viernes, 21 de abril de 2017

El lenguaje de las abejas, de Cristina Caboni


Esta semana traigo a Maleta de libros esta novela de la escritora Cristina Caboni. La autora se estrenó con un éxito internacional gracias a su anterior novela, también publicada por Maeva, titulada ‘La estela de los perfumes’.
Caboni vive en la provincia de Cagliari, en Cerdeña, donde se ocupa de la propiedad familiar dedicada a la apicultura y a cultivar rosas. Siendo así no es de extrañar que sienta pasión por el mundo de la apicultura y así se refleja en esta novela ‘El lenguaje de las abejas’.
Si bien la protagonista Angélica Senes es una joven soltera, licenciada en ciencias zootécnicas especialidad etología y bienestar animal, que viaja por el mundo  en  su vieja autocaravana  acudiendo  a  la  llamada  de apicultores que necesitan ayuda con sus panales, también vemos que de pequeña se crio en la idílica isla de Abbadulche, en Cerdeña. Esos viajes con la autocaravana le permiten evitar aquello que no le gusta dejándolo atrás, por ejemplo, los secretos y cierto conflicto con su madre. Precisamente esta, un día le dará una terrible noticia que supondrá un nuevo propósito en su vida. Cuando era niña, durante la ausencia de su madre, a Angélica la cuidó una mujer mayor, Margherita, quien precisamente le enseñó a respetar a las abejas. La noticia es que Margherita ha fallecido y que esta le ha dejado en herencia su casa y sus terrenos de Abbadulche. Angelica se propone defender su propiedad ante el acoso de una importante constructora, que quiere hacerse con los terrenos.

La novela nos habla de un viaje personal, el de la protagonista, en el que se reencontrará consigo misma, también el deseo de descubrir un lugar en el que echar raíces y también el amor, que se asoma en los primeros capítulos con los recuerdos de Angelica de cierto amor juvenil con un chico llamado Nicola. También la novela nos permite reflexionar sobre como el hombre se está contaminando a sí mismo y a la naturaleza envenenándose al tiempo que la contamina.

Destacar la parte final del libro, pues si en cada capítulo, al comienzo, se nos indica un tipo de miel, incluye un ‘cuaderno de la miel’ con  más de treinta tipos de miel y sus propiedades además de un buen puñado de recetas para cocinar con miel.
Enlace al libro en la web de la editorial aquí

lunes, 17 de abril de 2017

María Nieves Michavila Gómez: «Tengo la intención de publicar una novela histórica sobre esto».


‘Voces desde el más allá de la historia’ (Incipit Editorial) no es una novela sino un ensayo de divulgación, me aclara su autora María Nieves Michavila Gómez desde el principio, añadiendo que está narrado de forma que la lectura resulte sencilla y atractiva no solo a los eruditos. «Mi ensayo es riguroso y pretende sacar a la luz estos hechos novedosos», añade. La entrevista me la concede a pocos días de que se presente en Valencia, concretamente en la Facultat de Geografia i Historia de Valencia con el aval de la catedrática Isabel Burdiel. Os dejo a continuación la entrevista.
Creo que la idea original de la historia que cuenta en ‘Voces desde el más allá de la historia’ le viene de una tradición oral cuando usted era niña, de su abuela. Cuéntenos al respecto.

Mi familia salió de España antes de que yo pudiera atesorar recuerdos, lo cual me hizo mucho más receptiva a lo que me contaba mi abuela materna acerca de sus padres y abuelos. Ella vivía con nosotros y tuve la oportunidad de escucharle muchas historias. Había una que me estremecía: el asesinato de su abuelo militar Federico Puig Romero en el cuartel de San Gil de Madrid, cuando unos sargentos entraron a su casa disparándole sin darle opción a nada. Uno de ellos se oponía a que le dieran el tiro de gracia porque había sido muy bueno con ellos. A continuación los sargentos se dirigieron hacia la puerta protegida por el asistente, tras la que se ocultaban la esposa e hijos de Federico Puig Romero, que escucharon todo. Decían que había que matar a los niños, pero finalmente desistieron. Mi abuela me habló también de la entrevista que mantuvieron la viuda y huérfanos con la reina Isabel II ofreciéndoles concesiones extraordinarias. Recibí además otra información por parte de mi madre acerca del rumor de que Federico Puig Romero era el verdadero padre del rey Alfonso XII, heredero de Isabel II.
Para tirar del hilo de esa tradición oral, habrá tenido que llevar a cabo una larga y profunda labor documental. Tengo entendido que la inició en la Biblioteca Militar de Valencia. ¿Cómo fue este proceso de búsqueda, en qué otros archivos tuvo que indagar y qué trabas se encontró, si las hubo?

Esta historia permaneció aletargada durante muchos años. En el año 2000 mi tío Federico Gómez Puig sufrió un cáncer fulminante y en sus últimos días me habló de una historia de la familia que él había recopilado y, como escritora, quería darme. No tuvo tiempo y prometí en su funeral completar esa historia, comenzando por esos dos datos que tenía como punto de partida: el asesinato de mi tatarabuelo y su posible paternidad de Alfonso XII. Comencé en la Biblioteca Militar, donde recibí una atención inmejorable. Además de orientarme sobre el Archivo General Militar de Segovia me dieron a leer la Historia Contemporánea de Antonio Pirala, que describía con todo lujo de detalles el asesinato de Federico Puig Romero y nada tenía que ver con la versión de mi abuela. Esto me llevó a plantearme llegar al fondo de esa versión para descubrir por qué se había equivocado tanto mi abuela. Y fue al revés. Cuando investigué por mí misma las fuentes pude comprobar que la versión del historiador no era cierta. En el Archivo General Militar de Segovia tuve por primera vez en mis manos el expediente de mi tatarabuelo, donde descubrí que su madre había sido azafata de la reina María Isabel de Braganza. También que su padre era militar, y curiosamente su expediente estaba desaparecido. El Archivo del Palacio Real y el Militar de Segovia fueron mis principales fuentes iniciales. A partir de ahí la investigación fue imparable, y las deducciones me llevaron a otros archivos, entre ellos el Instituto de Historia y Cultura Militar de Madrid, Archivo Histórico Nacional, Archivos Eclesiásticos, Archivos de Protocolos, Hemerotecas, Museo de Artillería, Biblioteca Nacional, Archivo del Ministerio de Justicia, etc. Fueron años de trabajo recuperando huellas que se habían intentado borrar. Me pusieron algunas trabas en la Real Biblioteca, en el Archivo del Ministerio de Justicia y al principio en el Archivo General Militar de Segovia, aunque a este último acudí en muchas ocasiones sin problemas. El principal obstáculo fue la documentación desaparecida.
Me ha resultado curioso eso que ha comentado en algún medio acerca de la escasez de imágenes de Enrique Puig Moltó, casi tanto como lo de que un historiador de renombre falseó en su momento algunos datos sobre este contexto histórico sobre el que desarrolla su libro. ¿A qué cree que se debió lo uno y lo otro?

En mi libro se desmonta la leyenda Puigmoltó, basada en la expansión de un rumor desde el mismo entorno de la reina, lo cual apunta a una cortina de humo para encubrir una paternidad que no convenía dar a conocer. Una imagen de este oficial de ingenieros podría corroborar el parecido físico con Alfonso XII. Sin embargo, esta comparación no es posible dada la total ausencia de imágenes de Puigmoltó en los libros publicados que le citan. Pienso que esto se debe a una ocultación deliberada que quizá pudiera desmontar este rumor, como sucede con otros datos sobre ello: se decía que era tuberculoso y nada más lejos de la realidad. Sin embargo, la tisis atacó a varios en la familia de Federico Puig Romero, cuyo retrato permaneció muchos años sin ser expuesto en el Museo Específico de la Academia de Artillería hasta 2003, cuando me lo enseñó el coronel director, concediéndole desde entonces un lugar privilegiado dentro del museo. En el retrato puede apreciarse el parecido físico de Alfonso XII con Federico Puig Romero, mayor que el que guarda Federico con sus hijos legítimos. En cuanto al historiador que alude, Antonio Pirala, en mi libro queda demostrada la falta de autenticidad de los datos que aporta en su versión del asesinato de mi tatarabuelo, publicada poco después de iniciarse la Restauración con Alfonso XII. La cortina de humo sobre el asesinato de Federico Puig Romero propagada por el gobierno de Isabel II no fue contundente y las especulaciones colearon hasta 1872, cuando los sucesos del 22 de junio de 1866  detonaron el conflicto artillero que derivó en la primera república. En 1876 había que zanjar las especulaciones sobre este asesinato de manera definitiva y avalada por un historiador.

Imagino que tenía varias opciones una vez recopilada la documentación, ficcionarla para destapar una mentira a través de una novela o sacar a la luz los hallazgos inéditos en forma de ensayo, como ha hecho. ¿Por qué lo decidió así y qué fue lo más complicado?

