lunes, 28 de febrero de 2022

The Spirit. Will Eisner

The Spirit (Oberón), de Will Eisner, es un libro homenaje a uno de los creadores de cómics más importantes de todos los tiempos. Para quienes no conozcan The Spirit decir que fue un suplemento originalmente de siete páginas que apareció en los periódicos norteamericanos en 1941. 

  El personaje protagonista, del que toma su nombre, era en realidad un héroe sin superpoderes. Un periodista enmascarado Danny Colt con su icónico traje azul defensor de los inocentes frente al crimen en la imaginaria ciudad de Central City. Su lejano parecido con otro célebre periodista de cómic acaba ahí, ya que las tiras cómicas de Eisner tenían una audiencia semanal cinco veces mayor que las de Superman

 The Spirit se publicó casi ininterrumpidamente desde 1941 a 1952, aunque posteriormente se reedito incluso con nuevas portadas autorizadas por Eisner. Este clásico del género nos llega de la mano de Oberón en este volumen a través de cinco historias reunidas prologadas por Denis Kitchen y, cada una de ellas, con un texto introductoria de un reconocido artista. Sumémosle a esto que “Se busca”, “Li´l Adam” y “El extraño caso de la señora Paraffin” han sido coloreadas por Laura Martin, ganadora de dos Premio Eisner al mejor colorista en 2000 y 2002. Y que “¿Quién es Spirit?” y “Matua”,  han sido coloreadas por Jeromy Cox, cuatro veces nominado al Premio Eisner y uno al Premio Harvey

  The Spirit es en definitiva un clásico por el que no pasan los años, a pesar de sus 80 años. Una historia del género negro con asesinatos, espionajes, chantajes y crítica social para disfrutar ya seamos aficionados o fanáticos del género noir o el cómic. 

The Spirit. Will Eisner. Editorial Oberon.

martes, 22 de febrero de 2022

Brother. Libertad. Entrevista a José Luis Muñoz

 

Hace unos días reseñaba el libro Brother. Libertad (Milenio) de José Luis Muñoz. En esta ocasión os invito a que leáis la entrevista que me concedió para Maleta de libros sobre esa novela, la primera de una trilogía que emplaza en los EUA. 

  Por cierto, hoy martes 22 de febrero se conmemora el nacimiento del primer presidente de esa nación. Uno de los cuatro rostros en piedra que podéis encontrar si visitaseis el Monumento Nacional Monte Rushmore, en Dakota del Sur.  

  P.: Esta novela titulada Brother Libertad es la primera de una trilogía épica ambientada en los EUA en la época actual. ¿Cómo surgió la idea de que fuera una trilogía y por qué emplazarla en los EUA?

  R.: Lo de que se publicara en forma de trilogía fue una cuestión práctica, incluso por comodidad a la hora de leer. Hay que tener en cuenta que estoy hablando de una novela negra que tiene casi mil páginas. Un volumen de esa envergadura es muy incómodo para leer en la cama o para llevarlo en el transporte público, por ejemplo. Por fortuna, o quizás fuera mi subconsciente, la novela originalmente está estructurada en tres partes, así es que en ese sentido fue muy fácil la fragmentación y convertirla en una trilogía. 

  En cuanto a la segunda pregunta la respuesta es que EUA es el territorio por excelencia de la novela negra, tengo estrechos vínculos familiares allí (una hermana y dos sobrinas que son norteamericanas), viajo con cierta frecuencia, me conozco el territorio y es un país que me produce admiración y rechazo al mismo tiempo. Para escribir Brother estuve viajando durante tres largos meses en coche desde California a Alaska tomando notas en moteles, parques nacionales, restaurantes de carretera, salas de fiestas y tugurios infames de los que fui sacando a los personajes de esta novela. He procurado que el escenario, los personajes y la trama sean creíbles.

  P.: En Brother-Libertad no solo conocemos a los personajes que intuimos tendrán nuevo protagonismo en las dos siguientes entregas. También viajamos con ellos por California antes de que Caín Brother inicie uno más largo y peligroso, auguro. Curiosamente en Libertad hay un capítulo con un claro guiño a la novela On the road, de Jack Kerouac. Se cumple este 2022 el centenario de su nacimiento. Háblanos de este y de otros guiños también literarios en la novela.

  R.: En esta primera parte de Brother se van presentando los personajes según aparecen en escena. Caín Brother que sale de la cárcel; Abel Brother, que se ve obligado a acogerle en su casa; Eva Blondie, mujer de este último, que se pavonea de su físico atractivo y lo potencia con ropa ajustada; Dog o God Brother, el padre anárquico que ha puesto esos nombres bíblicos a sus hijos. God Brother, entre comillas, es el intelectual de esa extraña familia disfuncional, prototipo de esa America profunda, trumpista, que quiero retratar. Hay guiños a Jack Keruac, como dices, porque lo ha leido el padre que se identifica con él, pero también a Charles Bukowski porque God Brother, o Dog Brother, escribe, aunque sean poemas pornográficos muy malos, le da a la botella y vive en una miserable caravana, al borde de la indigencia. 

