jueves, 8 de noviembre de 2018

Sin dientes y a bocados. Juan Llorca


Sin dientes y a bocados’ (Vergara editorial) es un libro para usar y poner en práctica si se tienen bebés en casa. También es un excelente regalo si no es el caso, porque este libro único hará las delicias de grandes y pequeños, aunque especialmente de los más pequeños. Un libro que a su vez es una guía sobre el método Baby Led Weaning o BLW. Este método, que en realidad es también una filosofía saludable, nos acerca a la alimentación complementaria regulada y dirigida por el propio bebé. En especial desde los seis meses al primer año.

El libro explica de forma amena y práctica qué es el Baby Led Weaning o alimentación autorregulada por el bebé, incluyendo sus beneficios y la respuesta a las múltiples dudas que se suelen hacer los padres en este tránsito nutricional. Hay apartados acerca del método a distintas edades dentro de ese primer año de alimentación complementaria, un calendario de incorporación de alimentos y recetas. Una buena cantidad de recetas por edades en las que se tiene en cuenta como ofrecerle los distintos alimentos, las posibles alergias y consejos sobre qué añadir o tener en cuenta en casos concretos. Incluye recetas veganas, sin gluten, sin lácteos y menús sugeridos.

En definitiva, un libro práctico, útil y doblemente responsable que propone a padres y educadores ofrecer a los más pequeños de la casa las mismas preparaciones que coma el resto de la familia, de manera progresiva, con pequeñas adaptaciones.

Un libro de Juan Llorca en colaboración con la dietista-nutricionista especializada en pediatría, Melisa Gómez,

Juan Llorca (Valencia,1979) es Chef responsable de la alimentación en Valencia Montessori School, con más 22 años de profesión y un apasionado de la nutrición y alimentación infantil. Autor del blog y canal de YouTube homónimo, es director de la escuela de cocina para adultos The Wholesome Kitchen, creador del proyecto ROOTS: Repostería sin gluten, y un gran conferenciante y divulgador de en congresos de alimentación de toda España.

Sin dientes y a bocados. Juan Llorca. Vergara editorial. ISBN 978-84-16076-88-8

lunes, 5 de noviembre de 2018

Entrevista a Felicia Yap


Hoy comparto con vosotros una entrevista muy especial. La que me ha concedido recientemente la autora de la novela ‘El juego de la memoria’ (Maeva Ediciones). El libro lo reseñé aquí, en Maleta de libros, recientemente. Agradecer desde aquí a Sara Fernández su labor como intérprete y en la traducción, y con afecto a la editorial Maeva. La ciencia de alguna manera es algo que nos une a la autora y a mí. En mi caso, estudié una carrera de ciencias de la salud. Por su parte, Felicia Yap estudió Bioquímica en el Imperial College de Londres antes de doctorarse en Historia en la Universidad de Cambridge. Yap, antes de dedicarse por completo a la escritura, trabajó como bióloga, historiadora, profesora en Cambridge, crítica de teatro y periodista especializada en tecnología.

Esta su primera novela publicada, cuéntenos cómo surgió la idea de escribirla.

   Felicia Yap: La inspiración para El juego de la memoria llegó “en movimiento”. Mi prometido y yo íbamos de camino a un estudio de baile en Cambridge cuando me asaltó una pregunta: ¿cómo resolver un asesinato si solo recuerdas el día de ayer? La idea me intrigó tanto que no pude parar de pensar en ello hasta después de llegar al estudio y empezar a bailar tango (mi baile favorito). Tracé las primeras líneas de la novela en la pista de baile aquella misma noche, entre vueltas y giros. Podría decirse que las vueltas y giros formaron parte de la esencia del libro desde el principio.
Un segundo “y si…” me asaltó aquella noche: ¿Y si la sociedad estuviera dividida entre la gente que solo recuerda un día y la gente capaz de recordar dos? Empecé a preguntarme cómo afectaría gozar de un día extra de memoria a la vida cotidiana de las personas, especialmente en un contexto doméstico. Estas dos preguntas me tenían tan fascinada que empecé a escribir al día siguiente. Quince meses después, tenía un thriller en mis manos.

Entre los grandes temas que aborda la reflexión de esta novela están la discriminación social, la xenofobia y la diferencia de clases. ¿Está de acuerdo?

