viernes, 27 de mayo de 2022

Las recetas de Koldo Royo. Entrevista a Koldo Royo

Vuelvo al maravilloso maridaje de libros y cocinas con este primer libro de  Koldo RoyoLas recetas de Koldo Royo (Oberon). 

 Fiel a su esencia eminentemente divulgativa, el donostiarra Koldo Royo vive y trabaja la gastronomía desde muy distintas facetas tanto presenciales como online. Inmerso estos días presentando su libro en ferias del libro aquí y allá quiero expresarle mi agradecimiento más sincero, extensible a Alicia Hernández y a Mercedes Palmer.


  P.: En la introducción de Las recetas de Koldo Royo comenta un poco cómo fue el inicio de esta aventura literaria, muy vinculada a las redes sociales. Me ha gustado especialmente que aprovechando esa “cercanía” también invita a los lectores a que haya cierto feed back y le cuenten, por ejemplo, si alguien estrena su cocina gracias a estas recetas. Coméntenos estos guiños a los lectores.

  R.: Son guiños que son realidades, no debemos perder nunca de vista que, detrás de esas palabras escritas, hay personas. Sé que todos lo sabemos, pero no siempre ves las caras, los gestos, y podemos olvidarnos de que cada frase es una pequeña historia. Muchas veces te escriben unas pocas palabras, en tono ligero, pero si te paras un momento, ves que te están contando cosas que les suceden en su día a día, anécdotas o cosas importantes, por eso aunque no siempre puedo responder todos los mensajes, quien responde soy yo, para mantener un diálogo personal. No es muy distinto de lo que he hecho toda mi vida: desde que empecé como jefe de cocina, siempre, en casa servicio, he salido a la sala, a hablar con los clientes. No siempre lo que te dicen es bueno, no siempre es fácil, pero siempre es importante porque se aprende mucho, y porque es mi modo de ser, para mí es algo necesario

  P.: He leído en su biografía que fue unos de los primeros cocineros en España en montar una food truck, desde 2013, creo, hasta 2020 (no sé si esto fue por la pandemia). He pensado en las limitaciones de una food truck al hilo un poco de las recetas “sin preocupaciones”, de este libro. Háblenos de lo primero respecto a esa filosofía culinaria de Las recetas de Koldo Royo.

  R.: La cocina callejera me gusta desde que era un chaval, cuando veía esos puestos por el Norte de Europa, me quedé con esa idea y, en cuanto surgió la oportunidad, la puse en marcha, y me ha gustado mucho la experiencia, pero cada cierto tiempo me gusta aprender nuevos caminos, y 2020 fue un buen momento para hacer algunos cambios. Como todo, una food truck tiene algunas limitaciones, seguramente la más importante es que suele necesitar de algún pequeño almacén aparte del que pueda haber en la propia furgoneta, pero a cambio, una de las cosas buenas es que muchas cocinas de restaurante son más pequeñas y no siempre están tan bien equipadas como las de las food truck, en serio, en las cocinas sobre ruedas puedes hacer prácticamente lo que quieras.

  Y cuando decimos “cocina sin preocupaciones” la idea es que todo el mundo se sienta cómodo, que no nos sintamos torpes en la cocina, ni con miedo a probar, que la mayoría de las recetas tengan ese margen que te permite variar algunas cosas para que te siga quedando igual de rica, o mejor

 

  P.: Entre las fotografías que acompañan las recetas -además de la de la portada, muy impactante-, me he detenido en la que se le ve con un soplete de cocina. He evocado las nuevas técnicas culinarias que se usan en las cocinas más vanguardistas. Es curioso porque nos comenta -también en la introducción- que pasear por los mercados o las tiendas del barrio nos muestra hacia dónde van las tendencias gastronómicas. ¿Ser un/a cocinillas (sin sonar despectivo), foody o healthy es una moda, una tendencia o una realidad que se impondrá poco a poco?

  R.: Sí, son movimientos, tendencias que siempre ha habido en la cocina, que forman parte de la realidad. Cada época tiene las suyas, y éstas son las de nuestra época, lo bueno es que de todas ellas podemos aprender, por ejemplo para variar ingredientes, nuevas técnicas, nuevas combinaciones. Como siempre, lo mejor es estar abierto a cualquier buena idea, sin importar de dónde o de quién te llegue. Y dicho todo esto…yo soy más bien de la tribu cocinillas jajajaja.