La opción más tentadora era escribir una novela, puesto que los hallazgos de mi investigación reúnen muchos ingredientes: adulterio, sexo, intriga, poder, realeza, asesinatos, política e incluso romanticismo. Pero finalmente opté por el ensayo de divulgación porque los hechos que saco a la luz son inéditos y de interés público, pues se destapa el encubrimiento del asesinato por parte del estado a lo largo de varios reinados, además de las consecuencias políticas hasta hoy pasadas por alto. Si lo hubiera planteado inicialmente como novela histórica, género que parte de hechos históricos y recurre a una ficción verosímil, no se sabría cuántos de estos hechos son ciertos y cuáles son inventados. Y considero fundamental que primero se conozcan mis investigaciones pues llevan a replantear hechos históricos aceptados hasta ahora de modo muy distinto. Era un reto muy difícil pues cuesta mucho echar por tierra información falsa que de tanto repetirse ha llegado a tomarse como cierta. Unos historiadores se basan en otros y no se plantean revisar las fuentes. Logrado mi objetivo inicial, tengo la intención de publicar una novela histórica sobre esto y pienso que puede tener gran impacto.  Actualmente trabajo en ello y ya tengo terminado el primer borrador.
Los hechos que saca a la luz no solo se remontan a la época de Isabel II y Fernando VII, también creo que hay una serie de implicaciones con la República y la etapa del régimen franquista.

El 22 de junio de 1866 murieron mi tatarabuelo y otros oficiales de artillería, aunque únicamente se produjeron especulaciones y contradicciones en el de mi tatarabuelo. En 1872, fuera de España Isabel II desde 1868, estas muertes salen de nuevo a la luz detonando un conflicto artillero sin precedentes que lleva finalmente al rey Amadeo a acatar al gobierno en su pretensión de  disolver el cuerpo de artillería, algo en lo que no estaba de acuerdo, por lo que a continuación dimite. Surge la primera república. El asesinato del coronel Puig nunca fue resuelto y quedan al descubierto las maniobras del gobierno de Isabel II para taparlo. En 1872 se desempolvaban estos hechos precisamente cuando Alfonso XII ganaba adeptos para una posible restauración borbónica. Y al iniciar su reinado se falsea el asesinato por el historiador Antonio Pirala. Lo curioso es que tantos años después, durante la dictadura franquista, todavía hiciera falta recurrir de nuevo a disfrazar este asesinato por el general Jorge Vigón, que en su libro Historia de la artillería española busca un móvil para justificar el asesinato aun a costa de contradecir la versión proporcionada por él mismo en un libro publicado cuando aún reinaba Alfonso XIII. Jorge Vigón, hombre de confianza del general Franco, ocupó muy altos cargos durante el régimen, siendo además preceptor del rey Juan Carlos I.
Un poco en la línea de lo anterior, alude en su libro a que la República no fue una consecuencia directa de su asesinato del general Prim sino del asesinato del coronel Federico Puig.

El general Prim muere víctima de un atentado producido el 27 de diciembre de 1870, cuando acudía a recibir al rey Amadeo, monarca aceptado sin apenas consenso. Prim tenía muchos enemigos, y además fue quien estaba a la cabeza del movimiento revolucionario del 22 de junio de 1866. Amadeo inició su reinado con muchos detractores pero cuando  fue puesto entre las cuerdas es con el conflicto artillero de 1872 por los sucesos del 22 de junio de 1866. Se publicó la carta de justificación del que fuera ayudante del general Prim, Baltasar Hidalgo de Quintana, exculpándose de las muertes dentro del cuartel de San Gil por las que el cuerpo de artillería le había estigmatizado. En mi libro se detalla la falsedad de Hidalgo sobre el asesinato del coronel Puig y todo lo que hay detrás de ello. De hecho, Alfonso XII persiguió a Hidalgo durante su reinado y protegió especialmente al cuerpo de artillería. El conflicto de 1872 a causa del 22 de junio de 1866 dejó a España sin artillería y colocó al rey Amadeo en la posición de dimitir. Creo que esto es algo relacionado mucho más directamente con el asesinato de Federico Puig Romero que con el asesinato del general Prim.
Desconozco si la Casa Real española o alguna autoridad se han puesto en contacto con usted a raíz de los datos que desvela en su libro bien para interesarse o, en su caso, para que los matizara o reconsiderara. ¿Ha sido así?

No he tenido noticias directas de la Casa Real. Sin embargo, se han producido intervenciones para abortar la publicación de este libro. La primera vez en 2006, teniendo apalabrado el contrato con una gran editorial, su director dio marcha atrás sin explicaciones. Similar circunstancia se dio con otras dos editoriales cuyo director se puso en contacto conmigo interesándose por el libro. Tuve que aguardar años hasta que dos editoriales se atrevieron a publicarlo, de las cuales escogí a Incipit Editores. Mi libro es riguroso pero polémico y no creo que resulte grato a la Casa Real. Prohibirlo podría hacerlo más mediático, como sucedió con el secuestro de la Revista del Jueves en 2007. Es más efectivo el silencio de los grandes medios de comunicación, que mantienen un pacto para proteger a la monarquía, según ha confirmado recientemente Juan Luis Cebrián, director del grupo Prisa. La repercusión que debería haber tenido este libro ha sido mermada drásticamente, quedando limitada a los  medios independientes y republicanos. Pero eso está cambiando.  Va a ser presentado el 4 de mayo en la Facultat de Geografia i Historia de Valencia con el aval de la catedrática Isabel Burdiel. También ha recibido una opinión favorable del catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, Juan Francisco Fuentes. Estoy convencida de que la verdad, como el agua, siempre se abre paso, aun a costa de los obstáculos tradicionales, como diría el general Prim.
**
María Nieves Michavila Gómez (Sagunto, Valencia. 1964). Es licenciada en Informática por la Universidad Politécnica de Valencia, ha cursado también estudios de Ciencias Matemáticas y Ciencias Físicas, así como de Interpretación. Fue finalista del Premio Café Mon con su novela ‘Manual del buen truhán’ (2008), premio de relato corto con su relato ‘Katharsis’ (2009), y obtuvo el premio internacional Garzón Céspedes con el soliloquio teatral ‘Terapia de suicidio para un psiquiatra’ (2010).
La autora presentará el libro el 4 de mayo a las 19h en la Facultat de Geografia i Historia de Valencia.

lunes, 3 de abril de 2017

RAÚL ARIZA: «‘A sangre fría’ me sirvió de inspiración, por dónde tirar, qué tono adquirir».

Quedo con Raúl Ariza en la librería Ramón Llull de Valencia. Es la primera vez que acudo al nuevo emplazamiento de esta librería, como también es la primera novela de Ariza el motivo de reunirnos. ‘Un viaje solo para hombres’ (Versátil) es una novela contada a dos voces con dos grandes protagonistas, Santiago y Jorge. El primero huye con su hijo de cinco años tras cometer un crimen, el segundo va al encuentro de una novela, la que quiere escribir sobre esa huida. Hay un curioso personaje llamado Ginés, un psicoterapeuta con consulta en Valencia. También me resulta curiosa la simpatía que Raúl Ariza y yo (humildemente) sentimos por los microrrelatos y los relatos.

Sentados en una mesa al fondo del local, con un café y un poleo de por medio, le pregunto por ese salto de los relatos a la novela. Me dice que se lanzó por «descubrir un poco que la historia que tienes entre manos  requiere una extensión mayor de la que hasta ese momento estabas acostumbrado. Es una frase que solemos decir los escritores –aquí me hace un guiño entre colegas juntaletras–, que cada historia requiere su género y su límite. Y es que es verdad.» Le doy la razón, claro. Mi tocayo ficcional parece que tuvo mucho que ver con este arranque de su novela. «Yo me puse a escribir esta novela porque me puse a escribir sobre la visita de un escritor a la consulta de un psiquiatra, me parecía entretenido. Yo soy de los que escribe sin brújula y me dije: voy a ver dónde llega. Y empecé y cuando llevaba más de dos folios dije, esto no es un microrrelato, me he pasado de las 300 palabras. Y lo dejé. Aunque la idea siguió en mi cabeza. A partir de ahí fui enredando y enredándome.» Curiosamente, antes de iniciar la entrevista habíamos hablado con el librero acerca de los talleres literarios y, al escucharle hablar de que es un escritor ‘sin brújula’, me recordó eso, a tantos colegas que se lanzan a escribir bajo ese imperio de la emoción (guiño a Quiroga) a ese ‘a ver adónde llego’.
Raúl me comentó a continuación las dos temáticas que parecen centrar su obra narrativa hasta ahora. «Hay dos pretextos literarios que desde el punto de vista de la temática me persiguen, y digo que me persiguen porque es algo que he descubierto a posteriori. De entre los 150 o 160 relatos que tengo publicados, entre un 35 a un 40% hablan de violencia de género. Y otro porcentaje, quizá no tan alto pero si recurrente, es que acudo como herramienta a la propia actividad literaria.» No le gusta cuando le menciono la palabra metaliteratura, me dice que sí, aunque matiza que es recurrir «a explicarme a mí mismo por qué narices escribo y no pinto, por ejemplo. Enlacé esas dos cosas, busqué dos historias que encajasen una dentro de la otra y nació ‘Un viaje solo para hombres».

