domingo, 29 de diciembre de 2013

MALA NOCHE / EPILÉPTICO (dos cómics)

Criminal, Mala noche es una historia autoconclusiva del guionista Ed Brubaker  galardonado con los premios Eisner 2007 y el Harvey 2006 y 2007. Le acompaña en las ilustraciones Sean Philips cuya colaboración con Brubaker –creadores de Sleeper e Incognito– según palabras de Ken Bruen, en la introducción, ‘se asemeja a la colaboración entre De Niro y Scorsese, es el de dos creadores en perfecta armonía’.

Esta cuarta novela gráfica de la serie Criminal aúna los elementos del género negro más clásicos en una historia con un protagonista, Jacob Kurtz, que en cierto modo se defiende de la vida desde sus viñetas como dibujante para un periódico. Hay crímenes, secretos, una enigmática pelirroja y un misterio enterrado en el pasado dándole un giro trepidante al final, otro de los alicientes que destaco. No hay escenas de sexo subido, lo cual agradezco para la trama; el personaje de Frank Kafka P.I. me ha entusiasmado aún sabedor de que es un recurso habitual en este género, al igual que esa ‘voz en off’, ese flujo de conciencia del protagonista, como hilo conductor en sordina.
Epiléptico, la ascensión del Gran Mal es una novela gráfica del francés David B. Fue elegido como mejor comic por la revista TIME y como el mejor libro de no ficción por METACRITIC. El volumen publicado por Ediciones Sinsentido reúne los seis publicados inicialmente bajo el título de La Ascensión del Gran Mal.

Epiléptico es una historia evocada por el autor respecto a la enfermedad incurable de su hermano Jean Cristophe: la epilepsia. Destaco no solo la historia, el viaje en el que nos sumerge David B. contándonos su infancia y la de su familia, una auténtica epopeya insomne alrededor de esa enfermedad del mayor de los tres hijos del matrimonio; me ha impresionado poderosamente la metaforización de las viñetas, la capacidad de simbolizar y comunicar con imágenes ese universo de personajes y vivencias, incluso de los sueños y los miedos infantiles.

También he escogido un detalle de ambas para maridar este Epiléptico con Mala noche, y es el que sus respectivos protagonistas sean dibujantes de historietas, que se revelen contra el mundo mediante sus creaciones, ficcionando la realidad desde su mirada solitaria e indefensa.

Espero que también sean dos lecturas de vuestro agrado o al menos que os lleguen a provocar sensaciones perdurables.


FELIZ AÑO 2014

Por Ginés J. Vera

lunes, 23 de diciembre de 2013

MARTA RIVERA DE LA CRUZ: «Los best seller se convierte en best seller porque los compra gente que no comprar libros».

Última entrevista de este año 2013 a la periodista y escritora Marta Rivera de la Cruz.  Acaba de publicar "La boda de Kate" (Planeta). Rivera empezó su carrera literaria resultando finalista del Premio JB de Novela Corta en 1996. En 1998 obtuvo el premio Ateneo Joven de Novela de Sevilla por Que veinte años no es nada y en 2006 su novela En tiempos de prodigios fue finalista del Premio Planeta. Ha trabajado como periodista y editora, siendo autora además de tres libros de ensayo.

Esta entrevista la realizamos a medias junto a un compañero de los medios, en la tercera y tranquila planta del hotel de otras tantas entrevistas. Gracias Salvador.


¿Hacía tiempo que tenía pensada La boda de Kate? ¿Era una necesidad y ha surgido ahora el momento de que viera la luz?

   No como una necesidad, aunque la verdad es que sí surge como una historia que empieza a formarse en la cabeza y sí que me parece interesante y merece ser contada.

La boda de Kate coincide estos días con el tema de las bodas presente en algunas películas e incluso alguna obra de teatro de éxito que tratan del amor en la tercera edad.

Fue todo circunstancial, no lo pensé mientras la escribía. Aunque la protagonista es una persona mayor también hay mucha gente joven que es importante en la novela.

