martes, 30 de diciembre de 2025

Hotel California. Entrevista a Salva Alemany


A las puertas de 2026, no he podido resistirme a compartir con vosotros la entrevista que me concedió el escritor y también valenciano, Salva Alemany, autor de la novela Hotel California (Knowmadas Books). En realidad, es autor de varias novelas, pero esta ha sido merecedora de un premio literario como también nos cuenta. Feliz 2026.

P.: Las motivaciones de los personajes es un matiz clave me inculcaron a la hora de escribir una historia con cuerpo y, en Hotel California, se ve sin paliativos. Porque quizá uno de los grandes temas de esta novela sea lo que se está dispuesto a hacer cuando ya no se tiene nada o casi nada que perder. Gran cita y no es mía: "no hay peor enemigo que quien no tiene nada que perder". ¿Lo cree así?

R.: Absolutamente. En nuestra sociedad del bienestar muchas veces actuamos en función de lo que podemos perder, un trabajo, una pareja, un estatus económico, etc. Cuando todo eso desaparece, nuestros actos se ven condicionados por otras causas, como por ejemplo la venganza. Cuando creas un personaje, sus acciones deben venir motivadas por causas lógicas que podamos compartir o al menos comprender. Cuando uno tiene pocas cosas que perder el miedo en ocasiones desaparece. ¿Por qué no atracamos un banco si eso soluciona todos nuestros problemas? Fundamentalmente por el miedo de acabar en la cárcel. Acabar en la cárcel supone perder la libertad, verse alejado de la familia, de los placeres de la vida. Pero ¿qué ocurre si uno vive en la calle, sin trabajo, sin familia, sin nada que perder? Pues que el miedo desaparece porque la consecuencia (acabar en la cárcel) no parece tan mala como la situación actual.

P.: Esta novela ha merecido el II premio de novela Philip Marlowe otorgado en el marco del Festival Cartagena Negra. Imagino que como autor, es un orgullo y, en cierto modo, una gran responsabilidad por lo que representa en el mundo de las y los escritores del género. ¿Cómo valora los galardones literarios en el actual panorama literario español?

R.: Los galardones hay que relativizarlos, tanto los grandes premios como los más modestos. Primero porque hay una gran dosis de azar en ellos y segundo porque pueden hacerte creer mejor escritor de lo que realmente eres. Yo a un premio literario le pido que al menos la obra ganadora sea un producto digno, que esté bien escrito, que se defienda solo. Ha sido toda una sorpresa tanto el Premio Philip Marlowe de Cartagena Negra, como el Halcón Maltés de Lanzarote Negra. La verdad es que la novela es muy breve y no tenía muchas esperanzas de que pudiera recibir ninguno de los dos, pero estoy muy contento de haberlos recibido. Es algo que ayuda a su distribución y a que los lectores se animen a descubrir por qué Hotel California ha sido merecedora de ambos premios. Tan solo espero estar a la altura de los premios.

P.: En uno de los pasajes se menciona la llamada paradoja de Schrödinger para aludir a que a veces, hasta conocer un hecho, puede en nuestra mente convivir, por ejemplo, algo tan opuesto como un ser vivo y muerto a la vez. Me ha llevado a pensar en si, esa paradoja, se da más a menudo de lo que pensamos, cuando asumimos verdades para mantenernos en un estado de feliz ignorancia. ¿Qué opina?

R.: En realidad, la paradoja de Schrödinger, pese a ser una teoría matemática y física, es muy poética, porque nos está hablando de la “posibilidad”, que es un estado incierto de la existencia en el que todo puede ocurrir. Y es un estado excitante porque permite que sucedan cosas en nuestra cabeza que afectan a nuestro ánimo al pensar que algo es posible, es esa energía creadora que hace que podamos escribir una novela, por ejemplo. Porque tenemos esa posibilidad, sentimos que podemos crear algo de la nada, que algo puede ser eso mismo y su contrario, lo opuesto al determinismo, que es otra de las grandes dudas de la existencia. ¿Podemos realmente decidir nuestro destino o hagamos lo que hagamos la consecuencia era inevitable? 

P.: La crítica social también es uno de los ingredientes del género y, en esta novela, no es una excepción. Al hilo de ello, he escogido la siguiente frase por si quiere hablarnos de ese ingrediente a la hora de gestar sus novelas. Me refiero a: "La enfermedad también es una cuestión de dinero en la sociedad del bienestar".

R.: La enfermedad, en este caso la ELA, es uno de los temas principales de la novela, junto a la venganza, la culpa y el engaño. Recientemente se ha aprobado por fin la regulación de las ayudas a esta enfermedad terrible, en la que como en tantas otras, la capacidad económica determina tu estado de bienestar, y eso algo contra lo que deberíamos luchar todos. La capacidad económica, viene en gran medida determinada por el nacimiento, es un azar como muchos otros. La pobreza es un estado que va más allá de la simple capacidad, es una enfermedad hereditaria en la sociedad actual, y la pobreza conlleva sufrimiento y dolor cuando se trata de una enfermedad que requiere cuidados caros y asistencia domiciliaria. Esa es la parte de crítica social que aborda la novela, el desamparo al que la administración somete a estos enfermos.

P.: Para terminar, quiero preguntarle por un personaje un tanto peculiar de su novela. En efecto, por el perro callejero que acompañará al protagonista en algunas de las escenas de la trama dando un contrapunto curioso, se me antoja. No sé si preguntarle por el rasgo de fidelidad e imprevisibilidad que introduce con él o, quizá, como un guiño personal. O, si me apura, a otros perros literarios como, por ejem., a Asta, en la novela El hombre delgado de Dashiell Hammet (válgame a mí el guiño a una novela con tientes navideños).

R.: El perro, como el resto de personajes, no estaba previsto en la novela, ya que nunca hago un índice de personajes previo. Simplemente apareció en mi cabeza de la nada tal y como aparece en la novela, en un momento en el que el personaje comete una acción que lo deshumaniza, el perro adquiere un significado diferente pues nos acerca a él emocionalmente, podemos comprender su desencanto con el género humano y su predisposición a acercarse a ese animal como único anclaje. A veces encontramos en los animales cosas que hemos perdido con respecto a las personas, afecto, fidelidad, confianza, amistad, cariño.


Salva Alemany (Valencia, 1968). Estudió Derecho, carrera que abandonó para dedicarse a la música. Montó un sello discográfico y un estudio de grabación musical en el que produjo y grabó a un buen número de bandas. Tocó en diversos grupos de rock y también hizo crítica musical. Aunque trabajó como funcionario del Ayuntamiento de Valencia, lo abandonó durante algunos años para viajar y dedicarse a diseñar webs, hacer de ayudante de dirección teatral o técnico de sonidos. De regreso al Ayuntamiento comenzó su carrera literaria. Puso en marcha y dirigió el primer Club de Lectura de Novela Negra de las Bibliotecas Municipales de Valencia, en la actualidad coordina el Club de Lectura Bangarang. Escribe reseñas literarias para publicaciones. Practica alpinismo, submarinismo, tenis, boxeo, toca la guitarra y viaja sin descanso. Suyos son títulos como La suerte no existe, Éire, Alacrán, Una mirada perdida y Lapsus. 

Hotel California. Salva Alemany. Knowmadas Books.

martes, 23 de diciembre de 2025

Ser adicto a sentirme bien. Entrevista a Isaac Vélez Sampedro

A punto de dar la despedida a 2025, comparto con vosotros la entrevista que me concedió Isaac Vélez Sampedro desde Cantabria, muy cerca de Santander, ciudad a la que llevo siempre en mi memoria y mi corazón. De inicios va también su libro, Ser adicto a sentirme bien (Bubok) recién salido del horno literario. Aprovecho para desearos unas felices fiestas y una estupenda entrada de año nuevo.


P.: He leído que este es tu primer libro. Imagino que siempre es un reto un nuevo proyecto, en este caso literario, coméntanos por qué escribir un libro y por qué ahora.

R.: Desde bien pequeño he sentido una gran necesidad por expresarme y, con este manuscrito, "Ser adicto a sentirme bien" creo que es una buena forma de hacerlo. Yo no tomé la decisión de escribir un libro, actualmente, sino que la idea fue espoleada por mi tío Gonzalo; sin embargo, coincido con él, en que este momento (en el que a mis 30 años de edad tengo bastante experiencia de vida y conocimiento como para poder extrapolarlo) es el adecuado.