En esta novela aparecen referidas otras novelas, también canciones, algun que otro título de largometrajes de cine. Le pregunto por la decisión a la hora de elegirlas, intuyendo que no es casual, que tienen su porqué. «Me imaginaba a Jorge y a Santi leyendo o escuchando una u otra cosa, en ambos protagonistas, debería confesarte si fueras un párroco o un psicoanalista que hay algo de mí, pues era cómo me sentía o cómo creía que se sentía en ese momento el personaje.» Y entre las canciones, hay una del grupo Oasis, concretamente ‘Whatever’ que escuchó Santiago Albiol en el furgón policial de camino a los Juzgados y por la que preguntó a los guardias que le custodiaban. Ariza me dice que «la referencia a Oasis, además, tiene otra motivación, y es que ese primer capítulo que comenté, que empecé a escribir, recuerdo perfectamente que estaba escuchando esa canción, esa en concreto (Whatever). Lo recordé un par de años más tarde, y me dije, en homenaje tiene que salir. ¿Le viene bien al personaje? Sí. Pues venga.» Ahí soy yo el que me animo y le digo que me ha recordado a esa canción de The Beatles, Lucy in the sky with diamonds, que sonaba cuando descubrieron al esqueleto fósil del homínido africano que luego se llamó Lucy por aquella.  «¿Verdad?», dice. Reímos, y como sé que tras de mí vendrá otro compañero a entrevistarle antes de la presentación, sigo con esta entrevista un poco sin mapa, pero con brújula…
Si vemos ese homenaje a Oasis en la novela, el verdadero guiño literario se lo brinda Raúl, sin duda, a la novela ‘A sangre fría’ de Truman Capote. «A mí me gusta mucho Capote –me dice–, me gustan mucho sus relatos; además, esa novela la leí cuando la leí, a una edad digamos interesante, entre los 20 y los 30 años. Me impactó. Es un libro que tengo de cabecera, en la mesilla, es uno de esos incunables que tengo allí y de vez en cuando acudo a él. Cuando empecé a escribir (esta novela) lo utilicé como pretexto porque lo vi, hablaba de un escritor, en mi caso, el que había ido a la consulta de un psiquiatra, que quería escribir una historia, y me dije: aquí lo tengo. Incluso me sirvió de inspiración, por dónde tirar, qué tono adquirir, ese distanciamiento casi periodístico que utilizo en la novela estoy seguro que proviene de ahí.»
Como tengo a ‘A sangre fría’ como novela testimonio le pregunto si, de alguna manera, ‘Un viaje solo para hombres’ podría interpretarse como una novela testimonial. Parece ser que sí, me indica, usando una de esas palabrejas que me encantan, aunque no se lo digo. «Como trampantojo es lo que yo tenía en la cabeza, y ese es el motivo por el que empiezo por el final. Empiezo desvelando una de las dos tramas: Lector, te voy a hablar de un tipo que ha matado a su mujer. Es más, al día y en tal sitio, vamos a ver qué pasa. Y a partir de ahí como trampantojo. Me gustaba mucho esa idea». Eso en cuanto a los parecidos, salvando las distancias con la obra de Capote. Luego entramos en la forma, pues hay dos protagonistas masculinos, dos voces narrativas que se van alternando en contrapunto, una de ellas, en su parte formal no incluye las típicas rayas o guiones de diálogo, sino que son diálogos inclusivos, con acotaciones libres. «Es intencionado –me indica–, un poco como herencia de mi forma de escribir.» Me habla de esa herencia, de cómo gusta de escribir sus relatos con esa economía de exclamaciones, interrogaciones y otros signos ortográficos. Una herencia que ha plasmado en ‘Un viaje solo para hombres’ y que incluso hasta le ha resultado efectista. «Como en la novela tenía que diferenciar las dos partes porque supuestamente hay dos escritores, hay dos autores dentro de las mismas páginas me sirvió. Perfecto. Me dije, trabajo la forma de escribir con uno y con otro no».

*
Raúl Ariza (Benicàssim, Castellón, 1968). Escritor. Abogado. Ha colaborado con diversas revistas literarias publicando relatos, artículos y crónicas que van desde la crítica literaria a la cinematográfica en varios medios digitales. Además de haber participado en diversas compilaciones y antologías, es autor de tres libros de relatos breves: Elefantiasis (Policarbonados, 2010), La suave piel de la anaconda (Talentura, 2012) y Glóbulos versos (Talentura, 2014).

viernes, 31 de marzo de 2017

Reconocimiento a Javier Sierra

En esta ocasión no traigo al blog ni una reseña ni una entrevista, aunque sí dejaré al pie el enlace a la que me concedió Javier Sierra.
Esta entrada es para expresar públicamente mi enhorabuena al escritor turolense. Fue uno de los primeros en concederme una entrevista en el conocido Hotel Astoria de Valencia, hace seis años, con motivo de la publicación de su novela 'El ángel perdido' en 2011.
Acaban de concederle un merecido galardón precisamente en su tierra, por aquello de que nadie es profeta en su tierra.
Enhorabuena, Javier.

Javier Sierra (Teruel, 1971) recibirá la Cruz de San Jorge 2017 que otorga la Diputación de Teruel como reconocimiento al “honor y buen nombre que ha dado a la provincia de Teruel”. El acto de entrega se celebrará el 21 de abril, en el acto institucional del Día de la Provincia, en la antigua sede del Banco de España en la capital turolense.

“Se trata, sin duda, de uno de los escritores y periodistas turolenses más conocido y valorado y, por supuesto, más querido”, ha dicho el presidente de la Diputación de Teruel, Ramón Millán. Pero no sólo es respetado a nivel local, sino también a nivel mundial: sus obras se publican en casi cincuenta países y han sido traducidas a más de cuarenta idiomas. Javier Sierra es el primer autor español –y hasta ahora único- que ha entrado en el top ten de las listas de best sellers de Estados Unidos con La cena secreta (Planeta, 2014), finalista del Premio Ciudad de Torrevieja. La dama azul, centrada en la mística española sor María de Jesús de Ágreda, fue elegida en 2008 como Mejor Novela Histórica del Año en EE.UU. durante la Book Expo America (BEA) de ese año. Asimismo inspiró el hermanamiento entre la villa Soriana de Ágreda y el estado de Nuevo México (EE.UU.), valiéndole a su autor el reconocimiento de Hijo Adoptivo de Ágreda. El ángel perdido (Planeta, 2011) recibió en 2012 dos Latino Book Awards a la mejor novela drama/aventura publicada en español en EE.UU., y en 2013 El maestro del Prado (Planeta) fue la obra de ficción más vendida en España, cosechando excelentes críticas y siendo muy bien acogida internacionalmente. 

Entrevista a Javier Sierra pinchando aquí.

lunes, 27 de marzo de 2017

ARQUÍMEDES EL DEL TEOREMA, de Jorge Alcalde


He disfrutado mucho con la lectura de este libro de no ficción, ‘Arquímedes el del teorema’ (Planeta, 2017), creo que es un libro estupendo para quienes quieran acercarse al fascinante mundo de la ciencia sin temor a tropezar con fórmulas, teoremas ni estadísticas. Lo que los lectores van a encontrar son historias bien tramadas donde diecisiete científicas y científicos desde la Antigüedad hasta el siglo pasado han sido ‘fotografiados’ bajo su perfil más humano y, en algunos casos, más sorprendente. Lo pienso así al leer que quizá Arquímedes tuvo algo de suerte a la hora de dar su veredicto sobre la famosa corona de oro macizo del rey Hierón. O al sonreír recordando la pasión de Darwin por los escarabajos con la curiosa anécdota sobre uno de estos insectos en concreto de por medio. Emocionante descubrir que Marie Curie no solo rompió barreras sexistas en su época, también al saber que pudo ser consciente del sacrificio personal que corría conforme avanzaban sus descubrimientos sobre la radioactividad. La vida del astrónomo Tycho Brahe me ha resultado digna de un serial cinematográfico de primer orden, ya desde su nacimiento; como también hay una valiosa lección al revisar las contribuciones científicas de Williamina Fleming o Jocelyn Bell al tener que superar la mentalidad machista de la época.

