viernes, 26 de junio de 2020

La vuelta a España en 80 viajes de un día. Anaya Touring

Acaba el mes de junio y qué mejor manera de encarar las merecidas vacaciones que con esta propuesta: La vuelta a España en 80 viajes de un día (Anaya Touring). Una auténtica guía para viajeras y viajeros de las cortas largas distancias. 

   Suena a lo que es, pequeñas escapadas en coche o en moto a través de nuestra geografía. Cortas pero intensas, ideales para un día, un fin de semana o, como es notorio, para más de dos día si uno se anima y encadena varios destinos. Porque este verano no es un verano cualquiera, a nadie se le escapa la situación sociosanitaria vivida estos meses. Razón extra para estos viajes cortos, para dar La vuelta a España en 80 viajes de un día. O si no queremos ser tan ambiciosos, como decía, podemos ahorrar tiempo y dinero eligiendo entre todas las propuestas de este libro. 

   Los 10.000 kilómetros de rutas incluidas en La vuelta a España en 80 viajes de un día se disponen en el sentido de las agujas del reloj por las regiones y comunidades autónomas españolas. Hallamos desde mapas detallados a recomendaciones concretas sobre qué visitar y disfrutar incluido nuestro patrimonio histórico, monumental o natural. Del Miño al Bidasoa; A la sombra de los Pirineos, El Mediterráneo, Los paisajes de interior o el Archipiélago afortunado conforman la excelsa hoja de ruta de quienes no se conformen con quedarse en casa este verano. El índice de localidades al final del libro nos ayudará a localizar rápidamente los destinos. 

   Una guía imprescindible para desconectar entre las 80 propuestas rico en diversidad, patrimonio, cultura, arte y naturaleza. El viaje comienza aquí y ahora con La vuelta a España en 80 viajes de un día.

miércoles, 24 de junio de 2020

Pecar nunca fue tan saludable. Cristina Fernández Petit Fit

Pecar nunca fue tan saludable (Oberon) de Cristina Fernández, también conocida en las redes sociales como Petit Fit es un libro de recetas muy especial. Desde la portada ya apreciamos la palabra saludable en mayúsculas, pues la idea de la autora es esa: animarnos a preparar dulces en su versión más saludable. En la introducción, Petit Fit nos plantea qué idea le llevó a escribir este libro. 

   La repostería, nos cuenta, parece que siempre la asociamos con un estilo de vida menos saludable que los platos salados. Comenta que nuestro paladar se atrofia con el consumo de “todas esas guarrerías”, es decir: bollos, tartas, galletas y demás dulces industriales. Por eso, Petit Fit quiere cambiar ese concepto recordándonos que “la magia de la cocina saludable está en la buena selección de ingredientes y en la dosis de los mismos”. 

  En Pecar nunca fue tan saludable vamos a encontrar así 100 recetas dulces y saludables, variadas y, tal como nos indica la autora, no requieren de experiencia en repostería. Un libro de recetas con horas de amor, ilusión y dedicación, nos comenta, la mayoría exclusivas en Pecar nunca fue tan saludable. 

   A partir de ahí hallamos consejos generales, un listado de útiles básicos así como de ingredientes destacados y tablas de conversión. Destacar que encontraremos también postres sin horno, lo cual para estos meses de calor es más que interesante. Hay recetas tradiciones como el arroz con leche o la tarta de Santiago, las hay para “los más chocolateados” como el brownie-mousse de chocolate o los dónuts muerte de chocolate; también está el apartado “enquésate” con propuestas como el chesscake coulant o la quesada pasiega. Justo el chocolate parece ser la debilidad de Petit Fit, pues en este Pecar nunca fue tan saludable se convierte en el rey de los postres. Muestra de esto lo tenemos en esas versiones saludables de los donettes, galletas Príncipe, galletas Oreo, Huesitos o Phoskitos

  El apartado de recetas “Especiales” hace un guiño a ciertas festividades en las que sorprender a propios y extraños con delicadezas como el gofre de calabaza y chocolate, las torrijas de chocolate o el turrón de chocolate y coco. Lo sé, he hablado de estos meses de calor y puede apetecer quizás… un helado. Pues en Pecar nunca fue tan saludable también los encontraréis. Desde el Fitgopie (variante del famoso helado Frigopie de nuestra infancia) al Petitbon (otra versión de autora de otro clásico del chocolate) o una tarta helada tropical. Aún quiero hacer salivar a mis lector@s si menciono la mousse de moras o la tarta de San Martiño*. 

  Para quien quiera anotárselo, las recetas, además de unas fotografías de vértigo, incluyen fit consejos y una simbología acerca de posibles intolerancias o ingredientes veganos amén de los detalles de tiempos o los procesos detallados de elaboración. En definitiva, cien recetas variadas y saludables que pretenden hacer valer el título del libro: Pecar nunca fue tan saludable


Cristina Fernández Petite (Madrid, 1992), conocida en redes sociales como Petit Fit o como la chica adicta a la crema de cacahuete. Graduada en Magisterio de Educación Infantil con especialidad en Necesidades Educativas Especiales y con estudios de postgrado en Atención a la Diversidad y Apoyos Educativos. 

Pecar nunca fue tan saludable. Cristina Fernández Petit Fit. Oberon 

* Tarta de castañas tradicional de Ourense que se prepara durante las fiestas locales en noviembre.

lunes, 22 de junio de 2020

Noche y océano. Raquel Taranilla

Noche y océano (Seix Barral), de Raquel Taranilla es la obra galardonada este año con el Premio Biblioteca Breve. Lo primero que me pregunté es por el concepto de brevedad, ya que la novela se extiende más allá de las cuatrocientas páginas. No hay reproche, es una curiosidad literaria. De literatura y curiosidades también va esta novela. Noche y océano navega por las aguas de la ficción a partir de un personaje culto, mordaz y divertido. 