P.: Has elegido como título "Ser adicto a sentirme bien". Casi suena a un oxímoron, pues solemos asociar una adicción con algo opuesto a sentirnos bien. ¿Nos lo comentas?

R.: Este título tampoco me pertenece a mí, sino a la misma persona que me sugirió escribirlo. Prometo que el texto principal de este libro sí lo he escrito yo. Sí que tengo que decir, que, aunque suene ciertamente contradictorio, la adicción se relaciona con algo "malo", incapacitante e improductivo. Empero, si nos centramos en el más profundo aspecto biologicista de nuestra especie, tengo que decir que la adicción (entendida como una obsesión de la mente y una compulsión del cuerpo) dedicada a construir es lo que nos hace evolucionar. Nadie prospera apoltronándose.

P.: Uno de los conceptos que mencionas en tu libro es el de la alquimia emocional. Ya apuntas que no es nuevo, que por ejemplo Carl. G. Jung lo usó en alguna ocasión. Me sirve para preguntarte por el enfoque práctico de tu obra, alejándote de "aburrir" al lector, destacando, en ese sentido incluso, la extensión del propio libro.

R.: Claro, este libro es más práctico que teórico. Fíjate si es tan pragmático que he desarrollado, a partir de este concepto de "alquimia emocional", uno más tangible: el de "alquimia productiva". Con esta, transmutamos la "escoria emocional" en "oro del alma". Las claves para hacerlo, paso a paso, están cuidadosamente guardadas en este libro, así como en posteriores ejemplares.

P.: Al parecer, aquellas personas que posean "un carácter obsesivo y compulsivo" están de enhorabuena. Un interesante punto de vista que me gustaría que nos contases incluso bajo datos como el del Informe Anual del Sistema Nacional de Salud de 2023 que habla de que al menos el 34% de la población española tiene algún problema de salud mental.

R.: Me encanta que hablemos de datos. La estadística es una de mis pasiones; y sería la primera si no fuera porque es una amante desagradecida. Me explico. Cuando hablamos de porcentajes (sobre todo, respecto al marco social) están bastante sesgados. Si entendemos que un problema de salud mental es algo incapacitante, entonces sí, tenemos alrededor de un 35% de población no productiva (incluso menos). Pero, ¿y qué hay de todas aquellas personas que sufren "en silencio", pero que aportan al Estado? No entran dentro de estos parámetros, porque básicamente no interesan. 

Puedo decirte que no existe ni una sola persona en España ni en el planeta Tierra que esté exenta de un problema de salud mental (incapacitante o no). ¿Por qué? Fácil. Porque no somos perfectos y con la peculiar cognición humana vienen condiciones asociadas (estrés, ansiedad o neurosis, entre otras) que no poseen otros organismos con habilidades diferentes. Por tanto, todos poseemos esa pieza ligada a la adicción, llamada obsesión, y aunque la mayoría de las veces la utilizamos para destruir, también podemos utilizarla para construir.

P.: Otro de los conceptos que he leo en el libro es el de los vampiros emocionales. Te lo comento porque, a menudo, nuestros éxitos o fracasos o la percepción de ambos, si me apuras, casi parece depender más de la opinión ajena que de la propia. Esa necesidad de valoración externa, ¿puede llegar a modificar nuestra conducta? ¿Hay que saber rodearse de gente sana, saludable y empática?

R.: Por supuesto. Nos guste o no, somos condicionados por nuestro entorno. Por ese mismo motivo, debemos cuidar este. Ahora está muy de moda el "yo voy por libre" o el "yo no necesito a nadie". Cuidado. Igual lo que usted necesita es personas "cohete"; es decir, aquellas que te impulsan, que te espolean y te promueven. Y, claro, debemos de aprender a relacionarnos con personas saludables de manera saludable.

P.: Para terminar, creo que tu libro "Ser adicto a sentirme bien" se centra en la transformación de las personas, en tomar conciencia desde una situación de conflicto personal para comenzar un viaje, no siempre fácil, hacia la autorrealización. ¿Qué consejos le dirías a alguien que tras leer tu libro se sienta dispuesto a emprender el viaje? ¿Cuáles son los primeros pasos?

R.: Las personas que hayan leído "Ser adicto a sentirme bien" ya han comenzado el primer paso hacia este viaje del conocimiento: querer saber. Recordemos que ignorante no es el que no sabe, sino el que no quiere aprender. Para concluir esta entrevista, y aprovechando para darte las gracias por este espacio, he de decirte que, sería muy triste, aburrido y nada estimulante si ya diese, en una sola respuesta, los pasos a seguir para estar autorrealizado. Dejémonos sorprender. Un día a la vez. Gracias. Buen viaje.


Isaac Vélez Sampedro es terapeuta emocional, conferencista, divulgador, profesional de la salud y adicto en recuperación. Especializado en el tratamiento de pacientes complejos, su actividad profesional integra conocimientos de psicología, psicoanálisis y medicina. Destacar así mismo en su labor divulgativa el enfoque de la mejora de la calidad de vida a través de la mentalidad. En Ser adicto a sentirme bien (Bubok) nos presenta su primera publicación con afán de continuar y un único propósito: ayudar a otras personas. De 30 años de edad, denota en esta opera prima un gran interés por mostrar cómo él mismo salió de sus adicciones, así como como sus conocimientos de la materia.


Ser adicto a sentirme bien. Isaac Vélez Sampedro.


miércoles, 3 de diciembre de 2025

Querido profe, me invaden las tinieblas. Enrique Bonete

Hay ocasiones en las que un libro parece llamarnos, eso me pasó con Querido profe, me invaden las tinieblas (Ariel), de Enrique Bonete. Por razones personales, me encontraba en un momento emocional bajo y presumí que la lectura de este libro podría ayudarme. Lo primero que he de decir de Querido profe, me invaden las tinieblas es que no es un ensayo, no pretende moralizar a nadie. Y creo que eso es un acierto. 

Lo segundo, que está basado en una historia real, en una correspondencia (electrónica) entre el autor, catedrático de Filosofía Moral en la Universidad de Salamanca, y una antigua alumna. Desde una mirada un tanto fría y narrativa, la elección de los personajes se me antoja clave para llegar al lector. Creo que es otro acierto en ese sentido. Por último, añadiría que no solo vamos sumergiéndonos en la correspondencia entre profesor y exalumna de la asignatura de Ética, donde coincidieron, sino también en lo importante: cómo nos comportamos en los alrededores del "último viaje". Me permito entrecomillarlo porque sé, por amistades y conocidos, que la muerte y su entorno aún sigue siendo un gran tabú en nuestra sociedad. 

Sería pretencioso decir que el libro revela verdades ocultas o ignotas, como también recetas infalibles para cuanto llega ese momento sin retorno. No es así. Lo que el libro y, por ende, su autor, creo que ha pretendido es algo mucho más pragmático, si se me permite decirlo. Y ese creo que es otro de sus aciertos. Ya en la introducción al libro, Bonete apunta los dos objetivos que le movieron a escribir el libro. Uno, "el bien moral que puede generar en quienes lean las inquietudes existenciales" del personaje encarnado bajo el seudónimo de Nuria. El otro, "dar a conocer en un lenguaje asequible algunas sensatas reflexiones éticas de filósofos que puedan contribuir a fortalecer nuestra actitud ante la fatalidad." 

Si el primero me parece muy humano, empático, capaz de invitarnos a la reflexión personal en tanto proviene de una persona que pasó por un trance por el que (todos) vamos a pasar, me llamó la atención también el segundo. Un buen número de filósofos y pensadores, algunos de renombre, dedicaron parte de sus vidas justo a eso, a filosofar -entendido por esta búsqueda de la verdad-, sobre la muerte y sus alrededores. 

Leer Querido profe, me invaden las tinieblas puede parecer un acto de sutil intromisión en la intimidad de alguien en un momento de flaqueza, pero no. Me mantengo en lo reflexivo, como también en la invitación, acaso velada, de seguir leyendo -como si este libro fuera un aperitivo-, a esos filósofos que quisieron entender qué pasaba y como afrontar el amargo trance del final de la vida. 

