jueves, 6 de abril de 2023

Solo humo. Juan José Millás

Lo ha vuelto a hacer. En Solo humo (Alfaguara), Juan José Millás vuelve a invitarnos a un viaje de la manos de personajes únicos. Con su estilo particularísimo, entrar en una novela de Millás es romper la delgada línea entre la realidad y la ficción, entre lo onírico y lo visible. Porque la fantasía es real en tanto creemos en ella. Y crear es creer. 

  Creemos en Carlos, el protagonista de Solo humo. Le vemos al inicio de la novela tratando de recomponer sus recuerdos al conocer la noticia de la muerte de su padre. Como apenas le trató, al saber que ha heredado su piso decide ir allí y dejarse llevar por lo que experimentará. Que será mucho, que será como un descenso a los confines de la identidad para surgir hacia la luz, casi como la Alicia de Carroll

  Conocerá a la vecina de su padre, otro personaje con sello millasiano. La madre de Carlos tendrá su papel en esta novela de espejos, de desdoblamientos, de búsquedas y de imaginación. 

  Una novela para amar la literatura por sí misma y por los bocados que Millás nos deja en la mesa en forma de historias aderezando la trama. Somos los que somos cuando nadie nos contempla, dijo alguien. Y así, en esa soledad, buscada a veces, como hará Carlos, recomponemos nuestra percepción del mundo incluso a partir de sueños y deseos, con ayuda de la magia sin magos. La capacidad de crear la realidad está dentro de cada cual. Y la de la irrealidad, también. Millás abre la puerta de una casa, de un pasillo donde nos aguardan los personajes y la reflexión sobre lo permeable que es la membrana entre la cordura y lo que nos han enseñado a llamar locura… y quizás no lo sea. 


  Solo humo. Juan José Millás. Alfaguara.


  Juan José Millás es un escritor y periodista español (Valencia, 1946). Su obra ha sido traducida a más de veinte lenguas y ganadora de algunos de los principales premios de la narrativa española. Destacan así sus novelas Cerbero son las sombras (1975, Premio Sésamo), La soledad era esto (1990, Premio Nadal), Dos mujeres en Praga (2002, Premio Primavera), El mundo (2007, Premio Planeta y Premio Nacional de Narrativa) además de libros de relatos y recopilaciones de artículos. Colaborador habitual de El País y del programa A vivir de la Cadena SER, ha sido galardonado, por su labor como periodista, con los premios Mariano de Cavia, Miguel Delibes, Francisco Cerecedo, Vázquez Montalbán y Don Quijote, y con el Premi de les Lletres 2022 de la Generalitat Valenciana.

lunes, 3 de abril de 2023

Desazón. Francesc Torralba

He disfrutado mucho con las tres narraciones incluidas en Desazón (Milenio), de Francesc Torralba. Son tres cuentos, diría que incluso fábulas, con una doble lectura. Con mensaje. Porque estos tres cuentos tienen un fondo filosófico acerca de la condición humana. Los tres dejan un poso tras su lectura acerca de nuestros miedos y experiencias, incluso de nuestras inseguridades por ejemplo, respecto al paso del tiempo. 

  El primero de los relatos, El hombre que quería convertirse en grano de arena tiene como protagonista a esos dos personajes: a un hombre y a un grano de arena. En una idílica playa asistiremos a un interesante diálogo entre ambos. Intercambiarán sus puntos de vista cuando el primero le exprese ese deseo que apunta el título. 

  En el segundo, el titulado El árbol y la hoja, los protagonistas son también los que destilan el propio título. Un frondoso y milenario roble recibe una curiosa petición por parte de una de sus hojas. Como en el caso del cuento anterior, se generará un debate entre uno y otra. Expondrán sus argumentos acerca de su existencia y esos deseos de cambio. 