En resumen, diecisiete razones para entrar en estas páginas y disfrutar aprendiendo o aprender disfrutando sin dejar la risa, el misterio y el entretenimiento gracias a la habilidad de Jorge Alcalde. Viva la ciencia si nos la cuentan de forma tan amena y fascinante.
Jorge Alcalde (Madrid, 1968) es periodista y escritor. Ha dedicado buena parte de su carrera a la divulgación científica e histórica. Actual director de la revisa Quo, comenzó su carrera en la sección de cultura del diario ABC y hoy es habitual comentarista en diarios, revistas y canales de radio y televisión. Cuenta con algunos de los más importantes premios de divulgación en español, como el Prisma de la Casa de las Ciencias de La Coruña, los premios FECYT y TECNALIA al periodismo en medicina, y ha sido finalista del Premio Boehringer Ingelheim de Periodismo científico. Es autor de cinco libros de divulgación de ciencia y medicina, entre ellos ‘¿Por qué los astronautas no lloran?’ (2015) y este ‘Arquímedes el del teorema’ (2017).

jueves, 16 de marzo de 2017

KINTSUKOROI, de Tomás Navarro. (Zenith)


Esta semana, la propuesta literaria es el segundo libro del psicólogo Tomás Navarro. Su anterior libro, titulado ‘Fortaleza emocional’ (2015), me llevó a entrevistarle para ahondar más en los conceptos que planteaba. Espero que tenga a bien concederme una nueva con este ‘Kintsukoroi (Zenith).
En la parte introductoria ya nos seduce con el concepto del kintsukoroi, el arte japonés de recomponer lo que está roto, no en vano el subtítulo del libro es ‘el arte de curar heridas emocionales’. En realidad se trata de una guía estructurada en tres partes, con tres grandes objetivos para que el lector pueda trabajar con el libro de manera autónoma, en palabras del propio autor. Los tres objetivos son: asumir que las adversidades nos afectan y comprender que lo que nos sucede es un primer paso para superarlas; el segundo, el que podamos mostrar lo que nos ocurre a quienes nos rodean, pues la empatía puede ser una herramienta también para la superación de las heridas emocionales; y el tercero es el de dotarnos de herramientas para superar las adversidades y convertirnos en  personas más fuertes emocionalmente.
Dada la amplia experiencia clínica de Tomás Navarro en su ejercicio profesional encontraremos en el libro multitud de ejemplos para mostrarnos la parte teórica, pero también la práctica de las herramientas necesarias para poder superar las adversidades. El paralelismo con los maestros kintsukoroi es evidente, pues si ellos recomponen las piezas de cerámica rota rellenando las grietas resaltándolas con oro, mostrando las cicatrices como símbolo de fortaleza, Navarro nos enseña a aplicar este método siguiendo los consejos de este libro motivador para reparar nuestras grietas emocionales.
Por último, un guiño muy especial desde esa parte introductoria, el deseo de Navarro de que nos acerquemos a este libro conectando con el slow reading, proponiéndonos que leamos 'Kintsukoroi' lentamente, sin prisas, dialogando con el libro, saboreándolo.
Tomás Navarro, es un psicólogo que tiene un objetivo claro: sacar la psicología de la consulta y de las aulas y ponerla al servicio de las personas compartiéndola y divulgándola de una manera muy didáctica. Según su perfil de Linkedin: "Un día soñé que podía trabajar y vivir en las montañas que tanto amo y al despertar me puse a trabajar para conseguirlo. Desde La Cerdanya, un valle en el corazón de los Pirineos, escribo. También tengo una sección semanal de opinión en el Periódico de Catalunya, una mensual en la revista Objetivo bienestar y otra en la revista Psicología práctica. También colaboro con TVE, los jueves. En la Cerdanya realizo sesiones de coaching en medio de la naturaleza, andando, pedaleando o esquiando e imparto cursos de fortaleza emocional aplicada. Me gusta ver a la gente feliz por lo que además imparto cursos, charlas y conferencias por todo el mundo y colaboro con diferentes medios de comunicación proporcionando claves para conocernos y entender mejor lo que sentimos."
Os dejo a continuación el enlace de la entrevista que me concedió en 2015.

miércoles, 8 de marzo de 2017

ELGA REÁTEGUI: «Ha sido muy sencillo para mí ponerme en el lugar de un hombre».

Esta semana, coincidiendo además hoy, 8 de marzo, con el día de la mujer, traigo aquí la entrevista que amablemente me concedió la escritora y periodista peruana Elga Reátegui Zumaeta. Nos conocemos desde hace años, por lo que le estoy doblemente agradecido. Está de promoción con su última novela, ‘Y te diste la media vuelta’ (ADD Personas y libros).

Antes que nada, háblanos del título de esta tercera novela, ‘Y te diste la media vuelta’.
Yo tengo como parte de la banda sonora de mi infancia los boleros mexicanos rancheros y, claro, estoy impregnada de eso, del romanticismo, de la nostalgia, la despedida, el desamor y todo ello. Me pareció magnífico apoderarme en cierta forma de aquel título de uno, La media vuelta, de ese bolero, y me pareció fantástica la imagen, el gesto de dar la espalda, de dejar atrás algo, de cortar, de romper, de liberarse, me pareció fantástico, como que le iba como anillo al dedo a mi novela,

Imagen que se refrenda en la portada del libro.
Exactamente, aquel hombre con la gabardina y el sombrero dejando atrás a una mujer…

Un poco como en Casablanca.
Fíjate que no he visto esa película. Ya lo dije en una entrevista que me hicieron en Lima: «Tu novela tiene mucho de cinematográfico, dime cuáles son tus directores favoritos, tus películas…» Y les dije: «¿Sabes qué? Me estás haciendo quedar mal, no soy muy aficionada al cine, estoy aprendiendo con mi esposo que gusta mucho de las películas, hacíamos maratones de cine de fin de semana, educándome, por así decirlo, en ese aspecto». Aunque hay algunas películas que me han impactado no muero por el cine. A lo mejor lo que se refleja allí es más de mis lecturas, de lo aprendido en otros ambientes que nada tienen que ver con el cine.

Sergio rememora su pasado (familiar, sentimental,...) en el transcurso del viaje que, a insistencia de su hermana Sara, le lleva desde España a Perú a fin de cerrar asuntos pendientes con su madre y familia, pero ¿quién es Sergio, más allá de encarnar al protagonista masculino de la novela, quién está detrás de Sergio?
Todos los hombres que han estado y están en mi vida, llámense hermanos, amigos y, hasta en cierta forma, mi padre. Yo me he criado en un ambiente de varones, tengo muchos hermanos varones, somos solamente dos mujeres, nos alejan muchas generaciones porque son mayores que yo. En el ambiente laboral he estado siempre rodeada de varones, ejercí en periodismo de política y había un ambiente masculino, había pocas mujeres. Entonces, he visto de cerca, he compartido con estos hombres, sé cómo piensan, sé cómo sienten, y ha sido muy sencillo para mi ponerme en el lugar de un hombre, traer esos recuerdos y nutrirme de ellos para poder interpretar a este Sergio atormentado. Porque también tengo a amigos atormentados por sus madres y que no han podido romper con ese cordón, porque es muy complicado romper con ese lazo, con la madre, porque para bien o para mal está siempre presente en tu vida. E inconscientemente también en tus parejas buscas a alguien como ella aunque te haya tratado muy mal. Siempre está ahí el reflejo, el recuerdo, el reforzamiento de ese trato que te dio tu progenitora, tu madre. Tengo muchos amigos que pasan de los 50 y todavía buscan la aprobación de sus madres, les tratan mal, pero ahí están, siempre fieles, devotos, a lo mejor un tanto masoquistas, pero están ahí. A la larga, la que cría, tanto en hombres como en mujeres es la madre, puede haber algunos casos donde ellos participen, pero es la madre quien refuerza el comportamiento machista, la semilla del machismo, le echamos la culpa a medio mundo, pero la responsabilidad es de la madre.

Dado que tu novela se desarrolla en Perú y hablando de la mujer, del machismo, preguntarte si hay mucha o poca diferencia entre el machismo en Perú y en España.
Yo creo que la violencia contra la mujer es igual aquí, allí y en la Conchinchina. Hablando con una amiga que trabaja con mujeres en el resto de Europa me decía que en zonas de Europa del Este a lo mejor se ve mucho más la crueldad, pero que de forma asolapada, quizá por el clima, es más el refugio en casa, pero se ejerce la misma violencia porque llegan borrachos, al igual que en otros puntos de Latinoamérica o España hay mujeres que no denuncian, porque creen que son problemas que se deben tocar solamente en casa, que es algo nuestro, social, se piensa simplemente que es un problema conyugal y punto. Aquí en España hay casos tremendos, pero en Perú es exactamente igual.

Te ha tocado como escritora evocar una etapa político social muy traumática en Perú, la del terrorismo, no sé hasta qué punto tener que plasmarlo para tu novela te ha llevado a reflexionar si querías incluirlo o no incluirlo. Como periodista imagino que has pensado que ocurrió tal cual, que no ibas a maquillarlo.
Yo creo que ocurrió así y peor, fueron épocas muy duras que teníamos la lucha interna, Sendero Luminoso, el MRTA, sumado a una crisis económica espantosa, tremenda, donde no veíamos futuro, en ese tiempo éramos muy jóvenes, no vislumbrábamos un progreso, una esperanza quizá, vivíamos al día. Queríamos salir de nuestra pobreza a través del estudio, de nuestro trabajo, y el sueño de alguno de ver otra solución, para nosotros, para nuestras familias. Yo más o menos comencé a ver cuál era la situación de mi país mucho antes, ya con los últimos coletazos de la Junta Militar, con Bermúdez, que luego dio paso a la democracia. Los primeros brotes de terrorismo se dan con el gobierno de Belaúnde que no hizo caso, luego la cosa se puso peor. Empezó en el campo y luego fue más fuerte y más violento, con los atentados que hubo en Lima. En ese tiempo ya estaba en el periodismo, de una u otra forma creo que cada peruano en esa época tiene algo que llorar, algún familiar, algún amigo, hemos sido muy golpeados por esa época. Fueron épocas muy duras, muy tenebrosas. Yo vivía cerca de los Ministerios que eran el blanco perfecto de los terroristas, recuerdo el sonido de la policía, el desconcierto, la gente corriendo por las calles, la policía no sabiendo a quien detener, todos eran sospechosos, generalmente se creía que las principales universidades públicas eran nidos de terroristas, de terrucos, como les llamábamos nosotros. Es increíble que ahora se pretenda condenar a aquellos jueces sin rostro, invalidar los juicios y decir que no, que no se les dio un trato justo, favorecer a los terroristas. Si, fueron épocas muy duras, están ahí, forman parte de mi historia.