Creo que hay mucha luz y mucha esperanza a pesar del título, a pesar de los detalles que Bonete ha preferido no incluir y del hecho en sí de saber que los mails que intercambiaron tuvieron un final casi previsible. Por todo ello, aconsejo su lectura, personal e incluso a quienes tengan la difícil misión de ayudar a otras personas en la tesitura central de este libro.

Un último apunte, el autor valenciano presenta Querido profe, me invaden las tinieblas en su ciudad natal el próximo jueves, 11 de diciembre, a las 18.30h. en el Aula Magna de la Universidad Católica de Valencia.


Enrique Bonete Perales (Valencia, 1959) es catedrático de Filosofía Moral en la Universidad de Salamanca. Amplió estudios en Estrasburgo, Berlín y Oxford. Ha publicado numerosos trabajos en revistas especializadas de Ética y de Filosofía Política y coordinado varias obras colectivas. En 2018 recibió el Premio María de Maeztu a la “excelencia científica”, que otorga el Rectorado de la Universidad de Salamanca. Entre sus libros recientes destacan: Ética de la Dependencia (2009), Neuroética Práctica (2010), Poder político: límites y corrupción (2014), Tras la felicidad moral (2015), Filósofos ante Cristo (2016), La maldad (2017), El morir de los sabios (2019), Con una mujer cuando llega el fin (2021), El abrazo velado (2022) y Ética de la guerra (2024).


Querido profe, me invadenlas tinieblas. Enrique Bonete. Editorial Ariel

martes, 28 de octubre de 2025

Mitología asturiana. Alberto Álvarez Peña

Se acerca la festividad de Todos los santos y he querido rendirle un homenaje con un libro un poco especial. Mitología asturiana (Picu Urriellu), de Alberto Álvarez Peña, llegó a mí por un amigo. Afín él a Asturias, pronto me contagió la curiosidad por saber más sobre el rico folclore asturiano. 

En la introducción del libro, Álvarez Peña nos indica eso, que este Mitología asturiana es una suerte de guía introductoria, de un acercamiento, pues hay mucho más de lo que cuentan sus páginas. Por ellas discurren mitos, leyendas, pero sobre todo un saber recogido a veces de las gentes mayores asturianas sobre criaturas y seres que convivieron con nosotros durante cientos de años. Quizás, para algunos, aún estén ahí, en los bosques, en la naturaleza y asomándose tímidos a las casas. 

En Mitología asturiana leemos sobre la Xanes, la Guaxa, el Bugosu o la Llavandera, como también sobre el Cuélebre, l´Home Llobu o el Trasgu. Quiero destacar por una parte, las ilustraciones del autor, hermosas, a color, todo y que como en otros muchos casos, es nuestra imaginación la que a veces se acomoda a las descripciones y evocamos a estos seres a nuestro modo. También me ha parecido interesante la aportación de poemas, dichos o canciones populares en algunos capítulos. 

Como decía al principio, el cambio de mes de octubre a noviembre tiene al día de Todos los santos y a la noche de difuntos como fecha destacada para quienes sin dejarse llevar por modas extranjeras puede internarse en una fascinante lectura de nuestro folclore, el asturiano, tentando al miedo o no. Os propongo esta lectura si sois curiosas o curiosos, mucho más si os fascina la mitología, las leyendas y la historia.


Alberto Álvarez Peña (Gijón, 1966) es un escritor, etnógrafo, dibujante e ilustrador de obras asturiano. Este escritor se centra principalmente en libros sobre mitología asturiana. Es cofundador del cómic El Llapiceru y uno de los creadores del Salón del Comic de Gijón. Miembro del Conceyu d'Estudios Etnográficos Belenos. Dentro de su trabajo como ilustrador este dibujante abarca todo tipo de obras. Entre sus obras destacan: Celtas en Asturias, Motivos tradicionales asturianos, Mitos y leyendas asturianos, Simbología mágico tradicional o Mitología gallega. 

Mitología asturiana. Alberto Álvarez Peña. Editorial Picu Urriellu.

martes, 21 de octubre de 2025

¿Qué pasa con Baum? Woody Allen

Sentí curiosidad de leer ¿Qué pasa con Baum? (Alianza), de Woody Allen, no solo porque es la primera novela del polifacético escritor, director y actor estadounidense. O quizás sí. Ya desde la portada nos asomamos a la icónica ciudad de New York, no solo a Central Park y sus alrededores. De algún modo, creo que Allen ha transformado la ciudad en un personaje más, muy a su estilo, para quienes conozcan otras facetas artísticas del autor. 

El protagonista de ¿Qué pasa con Baum?  Bien podría ser un alter ego de Allen, algo más joven, acaso, evocándome así, salvando las distancias, al autor y peripecias del protagonista de On the road (En el camino), de Kerouac. 

Asher Baum es un escritor judío que tras tres matrimonios nos cuenta y se cuenta a sí mismo ese discurrir por los años, no exento de humor, ironía y los conflictos personales propios de un artista que se tiene por tal. Lo que nos hace ir devorando las páginas de ¿Qué pasa con Baum? No es querer saber más de Allen, sino de Baum, con su descarnado humor, con esas excentricidades y sus complejos de culpa o hipocondría, entre otras lindeza. Su mujer Connie, el hijo de esta Thane, sus pocos amigas e incluso su editor van tejiendo a su alrededor una telaraña de simpáticas anécdotas bien hiladas invitándonos a ponernos a veces en los zapatos de Baum. Por cierto, la escena de la portada, por así decirlo, aparecerá en un pasaje de la novela, como curiosidad. 

Dos apuntes más que me han parecido interesantes, sobre todo, para quienes quieran leer la novela desde otros zapatos, para escritoras y escritores en potencia o con recorrido. Es esta una novela sin capítulos, como un largo viaje sin escalas al corazón y la mente de su protagonista, evocándome así a esa De profundis de Wilde, por ejemplo. Además, para no romper esa continuidad, algunas notas se han llevado al final del libro, para aclarar algunos guiños de Allen, o de Baum, sin perturbar la continuidad de su lectura. Hay mucho Allen en Baum, o quizás no, esa cuestión la dejo a consideración de quienes se acerquen a  ¿Qué pasa con Baum?


WOODY ALLEN es escritor, director y actor. A los quince años empezó a escribir gags para la prensa y posteriormente trabajó como humorista de monólogos. Es autor de varios libros de relatos con la ciudad de Nueva York como escenario de sus enredos. Es un ferviente apasionado del jazz y un entusiasta de los eventos deportivos. Vive en la zona del Upper East Side de Manhattan con su esposa, Soon-Yi, con quien lleva casado más veinte años, y sus dos hijas, Manzie y Bechet. 

¿Qué pasa con Baum? Woody Allen. Alianza editorial. Trad.: Manuel de la Fuente Soler.


lunes, 29 de septiembre de 2025

Química. Formulación, disoluciones y estequiometría. Los Profes de Ciencias

Esta semana traigo a Maleta de libros un libro cuanto menos peculiar. Química. Formulación, disoluciones y estequiometría, de Los Profes de Ciencias (Oberón). 

La primera particularidad es sin duda el autor, pues detrás de Los Profes de Ciencias encontramos a su fundador: Jhoan M. López Ballester. La segunda peculiaridad es que aunque ya he reseñado antes libros de divulgación, este podría decirse que está orientado a un público juvenil. O no tan juvenil. Entre las 128 páginas vamos a encontrar, como alude su título, mucha química desde el punto de vista didáctico, sobre todo para ayudar a las y los estudiantes de secundaria y bachillerato. Incluso para la preparación de esa prueba tan exigente que es la Selectividad, el acceso a la universidad. 

López Ballester ya publicó en 2024 un libro muy en la línea de este de Química, titulado: Funciones.Límites, derivadas e integrales. Volviendo al libro de Química, quienes se acerquen a él verán conceptos teóricos, los justos, así como ejercicios tanto resueltos como para practicar, con la ventaja de que hay un solucionario al final del libro. Me ha llamado la atención una parte en la que López Ballester incluye ejercicios de pruebas de Selectividad de años anteriores. Sin duda, una buena forma de ir entrando en materia para quienes se tengan que enfrentar a ella. Gran divulgador y con un canal de YouTube con un buen número de seguidores no podían faltar los ejercicios extra. Me refiero a que López Ballester también incluye códigos QR que redirigen a sus vídeos con explicaciones teóricas sencillas y ejercicios resueltos. 

