid y Valencia publica una nueva entrega de su exitosa saga  Familia a la fuga. En esta ocasión, Cerrado por fantasmas (Loqueleo-Santillana). Por cierto, ilustrado por el artista valenciano Alex Alonso. 
   Ana Campoy es licenciada en Comunicación Audiovisual, inició su carrera en la televisión, el cine y la radio, donde trabajó como guionista y locutora. En 2017 gana el Premio Jaén de Narrativa juvenil con la La cronopandilla: el túnel del tiempo. Sus libros se han vendido a países como Francia, China, Italia, Grecia, Polonia, Turquía, Rumanía y Eslovenia. Coordina la sección infantil del Festival Celsius 232, además de colaborar como periodista cultural en diversas revistas o de hablar de literatura infantil y juvenil en diversos programas de radio. 

Familia a la fuga 3: Cerrado por fantasmas es la tercera entrega de Familia a la fuga. Quienes lleguen nuevos a esta saga ¿no necesitarán leer antes los dos primeros libros En busca y captura e Infiltrados en la gran ciudad? 

   No es imprescindible, ya que cada entrega de Familia a la fuga es independiente y tiene su propia trama autoconclusiva. Pero sí que animo a leer los otros libros, ya que también hay cierta trama transversal que es muy divertido seguir. Mis personajes siempre evolucionan, incluso de una entrega a otra. 

Al igual que en los dos anteriores, los capítulos en Cerrado por fantasmas son adictivos. Acaban de tal manera que es (casi) imposible no pasar página y engancharse a seguir leyendo. Seguro que más de un lector o lectora se lo habrá dicho. ¿Piensa en ello a la hora de montar las tramas de las aventuras de la familia F.?

   Me debo mucho a mis maestros. Y me encanta tanto el cine como las novelas de suspense. Además, yo vengo de guión, así que soy bastante de escaletar, estructurar y pensar en cómo dosificar la información. Creo que la intriga ha funcionado siempre de maravilla para crear lectores.

¿Qué van a encontrarse los lectores de Familia a la fuga en esta tercera entrega? Por de pronto veo: una caldera oxidada, un tobillo hinchadísimo, un lugar sin cobertura móvil, unas camisetas con una curiosa frase, un bolso de cocodrilo o un apagón. Y son solo algunos de los elementos que van apareciendo a lo largo de la historia… 

   Pues todas esas cosas ¡y un montón más! Diría que en Familia a la fuga 3: Cerrado por fantasmas, nada es lo que parece ser. Hay intriga, grandes dosis de misterio, algún que otro fantasma y humor. Mucho humor. Es uno de los motivos por los que me encanta escribir acerca de esta familia.

Aparte de la portada que parece dar mucho miedo, hay un desmayo por ahí junto a no uno sino a varios ‘ruidos aterradores’. Coméntanos la parte terrorífica incluida en esta entrega para aquellxs lectorxs más miedosos.

   Tal vez es el libro más “de género” de la colección, ya que se inspira mucho en la línea de mi anterior colección, Las aventuras de Alfred y Agatha. Quería reflexionar sobre las falsas apariencias. Lo que al principio da miedo y luego resulta ser otra cosa. Tal vez siendo un poco analíticos y fijándonos más en lo que nos rodea podemos resolver muchas cuestiones.

La Agente Z tiene un especial protagonismo en esta historia. ¿Qué les podemos contar a las y los lectores al respecto sin desvelar parte de las sorpresas?

   La Agente Z tiene un poquito de estrés laboral y eso provoca que tenga algunos “despistes” en esta entrega. Los F. se verán bastante afectados por esto. Y es que trabajar demasiado tiene sus inconvenientes.  

Familia a la fuga. Cerrado por fantasmas. Ana Campoy. Loqueleo-Santillana

viernes, 3 de enero de 2020

Aventuras matemáticas. Mensajes ocultos en el Camino de Santiago, de Constantino Ávila Pardo

La abuela llegó a casa de su hija Silvana un poco cansada. Le acompañaba Yago, su nieto, que se encerró en su cuarto. Silvana y su marido propusieron a la mujer que se sentara en el sofá. 
–¿Le traigo un vaso de agua? –se ofreció el yerno.
–Muchas gracias.
–¿Ha habido suerte? –Silvana le ahuecó un cojín a su madre.
–Pues no, hija, no ha querido ningún libro. Esta juventud… No piensa más que en la maquinita esa.