Elga Reátegui nació en Lima, pero reside desde hace años en Valencia (España). Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega y se licenció en Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza de la capital peruana.  Ejerció su profesión en Perú en diversos medios de comunicación e incursionó en el mundo de la literatura con el poemario ‘Ventana Opuesta’ (1993), al cual le siguieron ‘Entre dos polos’ (1994), ‘Alas de acero’ (2001), ‘Etérea’ (2004). Asimismo, junto al escritor y decimista, Pedro Rivarola (ya fallecido) publicó  los epistolarios ‘Correo de Locumba’ (2002) y ‘Violación de correspondencia’ (2003), además de la plaqueta de poesía ‘Madera y fuego’ y el CD ‘Abrazados’ (2003). En 2007 publicó su primera  novela ‘El santo cura’. En 2009, llegó al Perú, en una segunda edición. En 2011 publicó ‘De ternura y sexo’  y ‘A este lado y al otro’ (2015). Es autora también del poemario ‘En mi piel’ (2005), una recopilación de sus anteriores publicaciones. La versión al inglés se publicó en el mercado norteamericano bajo el título ‘Body maps’, en 2014.Tiene canal en YouTube, donde difunde su programa cultural ‘Momentos’ (el cual produce y conduce). Es miembro del PEN Club Internacional y de la Asociación Concilyarte.

jueves, 2 de marzo de 2017

‘MIRADAS Conozca mejor Valencia’, de Andrés Alcolea Palazón.


‘Miradas. Conozca mejor Valencia’, es mucho más que una guía para pasear por la ciudad de Valencia.  Recoge once paseos que harán las delicias de los amantes de la ciudad y de quienes gusten de las curiosidades pues la guía está perfectamente estructurada para que cualquiera sea capaz de llegar a cualquier rincón de la ciudad y disfrutar no solo de los paseos que se proponen, p. ejem., la ruta de las fuentes, la ruta de los jardines, la de los museos o la de las murallas, es una sucesión de curiosidades paisajísticas y arquitectónicas de la capital del Turia. Muy recomendable en este mes de marzo, en el que la ciudad de Valencia se engalana por dentro y por fuera con sus fiestas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Andres Alcolea, con la colaboración de Llorenç Quirós como fotógrafo en este libro, es autor de libros educativos poesía y novela. Compagina su carrera de escritor con la de director de un colegio en Valencia y con el estudio constante de la historia y costumbres de la Comunidad Valenciana.

martes, 28 de febrero de 2017

EL MÉTODO FIRST DATES (Planeta, 2017)

Recuerdo una canción en la que el estribillo dice aquello de: qué hace una chica como tú en un lugar cómo este.
  
Un poco como esa chica seguro que se sintió este libro cuando llegó a mi estantería. No suelo caer en la tentación de hojear ni ojear libros como este, quizá por lo obvio, pero me pareció que es un interesante reto reseñarlo y aquí va. Desde un primer momento no pensé en leérmelo con la intención de inscribirme en el conocido programa de Mediaset del que se basa. 'First dates' comenzó su andadura en Cuatro el 17 de abril de 2016. En estos diez meses han pasado muchas parejas, más de mil, por el restaurante que es más que un restaurante como el propio conductor del programa, Carlos Sobera, nos recuerda. Tampoco esperaba encontrar en él, en el libro, no en el restaurante o el programa, grandes o infalibles consejos para encontrar a mi media naranja. Siendo de Valencia, hasta podría hacer un juego de palabras muy al hilo de esta fruta. Lo que sí he descubierto es un libro divertido, ágil, con anécdotas curiosas y consejos sino magistrales si en la justa lógica de quien pretende alcanzar el éxito de una primera cita con alguien desconocido. El amor se presenta de diversas formas y si uno quiere llegar a él ¿por qué no con ayuda? Como si fuera una especie de manual, los capítulos de este entretenido libro nos seducirán con su lenguaje directo y divertido desde los prolegómenos a la primera impresión pasando por la cita en sí y esos casos en los que hay que reconducir la cita si se quiere triunfar. De tanto en tanto encontramos ‘ejemplos’ de algunos participantes en el programa, todo desde ese tono divertido y desenfadado que ameniza este libro con varias lecturas.

   Es curiosa la parte dedicada al lenguaje no verbal, os la recomiendo; eso y la no menos curiosa Ley del Perol, un guiño culinario sin duda a los cordobeses.

   No quiero cerrar esta reseña tan particular sin extraer una cita reflexiva, una de las muchas que encontraréis en el libro. Es esta: Muchas veces la diferencia entre la felicidad y la amargura no radica en cómo es tu vida, sino en cómo la ves y en cómo la interpretas.

   Creo que es un poco como este libro cuando llegó a mí, así que, es vuestro turno, darle una oportunidad en esa primera cita con este 'El método First dates'.

lunes, 20 de febrero de 2017

IVÁN REPILA: «El lenguaje es la única forma que tenemos para mirar a los ojos del lector».


Quedo con Iván Repila en la cafetería del IVAM de Valencia. Él espera en una mesa en la terraza, tomando un café. Me comenta que ha quedado con otro compañero de medios –media hora después–, para otra entrevista en la librería, no lejos de allí, donde presentará su novela. La novela en cuestión, por la que me concede esta entrevista, es ‘Prólogo para una guerra’ (Seix Barral).
Somos casi de la misma quinta, quizá por eso las preguntas fluyen casi como si se tratase de una conversación. De hecho, al final de la misma, me comenta que (también) imparte talleres de escritura y que creía que yo era filósofo o algo así, por las cuestiones que le he lanzado.

Lo que no le comento es que al empezar a leer su novela me costó ‘entrar’ en ella, casi como años atrás cuando me decidiera por ‘La peste’ de Camus. Precisamente, al ver ciertas evocaciones entre ambas le digo que no creo mucho en esas comparaciones de algunas reseñas solemnes, en esas literaturas comparadas de varias obras entre sí, y aun así le lanzo el guante –metafórico, claro–, de si hay algo de la obra mencionada del francés en su novela.
«Albert Camus es mi autor de cabecera –me dice–, no he leído toda su obra porque es extensísima y eso que el hombre murió con 46 años, yo creo que a nivel formal no tenemos nada que ver. A nivel de ideas tenemos mucho que ver, las ideas de Camus desde ‘El extranjero’ ya, primero con el tema del absurdo, pero luego cuando derivó hacia posiciones más humanistas, sus ideas sobre la justicia, sobre la igualdad, sobre la libertad, sobre la dignidad de vivir, esas ideas las comparto y las seguiré compartiendo y han sido capitales en mi aprendizaje no solo como escritor sino como ser humano. ‘La peste’ es un libro –añade– que orbita mucho hacia decisiones individuales que tienen que ver con el colectivo, con la solidaridad, fraternidad, temas que efectivamente están presentes en mi libro».

Me señala que «la novela tiene más que ver con el amor que con cuestiones políticas» cuando le cito parte de un párrafo de su libro ya que quiero que me comente acerca de la arquitectura del lenguaje empleado, de las palabras bien cuidadas. «No solamente las palabras –responde dando un meditado trago al café, apurando la taza–, escribir es todo un conjunto, la frase, el párrafo, el capítulo, la estructura general del libro… Yo cuido mucho el lenguaje porque es la única forma que tenemos para mirar a los ojos del lector. Tú y yo estamos hablando ahora mismo, si yo hago un silencio o miro a otro lado tú detectas los matices, en un libro es difícil encontrar esos matices si no mantienes una conversación cara a cara, por eso le presto tanta atención al lenguaje, intento ser muy meticuloso incluso con las comas. Las comas marcan dónde yo respiro, donde yo me callo, un punto, un punto y coma. Todo lo que tiene que ver con el lenguaje me parece que es muy importante porque es la única herramienta que tenemos como escritores para mirar a los ojos del lector, para interpelarlo y que el diálogo se establezca, si prestamos menos atención a la construcción del lenguaje a la elaboración casi artesanal de la frase yo creo que muchos matices se pueden perder. Intento que mis libros tengan muchos matices».
Y del lenguaje a los temas de la novela, entre los que le pregunto por el sentimiento de pérdida y el hombre como parte de una sociedad destructiva. «Una sociedad destructiva o que se está destruyendo…». Es aquí donde me habla de los padres fundadores de la Unión Europea, del sueño de una Europa integradora y de cómo ese sueño se ha roto o lo hemos roto.