Una experiencia didáctica desde lo más sencillo a lo más complicado para reforzar conceptos y superar una de las asignaturas clave no solo en la etapa de secundaria y bachillerato de ciencias, también para quienes aspiren a ingresar en ciclos universitarios de ciencias. En mi caso persona, me decanté un poco por este libro movido por la nostalgia, dado que los años de estudiante se me quedaron atrás. No obstante, la curiosidad que he mencionado antes me lleva a pensar que este libro, Química. Formulación, disoluciones y estequiometría, puede tener otro público quizá más reducido que el estudiantil. Pues soy un defensor de que para prevenir el envejecimiento de nuestro cerebro hay que mantenerlo activo. Resolver pequeños problemas, de matemáticas, de lógica, de química, ¿por qué no?, se me antoja una buena forma de que llegue "musculado" y saludable cuantos más años mejor.

Y estando a punto de comenzar octubre, no quiero dejar pasar la oportunidad de desear un estupendo inicio de etapa escolar a quienes la comiencen el próximo mes.


Jhoan M. López Ballester, es profesor de secundaria en el ámbito de las ciencias, creador de contenido educativo y divulgador científico. Galardonado por su labor educativa en redes sociales como el XVII Premio Creadores 2023 en Categoría Educación, otorgado por el periódico 20 Minutos y XXVIII Premio del Día de Internet en categoría Marca Personal, creador de contenido en Cultura 2023, otorgado por la Asociación de Usuarios de Internet. @losprofesdeciencias


Química. Formulación, disoluciones y estequiometría. Los Profes de Ciencias. Oberón libros

martes, 23 de septiembre de 2025

De la solastalgia. Ocho relatos naturales. VV. AA.

Como bien leemos en el subtítulo de este libro, De la solastalgia (Comba), son ocho los relatos que lo componen. También ocho son las voces que se han unido en esta antología con una temática común: la naturaleza y el desazón por su pérdida o deterioro. De hecho, ese término que aparece en el título abre a modo de cita el libro como definición de la solastalgia

En algunos de ellos asoma de un modo u otro la pandemia que sufrimos en 2020, una razón de peso, sin duda, para reflexionar sobre el ser humano en la encrucijada de este planeta que se revela a veces como recordándonos nuestro lugar. Ocho historias bien distintas con protagonistas que lo son junto al entorno, escenarios en los que también veremos a animales como no podían faltar en estos Ocho relatos naturales. Un oso polar, una mosca o un corzo; los recuerdos de la marisma de un profesor de Geología o una explotación minera en Perú. 

La naturaleza está presente, como dije, pero qué sutil o qué profundo es el planteamiento en De la solastalgia, en estos ocho relatos, el papel de sus protagonistas frente a la percepción de ese ecosistema que se pierde, de ese oso enjaulado, de esa mosca golpeándose contra el cristal o del grupo de cruceristas encerrados por culpa de la pandemia, por destacar algunas de esas historias. Siempre que reseño aquí un libro de relatos, harto a menudo he comentado mi tirria por el género, he pecado al anunciar que tenía mis preferidos. En este libro, también. La narración ¿Qué harías si yo muriera?, de Miguel Ángel Gonzales me cautivó, sin demérito del resto de historias, todo sea dicho. Concluyendo, De la solastalgia es un libro que nos habla de la difícil relación entre el ser humano y la naturaleza, del sufrir por su deterioro, por el devenir de ella, con ella, incluso si la abordamos con la ironía o la ficción especulativa de la narración breve.


De la solastalgia. Ocho relatos naturales. VV.AA. Editorial Comba.

martes, 16 de septiembre de 2025

Parecido a un asesinato. Entrevista a Juan Bolea

Me concedió estos días una entrevista el escritor gaditano, residente en Zaragoza, Juan Bolea. Entre sus más de veinte novelas publicadas, le pregunté por un inquietante thriller que en breve podrá verse en la gran pantalla adaptada por el director ganador del Goya al mejor guion por En la ciudad sin límites. Antonio Hernández. Abajo os dejo algunos detalles.


P.: Parecido a un asesinato es un thriller, pero me arriesgo a decir que es una obra que se aleja del tipismo del género. No comienza con un crimen o similar. La lectura es espiral, morosa y va madurando como caer en una tela de araña, urdida entre bastidores. ¿Nos comenta un poco las bambalinas argumentales de su novela?

R.: Las bambalinas argumentales de la novela tienen mucho que ver con el género del libro, que es una novela de suspense, o thriller psicológico. Se trata de un argumento milimétrico, cuidadosamente desarrollado para que el lector vaya asumiendo y asimilando el conflicto que se le expone, sin adelantar, ni siquiera insinuar ninguno de los giros que irán acercando la trama a su final en esa “espiral” que usted acertadamente define.

P.: Hay mucho de thriller psicológico en esta novela, lo cual hará las delicias de las y los fans del género. En ese subyugante laberinto de nuestra mente parece que se esconden aún más misterios que en el espacio exterior. Y una de las maneras de viajar a ella es, por ejemplo, con la hipnosis. ¿Qué opinión le merece esta técnica clínica a la vista de los seguidores y detractores actuales?

R.: La hipnosis representa en la trama un recurso escénico que aporta plasticidad y misterio. En mi opinión, es una técnica perfectamente válida tanto en la práctica clínica como prueba judicial.

P.: Gijón se asoma como un escenario quizá algo perturbador, latente y aditamento de la propia trama. En ocasiones, es la ciudad, el paisaje, el que nos sumerge en las historias, aunque le preguntaría por los detalles, por los verdaderos rincones asturianos en Parecido a un asesinato... y su intención narrativa.

R.: Gijón es un buen escenario para esta novela. Una ciudad real, activa, con mar, con sabor y color… Los barrios rurales, por ejemplo, donde vive la protagonistas, son ricos en casas buenas, ajardinadas, incluso con hórreos. Asimismo los paisajes que rodean a Gijón, en los muy cercanos Picos de Europa, serán fundamentales para los espacios y efectos narrativos de “Parecido a un asesinato”.

P.: Como última pregunta, voy a preguntarle por las secuoyas, aunque puede hablarnos de los cipreses, por un pasaje de la novela. Soy un enamorado de Cantabria y de Santander, así que busqué en internet acerca de Jacinto del Piélago y Ponce de León. No sé si podemos comentar algo, al respecto, a las y los lectores para animarles un poco más a curiosear Parecido a un asesinato.

R.: Ah, las secuoyas… También son muy inspiradoras, es verdad. Hay un bosque de ellas, cerca de Cabezón de la Sal, entre cuyos troncos me pierdo de vez en cuando…


Juan Bolea (Cádiz, 1959) es un escritor y periodista español residente en Zaragoza, licenciado en Geografía e Historia. Es autor de más de veinte novelas. Varias —La melancolía de los hombres pájaro, El síndrome de Jerusalén, Orquídeas negras— premiadas. Otras como: Pálido monstruo, Parecido a un asesinato o La mariposa de obsidiana han sido adaptadas al cine o al teatro. Cuando no escribe, viaja, urde antologías, proyectos, imparte talleres literarios o dirige eventos culturales como los festivales Aragón Negro y Panamá Negro. En el 2018 recibió el Premio de las Letras Aragonesas. La serie protagonizada por el detective Florián Falomir se inició con Los viejos seductores siempre mienten (2018) y ha continuado con Sangre de liebre (2019), La noche azul (2020) y El síndrome de Jerusalén (2021)

Blanca Suárez y Eduardo Noriega protagonizarán la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Juan Bolea película dirigida por Antonio Hernández que se estrenará en octubre de 2025


Parecido a un asesinato. Juan Bolea. Alrevés editorial

lunes, 1 de septiembre de 2025

Gris, más bien, plomo. Entrevista a Elga Reátegui

De regreso tras las merecidas vacaciones, es un verdadero honor hacerlo con esta entrevista. Elga Reátegui y yo nos conocimos hace años, por un libro suyo, además. El tiempo lo podemos contar por libros publicados, por anécdotas y por recuerdos en común. Agradecido, solo queda dejaros aquí esta entrevista y mi recomendación para que os acerquéis a “Gris, más bien, plomo" (La Rueca).