  P.: No abandono el tema de las fotografías, en este caso de los platos. Háblenos del emplatado, de la presentación de las recetas en Las recetas de Koldo Royo porque imagino que también a la buena cocina se entra por los ojos además de por el estómago.

  R.: Es así, la presentación es muy importante, es cuidar el último paso de una buena elaboración aunque, si vamos por partes, lo primero es que el plato esté bien hecho, si no, por mucho que lo vistamos, no tendremos ni buena cocina ni buen plato. Y si se trata de un libro con fotografías, el emplatado es tan importante como el buen hacer del fotógrafo. Pero no sólo basta la técnica, también muy importante que exista una buena conexión entre el cocinero y el fotógrafo, para que él pueda interpretar, a su modo, con su creatividad, tu visión del plato, cómo quieres que ese plato se vea, qué es lo importante en esa receta, etc. En mi caso puedo decir que Arthur Leblanc es un gran interpretador de imágenes.

  P.: Para acabar, y sin querer resultar crítico, ni se me ocurriría, he echado en falta en este libro un apartado, aunque fuera breve, dedicado a alguna bebida tipo batido, smothie o similar. Dado que nos plantamos en la época estival, ¿qué le parece si nos recomienda alguna sencillita y resultona para maridar alguna receta de su libro?

  R.: Si es que se nos fue un poco de las manos, empezó a haber demasiadas recetas, pero tienes razón, falta un toque a esas recetas, y las hemos dejado para que en el próximo libro haya un apartado para las bebidas. Si tengo que decirte una, a mí me encanta la sangría, que podemos prepararla con vino, o con mosto si la queremos sin alcohol, está buenísima, y acompaña muy bien muchísimos de los platos del libro.


  Koldo Royo (Donostia, 1958) nació y creció en San Sebastián, rodeado de cocina. Las maravillosas tapas del Bar Antonio, regentado por su padre y su tío; su formación con grandes profesionales como Juan Mari Arzak, Luis Irizar o Monsieur Dart; o su desarrollo profesional trabajando en distintas ciudades y países (Madrid, Barcelona, Francia, México…), las combinó con otra de sus grandes pasiones: viajar para conocer otros modos de entender la vida, se conjugaron en un concepto de cocina que plasmó, de regreso a España, en la inauguración de su primer restaurante como jefe de cocina en el Restaurante Porto Pi, (1 Estrella Michelin) de Palma de Mallorca.  En 1988 resultó vencedor del 1.er Campeonato Nacional de Cocina, convirtiéndose en representante de España en el Bocuse d’Or de 1989, año en el que obtuvo su Carta de Maestro Artesano e inauguró su propio restaurante (Restaurante Koldo Royo, 1 Estrella Michelin), donde ofreció sus platos hasta 2010 (Premio Alimentos de España «Mejor establecimiento ubicado en territorio nacional», 2000). Paralelamente, en 1994 creó la productora gastronómica Bon Gust Producciones y, en 1996, la primera revista gastronómica online en español. Desde entonces, han llegado numerosas producciones y colaboraciones gastronómicas en todos los medios: prensa, radio, libros de cocina, televisión local y nacional (130 capítulos para Canal+). Actualmente reside en Mallorca.


  Las recetas de Koldo Royo. Koldo Royo. Ed. Oberón.

(*) El libro será presentado el jueves, 2 de junio en Casa del Libro en Mallorca. El 3 y el 4 de junio firmará en la Feria del Libro de Madrid; el 5 de junio participará en la Feria del LIbro de Mallorca.

viernes, 20 de mayo de 2022

Estación Niebla. Enric Herce

Tras una pausa literaria (y personal, he de añadir), me ha llegado hace poco Estación Niebla (RedKey Books), de Enric Herce. Con Estació Boira, su autor obtuvo el Premi Imperdible 2019 al mejor libro fantástico en catalán.

 Aunque soy consciente del valor relativo de los premios literarios, hay que reconocer que la novela tiene rasgos muy interesantes. 

  Uno de los elementos que Herce introduce en esta obra es una suerte de experimentación narrativa. Combina así la narración desde la voz narrativa en tercera persona, ya en el pasado ya en el presente con las noticias de televisión. Otro elemento es el género elegido por Herce, la distopía enmarcada en un ciberpunk a caballo entre el más ochentero y el de finales de los ‘90. 