Silvana asintió. Sabía bien a qué se refería. Yago les había pedido por Reyes una consola para jugar online con sus amigos al WOW, creyó recordar que le había dicho aquel. Solo que no estaban seguros de si sería un juguete apropiado para él. Habían leído que a esa edad los videojuegos podían restar tiempo a las horas de estudio y a la interacción familiar. Más aún, se inquietaron.
El padre de Yago preguntó si al menos el librero le había aconsejado alguno.

–No le pregunté –repuso la mujer–, le vi ocupado atendiendo a un señor con un libro, de vinos, creo.
–Lo cierto es que le ha ido bien en el primer trimestre –intervino Silvana–, ahora no podemos justificarnos en sus malas notas. 
–Mañana tendremos que darle su regalo –le recordó su marido ante el silencio reinante.
–Pero, ¿se la habéis comprado? –les interrogó la abuela.
–Sí mamá –repuso Silvana un poco molesta. No por la pregunta, sino por la evidencia advertida por su marido–. Lo que no queremos es que por culpa de los videojuegos nos haga lo que con el móvil, que no se despega de él ni para dormir. –El padre de Yago la miró como diciéndole: ‘Ya te dije que podía suceder’, pero no añadió nada–. Tiene que haber algo que le llame más la atención… –lanzó Silvana al aire como si esperase una respuesta milagrosa. 

En ese momento Yago salió del cuarto teléfono móvil en mano. Se extrañó del silencio entre el cónclave familiar, pero se limitó a preguntar qué había de papear.

–Pensé que no comías... –intervino su padre–. Que te enchufabas a la red como haces con el móvil por la noche.
Yago no entendió la broma y, mirando la pantalla del celular, esperó a que su madre hablase.
–¿Y esa camiseta? 
Donde Silvana vio una desaseada sudadera con capucha, su marido cayó en la cuenta de que era la primera vez que se la veía. Es más, reparó en el dibujo de una concha de peregrino. 
–¿No ves lo arrugada que está? Anda, quítatela que te la lave.
–Espera –le pidió el padre a Silvana–. Oye, Yago, ¿de dónde la has sacado? ¿Es nueva?

Este levantó la cabeza del celular para asentir. Les contó que las vendían en su instituto para sacarse un dinero y hacer el Camino en las vacaciones de verano.
¡Bingo!, pensó su padre al oírle. Por descontado, Silvana comenzó a interrogarle acerca de cuándo había pensaba decírselo a sus padres, con quién iría, cuánto tiempo...
Antes de que aquella pudiera preguntar a su marido qué pasaba, este le dijo que iba a la librería. 

Pepe estaba apagando las luces cuando vio llegar a Santiago. 
–Perdona, Pepe. Sé que no son horas. Pero te agradecería si me ayudas con un libro para mi hijo. Ha estado esta mañana aquí con mi suegra.
El librero asintió al recordar a la pareja. 
–¿Era tu hijo? ¿Qué edad tiene? –Encendiendo de nuevo las luces, hizo un gesto para que le siguiese.
–Catorce, casi quince. Y está de pesado con lo de la videoconsola... Su madre y yo no queremos dársela por si descuida sus estudios, ya sabes. –Pepe asintió–. ¿No tendrás algo sobre el Camino de Santiago? Hoy nos ha salido con que se quiere ir con los de su clase este verano.

Como si le hubiera leído la mente, Pepe tomó uno titulado: Aventuras matemáticas. Mensajes ocultos en el Camino de Santiago.

–Este le va a gustar. Es de Constantino Ávila Pardo, un profesor de Matemáticas. Va ya por la cuarta edición.
–Bueno, al menos no es de esos de cuatrocientas páginas –lo sopesó entre las manos–. Yago no es de los de leer. Se le dan mejor las asignaturas de Ciencias y las Matemáticas, así que por ahí a ver si le entra. 
–Llévatelo que le va a gustar seguro. No solo es la historia de un abuelo y su nieto recorriendo el Camino Francés. También tiene pruebas, acertijos y curiosidades matemáticas que se van resolviendo. Lo he vendido muy bien a la chavalería del instituto de aquí al lado. Más de uno me ha dicho que ha participado en el concurso.
–¿Qué concurso?
–Llévatelo y léete el final, ahí lo entenderás. Seis mil euros. Y déjame que cierre que ya es hora de comer.
–Claro, perdona, Pepe. Cóbrame. No hace falta que me lo envuelvas.