P.: Si hubiera dos clases de novela, de trama y de personaje, creo que coincidiríamos en que "Gris, más bien, plomo", es de personaje: el de Chela Vargas en el centro de la historia. Y si te preguntase cinco rasgos que definen a la protagonista de tu novela, ¿cuáles elegirías y por qué?

R.: El lector posee plena facultad en cuanto a cómo quiere ver o enfocar el contenido de la historia, en eso no tengo el control, obviamente. Sin embargo, lo que sí está en mis manos es, quizá, usar a mi personaje para abordar temas que para mí son de vital importancia o que merecen un mayor foco de atención. En cuanto a Chela Vargas, debo admitir que es un personaje complejo y polémico. Al que puedes detestar de comienzo a fin o prodigarle algo compresión paulatinamente, pero sin llegar a empatizar con ella jamás. 

Sobre sus rasgos de personalidad, Chela Vargas se acepta tal cual es, está comprometida consigo, ama su libertad, sabe lo que quiere y acepta sus limitaciones. Me quedo con su capacidad de quererse, pese a ser consciente de sus egoísmos. No se juzga ni claudica. Es así y ya está. 

P.: Junto a Chela orbitan otros personajes y eso que Chela es brava y muy independiente. No quiero dejar pasar la oportunidad de que nos cuentes ese delicado triángulo de Chela con su primo Samir y con su amor, Nuria.

R.: No creo que exista ese triángulo amoroso tal como lo enfocas. Descarto que sea así. Sin embargo, acepto que existe un fuerte vínculo afectivo de modo individual, es decir, Chela respecto a Samir y viceversa,  y, algo similar, también ocurre con Nuria. Además del cariño, que es patente, hay mucha necesidad por parte de ellos. Tal vez, ni sea afecto, sino apego lo que sostiene sus relaciones. Samir y Nuria se hallan en plena búsqueda de alguien o algo que los saque su vacío, que les indique que son indispensables en la vida del otro, en este caso, de Chela. Es ella la que les prodiga ese nutiente, por tanto, alimenta su alicaída autoestima y da sentido a sus existencias. 

P.: En cierta ocasión comentamos que no has caído, como algunos autores, en darle excesivo protagonismo a las descripciones paisajísticas, a los decorados profundos exteriores. Y, sin embargo, Lima está muy presente con sus calles, sus rincones, hospitales incluidos, o  el cementerio de perros de  Huachipa. Háblanos de esa Lima y de ese no coprotagonismo secundario de una ciudad que conoces bien.

R.: Nunca me he prodigado en descripciones, por tanto, tampoco he incurrido en el error de caer en excesos en pos de hacer los escenarios más reales. Hubiese sido un despropósito que el paisaje devorara la historia. No caigo en ese tipo de tentaciones. Doy lo justo y lo necesario para que se den una idea del entorno. 

Mi Lima, pese a sus cambios urbanísticos y la inmigración de los últimos tiempos, en esencia sigue siendo y, probablemente, continuará siendo la misma. Es una dama sensible, ingeniosa, huachafa, coqueta y muy nostálgica. Quien conozca Lima por haber nacido allí o haberla visitado alguna vez resaltará su casi perenne cielo de tono “panza de burro", ese gris de todos los matices que nos acompaña durante gran parte del año. Dicen los entendidos que esa condición climática marca o influye en el alma del limeño tornándolo nostálgico hasta algo tristón. No lo desmiento, tal vez, sea cierto. 

P.: Por alguna razón, propia o ajena, me ha venido a la mente el personaje griego de Penélope. Diferencias aparte, veo que ambas tejen y destejen hilos, con recuerdos, con personajes, con deseos y, ambas, en el fondo, esperan con paciente impaciencia. Lo hilvano con una pregunta delicada, si crees que van a empatizar más con esta historia los lectores, pero sobre todo las lectoras, que hayan pasado por el mal trago de Chela.

R.: El cáncer. La historia se desarrolla a partir de la aparición de dicha enfermedad que sorprende a Chela Vargas lanzándola a unas sesiones de quimio que enfrenta como puede. Y todo ocurre mientras ella atraviesa ese duro proceso, llena de miedo, incertidumbre y un transcurrir de tiempo en en el no que sabe qué esperar. 

La novela está basada en un hecho real. Un buen porcentaje de lo que cuenta la historia ocurrió en verdad. Es la experiencia de mi madre y de lo que yo viví con ella durante ese período. 

P.: Personalmente creo que no es casual que Chela Vargas sea periodista, que trabaje en un medio de comunicación. Algo de Chela hay en ti o al revés. Quizá te ha servido para contar, entre la ficción, experiencias o recuerdos personales. Nada nuevo, me temo, para quienes somos asiduos a tu narrativa novelada. ¿He acertado?

R.: Sí, a veces las historias parten de algún suceso vivido durante el desempeño de mi carrera periodística. Aproveché un par recuerdos de mi paso por algunos medios de comunicación para retratar el paisaje humano, los quehaceres propios y el ambiente habitual en dichos hábitats. 

La incertidumbre de la venta del canal y los despidos arbitrarios con listas que salían a diario fueron sucesos que vivieron mis compañeros, en una televisora, a finales de la década de los `80, tal como le ocurre a Chela Vargas. Yo me marché antes, no estaba dispuesta a padecer esa tortura.  

P.: Si antes comentaba que no has dado un gran rol coprotagonista a la ciudad de Lima, me atrevo a decir que sí se lo has otorgado al amor en "Gris, más bien, plomo". El amor casi con mayúsculas, desde el amor a uno mismo, en forma de autoconocimiento y autoconcepto, pasando por el amor a los demás, ya romántico ya de parentesco. De hecho, creo que lo que salva a muchos de tus personajes de sufrir un fin injusto es precisamente el amor, en una direción o bidireccional. Por si quieres hablarnos de ello, no nos olvidemos de Natusha, ¿sí?

R.: No es novedad afirmar que siempre buscas a alguien a quien amar. En cuanto a Chela, ella elige amarse a sí misma, anteponiéndose a los suyos, y es válido, por supuesto. Aunque también, vemos que depositó gran parte de su cariño en Natusha, su perrita, a la que, según ella, quiso de veras y sin expectativas. 

El amor es capaz de realizar milagros internos y externos, pero no se halla fuera, debes encontrarlo dentro de ti, reconocerlo y vivir de acuerdo a sus dictados. El amor no es ciego ni tonto, dejemos de subestirmalo o confundirlo. El amor es sabio, justo e incondicional. Pero, lamentablemente, hoy en día el romanticismo cruel, grosero y egoísta lo suplanta en las relaciones humanas produciendo sufrimientos inútiles y vacíos existenciales. 


Elga Reátegui nació en Lima (Perú) y desde hace años reside en Valencia (España). Es periodista y escritora. Laboró en diversos medios de comunicación de la capital peruana. Produce y conduce dos espacios literarios: VíaLibros (reseñas) y Reunidos (entrevistas). También es creadora  del programa Háblame de tu libro, del autor al lector. Todos se difunden en su revista digital La ardilla literaria, en YouTube y en las redes sociales. Ha publicado nueve poemarios y cinco novelas, entre los que destacan En mi piel,  El vals de la gata, A este lado y al otro e Y te diste la media vuelta. En 2020 obtuvo un International Latino Book Awards (primer puesto) por su libro La fugacidad del color, en la categoría Best Collection of Short Stories (Estados Unidos). En junio de 2022 su libro Tari, la tortuga que vino del espacio (Lastura 2021), su primer libro infantil, obtuvo una mención honorífica en los International Latino Books Awards (categoría Best Illustrated Children's Book). Es miembro de la Directiva la Asociación Escritores y Críticos Literarios de Valencia (CLAVE) y la Comisión de Escritoras PEN Club Internacional del Perú. Está afiliada a la Unión de Periodistas Valencianos y a la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE). Administra el blog de entrevistas La ardilla literaria que publica reseñas y entrevistas de colaboradores. Asimismo es fundadora del club de lectura homónimo a la revista, en la ciudad de Valencia, donde realizan talleres de escritura y presentaciones de libros, entre otras actividades.