En realidad, todo ello en femenino, ya que hablamos de Beatriz, Beatriz Silva para más señas. Ella nos cuenta en un relato en voz protagonista un suceso en clave detectivesca. Porque hay otro personaje, masculino en este caso, sobre el que van a recaer ciertas sospechas. Nos faltaría el muerto. Uno muy muerto, embalsamado, sin cabeza. Ni más ni menos que el director de cine F. W. Murnau. También está un pez, que no se llama Wanda, sino Omega. Un pez cebra, para quien quiera saberlo. Volvamos a ella, a Beatriz. Sin hacer un descenso a los infiernos de Dante, guiño para los más sagaces, en cierto modo la protagonista nos sumerge en cierto océano del desencanto, la metaliteratura y el exotismo verborréico hasta rozar lo patológico. 

Porque Bea Silva es doctora en Sociología, se aburre en su trabajo como profesora de universidad, tiene treinta y dos años y una noticia parece despertarla de su letargo vital. ¿Qué noticia? La de la desaparición del cráneo de Murnau. Sospecha que ha sido otro director de cine, J. B. Quirós. Un vecino reciente con el que entablará una curiosa relación. Le escucha, mira, observa y se deja seducir en parte por la obsesión de este por el creador de Nosferatu o Tabú. Noche y océano es una suerte de novela confesional donde destaca no solo la voz de la protagonista sino el tratamiento formal en sí de la obra. Las notas a pie, lo lúdico, la ironía desbordante o el juego rompecabezas al hilvanar historias desde la trama principal le han valido sin duda el beneplácito del jurado del premio. El Biblioteca Breve 2020, como dije. 

Noche y océano es casi un lamento y un retrato lúcido de nuestra sociedad de conocimiento, una fotografía en blanco y negro entre lo real y lo ficcional, las luces y las sombras de un personaje que trata de escapar con humor de lo solemne aunque en esa huida venza la ironía y la aceptación del paso irreversible del tiempo. 

Una divertida novela satírica sobre la sociedad de la hiperinformación y el hiperconocimiento.

Raquel Taranilla (Barcelona, 1981). Además de escribir, es profesora de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. Antes impartió clase en la Universidad de Barcelona y en la Universidad Hamad bin Khalifa (Qatar Foundation). En 2015 publicó el libro autobiográfico Mi cuerpo también

viernes, 19 de junio de 2020

Destinos literarios. Sarah Baxter

Esta semana comparto con vosotros unas palabras acerca de Destinos literarios (Anaya Touring), de Sarah Baxter. El libro encuadernado en tapa dura cuenta con las bellas ilustraciones de Amy Grimes. El título resulta evocador ya por si mismo. Aunque creo que no comparto del todo ese subtítulo de “Guía del viajero inspirado”. 

   Sí coincido en que este Destinos literarios es una deliciosa guía útil no solo para viajeros (y, a su vez, no solo inspirados) Lo es también para quienes inspirados o no quieran viajar gracias a la magia de los libros. Y a la de sus autoras. En plural, pues si Baxter pone el texto, es innegable el aporte de Grimes a esta bella obra literaria. Es un libro que homenajea de algún modo a los escritores que construyen lugares en sus respectivos libros. Consiguen aquellos que esos lugares parezcan incluso más reales que cualquier fotografía de estos lugares. 

 Lugares literarios escogidos de la literatura mundial en este Destinos literarios. No todos, pues sus autoras han elegido de entre miles solo veinticinco. Lugares que se convierten en sus obras en personajes con derecho propio y, en esta obra, aún más. Desde el París de Los miserables contemplado por Victor Hugo al Dublín recorrido por Leopold Bloom de la mano de James Joyce en su Ulises. De las frías callejas del San Petersbugo en Crimen y castigo, de Fiodor Dostoievski a La Mancha de don Quijote. También Bath, la ciudad en el río Avon donde Jane Austen enmarcó sus novelas La abadía de Northanger o Persuasión comparten este singularísima guía junto al río Misisipi de Mark Twain o a la Cartagena de Indias de Gabriel García Márquez

   Veinticinco rincones emblemáticos para descubrir en los textos de Baxter en Destinos literarios, pero también para redescubrir en las ilustraciones a color, bellas, con ese punto naif, de colores vivos, sencillos trazados por Grimes.

   Qué buena propuesta la de este libro tanto si nos quedamos en casa viajando entre sus páginas o aceptando la propuesta de sus autoras en la presentación a viajar a los lugares reales. ¿Os animáis?

Sarah Baxter creció en Norfolk (Inglaterra) y en la actualidad vive en Bath. Su pasión por los viajes y la naturaleza la ha llevado a viajar por Asia, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos antes de dedicarse a la escritura. Durante más de 10 años fue editora asociada de la revista Wanderlust. También ha escrito numerosos artículos de viajes para diversas publicaciones, como The Guardian, The Telegraph y The Independent. Fue también editora de la revista Unique Honeymoons y ha participado en más de una docena de guías Lonely Planet.

Amy Grimes es una ilustradora con sede en Londres que se graduó de Camberwell College of Art en 2014. Ha trabajado para clientes como Quarto, White Lion Publishing, Scribbler, UK Greetings y Papier. Sus ilustraciones, inspiradas por la naturaleza, representan motivos botánicos y paisajes frondosos. Son creadas principalmente pintadas a mano, escaneadas y finalizadas en collages digitales.