lunes, 11 de abril de 2016

MARIO ALONSO PUIG: «Escribir esta novela ha significado salir por completo de mi “zona de confort”».



Entrevisto a Mario Alonso Puig esta semana dándole las gracias desde aquí por haberme concedido esta entrevista. No es el primer libro que disfruto pues con anterioridad leí ‘El Cociente Agallas’ (Premio Espasa, 2013). 

En la novela hay un viaje de cuatro personajes y me preguntaba cuánto de metafórico hay en el hecho en sí de viajar, en aquello de que todos los viajes son un mismo viaje. También su opinión sobre el equipajeen esos casos en los que creemos que salir huyendo es la solución pero en la mochila llevamos una pesada carga: la solución a veces no está fuera sino dentro.

Con frecuencia hay que viajar muy lejos para descubrir lo que está muy cerca. El viaje es desde luego una metáfora de lo que significa reconocerse, es decir volverse a conocer. Este tipo de viaje, que es de naturaleza interior, nos pide abandonar dos maletas muy pesadas, la de las preocupaciones por el futuro y la de las lamentaciones por el pasado.

El miedo, y sobre todo el miedo al cambio, creo que es un tema muy presente tanto en el libro como en estos tiempos de ‘crisis(si se permite usar esta palabra tan trillada). Miedo y resistencia al cambio, a las oportunidades (en chino la palabra crisis alude a ella), aunque no hay transformación ni cambio sin vencer ese miedo, sin asumir ciertos riesgos.

Una cosa es tener preferencias y otra muy diferente es tener apegos. Hay algo en la dimensión humana que está absolutamente apegado a controlarlo todo y a tener una seguridad inmutable. Por eso ni nos gusta el cambio ni aquello que sea incierto o desconocido. Esta resistencia permanente al cambio, a ese cambio que sucede inevitablemente en la vida, se convierte muchas veces para nosotros en una fuente inagotable de ansiedad y enfermedad.

Tras sus anteriores libros de corte mucho más divulgativos, con este El guardián de la verdad y la tercera puerta del tiempose lanza al género de la novela, ¿cómo se decidió a dar este salto.

Siempre tuve ilusión por escribir una obra de ficción que ayudara a mis lectores a sentirse héroes de sus propias vidas. Para mi escribir esta novela ha significado salir por completo de mi “zona de confort” y adentrarme en un terreno nuevo e inexplorado.

¿Y qué le ha aportado interiormente?

 Escribir “El Guardián de la Verdad y la tercera puerta del tiempo” me ha aportado crecimiento y evolución personal y profesional. No obstante, he de recalcar que antes de lograr llegar a lo que denomino “el área del descubrimiento” y que es el lugar donde uno de da cuenta de que lo que parecía imposible se hace posible, tuve que permanecer seis meses en lo que conocemos como “el área de hundimiento”. En esta zona, uno se siente confuso y perdido. A menos de que se mantenga la fe en que antes o después las cosas empezarán a fluir, la tendencia a abandonar es muy grande.

Me gustaría que nos hablase de ese concepto tan interesante que es el de la medicina narrativay en qué medida cree que los lectores la van a encontrarla en su libro.

La medicina tradicional se ocupa fundamentalmente del cuerpo y no suele prestar demasiada atención al papel que juega la mente en la salud y en la enfermedad. Hoy hay evidencia científica muy clara de la relación tan estrecha que existe entre mente y cuerpo. El arte en sus distintas formas y entre ellas la literatura, tiene la capacidad de, a través de la imaginación, absorber a una persona en un determinado relato y generar cambios profundos no solo en la percepción, sino también en la propia fisiología. Yo he incorporado estas claves fundamentales en “El Guardián de la verdad y la tercera puerta del tiempo”.

La mitología y el inconsciente, presentes en El guardián de la verdadme ha evocado a las leyendas, los cuentos de tradición oral, los arquetipos en la literatura desde los albores precisamente de la comunicación entre los hombres, ¿qué importancia tiene en nuestros días y cuál debería ser?