Ya en casa, con los postres, Santiago le preguntó a su hijo si irían chicos y chicas al Camino. «Pues claro», fue la respuesta. «¿Quizá alguna chica especial?», siguió preguntando. Yago no contestó, se sintió incómodo hablando de esas cosas con sus padres, en especial delante de su abuela que le atosigaba a menudo con lo de si tenía novia. Santiago le contó que cuando él tenía su edad y le gustaba alguna chica le escribía notas en clase. Pero secretas, para que no las descubrieran ni el resto de chicos ni los profesores. 
–Ahora con los móviles solo hay que saber el teléfono y mandarle un whattsap –repuso Yago. 
–Pero imagina que se te estropea o te lo requisan, ¿cómo lo harías?
Ante esa perspectiva Yago se incomodó, pufff, ¿varias horas sin móvil, qué era eso?
Silvana y su madre no entendían, pero les dejaron hablar. Solo que padre e hijo siguieron la conversación en el cuarto de Yago.
–Con un poco de suerte –le susurró Santiago a Silvana durante la cena–, mañana el regalo estrella será el libro que le he comprado.

Yago se despertó más pronto de lo habitual. Bajo el árbol de navidad distinguió varias cajas con papel de colores. Ninguna del tamaño de una videoconsola, meditó decepcionado. Un paquete con su nombre tenía aspecto de libro. Estuvo a punto de no abrirlo con la esperanza de que de este modo pudiera devolverlo al servicio de reclamaciones familiar. 

–¿No lo abres? –le preguntó su madre. 
–Yo quería una Equis One –se lamentó.
–Si no lo has abierto no sabrás si te gusta o no. 
Finalmente rasgó el papel para leer el título: Aventuras matemáticas. Mensajes ocultos en el Camino de Santiago. Constantino Ávila Pardo. Brief editorial.
Santiago apareció sonriente.
–¿Te gusta? No, no me digas que no, porque aún no sabes de qué va ni lo de los seis mil euros. –Al oír aquello, Yago se mostró interesado–. El libro narra el viaje de dos, en realidad, tres personajes más uno misterioso. Van surgiendo enigmas que han de resolver a modo de pistas. Acertijos matemáticos como reza el título. Y al final hay uno sin solución. Mejor dicho, uno que espera ser resuelto a cambio de seis mil euros, Con ese dinero da para un Camino de Santiago estupendo, ¿o no? Y para la equis guan esa, también. 
–¿Seis mil pavos? –preguntó Yago. También Silvana, picada por la curiosidad. La abuela llegó sin enterarse de la historia, pero le pareció bien ver a su nieto con un libro entre las manos para variar.
–Si quieres que te ayude, dímelo. Pero vamos a medias, ¿eh?

Tal y como había supuesto, Yago se encerró en su cuarto con el libro. No volvió a preguntar por la consola. Durante días estuvo comentando curiosidades que iba leyendo. Que si la lectura especular de Leonardo da Vinci, que si podía usar nicks con un anagrama y su nombre, que si había usado traslaciones del libro para retar a sus amigos... Pero lo que más agradó a Silvana fue que sus amigos habían decidido comprar el mismo libro y juntarse para resolver el mensaje cifrado del concurso.

–Menudo acierto el del libro, cielo –le susurró a su marido–. Habrá que pensar en ir devolviendo la videoconsola.
–Hasta yo me he sorprendido, aunque no cantemos victoria todavía.
–¿Y eso? No entiendo. 
Santiago sacó un ejemplar de Aventuras matemáticas... 
–Me he enganchado a esto de los criptogramas. Creo que voy a ganar el premio, lo presiento. Y, alguno de consolación vamos a tener que darle a nuestro hijo. 
Ella rio quitándole el libro asegurándole que si lo resolvía la mitad del dinero sería para ella. 
–Bueno, bueno; eso podemos discutirlo esta noche, Santiago se va a casa de sus amigos y tu madre tiene el sueño... muy pesado. 


