domingo, 31 de mayo de 2020

¿Cómo entrenar la mente? Fernando Botella

"¿Cómo entrenar la mente?", de Fernando Botella, es un libro-gimnasio. Un gimnasio mental, ya que en él encontramos conceptos teóricos, muchos ejemplos y una invitación a pasar a la acción. A lo largo de sus veintiún capítulos, divididos en cinco secciones nos habla de la mente, de técnicas para potenciar habilidades entrenando la escucha, el lenguaje interior o la actitud, entre otras. También hay unos capítulos dedicados al liderazgo, aunque el potente es el denominado “Tu plan de entrenamiento.” 

Porque libros de crecimiento personal o autoayuda hay a patadas, muchos se quedan en frases de relumbrón y conceptos brillantes apoyados por gurús y directivos de prestigio. Pero el paso a la práctica marca la diferencia como en otras disciplinas técnicas. 

El prólogo corre a cargo de Álex Rovira, todo y que también es interesante el capítulo “Bonus Track” para conocer la opnión sobre el tema de algunos expertos, colegas y amigos de Botella como Toni Nadal o Jorge Blass

En este manual para de entrenamiento para líderes, Botella propone un modelo denominado de las 4C. Estas corresponden a las iniciales de los conceptos-recursos siguientes: Competencias cruciales, compromiso, cultura y continuo (de aprendizaje continuo.) 

Como si fuera un anuncio de prensa, el autor habla de que “se necesitan profesionales con visión y adaptabilidad”. Lo cual me ha recordado al libro “¿Quién se ha llevado mi queso?” Es más, Botella comenta en "¿Cómo entrenar la mente?que hay una regla a la hora de actualizarnos. Creo que es el famoso Principio de Pareto, en la que deberemos adquirir un 20 por ciento de las nuevas competencias, habilidades y conocimientos nuevos. De manera actualizada, en una aprendizaje continuo. El resto, ese 80 por cien restante corresponde a someterlas a revisión e implementarlas mediante la práctica.

¿Cómo entrenar la mente?” también es un libro para que cada cual tomemos lápiz y papel y lo adaptemos individualmente a nuestro caso. El libro se convierte así en un plan de entrenamiento. Hemos de ir leyendo y tomando notas para que a través de la guía propuesta por el autor hagamos un plan de mejora personalizado. También incide en esa implementación de lo leído, mediante fichas de entrenamiento. Porque saber no es hacer, remarca Botella; el cambio se opera haciendo las cosas de manera diferente a como se hacían para obtener resultados distintos. Esto es, mejores. 

Botella dedica un capítulo al cerebro, a la mente, para ser más precisos. A mostrarnos cómo trabaja, cómo se originan las emociones, los recuerdos o cómo surgen las trampas autoboicoteándnos. Resulta curioso leer que nuestro cerebro está programado para dar más peso a lo negativo que a lo positivo. Se sustenta en una adaptación evolutiva y biológica, nos protege para priorizar desde los tiempos del fuego y las cavernas la supervivencia frente a la felicidad. Solo que ya no hay que salir a cazar la comida como nuestros antecesores ni hay fieras salvajes acechantes en la noche. Hay que reaprender y educar de algún modo a nuestra mente. Botella nos propone desactivar (y comprender) algunos filtros ineficientes como son las suposiciones, la predicción negativa del futuro o la exageración de la situación vivida.

Nuestro cerebro es biológicamente pesimista, nos dice el autor en ¿Cómo entrenar la mente? Con ello nos protege de las inclemencias de lo que está por llegar. Y esto tiene mucho que ver con el miedo. Diría más, con eso que algunos han llamado miedo atávico. La previsión negativa del futuro junto a nuestras experiencias negativas previas son el mejor abono para generarnos miedo. Partiendo del hecho de que el miedo es una emoción, una muy poderosa, añadiría yo, no es de extrañar leer que nos mueven las emociones. Aunque sorprende saber que la mayoría de nuestras acciones están determinadas por las emociones. Siendo tan importantes para la supervivencia, que nuestro cerebro sea biológicamente pesimista da que pensar. Y no solo es un juego de palabras.

He de romper una gran lanza a favor de Botella en el capítulo dedicado a la “Bendita imperfección”. Alienta en él al aprendizaje, sobre todo en niños y jóvenes, sin la exigencia de la perfección. A instarles a que obtengan placer del puro atrevimiento, de afrontar la adversidad o lo inesperado frente a la inmovilidad por temor al fracaso. La toma de decisiones, leemos, debe admitir el error como base del desarrollo, como motor para avanzar. 

Otra de las herramientas en las que el autor se detiene en este libro es la imaginación. La imaginación como fuente de resilencia. Su importancia para ayudarnos a vivir mejor si aprendemos a manejarla. Entrenar la imaginación y previsualizar los objetivos, pues al parecer el cerebro no conoce la diferencia entre lo virtual y lo real. ¿Cómo nos ayuda esto? Al imaginar un logro, al visualizar los objetivos activamos una parte del cerebro dándonos la sensación de estar viviéndola. Gracias a ello, deportistas, actores o músicos mejoran sus habilidades. Imaginar expectativas positivas como herramienta para mejorar el aprendizaje exponencial. 