La Mitología y en especial los arquetipos, expresan con gran precisión y de una forma simbólica, los distintos personajes que nos habitan. De alguna manera dichos personajes actúan como espejos que nos permiten ser conscientes de lo que normalmente permanece en el inconsciente. Carl Gustav Jung decía: “Mientras no hagamos consciente lo que es inconsciente, seguiremos llamando destino a lo que nos pasa en la vida”.

¿La gran pregunta que formula el libro al lector puede ser para qué venimos a este mundo? O es una invitación a reflexionar sobre la importancia de la racionalidad frente a la consciencia efectiva, al equilibrio entre emoción y razón; no en vano El guardián de la verdades un libro que bebe entre las aguas de lo racional y lo emocional como novela.

“El Guardián de la Verdad” a lo que nos invita es a salir de nuestra mente, de nuestra cosmovisión, de la representación que nos hemos hecho de nosotros, del mundo y de los demás y abrirnos a un mundo nuevo de posibilidad. Nuestro “mapa mental” no es el territorio, de la misma manera que el menú de un restaurante no es la comida. Vivimos muchas veces atrapados en un espejismo mental en el que confundimos el mapa con el territorio y el menú con la comida. Imaginemos la cantidad de colores, olores, texturas y sabores que ofrecen la comida y el territorio y que no ofrecen ni el menú ni el mapa.

Muchas gracias y mucha suerte, Mario.

Por Ginés J. Vera.

Mario Alonso Puig (Madrid, 1955) es médico especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, fellow en Cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston, y miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, ha dedicado gran parte de su vida a explorar el impacto que tienen los procesos mentales en el despliegue de nuestros talentos y en los niveles de salud, de energía y de bienestar que experimentamos. ha participado en distintos programas y medios como El Hormiguero de Antena 3, Canal 24h, el periódico digital El Confidencial y en La Mañana con Javi Nieves, de la cadena COPE. Ha publicado ‘Madera de líder’, ‘Vivir es un asunto urgente’, ‘Reinventarse: tu segunda oportunidad’, ‘Ahora YO’, ‘La Respuesta’ y ‘El Cociente Agallas’ (Premio Espasa, 2013).
Foto: cortesía Editorial Espasa Libros.
 

lunes, 4 de abril de 2016

ELOY M. CEBRIÁN: «Uno no escribe para dejarse los libros en el cajón».



Entrevisto a Eloy M. Cebrián  que ha publicado la novela ‘Madrid 1616’ (Algaida, 2015) a cuatro manos junto al también escritor Francisco Mendoza. 


Los lectores de su anterior novela ‘Madrid 1605’ ¿qué van a encontrar en ‘Madrid 1616’?

Se van a encontrar un libro muy parecido, se van a encontrar como en su casa si les gustó el primer libro. Los personajes son más o menos los mismos, la estructura y la concepción de la novela es muy similar. Se sigue usando el recurso de los dos tiempos: los personajes contemporáneos y los personajes del Siglo de Oro; la parte contemporánea escrita como una novela contemporánea y la parte del Siglo de Oro intentando emular el lenguaje de la época y narrada en primera persona por un testigo de los hechos, todo eso se conserva. Lo que ocurre es que el intríngulis es distinto. Se pueden leer como libros independientes, aquella terminaba con la publicación de la primera parte del Quijote y ésta la acción para los personajes contemporáneos empieza varios años después, cuando ellos han gozado de toda la fama por su hallazgo pero ya están empezando a olvidarlo, los medios ya han desplazado el foco, de hecho al principio de la novela el bibliófilo López de Mendoza está viendo la rueda de prensa en televisión el supuesto hallazgo de los huesos de Cervantes en el convento de las Trinitarias y está esperando que le llamen por teléfono porque se considera la máxima autoridad en la materia, pero el teléfono no suena, entrevistan a Francisco Rico, entonces, a partir de ahí arranca la trama contemporánea.

Un libro oportuno, publicado en el cuatricentenario de su fallecimiento, para conocer algo más de Cervantes en este 2016.

Yo creo que si no fuera por el cuarto centenario difícilmente lo hubiéramos publicado.

¿No les hubiera interesado, en el sentido personal o en el editorial?