  Es una novela de carreteras, de viajes, de desarraigo, de ahí la conexión que puede haber con la generación beat, porque buena de la población norteamericana es nómada, como subraya la excelente película Nomadland, no echa raíces en ninguna parte, lleva años buscando su identidad. Eso también se refleja en la novela y es una de las características de la sociedad norteamericana que más me fascina. Los europeos, por lo general, tenemos unas hondas raíces culturales y familiares, vivimos en ciudades y pueblos históricos. En Estados Unidos eso no sucede, los ancestros pueden estar en Italia, Dinamarca, China o África. 

 

P.: Como en toda buena novela negra no solo está la trama dramática, sino que como lectores vemos una realidad social que rodea a los personajes. En esta caso, al ubicarla en este gran país (grande en muchos sentidos) nos asomamos al American way of life, a algunas sombras tantas veces vistas en los medios de comunicación y que seguramente son ciertas, pues intuyo que has viajado varias veces al país. ¿Es así?

  R.: He viajado un montón de veces a EUA, he recorrido las dos costas, me he aventurado por el interior de ese país en compañía, casi siempre, de mi hermana norteamericana que es una guía excelente. Fruto de ese conocimiento es una serie de novelas que he ambientado en los EUA: La casa del sueño, Lluvia de níquel, La frontera sur, Mala hierba y La manzana helada. El novelista, aunque viaje, siempre esta trabajando, tomando notas, observando. El famoso American way of life es algo que funciona para unos pocos y es una entelequia para la mayoría del país que tiene una desigualdades sociales pavorosas. Nueva Orleans, sin ir más lejos, es una ciudad del Tercer Mundo. 

  Hay también una felicidad impostada que se ve en las urbanizaciones con casas en donde lucen las banderas de las barras y las estrellas, o en esas ciudades que parecen de cuento infantil, irreales, como Solvang, por ejemplo, o Isla Catalina, por citar dos que salen en Brother-Libertad. Luego está esa paradoja del puritanismo, el que existan multitud de confesiones religiosas, como esa Iglesia de las Cuatro Esquinas, que no me invento, del que fue expulsado God Brother por llamar a la fornicación. Una sociedad con más iglesias que bares llama la atención. La norteamericana es una sociedad contradictoria, puritana en lo sexual, pero luego la mayor fábrica de pornografía universal, con telepredicadores que abogan por la castidad y luego tienen amantes ocultas o políticos que rezan antes de declarar una guerra devastadora que va a causar cuatrocientos mil muertos como la de Irak. Y luego está ese irracional culto a las armas y a la violencia, que viene de la colonización del Oeste y permanece enquistado en la sociedad, consustancial a su ADN. Hay que cambiar de chip en cuanto se pisa suelo norteamericano, nuestra lógica no funciona allí. Es un país muy joven que aún no está cohesionado.

  P.: Al menos dos de los personajes de Brother-Libertad son mitómatos; el cine está muy presente en esta novela. Nada nuevo para quienes somos lectores fieles de tu narrativa. E iniciando la trilogía en California al menos hay dos nuevos guiños a dos grandes películas relacionadas con los escenarios de Libertad. ¿Nos hablas un poco de ese maridaje aquí entre la trama y el cine?

  R.: Entre otras muchas cosas, la trilogía Brother es un western moderno. Y sí, hay muchas referencias cinematográficas porque los personajes de mi novela se han educado viendo películas y han pisado muy poco la escuela convencional. En ese aspecto son como yo, en lo de educarse con el cine. Hay un western que está muy presente porque hay un personaje ausente, Natalie Wood, que adora tanto God Brother que podría pegarle un tiro a Robert Wagner si lo encuentra por la calle. Se habla de la muerte dramática de esa actriz a raíz de esa excursión a Isla Catalina. Y claro, sale a relucir esa película mítica de John Ford en la que interpretaba el papel de una india odiada por John Wayne, Centauros del desierto, el mejor western de la historia del cine después de una conversación de muchas horas con Empar Fernández* y Fernando Marías, cuya desaparición no acabo de asimilar. Luego hay una serie de referencias a Con faldas y a lo loco, de Billy Wilder, la descacharrante comedia interpretada por Marilyn Monroe, Jack Lemmon y Tony Curtis, porque los personajes de la novela se van a tomar una copa al Hotel Coronado, en donde se rodó el film. Quien viaje por Estados Unidos y haya visto muchas películas se va a encontrar con un plató en sus ciudades y en sus paisajes, es inevitable. Uno llega a Nueva York conociéndola de antemano gracias al cine. Cuando estuve en Monument Valley ya lo había visto en las películas de John Ford, pero ello no impide que te recorra el cuerpo una honda emoción.

  P.: Una de las frases que escuchamos de Abel Brother es: Toda familia tiene su lado oscuro. Quizá también en Brother-Libertad uno de los temas sea precisamente ese, los secretos familiares que un día salen a la luz con consecuencias imprevistas.