Podéis consultar acerca del libro pinchando aquí. Y sobre el autor, aquí.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Entrevista a Elia Giner


Tuve la suerte de conocer a Elia Giner recientemente. Vino de promoción a la Feria del Libro de Valencia con su novela ‘Reflejos’ (Ed. Versatil). Para quien no conozca a esta autora, decir que su afición por la lectura empezó desde que era pequeña. Lectora voraz desde que tuvo su primer contacto con un libro, su infancia y su adolescencia han estado llenas de libros. Comenzó a escribir su primera novela, la primera entrega de una Trilogía fantástica titulada “Rey Negro, mariposa blanca”, en 2010. Tras los dos primeros volúmenes de esta Trilogía, escribió “Reflejos”. Agradecido a Elia y a la editorial Versatil, comparto la entrevista que me concedió acerca de esta novela. 

La protagonista de Reflejos es Carla Vinci, una joven de quince años que se ve de repente inmersa en el divorcio de sus padres con un traslado ‘forzoso’ a otra ciudad. La persona menos coqueta ‘que puedas echarte a la cara’, según se define ella misma, ya que no suele pintarse ni arreglarse. Sumémosle que dice ser, además, ‘la persona menos interesada en ropa del mundo mundial’. Háblanos de este personaje ya que parece romper el manido estereotipo de la adolescente rebelde volcada en su imagen y el teléfono móvil. 

Carla es una chica muy tímida y con bastantes inseguridades. En general, le gusta pasar desapercibida, por eso tampoco es muy coqueta… ¿Qué por qué la creé así? Porque quería una protagonista imperfecta, una especie de “antiheroína”. Y, aunque en el tema de la coquetería y la obsesión por la imagen, Carla pueda romper el estereotipo actual, hay muchos otros rasgos de su carácter con los que resulta imposible no empatizar… ¿Quién, a los 15 años, no se ha sentido inseguro? ¿Quién, en la adolescencia, no ha tenido miedo a ser diferente, a no encajar?

Desde hace siglos, en distintas culturas, leemos que los espejos ‘han estado ligados a lo oculto y lo esotérico’. Me ha llamado la atención, por ejemplo, esa leyenda urbana, la de Verónica, pues también la oí a la edad de Carla. Háblanos de ello en el contexto de la novela y de lo que a buen seguro habrán escuchado los inquietos lectores de esta novela. 

Es cierto que, desde siempre, se han contado historias misteriosas que han tenido como protagonistas a los espejos. La de la Verónica, la de los espejos como puertas al mundo de los muertos u otras dimensiones… Todos las hemos oído, ¿verdad? Pues bien, estas leyendas urbanas me han ayudado a dar verosimilitud a la parte fantástica de la novela, han hecho que me sea más fácil conseguir que fantasía y realidad empasten perfectamente. Y creo que esto ha sido crucial a la hora de que los lectores puedan meterse en la piel de Carla desde las primeras páginas. 

‘Lo de mentir cada vez me sale mejor’, llegamos a leer en un momento determinado de Carla. La verdad y la mentira es algo que también solemos asociar con la edad, aprendemos a mentir en algún momento más allá de aquello de que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad para retomar ese buen hábito con la madurez. ¿Quizá la adolescencia se presta a descubrir el valor de la verdad y la mentira como metáfora de este espejo protagonista de tu novela? 

Es cierto que Carla miente mucho en la novela, sobre todo a su madre, ¡ja,ja! En su disculpa, hay que decir que, en ocasiones, no tiene alternativa: bien le es imposible decir la verdad porque nadie la creería, bien se trata de mentiras piadosas para no preocupar a su familia. Tendemos a pensar que las mentiras son siempre malas, pero no todas lo son. A veces son necesarias.

‘Reflejos’. Elia Giner. (Ed. Versatil).

Puedes leer aquí otras interesantes preguntas de la entrevista




viernes, 14 de diciembre de 2018

Los elegidos. Jordi Sierra i Fabra

Tuve la oportunidad de conocer en persona a Jordi Sierra i Fabra hace unos años. En la Feria del Libro de Valencia. Dio una charla sobre el proceso de escritura, sobre cómo se hizo escritor que se me hizo cortísima. Y duró más de una hora. Le he leído en más de una ocasión, por lo que no me lo pensé mucho cuando descubrí esta nueva novela suya. Los elegidos (Verbum) no solo cumplió las expectativas, sino que recomiendo su lectura sin paliativos. 