  El tercero incluido en este Desazón, Meditaciones de una vaca sardanesa, no ha de sorprendernos si tiene como protagonista a una vaca. Ya arranca con una pregunta reflexiva de su protagonista: “¿A quién puede interesar el monólogo de una vaca vieja y cansada de hacer tintinear los cencerros por los altos pastos  de la Cerdaña?” A lo que yo respondería que a nosotros, a las personas. Porque esta vaca ha acumulado muchos años de observación desde su privilegiada atalaya campestre. Contará cómo ve a los humanos, a menudo extrañada por nuestro comportamiento. Y no es para menos. En los tres cuentos palpita la reflexión que Torralba nos traslada. 

  Los tres son una suerte de espejo donde vernos reflejados como seres de existencia efímera y, a menudo, mundana, incluso desesperanzada justamente por nuestro conocimiento o, quizá, por el autodesconocimiento de la esencia de la vida. Sin duda es un libro para leer y para compartir, para leer en compañía, en especial por los valores educativos de una lectura como esta. Un feliz hallazgo literario ante tanto ruido y narrativa de disipación. 


  Desazón. Francesc Torralba. Ed. Milenio. Trad.: Jordi Vidal Tubau.

  Francesc Torralba (Barcelona, 1967) es doctor en filosofía por la UB y en teología por la Facultad de Teología de Cataluña. Tiene una gran producción bibliográfica en temas relacionados con la filosofía, la ética y su aplicación en la vida diaria y personal. Entre sus obras destacan Cien valores para una vida plena (2003), El arte de saber estar solo (2010) y, sobre todo, El arte de saber escuchar (2008).

jueves, 30 de marzo de 2023

A doble ciego Víctor Sombra

Antes de comenzar a leer A doble ciego (Random House), de Víctor Sombra, me leí la sinopsis de contraportada. Como hacemos a menudo, hasta aquí nada nuevo. Sentí curiosidad por lo de “novela negra sin disparos”. También por el tema de fondo -o uno de ellos-: el negocio no siempre ético de las grandes compañías farmacéuticas. Cuando el río suena… Y comencé a leer. 

 Lo primero fue descubrir que está dividido en varias partes aludiendo a varios supuestos cuadernos. Sombra los va encajando en la realidad y en la ficción, como un recurso metaliterario, donde el propio acto de escribir está muy presente en la trama. Escribir para contar, para dejar constancia de unos hechos que vamos sabiendo no solo por la primera protagonista. También por otros personajes, otras voces, armando el puzle y desvelando poco a poco el misterio. En realidad, varios, bajo la pericia narrativa de Sombra

  Que se titule A doble ciego no es para nada casual, pues en investigación se denominan así a la experimentación en la que se desconoce quién pertenece al grupo de control y, además, quién al grupo experimental: las dos partes desconocen algo. En esa indefinición navegamos desde Noruega a varios países de Europa, incluido España. 

  Un grupo de jóvenes presenta en Oslo un proyecto innovador para recopilar datos y crear conexiones con el big data. Pese a no ganar el concurso, alguien se interesa mucho. Representa a unas personas que quieren conocer acerca de cierto medicamento, años atrás. Con dinero de por medio y, sobre todo, la oportunidad de retarse a sí mismos aceptan el encargo. Como buena historia negra, pronto surgen los interrogantes, las sospechas, la necesidad de seguir leyendo A doble ciego para averiguar quién está detrás de esta deliciosa maquinaria narrativa hasta encajar las piezas en el desenlace. 

  Celebro haberme dejado seducir por la prosa de Sombra, reflexionando tras cerrar el libro sobre el poder de los lobbys químico-farmacéuticos, pero también sobre el poder de los hackers y de los accesos no autorizados a información sensible. A nuestra información almacenada en el big data. Lo que ocurre en la ficción, en esta novela podría suceder en estos momentos… Puede que ya haya sucedido y no lo sepamos.


  A doble ciego. Víctor Sombra. Random House.