Hay una propuesta o invitación en “¿Cómo entrenar la mente?”: a vivir bajo el continuo aprendizaje apoyado por cuatro conceptos clave: actitud, talento, esfuerzo y acción. Nuestro aprendizaje y entrenamiento personal deberá incluir en este entorno cambiante lo relacionado con lo que nos hace más humanos, las llamadas soft skills serán más relevantes que antes. 

Quizá una frase breve que resume si no todo el libro gran parte de su ideario la encontramos en el capítulo “Te vas a morir”. En él, además de poner en valor el disfrutar cada instante de nuestra vida, a aprender a disfrutar como parte de ese aprendizaje vital, lo subraya la frase de que quizás no dejar de aprender nunca sea el secreto de la eterna juventud. 

Si quieres leer acerca de "¿Quién se ha llevado mi queso?", pincha aquí.


viernes, 29 de mayo de 2020

Hannah. Christian Gálvez

Hannah, de Christian Gálvez es el regreso a la narrativa histórica del conocido presentador de TV. Solo que esta vez el protagonista no es el genio florentino como nos tiene acostumbrados. Leonardo da Vinci cede el testigo a Hannah, nieta de una superviviente de la Segunda Guerra Mundial

Florencia está presente en la novela. La Florencia ocupada por los nazis en una trama de descubrimiento, amor interganeracional, nostalgia y fascinación por la cultura y el arte.

La labor de memoria histórica de Gálvez en Hannah lo hallamos en el personaje real del diplomático alemán en Florencia, Gerhard Wolf Gálvez rescata la historia olvidada para vincular unos hechos del pasado con un presente incierto para la protagonista. Con un ritmo ágil y emocionante, tejida entre el pasado y el presente, Hannah es a un tiempo la historia que la abuela de Hannah no le contó sobre la odisea de su familia en la Italia ocupada por los nazis y un claro alegato frente a la crueldad del fascismo en 1944. 

Quienes se conmovieron con las historias de El diario de Anna Frank, El Ángel de Varsovia o La Lista de Schindler también lo hará Hannah y la inmersión histórica a la ciudad de Florencia, la ciudad de los puentes sobre el Arno, cuna de grandes amantes del arte y de la cultura a pesar de la barbarie de la guerra.

Christian Gálvez (Madrid, 1980) es miembro del Leonardo DNA Project, y del Consejo Internacional de Museos (ICOM), de la Asociación Española de Museólogos y de la Alianza Americana de Museos. Durante más de once años condujo con éxito el concurso cultural Pasapalabra de Mediaset España. Desde 2009 compagina su trabajo en televisión con la investigación de las grandes figuras del Renacimiento, como Leonardo da Vinci, que es el tema principal de sus conferencias y de su trilogía «Crónicas del Renacimiento». Ha sido comisario de la exposición española «Leonardo da Vinci: los rostros del genio» durante 2019. Leonardo da Vinci: cara a cara, ha sido galardonada con el Premio al Mejor Trabajo Periodístico de Investigación Científica por la Academia de Ciencias y Artes de la Televisión. En 2018 publicó Gioconda descodificada.

Hannah. Christian Gálvez  Suma de Letras.

miércoles, 27 de mayo de 2020

Reina roja. Juan Gómez-Jurado

Reina roja, de Juan Gómez-Jurado (Ediciones B) se ha situado en los primeros puestos de ventas y no es por casualidad. Tuve la oportunidad de entrevistar a su autor en su visita promocional a Valencia en 2016. Tengo una divertida anécdota de ese día, pero la dejaré para otro. 

Reina Roja es un thriller muy Gómez-Jurado. Quien haya leído antes a este autor captará pronto el guiño. El tratamiento de los personajes es de un calibre tal que podrían protagonizar una saga al estilo de Juego de Tronos pero actual. La inmersión psicológica de las escenas viene a potenciar la trama, lo cual ayuda a crear el efecto adictivo de su lectura. Para quienes gusten de saber qué sucede exactamente en Reina roja más allá de las apreciaciones personales diré lo siguiente. 

Hay un interesante duelo de personajes entre la pareja formada por el inspector Jon Gutiérrez y Antonia Scott. Los dos son especiales a su manera, lo cual hace que su unión para resolver los crímenes que mueven la trama sea explosiva y, de nueva, adictiva. Perdón por repetirme. Antonia Scott es  muy especial ya que posee un don, uno envenenado. Uno que muchos quizás querríamos tener, pero que para ella, esa extraordinaria inteligencia es a un mismo tiempo una maldición. Vive a su aire en piso casi vacío de Lavapiés, medio recluida por sus propios fantasmas. Antes de llegar a ese punto Scott salvó decenas de vidas, y aunque cuando Jon Gutiérrez acuda casi nada del mundo ajeno al piso le interese lo más mínimo, él logra convencerla. 