  Evocando con las oportunas distancias otra distopía como es Un mundo feliz, de Aldous Huxley, encontramos a una sociedad bajo el control de una sustancia: el soma de la novela de Huxley y el relev, en el caso de Estación Niebla que inhibe la violencia y que permite controlar a sus consumidores. El control gubernamental se impone también en esta novela, las multinacionales y megacorporaciones ejercen ese poder implantando la tecnología literalmente en el cuerpo de las personas. Unamos a ello cierta sensación de barrios bajos, corrupción y decadencia generalizada en una estación espacial que da nombre a la novela. 

  En esta Estación Niebla que acoge a miles de inmigrantes huyendo de las miserias de la última guerra mundial que asoló la Tierra o en busca de mejores oportunidades vive el protagonista de la novela: Max. Su trabajo como policía de Higiene Ciudadana es patrullar a diario buscando a insurrectos, es decir, a quienes no consumen la droga obligatoria por ley. 

  Por cierto, minispoiler si comento que la historia cobra interés con la aparición de una sustancia clandestina que neutraliza los efectos del relev. Otro de los elementos narrativos incluidos por Herce en la novela es el de ir descubriendo ese extraño secreto personal que esconde Max. En ese sentido al acercarnos a la novela también hallaremos un ritmo alterno entre la narración presente y pasada. Con flashbacks de cuando Max era soldado librando batallas en la Tierra, junto a los recuerdos inducidos a los que recurre sin olvidar una intrahistoria: la lectura de un diario clave en la trama policíaca de intriga y acción de esta novela premiada en 2019. 


  Enric Herce Escarrà (Barcelona, 1972). Filólogo y bibliotecario. Ha publicado más de una docena de relatos en diversos fanzines, antologías y revistas underground. Es autor de las novelas Simulacions de vida, Estació Boira y L'estrany miratge, su última propuesta de ciencia ficción cyberpunk.

  Estación Niebla. Enric Herce. RedKey Books.

lunes, 2 de mayo de 2022

Nunca. Glòria Castañares Martí

En esta ocasión vengo con dos propuestas literarias muy relacionadas con la celebración el 2 de mayo del Día Mundial Contra el Acoso Escolar. Por un lado, la novela juvenil Nunca, de Glòria Castañares; y, por otro, La cueva de la pintura, de Mari Carmen González. Ambas publicadas por Batidora ediciones.

  En el caso de Nunca, comentar que el personaje principal es Álvaro, un estudiante de ESO. Alvaro narra su historia en primera persona. Al cambiar de instituto por motivos familiares descubre la cara más amarga de la vida escolar. Será el blanco de las provocaciones de un grupo de alumnos. Aunque pronto se dará cuenta de que no es el único en soportar el (schoolbullying; verá como Pablo, otro compañero, sufrirá también las mismas agresiones. 

  A Álvaro le gustan las matemáticas y, aunque se lleva bien con sus primos, admira a su prima Sara por su espíritu de superación. Algo interesante ya que además de narrar lo que le sucede, en Nunca seremos testigos del inicio de una solución a sus propios problemas al tratar de ayudar a su compañero Pablo.  Con ilustraciones de Sará Bellés, podemos encontrar la edición en castellano y en valenciano.

   La cueva de la pintura, de Mari Carmen González, como su subtítulo nos recuerda, es una historia para la prevención al acoso escolar. Está dirigido a los más peques de la casa. Con ilustraciones de M.ª Carmen Salomé, incluye una guía didáctica de actividades para el aula y ejercicios para la educación emocional y la autoestima. 

  En las 60 páginas de La Cueva de la Pintura se exponen y trabajan conceptos que fomentan la empatía y comportamientos para contribuir a la prevención del acoso escolar. 

  Indicar que el personaje central de La Cueva de la Pintura es Mano Verde, una mano que se olvida de sus propias capacidades y, al perder la alegría de vivir, ya no consigue disfrutar de las cosas que le gustan, como jugar o ir al cole. Gracias al apoyo y a pedir ayuda Mano Verde superará esa mala racha.


     Nunca. Glòria Castañares, Sara Bellés (ilustradora). Batidora ediciones.

  La Cueva de la Pintura. Mari Carmen González. M.ª Carmen Salomé (ilustradora). Batidora ediciones.


lunes, 25 de abril de 2022

Tiempo de novela. Entrevista a Ginés J. Vera

Comparto la entrevista que mantuve con el escritor y periodista Fernando T. Villarreal estos días. Se celebró este sábado el Día del Libro y me ha parecido oportuno hacerla coincidir en estas fechas. Gracias Fernando. 