Gris, más bien, plomo. Elga Reátegui. Editorial La Rueca.

https://elgareategui.com/

lunes, 30 de junio de 2025

Hongos poderosos. Federico di Vita

Del libro que traigo esta semana, Hongos poderosos (Oberón), de Federico di Vita, lo primero que diré es que es un acercamiento al fascinante mundo de los hongos. Unos organismos, los hongos, tan característicos que tienen un reino para ellos solos (recordemos que a su reino se le denomina Fungi, e incluye también, por ejemplo, los mohos y las levaduras). 

Lo segundo que añadiré es que es un libro bellamente ilustrado, en este caso, por Florencia Díaz. Por descontado, hay una sección al final del libro con fotografías para hacer más fácil su reconocimiento. Algo que también es reseñable es la estructura del libro. 

Hongos poderosos se divide en varias secciones pues de los tres millones de especies estimadas en nuestro planeta, se cree que solo estamos familiarizados con el seis por cien. Tenemos tanto por aprender de estos organismos... Decía que hay seis partes en el libro; una sección dedicada a las setas exquisitas, es decir, a las comestibles y bien apreciadas en la gastronomía. Una sección de setas alucinógenas, un tema que Di Vita conoce bien como leemos en su biografía. La tercera sección se centra en las setas venenosas, esas que han despertado el interés del hombre desde la antigüedad, sin duda. Junto a las anteriores, cabía añadir un más que interesante capítulo a las setas medicinales, porque su uso terapéutico es conocido desde hace miles de años. 

Además de una sección dedicada a la micorrización, Di Vita nos presenta una dedicada a los hongos extraños (o que hacen cosas increíbles). Como increíble es leer en la Introducción que el organismos vivo más grande del planeta es un hongo que ocupa... ¡890 hectáreas! Podría extenderme dando ejemplos sobre las especies que aparecen en Hongos poderosos, pero como la brevedad es otra de las consignas de su autor, solo añadiré que la lectura de este libro va a conseguir dos cosas, estoy convencido. 

La primera, que no veamos igual a los hongos en general y a las setas en particular. Y, la segunda, nos abrirá el interés para seguir indagando sobre ellos, ya sea como remedio casero para dolencias, como aperitivo gourmet en la mesa o como reflexión acerca de quienes probablemente fueron la razón de que la vida como la conocemos se la debamos a ellos, que estéis leyendo esto, ahora, se debe en parte a hongos que vivieron hace miles de años y con la evolución transformaron el planeta... y quizás lo sigan haciendo en estos momentos. ¿A dónde nos llevarán?


Federico di Vita nació en Roma, vive en la Toscana y escribe sobre comida, psicodelia y cultura en varias revistas. Es autor de varios libros y editor del libro colectivo 'La apuesta psicodélica' ('La scommessa psichedelica') 2020. Desde enero de 2021 presenta 'Psychedelic Enlightenment', un podcast dedicado íntegramente a la psicodelia. 


 Hongos poderosos. Federico di Vita. Oberón libros

lunes, 23 de junio de 2025

La regeneracion de Dios Entrevista a Ricardo Guadalupe

Junio no solo nos trae el calor, el cambio de estación, sino también, una noche muy especial: la noche de San Juan. Llena de ritos, misterios y deseos, es a mi modo de ver una tradición que aúna lo místico, lo pagano y lo religioso. Incluso lo purificador y lo iniciático, ingredientes todos de algún modo presentes en la novela de mi entrevistado. La regeneración de Dios (Gusanillo), de Ricardo Guadalupe es una historia aparentemente juvenil, pero rica en matices, en valores humanos como nos desvela en esta entrevista. Espero que os guste.



P.: El protagonista de La regeneración de Dios es Abel Soca, alguien que según leemos: "fantaseaba con la idea de que en realidad era adoptado y que por razones desconocidas y secretas le esperaba un destino de héroe." Esa idea me sirve para preguntarte por este personaje en el contexto de la trama.

R.: Abel, el protagonista, es un joven sobreprotegido e inadaptado. No tiene confianza en sí mismo, básicamente porque no se quiere. Y ni mucho menos sabe cuál es su lugar en el mundo. Pero ante una serie de acontecimientos extraordinarios e inexplicables, no tendrá más remedio que tomar decisiones a marchas forzadas. Para ello necesitará empezar por conocerse a sí mismo y pasará por experiencias que le ayudarán a entender mejor el amor, la amistad, la noche e incluso la intemperie. 

P.: Uno de los conceptos que creo que mueven la historia es el del bien y el mal. Un poco como el Yin y el Yan, lo vemos también en forma simbólica con parejas de personajes. Me refiero a Abel y Sara, a Fronte y Braxo o a Martín y Román, por ejemplo. Háblanos de ese simbolismo buscado en personajes y elementos.

R.: Abel solo había tenido una pareja que era su propia sombra. Una parte oscura que lo tentaba hacia la agresividad. Con Sara encuentra un equilibrio que hay que cuidar, porque aprende que no se mantiene por sí solo. Fronte y Braxo, dos seres de otro mundo que representan la sabiduría y la fuerza, le guían en el camino. Y Martín y Román, siendo dos policías de este mundo, representan dos maneras muy diferentes de comportarse con otro ser humano.

P.: Quiero pensar que esta novela tiene una banda sonora marcada y singularísma. Se "escuchan" tanto a solistas como a grupos, nacionales e internacionales. Pondré algunos ejemplos, aunque prefiero que nos comentes al respecto. David Bowie, Mercedes Ferrer, Radiohead, Antonio Vega, Gun`n Roses...

R.: Sí, en esta novela volqué mis referentes culturales. Hay letras de canciones, diálogos de películas y citas literarias, tanto en los encabezados de los capítulos como dentro de la narración. Y siempre para reforzar lo que estoy contando. También he de decir que a la hora de escribir procuré encadenar las frases de manera armónica para dotarlas de un ritmo interno que facilitara su lectura. Me gusta que el texto respete el sentido del oído. Además, Sara, el amor de Abel, es estudiante de piano.

P.: En algunas novelas, el decorado es casi otro personaje más. En La regeneración de Dios aun no siendo así, creo, ubicas esta historia en Madrid y, en algunas ocasiones, en la sierra de Guadarrama (todo y que también nos llevas fuera de España). ¿Por qué estas localizaciones para contar esta historia con tanto calado humano y toques de ciencia ficción?

R.: Es una historia de ciencia-ficción urbana y sí, Madrid es casi otro personaje más. Arranca en el Rastro, donde el guerrero elige a Abel entre la multitud. Muestra la naturaleza de la sierra de Guadarrama, donde el protagonista entrena cuerpo y mente con Braxo y Fronte. Y en definitiva recorre con diferentes personajes cada edificio, local o calle de Madrid que ha significado algo para mí: el Berlín Café con Martín, el Rincón Musical con Sara o la Cuesta de la Vega con Simón, por ejemplo.

P.: Aprovecho la pregunta anterior para preguntarte por un detalle curioso, al menos para mí, cuando en un pasaje se habla del origen de la vida. Se postula la teoría de la panspermia dirigida, si no recuerdo mal. No abriré el debate, me contento con que nos hables de la parte más técnica, por así decirlo, por el puntito de reflexión que sin duda has querido volcar en la historia.

R.: Para documentarme sobre el origen de la vida en la Tierra me apoyé en una amiga astrónoma, Judith Palacios, quien me reveló el protagonismo que habían tenido los cometas en ese origen, por los compuestos químicos precursores de vida que transportan y que cayeron en grandes cantidades desde los primeros momentos de la formación de este planeta. Esta hipótesis se llama panspermia. Y encaja muy bien con la idea panteísta que planteo en la novela sobre un gran Todo del que formamos parte, un Universo al que llamo Dios.

P.: El amor tiene un papel creo que crucial en La regeneración de Dios, singularizado en la pareja Abel y Sara, aunque creo que como hay muchos tipos de amor, también se extiende a ese que a menudo nos exige un sacrificio por los demás, desinteresado. ¿Nos hablas de ello?