  R.: Es una familia claramente disfuncional como ya he dicho anteriormente, por culpa de ese padre. La madre, mitificada por Caín Brother, ha desaparecido, se largó dejando a los dos hermanos al cuidado de God/Dog Brother borracho y anárquico. ¿Por qué los ha abandonado Keyla de la que sólo saben sus hijos por una postal que llegó de Alaska? Esa es una de las incógnitas de la novela. ¿Qué vio la hermosa y sofisticada Keyla en un tipo como Dog Brother para ser su mujer? Seguramente ese hombre que ahora es una ruina física antes era mucho más digno, como dan a entrever una serie de flash backs que tiene, sobre todo, Caín Brother y le hacen viajar a esa infancia feliz que tuvo una vez. Caín Brother, además, ha pagado con la cárcel un delito que no cometió. Le han robado diez años de su vida. Ahora exige su revancha. 


  Brother. Libertad. José Luis Muñoz. Editorial Milenio.

Otras entrevistas a José Luis Muñoz, en Maleta de Libros, 

   👉 El mokorero del Okavango. Entrevista a José Luis Muñoz

   👉 El centro del mundo. Entrevista a José Luis Muñoz

   👉 La muerte del impostor. Entrevista a José Luis Muñoz

(*) Próximamente compartiré en Maleta de libros la entrevista que me concedió Empar Fernandez.

 

lunes, 21 de febrero de 2022

El lector fiel. Max Seeck

Continúo este mes de febrero con el género de la novela negra y lo hago de la mano de El lector fiel (Maeva), de Max Seeck. Su autor ha conseguido con esta opera prima un trepidante nivel de suspense colocando a una inspectora de policía en el centro de la historia. 

  Otro de los méritos a mi juicio es la capacidad de Seeck para plantear el contrapunto temporal entre la narración actual, la de la investigación criminal, y la del pasado de Jessica Niemi. Esta ha de investigar una serie de crímenes muy particulares ya que recrean los aparecidos en los libros del autor superventas  Roger Koponen. Helsinki se abre ante las lectoras y lectores como el escenario donde van a ocurrir los asesinatos, incluso con detalladas técnicas de tortura medieval. Solo que el giro de tuerca está en la propia Niemi, en su pasado, en la medida descubramos con el avance de la investigación que hay cierta relación. 

  El pasado de la inspectora regresa de algún modo mientras trata de detener al asesino de las novelas de Koponen, un criminal frío, metódico e incluso dando la sensación de que adelantarse al equipo de investigación de Niemi. Buena puesta en escena y nivel de suspense en este El lector fiel, ingredientes que le han valido el éxito de ventas a Seeck, la traducción de la novela a varios idiomas y la próxima adaptación de la historia a la pequeña pantalla.


Max Seeck (Helsinki, 1985) se formó en ventas y marketing, pero siempre sintió una gran pasión por la escritura y la novela negra. Publicó su primera obra de ficción en 2016 y desde entonces ha publicado cuatro títulos.

El lector fiel. Max Seeck. Maeva ediciones.

lunes, 14 de febrero de 2022

El diablo no vive en el infierno. Franck Bouysse

Este mes de febrero en Maleta de libros le hacemos un guiño al género negro. Con El diablo no vive en el infierno (Grossier le ciel, en su versión original), de Franck Bouysse, editada por Alrevès, su autor ha recibido varios reconocimientos, entre ellos, el Polar SNCF en 2017. 

  Algo tendrá que ver la inquietante trama de este rural noir francés. El escenario, un aparentemente idílico paisaje en las profundidades de las Cévennes, en el centro sur de Francia, es otro personaje más de la novela. Porque en El diablo no vive en el infierno hay pocos personajes, pero llenos de matices, de secretos, de silencios sobre todo cuando la niebla aísla a los moradores de Les Doges. 

  Y uno de esos días, es cuando Gus se entera de que el abbé Pierre ha fallecido. A partir de ese día empezarán a suceder cosas, algunas inexplicables. Por suerte tiene a su inseparable perro Marzo. Y a su vecino, en la granja próxima, Abel. Solo que la amistad entre ellos se forjó por el aislamiento, por la cercanía de sus granjas, pero no siempre fue así. 

 La intriga psicológica y esos curiosos sucesos alrededor de Gus, junto al despertar de sus recuerdos, irán dándole una vuelta de tuerca tras otra a  El diablo no vive en el infierno. El frío, la nieve, la soledad y las sospechas maridan a la perfección con el lenguaje poético, metafórico y subyugante de Bouysse de principio a fin. 


Franck Bouysse (Brive-la-Gaillarde, 1965) ha sido profesor de biología, empezó su carrera de escritor en 2004.  Con  su novela El diablo no vive en el infierno ha recibido el Grand Prix des lectrices de Elle, el Prix du roman inspirant Psychologies Magazine, el Prix des libraires, el Prix Babelio, el Prix de La Maison du Livre de Rodez, el Prix Passion Passerelles de la librería Passerelles de Vienne, el Prix Audiolib, el Prix du Grand Saint-Emilionnais, el Prix des médiathèques Mions-Corbas o el Prix Émile Guillaumin. Es autor, además, de Plateau (2016), Glaise (2017), Ne d´aucune femme (2019) y Buveurs de vent (2020).

El diablo no vive en el infierno. Franck Bouysse. Alrevès Editorial.