Jon Gutiérrez es un personaje especial. Pronto se da cuenta de que con Antonia nada es fácil. Acusado de corrupción, suspendido de empleo y sueldo, metido en un asunto muy feo, su primera misión es buscar a Antonia y sacarla de su encierro. Si consigue que ella vuelva a hacer lo que hacía antes del autoencierro, le ayudarán a limpiar su nombre. 

Con ese punto de arranque iremos descubriendo no solo el pasado de Jon o el de Antonia, también una serie de crímenes hasta cierto punto macabros cuya resolución pasará indefectiblemente por el talento de Scott. Y por el de Gutiérrez, por el de ambos. No caeré en el recurso fácil de destripar al personaje misterioso que pone en contacto a ambos. O en describir, por ejemplo, es primer fallecido violento con el que de un vistazo vemos el talento de Scott. 

Baste decir que en Reina roja priman los personajes casi tanto como el ritmo, la tensión o la propia historia. El título se desvela también en la novela, pero no adelantaré nada, aún permanece en mi memoria lo que Gómez-Jurado fabricó con un posavasos de papel mientras le entrevistaba. Menos mal que me aseguró que él sería incapaz de matar a nadie. Te creo, Juan. Te creo.

Reina roja, de Juan Gómez-Jurado. Ediciones B.

lunes, 25 de mayo de 2020

Tierra Alta. Javier Cercas. Premio Planeta 2019

Tierra Alta (Planeta), de Javier Cercas, es la novela ganadora del Premio Planeta 2019. El título proviene del escenario donde se desarrolla este impactante thriller, la comarca de la Terra Alta en Tarragona. 
Tuve la oportunidad de conocer esta comarca hace años, cuando vivía en Sant Carles de la Ràpita. También en esta comarca se desarrolla gran parte de la trama de una novela que reseñé en Maleta de libros hace poco. Me refiero a El secreto de Picasso. El pintor malagueño estuvo en varias temporadas en el municipio de Horta de San Juan

Los guiños a la literatura no acaban ni aquí ni en la propia obra de Cercas. El argumento de Tierra Alta gira alrededor de un crimen terrible. Uno que sacude la apacible comarca de la Terra Alta. Tras revelarse que fueron sometidos a atroces torturas,  la policía descubre los cuerpos de los propietarios de la empresa Gráficas Adell en Gandesa. Al aparecer asesinados, se encargará del caso un joven policía, un mosso d'Esquadra llegado desde Barcelona, Melchor Marín. 

El siguiente guiño metaliterario se establece con la novela Los miserables, de Victor Hugo. Porque Marín no solo es un lector voraz. También descubrimos en Tierra Alta su oscuro pasado aún a cuestas. Uno de esos pasados que como en su caso creyó haber enterrado bajo actual vida aparentemente feliz. Casado con la bibliotecaria del pueblo, es padre de Cosette, una niña llamada igual que la hija del personaje de Los miserables, Jean Valjean

Otros paralelismos entre Tierra Alta y Los miserables es el elenco de personajes memorables y en parte la reflexión sobre la que se asiente el argumento. Los miserables es considerada una de las obras más importantes del siglo XIX. De estilo romántico, plantea una reflexión acerca del bien y el mal desde óptica de la ley, la política, la ética, la justicia y la religión. Cerca, con Tierra Alta, lanza al lector la discusión acerca de la legitimidad de la venganza o de la justicia la legitimidad de la justicia, la traición o el valor de la ley. 

Tierra Alta es una novela policíaca y a la vez es la historia de un hombre, Melchor, que busca su lugar en el mundo. ambientada en Gandesa (Tarragona) en la época presente con el escenario del procés de fondo.

Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres. 1962) licenciado y doctorado en Filología hispánica por la Universidad Autónoma de Barcelona. Trabajó durante dos años en la Universidad de Illinois. Ha ejercido como profesor de literatura española en la Universidad de Gerona. Entre sus novelas, traducida a más de treinta lenguas, destacan: El móvil, El inquilino, El vientre de la ballena, Soldados de Salamina, La velocidad de la luz, Anatomía de un instante, Las leyes de la frontera, El impostor y El monarca de las sombras. También ha publicado: Una buena temporada, Relatos reales, La verdad de Agamenón y Formas de ocultarse. Así como los ensayos: La obra literaria de Gonzalo Suárez y El punto ciego. Ha recibido, además, varios premios de ensayo y periodismo, y diversos reconocimientos al conjunto de su carrera, como el Prix Ulysse, en Francia, o el Premio Internazionale del Salone del Libro di Torino, el Premio Friuladria, el Premio Internazionale Città di Vigevano, o el Premio Sicilia,