Puede parecer una novela juvenil. De hecho, pertenece a la colección narrativa juvenil de la editorial. Pero en sus ciento treinta páginas hay una historia profunda, reflexiva, metafórica. Junto al protagonista, Adan, vamos a ser testigos de una aventura de descubrimiento. De autodescubrimiento, el de Adan, creado por unos científicos para que les ayude en el inminente enfrentamiento con sus vecinos los klonos. 
Pero también, en el descubrimiento del universo en el que se encuentra no solo con esos pueblos rivales. Adan, el primero de su especie, es un androide, una máquina con capacidad para pensar por sí misma, hablar, actuar…Y este androide que surge con una misión tiene preguntas. ¿Acaso el ser humano desde su creación no se ha ido haciendo preguntas sobre sí mismo y su entorno? Hallará respuestas y mucho más. Hará una amiga, una muy especial, en sus incursiones en el espacio de los klonos y de los perdidos, Deia. 
Y como un juego de piezas que van encajando llegará a una verdad, la de Unapiedra y los secretos de este universo. A partir de ese momento nada será igual para sus habitantes. Adan tendrá una nueva misión, la de guiar a los elegidos a su destino final.

Jordi Sierra i Fabra es un escritor y comentarista musical español que nació en Barcelona en 1947. Comenzó a escribir ya con ocho años,. Realizó estudios de aparejador mientras trabajaba durante el día en una empresa de construcción. A partir de 1968 comenzó a publicar artículos en La Prensa de Barcelona y en el Nuevo Diario de Madrid, al tiempo que co-fundaba El Gran Musical de la Cadena Ser. En 1970 abandonó sus estudios y trabajó para viajar por todo el mundo acompañando a los grandes de la música. Publicó su primer libro, ‘1962-72 Historia de la Música Pop’, que resultó ser un éxito comercial. Al tiempo que desarrollaba diversos oficios relacionados con el mundo de la música siguió escribiendo ficción, quedando finalista y ganando varios premios. En 1977 fundó la conocida revista ‘Super Pop’; al año siguiente quedó finalista del Premio Planeta de Novela. A partir de ahí se sucederían los premios literarios. Varias de sus obras han sido adaptadas a la televisión, al cine y al teatro. En el año 2009, Sierra i Fabra supera los nueve millones de libros vendidos en España, siendo uno de los diez autores más leídos en los centros educativos del país. Actualmente se dedica casi en exclusiva, a la literatura infantil y juvenil, aunque sin dejar de lado la narrativa para adultos y a dar giras por España dando charlas en colegios e institutos.

Los elegidos. Jordi Sierra i Fabra. Verbum Editorial. ISBN: 978-84-90747-64-3

lunes, 15 de octubre de 2018

Como un espejismo, de María Mercè Roca

Soy un apasionado de las novelas cortas, por eso me gustó la propuesta de María Mercè Roca con esta novela juvenil titulada ‘Como un espejismo’ (Anaya). El protagonista es un muchacho que vive en una pequeña localidad del Pirineo sin identificar, pero que podemos ubicar cerca de Ripoll y el valle de Nuria. Precisamente el paisaje es casi un personaje más en esta historia de amores de preadolescencia. Ante los ojos del lector el protagonista nos irá desvelando el delicioso entorno durante un verano, uno que le dejará marcado todo y que llegado el momento pueda parecerle que fue un espejismo.
La novela comienza con el final de curso y el inicio del verano, presumiblemente será un verano más, pero ese año será diferente porque llega al pueblo Salud, una chica de ciudad que le fascinará y que le hará descubrir a un tiempo el deseo y la traición.
El fin de curso, la llegada de los veraneantes, las bicicletas, una cabaña junto al río, el tren de cremallera, las fiestas de pueblo o el valor de la amistad se tejen en este relato de emociones, descubrimientos, anhelos y recuerdos. Un verano y una experiencia personal en esa complicada frontera de la adolescencia que nos hará evocar acaso la nuestra, nuestros veraneos y quizá cómo afrontamos aquel primer amor que lejos de espejismos queda, muchas veces, entre nuestros mejores recuerdos.