R.: Sí, en la novela hablo por un lado del amor de pareja, habitualmente tratado de forma superficial en las canciones y sobre el que recuerdo que empecé a profundizar con la lectura de El arte de amar, del psicólogo Erich Fromm. También hay sexo, otro tema del que hay que hablar, para que la pornografía no sea lo único a lo que puedan recurrir los jóvenes. Y también pongo en valor el papel del amor en el proceso de mejora y perfección de la Naturaleza. Entendido aquí el amor como la interacción solidaria que se ha dado desde el principio de los tiempos entre diferentes elementos de la Naturaleza, a nivel micro y macro.

P.: Por último, de un tropel de frases por las que podría preguntarte, por no abusar, me quedo con esta por si quieres comentarla. Es esa donde al hilo de la felicidad, sobre dónde radica, leemos que "dura tan poco que uno podría pensar que la auténtica felicidad está en lo que creemos que es la antesala de la felicidad".

R.: Bueno, ya lo decía Kavafis en su poema Ítaca, muchas veces es más importante el camino que llegar. En mi caso, esta novela siempre fue mi gran objetivo, y para alcanzarlo recorrí un largo camino de formación que incluyó la publicación de tres libros. El primero sobre recursos literarios, para aprenderlos. El segundo de aforismos, para dotar de frases a los personajes y a las ideas que estos reflejarían en la novela. El tercero de relatos cortos, para practicar el arte de la narración. Y además, pasé por numerosas experiencias enriquecedoras. Fui persona-libro, colaborador en un programa de radio, redactor de discursos políticos, profesor de escritura creativa y hasta patafísico. Sí, la ilusión por llegar es un motor potentísimo y puede generar auténtica felicidad.


Ricardo Guadalupe (Madrid, 1974). En 2005 gana con “El rizo de Ventura” el I concurso literario del programa El planeta de los libros, de Radio Círculo. En 2009 deja su trabajo para emprender diversos proyectos literarios. El primero fue Palabras literarias (2010), fruto de un año de colaboración en el programa El planeta de los libros, de Radio Círculo. Se traslada a Málaga, donde imparte el taller de escritura creativa «Las palabras del escritor». En Granada publica el ensayo De la oscuridad a la luz a través de la escritura. Y en Valencia  forma el grupo de narradores orales Personas-libro de Valencia, dentro del Proyecto Fahrenheit 451. Antes de volver a Madrid, publica el libro de aforismos Frases en el muro (2012) y un año después Relatos con abrelatas (2013). La regeneración de Dios (2025) es su primera novela.

La regeneración de Dios. Ricardo Guadalupe. Editorial Gusanillo.

lunes, 16 de junio de 2025

El chico que ganaba todos los premios. Miguel Á. González

El azar, en esta ocasión, trajo a mis manos un estupendo libro, El chico que ganaba todos los premios (Comba), de Miguel Á. González. Un libro de relatos del escritor madrileño a quien he tenido la suerte de leer con anterioridad. Mi devoción por el género breve se ha visto reforzada por las trece piezas que nos presenta, incluida la que da titulo al libro. 

Es un volumen de relatos que González ha seleccionado de su trayectoria como narrador, aunándolos con mimo, algo que notamos desde las primeras páginas. Los protagonistas son personas azotados por conflictos de este mundo, unas veces compasivo, otras cruel, que asumen a veces el descenso, la caída o la ironía del devenir. Creo que son personajes marginales, conmovidos o que transmiten esa lúcida situación por la que les veremos actuar o dejarse llevar. 

Muchos de estos textos tienen lo literario en las venas, en el espinazo vertebrando o sazonado el argumento. González se sirve de un lenguaje sencillo, firme y cercano para contar estas 13 historias sin gafe, sin mala suerte. Al contrario, seguro que quienes lean  El chico que ganaba todos los premios empatizarán con los personajes al punto de echar de menos un poco más. Pero el relato es lo que tiene, su brevedad es su grandeza, algo que González reivindica desde hace dos décadas con historias como estas. 

Si no habéis leído antes a González, esta es oportunidad excelente de sumergiros en la prosa y, de paso, en este lugar de encuentro de descubrimiento, revelación y encanto por lo bueno y breve dos veces acertado.


Miguel Á. González (Madrid, 1982) es narrador, poeta y dramaturgo. A lo largo de su carrera ha recibido numerosos galardones y el reconocimiento unánime de la crítica. Compagina la escritura con la coordinación de talleres de creación literaria y lectura en la escuela Club de Escritores. Su trayectoria como novelista incluye títulos como Todos los miedos (2016), galardonada con el 65º Premio Café Gijón; Cariño (2018), seleccionada por la revista Forbes como una de las mejores diez novelas del año; Un nublao de tiniebla y pedernal (Comba, 2021), galardonada con el Premio Ciudad de Alcalá de Narrativa y celebrada como una de las obras más personales y arriesgadas del autor; Dios no está con nosotros porque odia a los idiotas (2022); Prolepsis (2022) y Perder el equilibrio (2024). En el ámbito teatral, ha sido distinguido con premios como el Fray Luis de León, el Max Aub o el prestigioso Premi Born, y sus textos han sido representados en escenarios de España, México, Argentina y Estados Unidos. También ha cultivado la poesía, género en el que ha sido reconocido con el Premio Ciudad de Badajoz 2025 por su poemario ¿Qué harías si yo muriera?

El chico que ganaba todos los premios. Miguel Á. González. Editorial Comba

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lunes, 9 de junio de 2025

El agua roja. Inigo Egaña

El agua roja (Alrevés) es la primera novela publicada por el consultor y gestor de proyectos de tecnología y procesos de negocio, Inigo Egaña. Una obra donde la trama juega un papel importante, pero solo al servicio de sus personajes, en especial, de dos, en un caleidoscópico recurso narrativo de contrapuntos. 

Si me inclinase a hablar de la primera de sus cuatro partes para no desvelar en exceso la propia arquitectura argumental, diría que un macabro hallazgo en una casa, a resultas de una herencia, es el suceso que disparará la historia. El descubrimiento de un cadáver es siempre un nudo climático delicioso, en especial, para los amantes del género negro. Y lo es también aquí, cuando Sara ha de catalogar los bienes de una casa y se topa con un tipo momificado en un sillón.

Los interrogantes se suceden, entran en escena otros personajes que articulan el devenir de la identidad y las razones por las que murió, por ejemplo. Hay varias voces narrativas en El agua roja, porque fluye como el líquido elemento en virtud de la gravedad, del foco donde Egaña nos dirige en cada una para componer el puzzle. Viajaremos a distintos escenarios sin olvidar, por ello, el hilo argumental; la soledad, el amor o la maldad se dan cita sin capricho. Uno de los aciertos de Egaña, en El agua roja, sin duda es haber dotado de una tensión creciente a esta historia sobre —a mi modo de ver las pasiones humanas, lo que nos une y nos separa en la vida y más allá. 

"Valoramos lo que nos remueve algo por dentro", le interpela un personaje a otro, en uno de los pasajes, una frase muy apropiada en esta novela, en la literatura en general, quizá. Porque El agua roja llegará a conmovernos conforme nos acerquemos al desenlace, en la última parte del recorrido, tras unir los trozos de porcelana como la técnica japonesa del Kintsugui. Nos removerá y hará que valoremos la historia con ganas acaso de regresar a su origen, como el ciclo del agua que no se detiene. 


Íñigo Redondo Egaña, (Bilbao, 1961) ha residido nueve años en México, Perú y Argentina y ha trabajado largos periodos en países europeos. Hoy es escritor. Es autor de cinco novelas, dos libros de cuentos y un poemario que permanece vivo y crece despacio. Ha sido finalista o ganador de certámenes de relatos como Las dalias, Getafe negro y otros, y ha publicado cuentos en revistas literarias. Ha sido compilador y coordinador de la antología Un lugar tan encantador. Hotel California: nueve cuentos y un porqué. Ha participado también en las antologías Cien instantes en un santiamén y Aztarnak

El agua roja. Inigo Egaña. Alrevés editorial

martes, 3 de junio de 2025

El patio. Thomas Korsgaard

Deliciosa lectura la que traigo esta semana a Maleta de libros con El patio (Random House) de Thomas Korsgaard. Lo primero comentar que el protagonista indiscutible de esta novela es Tue, un chaval de 13 años que vive en una granja danesa con su familia. También decir que la familia y sus amigos van a conformar un pequeño universo a su alrededor, una telaraña de vivencias algunas rozando lo dramático, otras lo cómico. 