  A continuación, la entrevista:

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En la 50ª Feria del Libro de Valencia

  Refiere que “Tiempo de novela” es un manual didáctico porque incluye ejemplos, ejercicios y un glosario, así como recursos y herramientas para los novelistas. Especifica que los manuales y los talleres literarios son complementarios en la formación de un escritor. Admite que “El escritor impaciente” es el libro que le hubiera gustado leer cuando empezó a escribir literariamente. 

  Aconseja a los aspirantes a escritor parafraseando a Stephen King: “Leer mucho y escribir mucho”. Y revela que Horacio Quiroga es uno de sus autores favoritos. De estos y otros temas de interés nos habla el escritor y docente Ginés J. Vera en una entrevista que nos concedió en exclusiva. Aquí sus declaraciones:

  P.: Teniendo como antecedente que ha publicado otros manuales para escritores como “El escritor impaciente”, “El viaje del escritor” y “Despertando dinosaurios”, ¿cuándo y cómo le surgió la idea de publicar manuales? 

  La verdad es que creo que voy a ser poco original si digo que mi primer manual, El escritor impaciente, surgió como idea del libro de apoyo que me hubiera gustad leer cuando empezaba a escribir literariamente. Libros similares, manuales, hay muchos y muy buenos, pero quise darle un enfoque práctico, sobre todo con la experiencia previa como docente de talleres. El viaje del escritor fue -y es- casi continuación del anterior; surgió a petición popular, entre comillas, claro. Un poco parecido al manual de microrrelatos Despertando dinosaurios.

  P.: Además de ser escritor de manuales para escritores, también es docente de talleres de literatura, como acaba de referir en su respuesta anterior. Para aprender las técnicas de la narrativa, ¿primero hay que leer manuales y después participar en los talleres literarios o viceversa?

  Vaya, esa es una cuestión interesante. Son no pocos los escritores que afirman que nunca han pasado por clases ni talleres de escritura. Desconozco si, esos mismos, alguna vez recurrieron a manuales. No sería muy objetivo en mi respuesta justo por lo evidente. Pero sí diré que pueden ser complementarios y, con honestidad, cada cual puede acudir a unos u otros según su momento o interés. Obviamente, un libro es más accesible y, a menudo, más cómodo; en mis talleres, si me lo permites, recomiendo libros… y no solo los míos, claro.

 

En la 51ª edición de la Feria del Libro de Valencia

P.: Hablemos de “Tiempo de novela”, ¿qué tiene este manual que no tienen los manuales “El escritor impaciente”, “El viaje del escritor” o “Despertando dinosaurios”?

  Tiempo de novela es un libro destinado expresamente a quienes quieran abordar la escritura narrativa de una novela, corta o larga. Despertando dinosaurios está dirigido a quienes se adentren en el proceloso y casi desconocido mundo de los microrrelatos literarios. Frente a los otros dos que mencionas, Tiempo de novela, además de su especificidad para los novelistas, incluye más ejemplos al final del libro, más ejercicios libres y un glosario que considero interesante por contener algunos conceptos que solemos usar de tanto en tanto los del oficio. 

  P.: Entonces ¿podríamos afirmar que "Tiempo de novela” con sus anexos, apartados y glosario, es más didáctico para los lectores aspirantes a ser escritor o para un escritor interesado en actualizar sus técnicas de narrativa?

  Sí, creo que es más didáctico. Me gusta eso de actualizar las técnicas narrativas porque mis manuales, en especial Tiempo de novela, en este caso, no solo lo planteo para quienes no hayan escrito antes una novela. Quienes tengan alguna experiencia previa también encontrarán algunos recursos y herramientas interesantes; quizá nuevos planteamientos gracias a los ejemplos o, tal vez, inspiración a través de los ejercicios. Por cierto, uso lo del quizá y el tal vez porque, como decía Patricia Highsmith: "Es imposible explicar cómo se escribe un buen libro". 

  P.: A propósito de los talleres literarios que imparte, ¿hay alumnos suyos que han publicado títulos o han ganado algún concurso literario?

  Pues…. Sí, he tenido la suerte de que por mis talleres han pasado muchos escritores con talento, con lo que me he limitado a ayudarles, a pulir algunos aspectos animándoles a escribir y, por qué no, a participar en certámenes literarios. No tanto esto con la finalidad de ganar, sino de adquirir experiencia. Tengo en mente algunas alumnas que han ganado concursos, pero por modestia mejor no diré nombres, aunque sí mando un saludo a un par de “alumnas aventajas” de Valencia y a una en Soria.  

  P.: En su calidad de autor de manuales de escritura, en términos breves, ¿podría establecer las diferencias sustanciales entre los manuales dirigidos para narrar microrrelatos y novelas?