Tal vez el interés era por las circunstancias de esa llamada tercera edad, ¿es un nuevo consumidor?

Bueno, es que a mí no me gusta llamarlo tercera edad, me parece horrible porque si no hay primera edad ni segunda edad, ¿por qué hay tercera edad? Es gente cada vez más autónoma que cada vez llega a la edad madura en mejor estado de salud, gente que continua saliendo, produciendo y habrá que pensar en productos para ellos.

A partir de una determinada edad, de los 50, ¿las diferencias se notan menos, los problemas y  las inquietudes son más comunes?

Yo creo que antes de los 50. A medida que cumples años se van limando las diferencias. Entre una persona de 50 y una de 70 no hay tanta diferencia como entre una persona de 20 y una persona de 30.

Kate no es una persona normal en cuanto a que es millonaria, ¿le interesó que fuera así para la novela? ¿La vida de las personas normales es menos atractiva a la hora de escribir?

Más que millonaria, Kate es una persona acomodada, que vive de los derechos de autor, y todos sabemos que de los derechos de autor no se puede vivir a menos que seas Stieg Larsson o la autora de Harry Potter. Aparte de las circunstancias de su buena suerte, es una persona normal, no es una mujer muy guapa, ni muy inteligente, ni con mucha vida social; es una persona normalita que acaba teniendo problemas económicos.

Me llama la atención el sentido de la gratitud y responsabilidad de Kate, por una parte por ese matrimonio a los 35 años, y luego cuando llega a Ribanoba y por gratitud a Julia del Amo decide quedarse.

Sí, Kate es una persona que quizá porque es muy responsable, muy recta; ella misma dice que se ha pasado la vida haciendo lo que es correcto, piensa en todo momento si eso es lo que hay que hacer. Cuando llega a Ribanova (en España) y se encuentra con una familia que ha cuidado de su padre sin tener que hacerlo, se echa sobre los hombros la responsabilidad de decir: ahora tengo yo que cuidar a esta familia, si eso pasa por hacerme cargo del ‘muerto’ de una librería que ha dejado de ser un negocio, pues adelante.

El tema de la literatura está muy presente; no solamente por lo de los derechos de autor de Albert Solomon, también por la librería El Unicornio, por el personaje de Vera Smith, y sobre todo por el personaje real  de Truman Capote.

Al final cada uno acaba hablando de lo que conoce bien. Más que de la literatura, que sí que está presente en la novela, lo está el negocio editorial: los libros que dan dinero, los que no dan dinero, los que hay que publicar como sea, los que se publican pero no arrancan, la librería como negocio. El negocio literario es otro personaje de la novela.

Si en el negocio literario solo se busca la comercialización habrá muchos autores que se queden en el camino.

Al final es verdad que si un autor, aunque sea muy válido, no es capaz de vender un mínimo de ejemplares de la novela para que esta sea rentable, yo entiendo que una editorial no lo puede publicar. Hablando un día con un editor me decía: "ni somos una ONG, ni hermanas de la caridad; es un negocio. Yo no puedo apostar otra vez por un libro si no estoy convencido de unos rendimientos mínimos." Es verdad que si un libro no consigue un mínimo, pues no se puede apostar por él.

Hay una cosa que hay que empezar a asumir y es en que el negocio de los libros, la literatura a gran escala, lo sostienen los no lectores. No hay en España lectores suficientes para sostener la literatura con mayúsculas. Los best seller se convierte en best seller porque los compra gente que no comprar libros. Lo mismo en España hay 15.000 lectores que están pendientes de las novedades, que van a las librerías, que buscan…, solo estos no podrían sostener la literatura, tendrían que estar comprando todos los días. Quien sostiene el entramado es la gente que entra en la librería para comprar un libro de moda o una novela que conoce de oído o para comprar un libro para regalar. Ojala no existiera, pero tiene que existir.

¿Qué considera  más importante en una novela: los personajes o la historia en sí?

Para mí no hay personajes secundarios, creo que todos los personajes sostienen la trama. Yo cuando elaboro una historia no puede funcionar sin unos buenos personajes, pero unos buenos personajes trabajando en una historia plana, pues tampoco tiene mucho para donde desarrollarse.

