lunes, 21 de septiembre de 2020

El mokorero del Okavango. Entrevista a José Luis Muñoz

El mokorero del Okavango (Verbum), de José Luis Muñoz, es el último libro de relatos de este  viajero, articulista, crítico literario y cinematográfico y activista cultural. Precisamente hace una semana finalizó el festival Black Mountain Bossòst 2020 en el que es comisario. Tuvo la amabilidad de concederme esta entrevista al hilo de su libro de relatos. La comparto confiando en que os guste tanto como las historias incluidas en El mokorero del Okavango.

Ginés Vera: ¿Cómo surge la idea de reunir en este libro estos doce relatos, qué periodo de creación abarcan?

José Luis Muñoz: El nexo común es la negritud presente en todos ellos. Hay una serie de relatos escritos en una misma época (El mokorero del Okavango, El leopardo del Kilimanjaro, El elefante enfurecido o La historia del primer negro que llegó a Katmandú), mientras que los demás fueron escritos con anterioridad o posterioridad.

Ginés Vera: Además de los personajes, los paisajes y decorados abiertos están narrados con una viveza y una intensidad que casi parecen invitarnos a coger la maleta y descubrirlos por nosotros mismos. Háblenos como viajero de su experiencia en África, de eso que algunos solo hemos visto del continente a través de documentales en televisión o en revistas de viajes.

José Luis Muñoz: Quienes me conocen saben de mi afición por los viajes. Un viajero, que no un turista, se caracteriza por tener una mente abierta y saber captar lo mejor, aunque también lo peor, de cada zona que visita. Soy viajero emocional que tanto se extasía con la Capilla Sixtina como con las cataratas de Iguaçú. Soy consciente de que mi visión de los países que visito sería más acertada si pudiera vivir una temporada en ellos, eso también. Mi anterior novela, Los perros, curiosamente también estaba ambientada en África en los tiempos del apartheid sudafricano. Yo describiría mi literatura como colorista y sensual, en cuanto va dirigida a los sentidos, por eso las escenas de sexo suelen ser muy tórridas, porque no eludo el componente de pasión en una relación entre dos seres humanos, o escalofriantes en cuanto entra en juego la violencia. Sexo y violencia son antitéticos, las dos caras del ser humano.  Uno es vida, otra es muerte. Conozco relativamente bien el norte de África y conozco el África negra a través de mis conversaciones con una amiga apasionada de esa zona y de algunos relatos de africanos que he escuchado. Así es que también he viajado a África negra aunque no haya pisado la zona.  

Ginés Vera: He creído ver cierta crítica social en los doce relatos. Precisamente en el que le da título a la obra, en El mokorero de Okavango, la protagonista reflexiona en estos términos: "Extraño mundo en donde todo lo determina el lugar donde has nacido". Coméntenoslo.

José Luis Muñoz: Es una verdad. Somos fruto de nuestro entorno y los occidentales todavía no sabemos lo afortunados que somos, entre comillas, por haber nacido en Europa en este momento. Sería una desgracia haber nacido mucho antes y haber sufrido en las propias carnes la violencia desatada en las dos guerras mundiales, los dos conflictos más mortíferos de la historia de la humanidad. Si hubiera nacido en la India sería seguramente pobre de solemnidad; si lo hubiera hecho en el Salvador las probabilidades de sucumbir a la violencia de las maras sería muy elevada. El lugar de nacimiento lo condiciona casi todo. Hay lugares en los que la vida es mucho más difícil que otros. La vida es una lucha desde que decides sacar un pie de la cama por la mañana, pero hay lugares en que ese gesto se convierte en algo titánico. Admiro a esos jóvenes africanos que cruzan África y el estrecho buscando una vida mejor. Precisamente de ello trata una espléndida novela recientemente publicada llamada Makoko, de José María García Sánchez.

Ginés Vera: Leemos en su relato El leopardo del Kilimanjaro que "El techo de África era un reto engañoso, quizá porque no tenía forma de monte sino de volcán". Da la sensación de haber estado en él, no en vano acompaña  al relato más largo de los doce con una citas previa de Javier Reverte alusiva a que uno no pude decir que ha estado en África hasta que no ha alcanzado esa cumbre. Háblenos de ese "reto engañoso" y de su experiencia, si la tuvo, ascendiendo el Kilimanjaro

José Luis Muñoz: En efecto, he ascendido al Kilimanjaro… a través de ese relato. Me serví de experiencias personales de amigos que sí habían alcanzado el techo de África y me hablaban de su experiencia agotadora en esa aventura. Cuando comencé a escribir ese relato, estaba allí. Me sucedió algo parecido a lo que me pasó cuando escribí la novela histórica La pérdida del Paraíso: me trasladé a 1492. La literatura te permite ese tipo de experiencias extraordinarias: estar dónde no has estado y ser quien no eres. 

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José Luis Muñoz (Salamanca, 1951) es autor de 50 libros publicados entre novelas y relatos con los que ha obtenido prestigiosos premios como el Tigre Juan, el Azorín, La Sonrisa Vertical, el Café Gijón, el Francisco García Pavón, el Camilo José Cela, el Ignacio Aldecoa o el Bruma Negra a toda su carrera. Entre sus últimas novelas publicadas: «Cazadores en la nieve», «El rastro del lobo», «La manzana helada» o «Los perros» entre otras.

El mokorero del Okavango, de José Luis Muñoz. Editorial Verbum. 

2 comentarios:

  1. No conocía al autor, así que gracias por esta estupenda entrevista. Me ha dejado con ganas de viajar a través de sus relatos.
    Besotes!!!

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