  Ufff... Diferencias hay porque es obvio que son géneros distintos, no es una cuestión solo de extensión narrativa. Creo que cada uno tiene sus claves, sus particularidades, más allá de que puedan tener elementos comunes. Un ejemplo: hay una importante labor de documentación a la hora de gestar muchas novelas que quizá no requiera la construcción de un microrrelato. De un modo similar, afrontar la escritura de un hiperbreve requiere de saber encajar una maquinaria precisa del lenguaje que en algunas novelas no es tan exigente. 

  P.: ¿Entre sus proyectos está publicar un manual dirigido a escritores de poemas?

  Me temo que por el momento no, la vena poética la cultivé de joven, más tarde llegué a la narrativa y me sedujo por muchas razones…

  P.: Mencione dos de ellas.

  Una de ellas era y es que me gustaba contar historias, vivencias o anécdotas; recuerdo haber llevado un diario y, al releerlo años después, ver cierto toque literario, por así decirlo. Otra es por las lecturas de mi adolescencia, que eran más novelas y relatos. Novelas de aventuras, me viene a la memoria las de Jules Verne y algunas de una colección de la editorial Bruguera. Con 16 años comencé a escribir una especie de novela juvenil de viajes; esto es casi primicia mundial, no lo había contado a nadie hasta ahora...

  P.: Sí le pediría, en su calidad de escritor de cuentos, microrrelatos y novelas, un consejo puntual para quienes se inician en la escritura de historias, ¿qué les diría?

  Celebro esta pregunta porque voy a aprovechar para hablar de Stephen King. Por una parte, él asistió a clases de escritura, lo cual es un ejemplo al hilo de algo que ya comentamos. En uno de los libros de este autor, que recomiendo en mis talleres -también he comentado esto antes-, King aconseja algo respecto de esta pregunta. “Leer mucho y escribir mucho”, nos sugiere. Hago mías esas palabras; leer mucho, no solo manuales, claro, y escribir mucho, porque la práctica hace al maestro. 

  Por aquello de la paridad, hay otro libro que me gusta recomendar: “Suspense: como se escribe una novela de intriga”, por cierto, de Patricia Highsmith; vuelvo a ella. Es más, hilvano una de sus frases en ese estupendo libro con un medio “reproche” de King a cierta narrativa de H.P. Lovecraft comenta Highsmith -si no me falla la memoria- que “hay una tendencia a exagerar las descripciones e incluso las explicaciones." Eso sí lo he comprobado en un buen puñado de aspirantes a escritores en mis talleres.

  P.: Tomando en cuenta que sus dos últimas publicaciones son manuales para escribir microrrelatos y novelas, ¿para cuándo un libro de cuentos o microrrelatos o novela escritos por usted?

  Esa es la gran pregunta, voy a dejarlo como algo de misterio, si te parece, a lo Highsmith....

  P.: No me parece, porque ya no es un misterio, pues en reciente entrevista refiere que tiene seis novelas escritas aún sin publicar.

  Cierto, cierto. En una entrevista al programa Reunidos, de Elga Reátegui, revelé que tengo varias novelas en “en el cajón.” Como decía uno de mis profesores, soy un escritor que escribo más para mí, no me urge “verme publicado.” Tengo tranquilo mi ego de artista. Quizá si volviera a mi última novela, una sobre la enfermedad de alzhéimer, podría darle el empujón ya que la planteé, de algún modo, a caballo entre lo ficcional y lo divulgativo,  como hice en No me gustan las lentejas, por cierto. 

Con Fernando T. Villarreal

  P.: El hecho de publicar “Tiempo de novela” el 19 de febrero del 2022, coincidiendo con el 83° aniversario del nacimiento del escritor Alfredo Brice Echenique y el 85° aniversario del fallecimiento del escritor Horacio Quiroga, ¿responde a una cábala suya?

  Tal cual. La elegí en parte como reconocimiento a quienes han dado a la literatura grandes obras y, a su vez, por otra parte, porque sobre todo Quiroga es uno de mis autores favoritos. Aprendí mucho leyendo sus relatos. En todo caso... a poco que uno se asome al calendario de efemérides verá que un 19 de febrero nacieron, por ejemplo, las escritoras Amy Tan o Helen Fielding, el poeta André Bretón o el también peruano Jaime Bayly; sin olvidarnos del fallecimiento de André Gide, Harper Lee o el gran Umberto Eco.

  Fernando T. Villarreal.


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