«Gran parte del mensaje metafórico alegórico del libro es cómo hemos pervertido el sueño europeo, el sueño de construir una civilización tolerante, integradora, igualitaria; solo hay que ver lo que hay ahora a nuestro alrededor, en la última década o dos décadas, ya sea evidente que estamos reventando ese sueño. Lo hemos convertido en una pesadilla, solo levantamos muros y concertinas, echamos a los refugiados, somos individualistas, todo ese sueño integrador creo que se ha ido a pique. El discurso que hay detrás de mi novela, a nivel simbólico, es: si bien hay gente que sigue abogando, como Emil, por esa herencia del siglo XX destructiva y egoísta, lo que viene en el siglo XXI, la propuesta es: vamos a construir un mundo donde habitar lo inhabitable vamos a construir un mundo más decente, más habitable».
Una sociedad globalizada, le lanzo, preguntándole si acaso el cáncer de que adolece no sea la despersonalización (aquí vuelvo a evocar a Camus, aunque me lo callo).

«Si existe, por llamarlo cáncer, diría que tiene metástasis. La despersonalización sería uno de ellos, igual, desde mi punto de vista, el problema más grave que tiene ese cáncer que tu señalas sería que tendemos a olvidarnos de la gente, vivimos de espaldas unos a otros, yo creo que es el origen de todos los problemas, a raíz de vivir de espaldas, a mí no me importa lo que te pase a ti y a ti no te importa lo que me pase a mí, creo que de ahí se derivan otros muchos problemas, entre ellos la despersonalización, pero también el despojamiento, la insensibilización, la crueldad…»
Los capítulos de ‘Prólogo para una guerra’ se suceden como fases constructivas, aparecen como: ‘Dibujos’, ‘Anteproyecto’, ‘Proyecto de ejecución’, ‘Construcción’ y ‘Ocupación’ antes del anexo. Le pregunto por ello más allá de lo metafórico habida cuenta del personaje protagonista.
«Porque era coherente, el personaje protagonista es un arquitecto que está construyendo un barrio, que luego, en lugar de construir un barrio bueno, construye un barrio habilitado para la muerte, un barrio destructivo, como él es estéril, un barrio estéril. Es una metáfora.
»Al mismo tiempo, la arquitectura como metáfora está presente todo el tiempo, como escenario incluso, se mencionan muchas cuestiones arquitectónicas. Tiene muchas imágenes metafóricas para asociarlo a mi idea de cómo el sueño europeo se ha convertido en algo inhabitable, me parecía que era muy coherente que yo, como constructor de un libro, de alguna forma también utilizara una estructura paradigmáticamente arquitectónica».

Le pregunto un par de cuestiones más, pero creo que con estos cimientos los lectores ya pueden hacerse una idea del sólido edificio que Iván Repila ha construido en este libro, ahora toca habitarlo como si fuera un hotel o una urbanización, compartiendo, quizá departiendo, entre los balcones metafóricos (o no) una vez leído.
Iván Repila. (Bilbao, 1978). Escritor, editor y gestor cultural. Cofundador de la editorial Masmédula Ediciones, especializada en poesía contemporánea. Ha trabajado para diversos organismos e instituciones nacionales e internacionales en la producción, coordinación y dirección de congresos, encuentros y festivales de teatro, música y danza. Autor de las novelas Una comedia canalla (2012) y El niño que robó el caballo de Atila (2013), publicada en Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Corea, Rumanía, Holanda y Japón. Varias productoras cinematográficas han adquirido recientemente los derechos para su adaptación al cine y el dramaturgo Hywel John ha adquirido los derechos de representación teatral para Estados Unidos.

jueves, 16 de febrero de 2017

Aberraciones Selectas, de Alex Murillo


La casualidad hizo que llegase a mis manos este volumen de relatos titulado ‘Aberraciones selectas’ (Pigmalión). Según leo, esta antología supone una recopilación de los trabajos más lúcidos de Alex Murillo, un ingeniero de telecomunicaciones nacido en Barcelona cuya pasión ‘impetuosa’ por las Letras le ha llevado a participar en diversos certámenes literarios con buenos resultados.
Respecto a los veintisiete relatos que recopila en este volumen, decir que abarcan una gran diversidad de estilos en su conjunto, además de su extensión igual de variable, con un hilo común, quizá esa original mirada a las facetas más imprevisibles de la naturaleza humana aderezados con finales sorprendentes y, de tanto en tanto, un guiño al mundo felino. Lejos de diseccionar uno a uno estos textos bajo mi subjetiva mirada, prefiero invitar al lector a que saque sus propias conclusiones, más allá de que sí deje aquí mis preferencias.

‘El púgil frágil’, por su tono y pulso está entre mis favoritos, al igual que ‘Un solitario con cartas marcadas’, quizá por ir descubriendo la naturaleza de los personajes, la imbricación de los hechos cotidianos con un azar superior. ‘Fábula de Perro y Gato’, lo destaco por esa invitación a la reflexión sobre la condición humana personificada con habilidad en los dos personajes centrales de esta historia. También reflexivo me dejó la lectura de ‘La matanza’ o ‘Yo y el Iván’, relatos con silenciosa crudeza que atesoran ese final meditado y vertiginoso. Con ‘El trío’ no pude sino esbozar varias sonrisas por la eficacia de los elementos de la trama, por la revelación de los personajes danzando y tejiéndose en ese delicioso trio de amor y desamor. Agradecido de poder añadir también a esta lista las emotivas lecturas de ‘El arrobamiento’, ‘Plegarias’, ‘Los días de herrumbre’, ‘Oneiros’ o ‘Sansón (y Dalila)’…
Quizá el autor me permita el atrevimiento de no ser del todo afín con el título como abrazo de estas veintisiete piezas, prólogo y excelentes ilustraciones del autor (otro acierto), si bien, confío en que me indulte al confesar que sí comulgo con esa frase, en uno de sus relatos, en la que leo: ‘…como una advertencia sobre los peligros de la palabra, o de esa aberrante siamesa de la realidad llamada ficción,…) En este caso sí, el título bien vale un aplauso y mi deseo de que Alex Murillo nos sorprenda en breve con nuevos proyectos narrativos.

Aberraciones Selectas  Alex Murillo. Pigamalion, 2016. ISBN  9788416447930

domingo, 5 de febrero de 2017

EVA MONZÓN: «La muerte es muy literaria, es parte de la vida, por lo tanto del arte».


Entrevisto a Eva Monzón tras la publicación de su novela ‘El día a día’ (Sargantana).

¿Cómo llegó a ti la idea para escribir esta historia sobre la familia, las decisiones y la capacidad de adaptarse a los reveses del destino?
En realidad lo que quería contar es  la facilidad con que se desvía la vida de uno, lo sencillo de que un destino cambie por causas ajenas al mismo destino inicial, y que al hacerlo, se trastoca todo; no solo la vida descarrilada, sino las demás, porque al situarla de nuevo, se encuentra con gentes y lugares que jamás habría encontrado sin ese cambio primero: fue para mostrar esta reflexión para lo que recurrí a mis personajes, a esta familia desperdigada con su rumbo modificado.

Desde un punto de vista formal, veo que no hay capítulos ni los convencionales signos de dialogo para estos, es una narración continua y a la vez en pequeñas teselas para que el lector vaya configurando el conjunto de la historia. ¿Por qué te decidiste por este recurso?
Pensé que esa estructura, la técnica fragmentada en la narración, era la mejor para contar las historias rotas de los protagonistas, donde el lector ha de ir montando el puzzle de esas vidas hechas añicos, de este modo, se puede narrar mucho sin tener que explicar de un modo, quizá demasiado largo, cada uno de los recorridos, con la ventaja de poder jugar con el tiempo y el espacio.

Hablaba de la familia, también están presentes los niños, la infancia, esa particular visión de los niños del mundo que les rodea, háblanos al respecto al hilo del argumento de ‘El día a día’.
El mundo de la infancia es el universo que todo adulto ha perdido pero reconoce en la mirada del niño, siempre sobrepasada por una rutina incomprensible que les supera: es absoluta. Su modo de entender las cosas  roza la magia y suele tener una lógica aplastante, ven con ojos inexpertos y aceptan lo inaceptable con naturalidad. En esta novela, esa visión es necesaria para meternos en un mundo crudo donde nada es ya lo que era, y de donde hay que sobrevivir.

Otro concepto que me ha parecido curioso es el de la muerte, la presencia de esta entre los personajes, como psicóloga me gustaría que nos comentases este estado, este tabú aún hoy en día, en ‘el día a día’ de la mayoría de los mortales, y que quizá en el arte, en la literatura, se amolda a diferentes miradas y actitudes por los personajes de ficción.
La muerte es muy literaria, efectivamente, es parte de la vida, por lo tanto del arte. El modo en que se afronta el hecho de que vamos a desaparecer nos define a nosotros, a las historias, al Arte: es lo que da sentido a todo, lo que nos hace inmortales. Es la gran paradoja.

