viernes, 3 de febrero de 2023

El Almirante. Entrevista a Luis Mollá

Estos días he estado leyendo una estupenda novela histórica. Da la circunstancia de que su autor me concedió una entrevista al hilo de otra novela suya, anterior, que ya reseñé en Maleta de libros. Me ha parecido oportuno rescatar la entrevista concedida por El Almirante (Almuzara), de Luis Mollá

  El protagonista indiscutible de esta novela es el gran almirante español Blas de Lezo. Os dejo abajo el enlace a la reseña del libro y, en breve, compartiré también la reseña del libro El relojero de la guerra (Almuzara)


  P.: El valor e inteligencia de Blas de Lezo quedó patente desde la primera contienda en la que participó, pero creo que donde despuntó por su capacidad de liderazgo fue en Palermo, a bordo del Vainqueur. ¿Nos comenta este hecho tan destacado en la vida de nuestro protagonista?

  R.: En realidad, su capacidad de liderazgo quedó patente en cuantas batallas participó. Las ayudas a Palermo y Peñíscola pueden, no obstante, contemplarse desde una óptica diferente, pues fueron las primeras campañas que se desarrollaron bajo su total responsabilidad a una edad que en la mayoría de los casos hubiera sido demasiado temprana.

  P.: El final de la Guerra de Sucesión creo que fue una debacle para nuestro país. No solo el imperio español se desmoronó. También la Paz de Utrech nos despojó de las posesiones en Europa, desde las italianas, a Holanda, Menorca o Gibraltar. Encumbrándose además Inglaterra como potencia naval europea. Háblenos de este hecho coetáneo a las vicisitudes de Blas de Lezo.

  R.: Los Borbones recogieron una España desmembrada y sin Marina, que es tanto como decir sin capacidad defensa. Cierto que la Guerra de Sucesión se decantó del lado Borbón, pero a costa de todo tipo de concesiones como las que ha mencionado usted. Y otras muchas de tinte administrativo que siguieron al afrancesamiento de las costumbres al adaptarse al modelo Borbón.

  


  P.: Ciñéndonos al personaje de Blas de Lezo, es curioso como por tres veces le ofrecieron nombramientos por parte del rey, unas distinciones incluyendo puestos lejos del frente de batalla, incluso con una pensión vitalicia, pero él los rechazó porque prefería combatir a apoltronarse en la Corte. Háblenos de ese rasgo distintivo de su carácter, del imbatido Blas de Lezo.

  R.: Así era el personaje. Un hombre dotado de un extraordinario espíritu patriótico que a pesar de sus taras físicas no admitió destinos de burócrata, pensando que en aquellos momentos de zozobra, coincidiendo con la Guerra de Sucesión, todos los brazos eran pocos, aunque en su caso fuera uno solo.

  P.: Antes de amputarle la pierna, el barbero le dio a beber a Lezo aguardiente y a oler un trapo impregnado con láudano. Años más tarde, hubieron de tratarle el ojo mediante tópicos a base de sangre de pichón, azúcar y sal marina. Es indudable lo que ha avanzado la medicina desde entonces.

  R.: La medicina a bordo de los barcos llegaría después de Lezo. Antes, y en su época, existía una barbero, figura que podríamos traducir como enfermero. En cuanto a los cirujanos, embarcaban en caso de combates y su práctica se reducía a las amputaciones. La Armada fue la primera institución en crear (en Cádiz) un colegio de medicina, que tuvo mucho que ver en la sanación de Lezo cuando cayó enfermo de fiebre amarilla

  P.: Además del glosario naval al inicio de la novela, quizá hubiera sido interesante -lo indico con humildad-, haber incluido quizá otro con algunos términos que van apareciendo en la novela como: izar estays, los penoles de las gavias, adujar cabos, lascar y amurar escotas, largar el trapo, izar la grímpola, fachar las velas, el nostramo, el combés o los serviolas…

  R.: Le doy toda la razón. El lenguaje marinero está reñido con el literario, pues si bien cualquier escritor ejercita su trabajo con un diccionario de sinónimos cerca, esto es imposible en el caso del mar, donde cada palabra y solo esa palabra tienen el significado que corresponde. La palabra “derecha” tiene varios sinónimos que se pueden intercambiar, pero en la mar solo vale escribir “estribor”. Me gusta la sugerencia y tomo nota.


  Luis Mollá Ayuso (Tarifa, Cádiz. 1955) es capitán de navío de la armada Española. Como parte de su profesión, ha estado embarcado en diferentes buques, destacando su faceta de profesor a bordo del buque-escuela Juan Sebastián Elcano. Destacar, como escritor, que ganó dos veces el concurso literario de narrativa marítima "Nostramo". La primera en 2004 con "El veneno del Escorpión" y la segunda en 2008, con "La séptima ola". En 2005 ganó el premio Virgen del Carmen de la Armada Española con la novela "La Tumba de Tautira".Es asiduo conferenciante de temas relacionados con el mar y colaborador con numerosos artículos periodísticos en distintos medios de prensa, publicaciones, foros de ámbito naval y programas radiofónicos. El Almirante fue su undécima novela. 

  El Almirante. Luis Mollá. Editorial Almuzara. 


  Reseña de El Almirante. Luis Mollá

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