   Felicia Yap: Estoy de acuerdo en que la novela explora la discriminación social, y la diferencia de clases en particular. En El juego de la memoria, la gente se divide en base a cuánto son capaces de recordar. La gente que recuerda dos días (Duos) ocupan los escalones más altos de la sociedad, en contraste con la gente que solo recuerda un día (Unos). Cuando escribía el libro, cada vez fui más consciente de las diversas divisiones basadas en la memoria que existen en nuestro propio mundo. Quería que la novela fuera un reflejo de esas divisiones. En nuestra sociedad, la gente que, afortunadamente, tiene mejor memoria tiende a llegar más lejos en la vida. Puede que sea más fácil para ellos aprobar exámenes, por ejemplo, porque estos normalmente se basan en memorizar. Si la gente es capaz de recordar los datos correctos, las respuestas para los exámenes, es más probable que obtengan mejores notas y accedan a mejores universidades y mejores puestos de trabajo. La gente con peor memoria a menudo se marchita al final de la escala social (las personas con demencia o Alzheimer, por ejemplos, a menudo acaban internas en instituciones mentales en nuestro propio mundo). Es posible que la dualidad Uno─Duo de El juego de la memoria sea más real de lo que parece…
Uno de los personajes llega a decir: ‘Es imposible decir hasta qué punto influye la vida real en las novelas’. Me gustaría que nos hablara de sus lecturas favoritas, de los autores de ficción que la han llevado a la senda literaria.
   
  Felicia Yap: Me encanta la naturaleza subestimada pero increíblemente precisa de escribir de Kazuo Ishiguro, la belleza visceral de su prosa. Nunca me abandones (Never Let Me Go) fue una gran inspiración para escribir 
El juego de la memoria. La historia de Ishiguro sobre una pareja, consciente todo el tiempo del amor que siente por el otro (pero no lo demuestran hasta la escena final, cuando se abrazan para no abandonarse jamás), es a la vez intensa y desgarradora. Me dio muchas ideas para la historia de amor de El juego de la memoria, sobre las formas en las que podía describir la compleja relación de una pareja que lleva junta veinte años.
   F. Scott Fitzgerald es un absoluto genio creando personajes carismáticos, como en El gran Gatsby. También me inspiró la relación trágica y destructiva de los dos protagonistas principales en Suave es la noche (Tender is the night), y el sacrificio que hace Dick Diver al costear la rehabilitación a su mujer, Nicole. Me ayudó a desarrollar la base del fracturado pero duradero matrimonio de Mark y Claire Evans, en el que hay más devoción por el otro que sacrificio propio. Tres entradas de los diarios en El juego de la memoria (las escenas sobre la playa en Nevis y una enorme olla de estofado de conejo ─que en conjunto ayudan a Mark Henry Evans a descubrir el significado del amor) estaban directamente inspiradas en los últimos capítulos de Suave es la noche.
   Matt Haig es otro de los escritores en los que me fijo. Hace unas observaciones muy precisas sobre la naturaleza y el comportamiento humano en sus libros. Disfruté mucho su obra Los humanos (The Humans), en particular. Leí la serie Millennium de Stieg Larsson cuando era más joven ─es un gran escritor y un as construyendo personajes. Adoro la naturaleza cruda y oscura del thriller nórdico, los paisajes lóbregos y la complejidad moral de sus personajes.

Vemos un guiño a su labor previa como periodista científica, pues va intercalando en el desarrollo argumental de la novela algunos textos a modo de noticias de prensa. ¿Nos comentaría cómo se decidió por utilizar este recurso en su novela?

   Felicia Yap: Quería complementar el universo alternativo de El juego de la memoria de una forma que no pareciera muy didáctica. Fue así como pensé que sería gracioso escribir algunas parodias de noticias sobre este mundo paralelo. Escribir estos artículos me resultó muy fácil, ya que anteriormente había sido periodista científica (solía escribir artículos para la sección de “Ciencia y tecnología” del periódico The Economist). Parte de mi trabajo incluía convertir complejos ensayos académicos (como trabajos de investigación publicados en las revistas académicas Nature o Science) en noticias fáciles de entender por el lector medio. Estos conocimientos de redacción técnica demostraron ser muy útiles cuando empecé a escribir unas cuantas “noticias falsas” para el libro. Todo inspira tu forma de escribir. Todas las experiencias previas son relevantes: nada se malgasta. Todo ello retroalimenta cómo escribes, a veces de la forma más inesperada. También es divertido escribir “noticias falsas” dentro de la ficción, ¡especialmente cuando vivimos rodeados de ellas!

Dado que en El juego de la memoria tiene tanta relevancia el recuerdo, el pasado y la carga de los errores del pasado me gustaría preguntarle por ese deseo tan extendido de poder regresar cada cual a nuestro pasado para cambiar algo. De ser así, ¿cambiaría Ud. algo de su pasado, quizá de su infancia?

   Felicia Yap: Sí, lo haría. Definitivamente. Volvería atrás en el tiempo para asegurarme de no repetir mis errores, especialmente aquellas cosas que aún me persiguen.