Más allá de la subjetividad propia de cada lector, de cada mirada al enfrentarse a esta historia, he percibido junto a algunos temas que ya he comentado antes el de los secretos, el desgarro emocional, la lucha contra la pérdida de identidad o la culpabilidad. ¿Voy bien encaminado?
Los secretos, lo que ocultamos, nos dicen más de nosotros mismos de lo que quisiéramos, siempre nos acompañan; es parte de la identidad, que en este caso, al tratarse de niños, han de aferrarse a ella para no desaparecer, para entender quiénes son, lejos de quienes eran, de ahí han de crear otras vidas siendo, sin ser ya, ellos; el cómo lo hagan traerá o no la culpa, aunque pocos se libran de ese sentimiento; al mirar atrás quién no querría haber hecho algo diferente. Esa falta de identidad, donde uno es, sin ser el que era, se puede ver muy bien en los refugiados.

Hay una frase, parte de una reflexión, que he querido traer aquí un poco a modo de última pregunta, es allí donde leo: ‘cerrar los ojos no cierra los sentidos’. Coméntanosla, sobre todo con lo que me ha parecido también un guiño literario, pues cuando cerramos un libro con una historia como la de ‘El día a día’ no se cierra del todo, hay parte de ella que permanece en alguno de nuestros sentidos.
"Cerrar los ojos no cierra los sentidos", es exactamente eso: por mucho que neguemos algo, ese algo existe a pesar de nuestra negación. Afrontarlo o no, es independiente de su existencia.
Y como bien dices, cuando un libro se cierra es cuando empieza, porque ahora es parte de nosotros y la historia comienza a contarse desde nuestro recuerdo, nuestra experiencia y crece día a día.

 **

Eva Monzón. Nacida en Santander, pasó la infancia en Palma de Mallorca y actualmente vive en Valencia donde trabaja como psicóloga clínica y jurídica. Ha publicado Tiempo Muerto (Bartleby editores), Entreactos (premio Alfonso el Magnánimo, editado por Algar), tradujo el diario inédito en España que llevó Steinbeck paralelamente a su obra: Diario de una novela; las cartas de Al Este del Edén; su cuarta novela, Errantes, fue editado por Paréntesis Editorial en su primera edición y con Sargantana en su segunda. Tiene escrito el guion cinematográfico de Entreactos, y cinco cortos, varias obras de teatro, entre ellas, Lo que no se quiere recordar, El jurado, El descubrimiento, y con La pelea ganó el certamen de Crono Teatro, publicado en Estreno.

jueves, 2 de febrero de 2017

Trenes rigurosamente vigilados, de Bohumil Hrabal


La editorial Seix Barral acaba de editar la novela más conocida de del escritor checo Bohumil Hrabal cuando se cumplen veinte años de su fallecimiento. Basándose en esta novela de Hrabal, ‘Trenes rigurosamente vigilados’ el realizador checo Jiří Menzel dirigió su ópera prima en 1966 una cinta del mismo título, obteniendo el Gran Premio en el International Filmfestival Mannheim-Heidelberg de 1966 y el Óscar a la mejor película extranjera en 1967. El rodaje de la película tuvo lugar en escenarios de la propia República Checa, aunque tras los episodios de la Primavera de Praga en 1968, la película fue prohibida en Checoslovaquia por su tono irreverente y sardónico.

Hrabal situa su novela en un pequeño pueblo checoslovaco cerca de la frontera con Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. El autor ironiza en cierto modo el horror de la guerra con grandes dosis de poesía e ironía y ternura pues el reparto de personajes nos descubre al joven Miloš Hrma que trabaja como aprendiz, al Jefe de estación Zednicek, cuyo ansia por ascender en el escalafón lo lleva a vivir situaciones esperpénticase, a su subordinado, el factor Habička, un empedernido mujeriego, y a la bella telegrafista Zdenka. El verdadero peso de la narración quizá recaiga en el joven Miloš Hrma quien carga con el karma de una genealogía de perdedores y desgraciados y que deberá probar su valor al serles encargada la misión de proteger ciertos trenes estratégicos, indispensables para los planes de dominación del Führer.

Una historia sobre la resistencia frente al invasor alemán, pero también sobre el descubrimiento del amor y del deseo presente en el despertar al mundo adulto de Milos.

Bohumil Hrabal (Brno, 1914-Praga, 1997). Estudió Derecho en la Universidad Carolina de Praga, y tuvo que interrumpir sus estudios a causa de la ocupación nazi de Checoslovaquia. Trabajó como empleado ferroviario durante la Segunda Guerra Mundial y luego fue tramoyista, cartero y obrero metalúrgico, y también trabajó en una planta de reciclaje de papel de libros censurados. En sus obras literarias se reflejan las influencias de Céline y Ungaretti. Durante la década de 1970, el autor fue censurado y prohibido en la Checoslovaquia comunista, y tuvo que escribir y publicar de manera clandestina.

Trenes rigurosamente vigilados, de Bohumil Hrabal. Seix Barral, 2017

lunes, 30 de enero de 2017

PABLO C. REYNA: «No podemos darles “libros colleja” a los jóvenes».


(c) Cortesía Ediciones Montena.
Hacía tiempo que no entrevistaba a un autor de literatura juvenil y, con el nuevo año, me he decidido por mi paisano Pablo C. Reyna. Me concede una entrevista al hilo de la publicación de su tercer libro de la serie MultiCosmos, ‘La rebelión de los drones’ (Montena).

¿Qué van a encontrar los lectores de los dos primeros libros de MultiCosmos en esta tercera entrega?
En la tercera parte, La rebelión de los drones, el misterio se enreda más todavía: los villanos no lo son tanto, y los buenos, tampoco. Hay un giro de tuerca que mantiene al lector enganchado hasta el final y con ganas de más. Además, la división entre el mundo real y el virtual se ha difuminado, y ya no saben si están jugando al videojuego o corriendo por salvar su vida. Los dos mundos se han fusionado, para peligro de los protagonistas y emoción del lector.

La vida real no parece tan emocionante como la que viven en MultiCosmos, afirma el protagonista, quizá porque junto a sus amigos son chavales de 13 años a los que les pasan situaciones más o menos comunes a esa edad en el instituto y en casa. ¿Qué supone esta saga de libros para unos chicos más afines a los videojuegos y la diversión en tres dimensiones, por así decirlo?
Los fans de videojuegos como Minecraft se reconocen en los protas de MultiCosmos. La serie les gusta porque sus avatares no solo superan niveles difíciles: también luchan por salvar el mundo, y eso es algo que no todos los chavales de trece años hacen al salir de clase. Pero Alex y el prota también tienen que ayudar con las tareas de casa, estudiar y asistir a clase. Ser un héroe es más complicado a esa edad que cuando eres un adulto que no tiene que aprobar Matemáticas.

‘Tanta mentira solo me ha traído problemas’, llega a decir en un momento el Usuario Número Uno de MultiCosmos, precisamente porque se lo ha estado ocultando a su familia. ‘Mis mentirijillas piadosas no han hecho más que causarme problemas en casa’, afirma también. Lo destaco para preguntarle por los valores que los escritores de ficción juvenil introducen -o deberían introducir- en las lecturas según la edad a la que vayan dirigidos, ¿en qué medida está de acuerdo y cómo lo valora y considera en sus obras?
Si queremos que los jóvenes disfruten leyendo, no podemos darles “libros colleja”, esos que traen una moraleja al final de cada capítulo. Los mensajes evidentes o ñoños son aburridos y contraproducentes. MultiCosmos no pretende aleccionar, pero eso no significa que no tenga valores. Sin embargo, están metidos entre líneas y el lector los asimila mucho mejor, porque la historia no se entiende sin la justicia, la verdad, ni tampoco pueden avanzar sin los amigos o la familia.
Al principio de la serie, el prota cree que hay que emplear la violencia para solucionar las cosas. Libro a libro, la historia demuestra cómo se resuelven mejor con sentido común y sin dañar a nadie. Es un proceso más lento, pero permanece. Lo mismo ocurre con otros dilemas de la historia, donde las soluciones del principio no funcionan igual al final.

Me ha parecido muy interesante la parte activa del libro, que no solo sea una actividad pasiva, sino que los lectores interactúen a través de pruebas repartidas a lo largo de la historia desarrollando su creatividad e imaginación lápiz en mano. Háblenos de ello.
MultiCosmos es un libro que pretende trasladar la emoción de un videojuego… sin dejar de ser un libro. Invitando a los lectores a participar, se sienten parte activa de la historia y se sumergen mucho más rápido. Hay chavales que odian leer, pero que se han enganchado a MultiCosmos porque les recuerda a un videojuego.

En el capítulo ‘Más MultiLeaks’ leo una interesante reflexión cuando los tres amigos se desconectan de MultiCosmos agotados de tantas horas conectados. ‘Llevamos horas sumergidos en la red y eso agota a cualquiera’, dice; creo que es otro aspecto a poner en valor, en este caso a través de la lectura, la necesidad de que los jóvenes sepan ‘desconectar’, que además de internet hay una vida real y que pasar muchas horas ‘conectado’ cansa a cualquiera y no en bueno.
No tengo nada contra internet ni contra los videojuegos: son útiles o, cuanto menos divertidos. El problema no es que existan, sino que no exista nada más. Con MultiCosmos he querido poner en valor las emociones de la vida real, y cómo esa sana combinación entre los dos mundos los enriquece más.