Coménteme estas frases, para terminar, que he leído en la novela: "Los recuerdos que dejan las personas se desvanecen con los años (…) la memoria de cada uno de nosotros está destinada a deshacerse suavemente hasta que no queda nada".

Es un poco verdad; no hablo en las familias, hablo en el tiempo, en la Historia. Llega un momento en el que las cosas pequeñas se desvanecen completamente. Ponía el ejemplo de Napoleón, pregúntale a alguien de quince años quién era Napoleón. Te dirá: “era francés, estuvo en una guerra…”, pero nadie se va a acordar de qué le gustaba comer, de si le gustaba la música o si se levantaba de mal humor; son cosas que existen cuando estamos nosotros, una vez que no estamos esas cosas se van.

Muchas gracias y mucha suerte Marta, felices fiestas.


Por Ginés J. Vera

jueves, 19 de diciembre de 2013

SERGIO LLAUGER: «Cuando ya no queda nada, simplemente o te adaptas a lo precario o pereces».

Entrevisto al escritor Sergio Llauger que acaba de publicar El Yermo, su segunda novela, tras Diario de un Zombi en 2010, con gran éxito de público y venta siendo publicada en varios países de habla hispana. También ha participado en antologías como Zombimaquia, Taberna Espectral o Body Shoots, también dentro del género fantástico. Os dejo la entrevista sobre El Yermo, una novela de ciencia ficción con el trasfondo de una hecatombe nuclear.

Todo empezó con la Novih-Tsar, con los rusos, Corea del Norte y esa inquina contra Corea del Sur y los Estados Unidos… Más real que ciencia-ficción, me temo.

La novela trata del fin del mundo después de una tercera Guerra Mundial, necesitaba una premisa real, un desencadenante creíble, que le diera veracidad a los acontecimientos que se llevan a cabo. Me pareció oportuno basarme en algunos de los conflictos internacionales que azotan nuestra sociedad en la actualidad.

Lo de las cucarachas y la radiación si lo había leído, pero las ratas, los cuervos y los piojos, la verdad es que da pavor ver a los futuribles vecinos en caso de hecatombe nuclear. Y el océano, madre de la creación, desolado… Qué contraste.

He sido un ferviente consumidor de todo lo relacionado con la ciencia ficción de este tipo, he estudiado el comportamiento humano y he sacado mis propias deducciones. El Yermo es una visión personal de qué consecuencias habría para los hombres y para el mismo planeta Tierra en una situación así. Es fácil de imaginar que todo lo explicado en la novela podría ocurrir en realidad. Cuando ya no queda nada, simplemente o te adaptas a lo precario o pereces.

La “Bóveda del fin del mundo”, un lugar que existe realmente, tiene una significación especial en esta novela. ¿Fue este el origen a la hora de escribirla? ¿Por qué la ha situado en las Islas Británicas?

Sí, fue la premisa para desarrollar esta historia. Necesitaba un lugar, un objeto o un ideal realista que les diera esperanza a los protagonistas de la novela, además de un motivo por el que luchar. Sencillamente, esa bóveda que existe en la realidad me pareció el icono perfecto. Decidí ambientar la historia en Gran Bretaña porque deseaba darle un aire más internacional, además de que fue pensar en un Londres post-apocalíptico y la imagen que vino a mi mente fue tan poderosa que no tuve ninguna duda al respecto.

‘Cuando ya no veamos ninguna luz reflejada en la mirada de los hombres, significará que las tinieblas del camino terminaron convirtiéndonos a todos en bestias’. Le dice el comerciante de raíz de telurio a Adam.

Una cita que me comenta mucha gente después de leer el libro. Es propia, y creo que refleja muy bien lo que les pasa a la mayoría de supervivientes que viven en El Yermo.

Al leer sobre la Guarida y en especial sobre la Jaula, me he transportado a otras historias post-apocalípticas; me gustaría saber qué autores del género le han inspirado, aquellos por los que siente devoción literaria.