  Víctor Sombra (Salamanca, 1969) es un narrador que busca situarse en la intersección de distintos estilos y géneros para asomarse a las encrucijadas sociales, tecnológicas y políticas de nuestro tiempo. Es autor de La quimera del Hombre Tanque y Canje. Ambas novelas combinan la reflexión social y política con una descarnada intriga criminal. En una novela anterior, Aquiescencia, se cuestiona, en el marco de los debates y negociaciones internacionales, la naturaleza y definición de Internet. También ha publicado el libro de ensayos Cuarto de derrota. En este libro, Sombra aúna reflexiones sobre ciencia, literatura y política para transitar en algunos de los escenarios en que se dirime la crisis de la globalización: sanidad, vivienda, expansión de las plataformas tecnológicas, fundamentalismo religioso.

lunes, 27 de marzo de 2023

Doce abuelas. Pablo del Río.

Es más fácil leer Doce abuelas (Maeva), de Pablo del Río, que reseñarlo. Me ocurre cuando tengo que hablar de un thriller, de una novela de misterio. Porque no sería elegante ni apropiado revelar detalles que el propio autor espera descubran los lectores por sí mismos. 

  De ahí que en las sinopsis hallemos sobre todo cómo arrancan estas historias. Del Río nos emplaza a la bella costa asturiana, concretamente al municipio de Ribadesella, un día de Nochebuena. El autor nos presentará a lo que en narrativa se denomina personaje poco fiable para esbozar el conflicto. Mercedes llega algo achispada a casa, cree ver en su salón a su sobrino Ricardo. Muerto junto al piano, además. 

  La posterior llegada de un agente de la Guardia Civil adereza más el conflicto, pues Ricardo ha desaparecido y a Mercedes no le dan esa credibilidad necesaria. Solo que Ricardo lleva días sin aparecer, algo que llevará a su mujer, Genoveva, a comenzar a sospechar primero y a lanzarse en su búsqueda después.  

  Del Río teje la historia con dos recursos muy atractivos. Uno, dando voz a cada uno de los personajes, en cada capítulo. Nos mete en sus acciones y en sus pensamientos y, como un puzzle, vamos uniendo las teselas. En otro es la narración en presente continuo, sabemos al tiempo que ellos, todo y que en algún momento haya contrapuntos temporales. No podía faltar otro “contrapunto”, uno muy socorrido y efectivo en una novela con buen pulso narrativo como Doce abuelas. Me refiero a la presencia de dos personajes tras la búsqueda de la verdad, de las respuestas a los interrogantes que plantea el fatal desenlace de Ricardo. Genoveva por un lado y Adolfo, un buen amigo del músico fallecido, querrán hacer averiguaciones entre los reservados vecinos de Ribadesella. Lugar pintoresco y con sus leyendas marineras para redondear esta adictiva trama. 

Os puedo adelantar que la narración cobra vigor porque entramos en los pensamientos de los personajes, somos testigos de las conjeturas, de las preocupaciones y, lentamente, algunos hilos comienzan, muy poco a poco, a tensarse y desenredarse. La propia personalidad de Ricardo juega un indiscutible papel en esta historia. Como buen thriller el autor de Doce abuelas nos invitará a la reflexión, haciéndonos preguntarnos qué hubiésemos hecho en una tesitura parecida, quizá para obtener los mismos resultados que los protagonistas. Y una segunda reflexión de la mano de los pequeños detalles que centellean en una obra de este género, donde no solo hay acción y misterio, también esa parte veraz, social, si me permite, que la enriquece más allá de los estereotipos de la novela policial de entretenimiento. 

 Un último apunte, sobre todo si cometo la indiscreción de calificar a Doce abuelas de rural noire; leer esta novela me ha animado a viajar más allá de la ficción. Me llama cerrar las páginas y viajar desde mi Mediterráneo natal a las costas de Ribadesella para recorrer los escenarios en los que Del Río ha ubicado esta primera novela y, quién sabe, si otras en un futuro no lejano. Brindemos con una sidrina por ello. 

Doce abuelas. Pablo del Río. Maeva.

  Pablo del Río (Palencia, 1964) es licenciado en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid. Antes de dedicarse al cine, fundando su propia cabecera, Cameraman, dedicada a la producción cinematográfica. trabajó como profesor de Filosofía y Ética en centros de Secundaria.