En esta tercera entrega de MultiCosmos descubrimos un invento alucinante, aunque esté en fase prototipo, me refiero a las holopulseras. ¿Qué podemos adelantar a los lectores sin desvelar demasiado para que se animen a leer ‘La rebelión de los drones’?
En la tercera entrega de la serie, una empresa de tecnología desarrolla un invento que hará que los videojuegos sean experiencias absolutamente reales. La emoción ya no está solo en la pantalla, está en la vida real. La realidad aumentada es nuestro propio mundo… Parece emocionante, pero ¿y si nuestra realidad también se llenase de monstruos? Hay aventura para rato. ;-)

Pablo C. Reyna (Valencia, 1987) vive desde hace tiempo en Madrid. Es editor de literatura infantil y juvenil por el día, y aprovecha la noche para escribir y dibujar. Es autor de la serie MultiCosmos con los siguientes títulos: ‘Aventuras virtuales a pico y pala’, ‘Atrapados sin wifi’ y ‘La rebelión de los drones’.

miércoles, 25 de enero de 2017

MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ: «El libro tiene un indisimulado propósito moral».


Me concede una entrevista en plena ruta promocional de su último libro el escritor almeriense Miguel Ángel Muñoz. Estará en Valencia presentando su libro de relatos ‘Entre malvados’(Páginas de Espuma), este viernes 27 de enero en la Librería Ramón Llull de Valencia (c/ Corona 5 – Barrio del Carmen).
Os recomiendo el libro, no solo por ser de relatos, género que me gusta y profeso, además, por la oportunidad de que el propio autor os hable de él si tenéis la idem de poder asistir este viernes a la presentación y firma en la librería.
He aquí las inteligentes respuestas a las preguntas que le planteé tras leer ‘Entre malvados’.

A través de estas diez historias miramos cara a cara a los malvados, en ocasiones oyéndoles en primera persona, pero también somos testigos del sentir de sus víctimas, de la inocencia antes incluso de que se transforme en maldad, ¿no es así?
Quería alejarme del ejercicio más o menos morboso -pero tan tentador- de fijarme en el villano y resaltar su fascinante figura. El libro tiene un indisimulado propósito moral, y me imponía como sacrosanto mandamiento, antes de trazar y escribir cada cuento, el de narrar con crudeza y sin vendas protectoras, pero siempre como un observador empático con la condición de víctima. Si hablamos de la maldad, la víctima ocupa la posición más compleja, pero también es muy atractiva literariamente, puesto que no posee el halo del malvado, lo que hace que indagar en su arquitectura como personaje sea un desafío mucho mayor.

Tres de los relatos incluidos en ‘Entre malvados’ son especialmente breves en comparación con el resto, ¿obedece a una finalidad concreta, cuándo fueron creados?
En todos mis libros de cuentos he incluido relatos de extensión muy diversa. Me atraen los cuentos a la manera norteamericana, de más de veinte páginas, en los que pueden desarrollarse ideas y conflictos, pero en esos libros siempre ha habido algunos cuentos muy breves. En el caso de «Entre malvados» me parecía que temáticamente ampliaban el sentido de otras historias, con las que dialogaban, y también, por su brevedad, servían como ejercicios respiratorios tras algunos relatos, para que el lector tomara aliento antes de seguir.

La disposición de las 10 piezas ¿sigue un orden meditado, su lectura ha de hacerse en este o a capricho del lector?
El orden de los cuentos en el libro está muy meditado. Es algo que me parece fundamental al elaborar un libro de relatos. Se busca cierta armonía, un sentido determinado. El primer y el último cuento están dispuestos en su lugar por motivos que, cuando el libro se ha leído, se entienden. Recomendaría que se siguiera la lectura propuesta, aunque el lector es libre para leerlo como sus pulsos le dicten.

Aunque hay dos relatos muy vinculados a la fatídica fecha del 11 de marzo de 2004, creo que ‘Los nombres’ se comprende sobre todo al llegar al punto de conocer esa fecha y se reflexiona aún más cuando leemos su nota al final.

Esos relatos tenían que funcionar por sí mismos. Incluso puede que el lector no perciba los datos, los presagios, la sospecha desasosegante que los vincula con esa fecha, pero el efecto emocional tenía que estar ahí. Que los cuentos tuvieran su propia lectura, amplificada por el contexto y el acto brutal al que se refieren. En cierto modo, eso no es sino otra capa de subtexto, tan necesario en el relato.
Si tuviera que destacar un elemento constante en estas historias, más allá del tema vertebral, sería el ritmo, el desasosiego que emanan, esa anticipación del resultado en el inconsciente del lector, no sé si está de acuerdo.

Me alegra que lo hayas percibido así, puesto que el verdadero hilo conductor de cualquier libro de cuentos, para mí, es el lenguaje y los climas que se pueden crear con él. Jugar con el lenguaje, buscar ciertos ritmos, pueden lograr que ese desasosiego cale en el lector y que el lector, más que leer una historia determinada, la sienta. Para mí la literatura es un arma emocional masiva, y quisiera que el lector se metiera en mis cuentos todo lo posible.
Tras leer ‘Donde el Borgión se escondahe caído en la cuenta de un curioso concepto, el miedo colectivo desde su faceta pedagógica, incluso de la necesidad de cierta dosis de miedo para crear un orden social.

No hay ningún orden social que se imponga y que pretenda sobrevivir sin inocular miedo entre los ciudadanos. La literatura, la cultura, por su propia naturaleza, son contrarias a la idea del miedo, y se alían con el concepto de libertad, siquiera una libertad psicológica que no puede ser dominada por el sistema social de turno. En ese cuento se narra la distopía de una sociedad entregada a una cultura que la cohesiona, y que no admite ninguna disensión mítica, como la que el Borgión representa. Por eso ese monstruo representa una amenaza que hay que afrontar, como tabú que mantenga el orden a salvo.
Me gustaría que me hablara de otro concepto que también me ha resultado llamativo, el de la arquitectura simétrica de la venganza.
Bueno, uno de los dos brazos de la bondad se agarra siempre a la maldad. Y en ese viaje de ida y vuelta a conceptos complejos a los que el maniqueísmo les sienta tan mal, la venganza es un concepto muy interesante, puesto que contiene dentro de sí esa ambivalencia moral. La venganza puede llevarla a cabo la víctima cuando recibe un daño, y ejecutarla lleva, sin retorno, a la comisión de una nueva maldad, que puede necesitar una nueva venganza. Así, hasta el final.

¿Está de acuerdo con esa frase que dice que ‘el mal conoce el bien, pero el bien no conoce el mal’?
No. En absoluto. Eso supondría admitir conceptos absolutos, que solo existen en filosofía, para desarrollar tesis y proposiciones, es decir, en el terreno de lo abstracto. Pero en la realidad tangible, la que sale en los periódicos, es fácilmente comprobable que los malos no lo son por naturaleza ni los buenos lo son absolutamente, y por siempre jamás. Cualquier ser humano a lo largo de su vida conoce el mal, incluso cuando, en el caso de ciertos santos que ya tienen el cielo ganado, no se manchen las manos, aunque sea solo un poco, con él.

Uno de los relatos está inspirado en Charles Manson y lo ocurrido en Beverly Hills en 1969, ‘Los hijos de Manson’ es una historia poliédrica donde ‘el niño sin amor’ tiene hasta un pequeño guiño al final del libro, en la nota de edición, ¿hay también un guiño a la impunidad entre tanta maldad?
La historia ya clásica de Manson está incluida en un largo relato en el que, junto a la suya, se narran historias sobre asesinos en serie como Kuklinski o Calva Zepeda, pero también sobre escritores «malvados» como Rousseau o Arthur Miller. Me resultaba paradójico que los criminales vivieron toda su vida obsesionados con la idea de formar una familia en la que sentirse integrados, y sin embargo los escritores tuvieron una familia de la que se desprendieron, con frialdad criminal.

Precisamente estos días Manson ha sido ingresado en el hospital, bastante enfermo. Cuando muera, será un buen final para él, aunque me temo que su funesto mito seguirá creciendo. La gente olvidará a Sharon Tate, pero lo recordará a él.
**

Miguel Ángel Muñoz (Almería, 1970) ha publicado en esta editorial los libros de relatos El síndrome Chéjov (2006) y Quédate donde estás (2009), así como La familia del aire (Páginas de Espuma, 2011), en el que reunió una treintena de entrevistas, que habían ido apareciendo en su blog, a los principales escritores de relatos del panorama español. Sus dos novelas son La canción de Brenda Lee (2012), que recibió el Premio Sintagma y el Premio de los Libreros de Almería, y El corazón de los caballos (2009). Cuentos suyos han sido incluidos en las más notables antologías del género, entre las que destacan Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual (2010) y Pequeñas resistencias 5. Antología del nuevo cuento español (Páginas de Espuma, 2010).

‘ENTRE MALVADOS’, de Miguel Ángel Muñoz (Páginas de Espuma),
libro que estará presentando y firmando el VIERNES 27 DE ENERO
en la LIBRERÍA RAMÓN LLULL de Valencia c/ Corona 5.
A las 19,30h acompañado de Pepe Cervera.