La verdad es que de historias de este tipo solo he leído “La carretera” de McCarthy. Casi podría asegurar que mis verdaderas influencias han llegado por otras vías, como el cine, con películas como Mad Max o El libro de Eli, o de los videojuegos, con joyas como Fallout o Rage. Pese a que la ambientación de El Yermo es similar a todas ellas (un paisaje postnuclear), desde un primer momento me he esforzado por otorgarle al argumento y a los personajes una personalidad muy propia y diferenciada del resto de obras del género.

‘Allí donde queden hombres siempre quedará maldad’, afirma el señor Bellici. Menudo legado, ¿es de la misma opinión?

Absolutamente sí. Allí donde haya hombres siempre habrá maldad. Aunque también habrá cosas muy buenas e increíbles. Es el don y la maldición del ser humano; su capacidad para crear y para destruir. La gran masa encaja las consecuencias, pero solo unos pocos individuos elegidos tienen el poder de cambiar el mundo, ya sea para bien o para mal.


Me ha gustado esa expresión del anciano Kane a Adam, ese ‘todos éramos aprendices de la supervivencia’, ese deber de resurgir de las cenizas, casi un lema vital recorriendo las páginas de la novela.

El ser humano y su instinto de supervivencia. Por mucho que desees dejar de respirar y morir no puedes, el propio metabolismo te obliga a dar una bocanada de aire cuando el oxígeno en tus células alcanza un nivel crítico. Es el mismo concepto aplicado a gran escala. Pase lo que pase con nuestra sociedad, el ser humano siempre se verá impulsado a intentar sobrevivir, aunque eso conlleve pasar por un duro aprendizaje para lograrlo.

En mi humilde apreciación El Yermo transmite esperanza, el verdadero sentido de la vida cuando la condición humana degenere en situaciones límites.

Es una novela dura, pero dentro del drama y de la desolación, soy partidario de dejar siempre en mis historias un poso de esperanza. A menudo ya tenemos nuestra propia realidad para quedarnos con su mal regusto. Prefiero que mis novelas hagan que el lector las acabe con un buen sabor de boca, a pesar de lo tensas y dramáticas que puedan llegar a ser en ciertos momentos.

¿Qué lleva a un gestor de cuentas de una multinacional a adentrarse en el mundo de la ficción, y en especial en el de la ciencia ficción?

La afición, puramente. Me apasiona contar historias. Y lo seguirá haciendo durante muchos años, espero.

Muchas gracias Sergio y mucha suerte.


Por Ginés J. Vera

lunes, 16 de diciembre de 2013

MILAGROS FRÍAS: «La madurez nos impregnan con una sabiduría que hace decantarnos por lo que realmente nos apetece».

La entrevista de esta semana es a la escritora Milagros Frías. Escritora, periodista y crítica literaria; su actividad laboral siempre ha girado en torno al periodismo y la cultura.

Ha publicado entre otras, las novelas: La sal de la vida, Ars Amandi, Paisajes de invierno y La alambrada de Levi, así como numerosos cuentos. El verano de la nutria, resultó ganadora de la XXI edición del premio de narrativa Gonzalo Torrente Ballester.

En el hotel donde nos entrevistamos le formulo estas preguntas al hilo de su última novela, Amor en un campo de minas (Agaida, 2013)


La historia me evoca palabras como: memoria, catarsis y renacimiento.

La memoria está en la base de lo que somos, es lo que nos permite tener un bagaje para vivir la vida con las lecciones aprendidas e ir progresando; la catarsis es una síntesis, es la que lleva a Sofía, a la protagonista, a emprender esa aventura, que al final resulta bastante imprevista; y el renacimiento tiene que ver con que Sofía cuando empieza la novela es una mujer joven, con una vida estable bastante aburrida que va madurando a lo largo de la novela, cuando no tiene más remedio que afrontar los problemas que van surgiendo, madura a la vez que consigue una manera de vivir más apasionante más estimulante, esa manera de vivir que hace que cuando uno se levanta por la mañana lo haga con ganas de comerse el mundo.