Hombre, publicar un libro hoy es dificilísimo, es casi un milagro, a veces hay que aprovechar los centenarios y las efemérides para conseguirlo. Esta novela estaba pensada en uno de sus aspectos principales casi desde que se publicó la primera hace tres años, pero desde luego yo no estaba por la labor de ponerme a trabajar en un libro tan complejo sin tener la absoluta seguridad de que la editorial que publicó la primera iba a publicar la segunda, cuando esa seguridad existió empezamos a trabajar.

Un poco triste ¿no?

Totalmente, pero uno no escribe para dejarse los libros en el cajón…

Quizá el único autor que guarda novelas en un cajón sea Stephen King…

Yo creo que Stephen King, si pudiera, publicaría hasta la lista de la compra. Era una buena oportunidad para publicar un libro que además me apetecía.

Manchego Cervantes y ustedes dos, los autores de estas dos novelas, también manchegos, ¿qué les ha llevado a escribir a dúo estos dos libros del autor manchego más universal?

La Mancha está muy mitificada, ni Paco Mendoza es manchego ni yo tampoco, porque La Mancha es una comarca natural muy definida. Albacete capital no pertenece ni el pueblo de Paco tampoco, si fuéramos los dos de Ciudad Real todavía, pero bueno.
» El proyecto empieza en Paco Mendoza, fue profesor mío en el instituto y luego compañero más adelante. Él es profesor de literatura, ahora jubilado; es bibliófilo, de eso no está jubilado, un coleccionista de libros antiguos muy respetado, ha escrito incluso manuales de divulgación, cosas para especialistas, es una voz muy respetada en el mundo de la bibliofilia. Él tenía una idea para una novela que era plantear cuál es el mayor tesoro que podía encontrar un bibliófilo. Los libros ganan en valor según su rareza, su antigüedad, el prestigio del autor, la trascendencia en la Historia de la literatura, el colmo de todo esto sería El Quijote y en manuscrito, original, en puño y letra de Cervantes, además el colmo para un bibliófilo seria encontrarlo barato.

Barato o regalado, me temo…

Él tenía un argumento que llegó a publicar como un pequeño apéndice en un manual suyo de bibliofilia, pero Paco no es novelista él es ensayista, entonces yo pasaba por allí, casualmente, nos conocíamos desde hace mucho tiempo, yo sí que había publicado varias novelas previamente y entonces me ofreció el proyecto. Le estuve dando largas bastante tiempo porque no me apetecía la idea de escribir dependiendo de algunas cosas, lo de discutir con alguien más, y al final acepté a condición de que me dejara total y absoluta libertad para escribir a mi aire.
» Yo le dije: ‘Tú te encargas de la parte documental, de proporcionarme material sobre el mundo de la bibliofilia, los incunables, las subastas, etc., pero la novela la escribo y así es como se han escrito las dos novelas; la parte creativas es mía, personajes, trama, la redacción de la novela, y él lo que hace es aportar la documentación. Aporta el fondo documental para que la novela una vez caiga en manos de un bibliófilo sea verosímil. Y muchos aspectos también de la parte literaria, documentación de la época… Yo soy filólogo, pero de Filología inglesa, de Filología hispánica, del Siglo de Oro él lo domina mejor que yo. El equipo ha funcionado así. Yo era la parte creativa y él proporcionaba la documentación. Hemos trabajado muy a gusto, nunca hemos usurpado funciones, nunca hemos discutido.

Muchas gracias y mucha suerte, Eloy.

Por Ginés J. Vera.

Eloy M. Cebrián (Albacete, 1963) estudió Filología Inglesa en la Universidad de Valencia. Ha impartido clases de inglés en institutos de Valencia, Villena y Albacete, ciudad en la que actualmente vive y trabaja. Como escritor, ha cultivado fundamentalmente la novela y el relato. Es autor de las novelas ‘Memorias de Bucéfalo’, ‘Bajo la fría luz de octubre’, la novela policíaca ’El fotógrafo que hacía belenes’, ‘Los fantasmas de Edimburgo’ y ‘Operación Beowulf’ entre otras. Publicó ‘Madrid 1605’ (Algaida, 2012), también con Francisco Mendoza de la que esta novela ‘Madrid 1616’, por la que me concede esta entrevista, es continuación.