El juego de la memoria. Felicia Yap. Maeva Ediciones. ISBN 978-84-171088-0-9

viernes, 2 de noviembre de 2018

El juego de la memoria. Felicia Yap


Me atrae el misterio, el misterio narrativo, me refiero. Quizá por eso entre mis géneros literarios favoritos está el del suspense y el thriler. Con estos mimbres no es de extrañar que acudiera intrigado y expectante a la llamada de ‘El juego de la memoria’ (Maeva Ediciones). El título ya me pareció estimulante, como también ese capítulo cero previo al arranque de la historia. Memoria, recuerdos, odio y un crimen son los ingredientes que se ponen en movimiento en este thriller situado en una sociedad ficticia, distópica. Una sociedad con dos clases sociales bien diferenciadas, los Uno y los Duo. Unos recuerdan solo el día anterior, los Duo, además, el anterior a este. Y ese poder de recordar dos días es el que determina su pertenencia a la clase privilegiada. Una sociedad en la que no está especialmente bien visto el mestizaje, la unión mixta de individuos de ambas clases, como el matrimonio protagonista Claire y Mark Evans. Protagonismo compartido con el enigmático detective Hans Richardson. Este entra en escena y en sus vidas para investigar la aparición del cuerpo de una mujer junto a la orilla de un río. Una investigación contrarreloj y una sucesión de enigmas que se irán resolviendo alrededor de ese poder que es el recuerdo, la capacidad de saber elegir qué recuerdos son importantes y cuales no si solo podemos retener los del día anterior. He celebrado el cambio de punto de vista de los capítulos al alternarse la voz narrativa entre los personajes. De esta manera el juego es del lector a la hora de componer las piezas de este puzzle, el de ir averiguando quién dice la verdad. 

Felicia Yap
Salvando muchísimo las distancias me ha evocado, insisto ligeramente, a ‘El cuento de la criada’ de Margaret Atwood por ese enfoque distópico y filosófico sobre la relevancia que le damos en nuestro entorno a valores como el de la tolerancia o el de la igualdad entre clases.

Felicia Yap (Kuala Lumpur, 1980) estudió Bioquímica en el Imperial College de Londres e hizo un doctorado en Historia en la Universidad de Cambridge. Trabajó como bióloga, historiadora, profesora en Cambridge, crítica de teatro y periodista especializada en tecnología antes de dedicarse por completo a la escritura. ‘El juego de la memoria’ es su primera novela publicada ya en quince países.

jueves, 25 de octubre de 2018

‘Leonardo da Vinci’. Walter Isaacson


Walter Isaacson ha abordado en el libro ‘Leonardo da Vinci’ (Debate) la difícil tarea de darnos a conocer a una de las mentes más brillantes del siglo XV. A Isaacson le avala no solo su trayectoria profesional como profesor de Historia en la Universidad de Tulane. También que ya ha publicado dos biografías con anterioridad: la de Steve Jobs y la de Albert Einstein.

En ‘Leonardo da Vinci’ la narración toma como base los cuadernos manuscritos de Leonardo así como recientes hallazgos sobre la vida y la obra del genio italiano. Se nos muestra así a un Leonardo muy humano, un apasionado de la vida, un hombre creativo con una curiosidad casi infantil que llevó incluso a crearle antipatías. Un Leonardo innovador que a partir de una capacidad de observación asombrosa logró aunar en sus trabajos la tecnología y las humanidades, la ciencia y el arte. Alguien se no dejó de cuestionarse detalles de cuanto le rodeaba anotándolo en listas para desarrollar con su imaginación y su pensamiento carente de complejos inventos mecánicos o lienzos de una naturalidad nunca antes vista. 

La biografía de Leonardo nos permite sumergirnos en su infancia, en su adolescencia, en la madurez del genio y converger a esa conclusión que Isaacson coloca al final del libro, a modo de reflexión. La de que quizá el hombre más visionario de la historia alcanzó la genialidad fruto de potenciar una serie de habilidades que cualquiera de nosotros podemos estimular. Habilidades como las ya mencionadas, desde la atenta observación de los detalles cotidianos, a ser imaginativos, a salir de nuestra zona de confort, a darle valor al conocimiento por el puro placer de divertirnos con ello sin pretensión, pero sobre todo a pensar de manera diferente, sin complejos, creativamente, porque solo de la curiosidad nace la innovación. 

Walter Isaacson (Nueva Orleans, 1952) se graduó en Historia y Literatura. Imparte clases de historia en la Universidad de Tulane. Ha sido presidente del Instituto Aspen y de la CNN, además de editor de la revista Time. Es autor entre otros de ‘Einstein. Su vida y su universo’ (Debate, 2008) y Steve Jobs (Debate, 2011). 

Leonardo da Vinci. Walter Isaacson. Editorial Debate. ISBN: 978-84-9992872-2