El titulo nos abre a su seducción y al misterio de esta historia: ‘Amor en un campo de minas’,

Amor en un campo de minas es un titulo contundente que tiene que ver mucho con el contenido, porque en el libro hay amor, pero no es una novela de amor en estricto senso, tiene un componente de novela de aventuras, de thriller, de un fondo misterioso que invita a lector a seguir leyendo para saber qué pasa, y un poco de atmosfera insinuante, amenazante de la novela negra. También tiene que ver con la fotografía de la cubierta que es una fotografía nocturna de una muchacha en una gasolinera, que invita a saber qué pasó esa noche.

Hábleme de Sofía, la protagonista, ya que la ha mencionado, y del personaje de Areces.

Sofía es uno de los personajes del libro, pero también hay otros personajes masculinos, como Néstor, en el fondo Pablo, está Areces, está la madre de Sofía…, es una novela de personajes. Quizá el personaje más seductor, más misterioso es Areces. Sofía es la que afronta toda la trayectoria de la novela, es la voz omnisciente, la voz que narra, la voz que cuenta, la que nos enseña a mirar a lo que está pasando. Pienso que los personajes masculinos o femeninos dependiendo de las situaciones y momentos que afrontan conviven en igualdad, en protagonismo y de balance, vamos.

Como escenario, como punto de partida de un viaje, Madrid, la gran  urbe.

Madrid es un punto perfecto para iniciar un viaje, pero el viaje está en la esencia del hombre. Desde el hombre prehistórico, los hombres han sentido la curiosidad por ver que hay tras el horizonte; en este caso, el escenario urbano me pareció un escenario muy novelable. La ciudad es casi un interrogante que se abre que se vale para inventar todo tipo de historias: una novela de amor, una novela policiaca, una novela futurista. Madrid es el punto de partida, hay otros escenarios, otros países europeos, pero acaban a unos kilómetros de Madrid, pero en un escenario distinto.

He rescatado algunas frases de la novela como: “la madurez es un cataclismo que destruye lo mejor de nosotros mismos”.

No necesariamente; creo que nos va minando, pero también la madurez nos impregnan con una sabiduría que sobretodo nos hace decantarnos por lo que realmente nos apetece. Acaba uno dejando ese componente social que te hace actuar como los demás te quieren ver. La madurez en este sentido es muy positiva, si hacerse viejo tiene algo de positivo.

“Hay cosas que ocurren porque tiene que ocurrir, porque en parte las propiciamos con nuestra actitud”.

Totalmente, en el fondo en las personas hay una manera de ser, una manera de afrontar la vida en la que puede predominar unas serie de características según cada persona y que hacen que los resultados sean totalmente diferentes. Dos personas distintas en un viaje espacial, en un laboratorio de investigación, etc. probablemente tendrán resultados diferentes en función de esas características.

“Vi a Pablo ensangrentado y me asustó la fragilidad y la osadía que nos hace creer que en esta vida estamos para quedarnos”.

Hay una etapa todavía muy larga en el que la muerte es un paisaje de fondo, no es una presencia ni una constante en nuestra vida. Es esa fragilidad que se ignora y que cuando somos jóvenes nos permite vivir con esa levedad maravillosa.

 “La vida es una encrucijada llena de posibilidades donde optar a cada paso sin mucho tiempo para decidirse”.

Si, totalmente; para vivir echamos mano de un montón de cosas y de facultades, pero el instinto y la intuición juegan un papel determinante. Yo pienso que el instinto es una facultad o cualidad poco valorada, es impresionante; explicar qué es el instinto, alguien que no sabemos de dónde viene, y que nos indique y haga actuar de una manera o de otra.

Los que escribimos nos apoyamos mucho en el instinto.

Si porque tiene que ver con la parte animal,  con la pasión, con esa sangre que nos corre por las venas, que nos hace implicarnos con las personas, que nos hace sentir vivos. 

Muchas gracias, Milagros y mucha suerte.

Por Ginés J. Vera