La entrada en la adolescencia es una etapa de la vida que en ocasiones nos marcará de por vida. Quizá por eso, Korsgaard ha planteado esta novela como una primera entrega de la Trilogía de Tue. Sorprende el pulso narrativo del autor en El patio, por la mirada y sencillez aparente a la hora de contar los conflictos generacionales, las pequeñas miserias humanas cotidianas y, sobre todo, la profundidad de la construcción de los personajes con esa cotidianidad en la granja o en el colegio. 

De algún modo, El patio nos habla del amor, de los silencios cómplices, del valor de la familia y de algunos temas más que se sucederán con las siguientes entregas de la trilogía. Por ultimo, quizás destacar esos dos grandes temas que se dan la mano como un oxímoron: la vida y la muerte. Porque ya dije que Tue, el protagonista tiene trece años, una edad en la que aprender a asumir la muerte o el significado de la vida es como una pieza a encajar en nuestro acervo de valores personales.


Thomas Korsgaard (Viborg, Dinamarca. 1995). Inició sus estudios en Filología y Literatura Nórdica en la Universidad de Aarhus. Debutó en 2017 con El patio, inicio de una trilogía que sigue con La ciudad y Paraíso. En 2021 recibió dos de los mayores premios daneses: el De Gyldne Laurbaer y el Otto B. Lindhart.

El patio. Thomas Korsgaard. Random House

Trad.: Blanca Ortiz Ostalé

viernes, 30 de mayo de 2025

Bacalao de Bilbao. Entrevista a José Francisco Alonso

Este fin de semana estará firmando ejemplares de su saga Universo Loizaga el escritor bilbaíno José Francisco Alonso. Me concedió una entrevista para Maleta de libros tras la publicación de la cuarta entrega, Bacalao de Bilbao (Alrevés) que ya va por su segunda edición. Si os animáis a ir a la Feria del libro de Bilbao, ya sabéis. Un saludo y aupa Athletic.


P.: Cuarta entrega de la saga del profesor Loizaga, en este caso, me ha sorprendido que el título sea el pescado, de Bilbao, por supuesto. Ya me imaginaba un marmitako, una angulas o unas kokotxas de merluza en salsa verde... Incluso unos canutillos. Aprovecho para preguntarle cuándo se decidió por el título y el argumento de esta novela.

R.: Los títulos de la serie Loizaga siempre son comestibles. Eso es innegociable, creo. En esta ocasión es el bacalao, un producto muy bilbaíno también. Pero tiene un doble significado. En Bilbao hay una radio local, Radio Popular-Herri Irratia, que desde hace muchísimos años retransmite los partidos del Athletic y, cuando hay un gol local, el locutor grita bacalao, bacalao, bacalao un motón de veces. Yo de pequeño escuchaba estas retransmisiones. De hecho, la novela está dedicada a José Iragorri, el locutor de mis años jóvenes. 

El argumento es sencillo. Norberto Lopetegui, el mejor delantero centro que ha tenido el Athletic, no quiere renovar. Y nadie lo entiende en Bilbao. Parece que quisiera fichar por el Real Madrid o por el Barcelona. El club recibe un mensaje amenazándole para que renueve y llama a la Ertzaintza para que haga una investigación discreta. Ahí aparece el profesor Loizaga.

P.: Vayamos a lo mollar de Bacalao de Bilbao, que es la trama alrededor de un jugador de fítbol. Y no de un equipo cualquiera, del centenario Athletic de Bilbao. Háblenos un poco de cómo se marida el fútbol con un profesor de Filosofía, el otro gran protagonista junto a Norberto Lopetegui.

R.: El fútbol y la filosofía, a mi entender, están más cerca de lo que pudiera parecer. Hay un regusto intelectual que aleja el pensamiento de los espectáculos de masas, y en general de cualquier actividad que genera entretenimiento. Como si pensar fuese un acto sesudo y serio. Yo creo que no se puede explicar el mundo actual sin introducir el mundo del fútbol. ¿No habíamos quedado que la novela negra es reflejo de la realidad existente? Pensar qué es el fútbol nos puede llevar a entender el ahora. Al margen de que te guste o no, ese es otra cuestión más relacionada con las emociones.

P.: Como decía, dos son los ingredientes principales de este guiso narrativo: el fútbol y... la traición. Es curioso que para exaltar una de las grandes pasiones humanas haya elegido un deporte de masas. Pero no hay que olvidar que desde la célebre traición de Bruto a su padre, en la antigua Roma, se han erigido y caído imperios por culpa de los pecados capitales. ¿qué reflexiones cree que nos deja Loizaga acerca del oscuro mundo del fútbol en Bacalao de Bilbao.

R.: La traición es un tema muy literario por tratarse de uno de los actos humanos más complejos. ¿Qué lleva a una persona a traicionar aquello en lo que cree? Pensé en escribir una novela sobre el adulterio, pero no es muy original. Tampoco la traición al país está muy extendida, creo. El dinero del mundo globalizado ha minimizado el sentimiento de proyecto común en un país. Solo queda la religión, o mejor, las creencias. Y ahí apareció el fútbol. Y en Bilbao, el Athletic. No hay mayor traición que cambiar de equipo de fútbol. 

P.: Me gustaría que nos hablase de otros "ingredientes" de la novela para aquellos lectores y lectoras que quizás, no sean muy futboleros, pero les pique la curiosidad; por ejemplo, atraídos por el sentido del humor que destilan estas páginas (en realidad, toda la saga Loizaga).

R.: La novela se puede disfrutar sin gustarte el fútbol, pues es solo el marco donde transcurre la acción. Es una historia de traición que responde a la pregunta ¿hasta dónde serías capaz de llegar por conseguir un sueño? Un tema universal, creo, de todos los tiempos.

Y, por supuesto, con mucha carga de crítica social y la ironía de Loizaga. No es una comedia, pero la forma de hacer de Loizaga, de su ama, de los amigos del txoko, siempre lleva una sonrisa. Novela negra con humor. Lo reconozco, futbol, gastronomía, humor y un misterio que resolver, parece una cuadratura difícil de resolver. Es el lector quien tiene que decir si se ha conseguido. Animo a los lectores a que se adentren en el universo Loizaga y en este “Bacalao de Bilbao”. Yo confío mucho en el resultado final.

P.: Dado que Loizaga, trabaja en la ficción (y Ud. en la realidad) como profesor de Filosofía, finalizo preguntándole por su alumnado, el suyo, claro; por cómo ven las nuevas generaciones el deporte rey y si ha usado en sus clases  al balompié para explicar acaso algún concepto de Platón, Heidegger, Foucault o Nietzsche... A su juicio, ¿quién diría de haber vivido en nuestros días que hubiera sido el filósofo clásico más interesado en el fútbol?

R.: Los alumnos actuales, en el primer minuto de la primera clase, te preguntan por tu equipo de fútbol. El fútbol para nuestros jóvenes es una continua referencia, forma parte de sus inquietudes. Yo, por supuesto, lo utilizo a menudo en mis explicaciones. No se puede conseguir que comprendan algo con ejemplos de mundos que desconocen. Los futbolistas famosos y los influencers son sus ídolos.

Respecto al filósofo, pregunta muy interesante, creo que todos los grandes filósofos estarían interesados en el fútbol, no como seguidores sino como fenómeno de masas. El filósofo tiende a explicar la realidad y en la realidad actual está el fútbol. Algunos denunciarían las estructuras del fútbol, otros valorarían su capacidad de generar identidad colectiva. El fútbol es muy interesante. Pero te diré un filósofo que todavía está vivo y se confiesa un gran admirador el fútbol, Edgar Morin, que tiene una teoría sobre la complejidad de la realidad muy potente. Y cito sus palabras: "no veo el fútbol como una forma de alienación moderna, lo siento más bien como una poesía colectiva". Yo soy de los que disfruta también de la poesía colectiva.


José Francisco Alonso. Bilbao (1968). Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Deusto. Trabaja, igual que su protagonista, Loizaga, como profesor de Filosofía, en este caso en la ciudad de Valladolid. Pisto a la bilbaína, Milhojas de jamón, Café cortado y Bacalao de Bilbao forman el Universo Loizaga, las cuatro novelas publicadas en Alrevés. 

Bacalao de Bilbao. José Francisco Alonso. Alrevés editorial.