Maria Mercè Roca (Portbou, Gerona; 1958) es una escritora y política española. Es una de las autoras de mayor éxito de crítica y público en el panorama de las letras catalanas. Compagina la escritura con su trabajo como profesora. Obtuvo entre otros el Premio Victor Català en 1986, el Premio Josep Pla en 1987, el Premio Sant Jordi en 1993 o el Premio Ramon Llull en 2000.

Como un espejismo. María Mercè Roca. Anaya. ISBN: 978-84-20743-17-2

martes, 24 de octubre de 2017

Kafka y la muñeca viajera, de Jordi Sierra i Fabra

Ha llegado a mí, estos días, como de casualidad, un libro del que había oído hablar tiempo atrás. Quizá sea cierto eso de que los libros nos eligen y no al revés y ‘Kafka y la muñeca viajera’ me haya escogido a mí. Por mi parte, elegí leérmelo casi de tirón. Cierto que no es una historia larga, además de ser una novela juvenil (de 8 años en adelante, leo). Pero no es menos cierto que me enganchó desde el principio (como se dice ahora). Y el principio, en mi caso, fue el final: la contraportada.

El autor es Jordi Sierra i Fabra, a quien ya he leído anteriormente y del que guardo con especial cariño por haberle conocido en persona, en una Feria del Libro de Valencia. Decía que el libro me ganó por la contraportada donde se cuenta que la historia de Kafka y la muñeca viajera’, la que novela Sierra i Fabra, viene a su vez de un hecho histórico-literario fascinante. El escritor barcelonés, que este verano cumplió 70 años, recibió hace justamente 10 el premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil por esta novela sobre unas cartas de Kafka a una niña. Unas cartas auténticas a una niña auténtica que ni los estudiosos del escritor checo han podido encontrar aún. Se perdieron. No es que el amigo de Kafka las quemara, como sí le pidió este a aquel, aunque no le hiciera caso. Las cartas que Kafka escribió a una niña que, al parecer, perdió una muñeca en un parque berlinés son reales. Lo fueron. Desconocemos qué escribió en ellas el autor de La metamorfoss, el proceso o El castillo, lo que sí puedo decir es que Sierra i Fabra hilvana como pocos una historia deliciosa. No es de extrañar el galardón.

También se cumplió este verano cien años desde el primer diagnóstico de la enfermedad que acabó con la vida del escritor en 1924. Justo un año antes, en 1923, se produjo ese hecho en aquel parque, aquellas cartas a la niña, aquella pérdida de aquella muñeca. Y Sierra i Fabra nos cuenta las cartas y la posible historia de esos días con tal delicadeza que mejor guardo silencio a lo Shakespeare y les invito a leer ‘Kafka y la muñeca viajera’. Grande Kafka, monstruosamente sublime Sierra i Fabra.

lunes, 30 de enero de 2017

PABLO C. REYNA: «No podemos darles “libros colleja” a los jóvenes».


(c) Cortesía Ediciones Montena.
Hacía tiempo que no entrevistaba a un autor de literatura juvenil y, con el nuevo año, me he decidido por mi paisano Pablo C. Reyna. Me concede una entrevista al hilo de la publicación de su tercer libro de la serie MultiCosmos, ‘La rebelión de los drones’ (Montena).

¿Qué van a encontrar los lectores de los dos primeros libros de MultiCosmos en esta tercera entrega?
En la tercera parte, La rebelión de los drones, el misterio se enreda más todavía: los villanos no lo son tanto, y los buenos, tampoco. Hay un giro de tuerca que mantiene al lector enganchado hasta el final y con ganas de más. Además, la división entre el mundo real y el virtual se ha difuminado, y ya no saben si están jugando al videojuego o corriendo por salvar su vida. Los dos mundos se han fusionado, para peligro de los protagonistas y emoción del lector.

