En esta ocasión, os
traigo un libro de alguien a quien conozco personalmente. Me refiero
a La zona (Zenith), de Tomás Navarro. A las y los asiduos a Maleta
de libros les sonarán títulos como Kintsukoroi, Tus líneas rojas o
Fortaleza emocional, entre otros.
En La zona, Navarro nos explica en
primer lugar qué es eso de la zona para más adelante entrenarnos a
entrar y obtener los beneficios que nos aguardan en ella. Navarro
llama zona a ese estado mental donde mente y cuerpo fluyen armónicos.
Antes hay que dejar fuera la distracción, la pereza, los miedos y la
procrastinación, además de las prisas. Un concepto también muy
importante es saber centrarse, sin dispersarse, es decir, focalizarse
y entrar conscientemente en ese estado. Una vez dentro, toca fluir en
tiempo que permanezcamos en él, y seguro que coincidiréis en que el
tiempo pasa deprisa cuando haces algo que te gusta. Qué importante
es la motivación.
La Concentra-acción, otro término que nos
presenta Navarro en la tercera parte, es capital para buscar la zona,
nuestra zona, cada día. Si aprendemos a entrar, seremos más
productivos en los estudios, en el trabajo, en nuestras relaciones
personales o en los momentos de ocio. Navarro nos advierte en La zona
de los peligros de la procrastinación, de las adicciones (por
ejemplo, a las redes sociales), a cómo abordar los problemas de
atención, incluso en esos casos en los que nos "autodiagnosticamos"
de TDA (sobre todo, si no lo padecemos). Hay ejemplos, guiños
literarios, también al cine y buen humor, incluso en algo tan
aparentemente serio como es la parte dedicada al sexo en la zona.
¿Por qué no?
En resumen, la falta de atención puede vencerse y con
una buena motivación y los sencillos ejercicios propuestos por
Navarro, entraremos en consonancia, conscientes a ese estado de
bienestar y fertilidad en nuestros propósitos. La zona te espera
para que disfrutes más de tu tiempo. ¿Te animas?

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