La vida real no parece tan emocionante como la que viven en MultiCosmos, afirma el protagonista, quizá porque junto a sus amigos son chavales de 13 años a los que les pasan situaciones más o menos comunes a esa edad en el instituto y en casa. ¿Qué supone esta saga de libros para unos chicos más afines a los videojuegos y la diversión en tres dimensiones, por así decirlo?
Los fans de videojuegos como Minecraft se reconocen en los protas de MultiCosmos. La serie les gusta porque sus avatares no solo superan niveles difíciles: también luchan por salvar el mundo, y eso es algo que no todos los chavales de trece años hacen al salir de clase. Pero Alex y el prota también tienen que ayudar con las tareas de casa, estudiar y asistir a clase. Ser un héroe es más complicado a esa edad que cuando eres un adulto que no tiene que aprobar Matemáticas.

‘Tanta mentira solo me ha traído problemas’, llega a decir en un momento el Usuario Número Uno de MultiCosmos, precisamente porque se lo ha estado ocultando a su familia. ‘Mis mentirijillas piadosas no han hecho más que causarme problemas en casa’, afirma también. Lo destaco para preguntarle por los valores que los escritores de ficción juvenil introducen -o deberían introducir- en las lecturas según la edad a la que vayan dirigidos, ¿en qué medida está de acuerdo y cómo lo valora y considera en sus obras?
Si queremos que los jóvenes disfruten leyendo, no podemos darles “libros colleja”, esos que traen una moraleja al final de cada capítulo. Los mensajes evidentes o ñoños son aburridos y contraproducentes. MultiCosmos no pretende aleccionar, pero eso no significa que no tenga valores. Sin embargo, están metidos entre líneas y el lector los asimila mucho mejor, porque la historia no se entiende sin la justicia, la verdad, ni tampoco pueden avanzar sin los amigos o la familia.
Al principio de la serie, el prota cree que hay que emplear la violencia para solucionar las cosas. Libro a libro, la historia demuestra cómo se resuelven mejor con sentido común y sin dañar a nadie. Es un proceso más lento, pero permanece. Lo mismo ocurre con otros dilemas de la historia, donde las soluciones del principio no funcionan igual al final.

Me ha parecido muy interesante la parte activa del libro, que no solo sea una actividad pasiva, sino que los lectores interactúen a través de pruebas repartidas a lo largo de la historia desarrollando su creatividad e imaginación lápiz en mano. Háblenos de ello.
MultiCosmos es un libro que pretende trasladar la emoción de un videojuego… sin dejar de ser un libro. Invitando a los lectores a participar, se sienten parte activa de la historia y se sumergen mucho más rápido. Hay chavales que odian leer, pero que se han enganchado a MultiCosmos porque les recuerda a un videojuego.

En el capítulo ‘Más MultiLeaks’ leo una interesante reflexión cuando los tres amigos se desconectan de MultiCosmos agotados de tantas horas conectados. ‘Llevamos horas sumergidos en la red y eso agota a cualquiera’, dice; creo que es otro aspecto a poner en valor, en este caso a través de la lectura, la necesidad de que los jóvenes sepan ‘desconectar’, que además de internet hay una vida real y que pasar muchas horas ‘conectado’ cansa a cualquiera y no en bueno.
No tengo nada contra internet ni contra los videojuegos: son útiles o, cuanto menos divertidos. El problema no es que existan, sino que no exista nada más. Con MultiCosmos he querido poner en valor las emociones de la vida real, y cómo esa sana combinación entre los dos mundos los enriquece más.

En esta tercera entrega de MultiCosmos descubrimos un invento alucinante, aunque esté en fase prototipo, me refiero a las holopulseras. ¿Qué podemos adelantar a los lectores sin desvelar demasiado para que se animen a leer ‘La rebelión de los drones’?
En la tercera entrega de la serie, una empresa de tecnología desarrolla un invento que hará que los videojuegos sean experiencias absolutamente reales. La emoción ya no está solo en la pantalla, está en la vida real. La realidad aumentada es nuestro propio mundo… Parece emocionante, pero ¿y si nuestra realidad también se llenase de monstruos? Hay aventura para rato. ;-)

Pablo C. Reyna (Valencia, 1987) vive desde hace tiempo en Madrid. Es editor de literatura infantil y juvenil por el día, y aprovecha la noche para escribir y dibujar. Es autor de la serie MultiCosmos con los siguientes títulos: ‘Aventuras virtuales a pico y pala’, ‘Atrapados sin wifi’ y ‘La rebelión de los drones’.