Primera entrevista del año a la escritora
que, según nos cuenta, más ejemplares vendió el pasado 2013 en el grupo
Planeta. Megan Maxwell, de promoción con su última novela Melocotón loco por
Valencia nos concedió una amabilísima entrevista. Es más, ya advierto que a
petición suya, en más de una ocasión nos dijo: esto no lo saquéis. Confío en
haber acertado, os dejo la entrevista de la autora de la popular saga Pídeme lo
que quieras; muchas gracias Megan.
Melocotón loco es una historia de amor
atípica con intriga y un poco de erotismo.
Es una novela
que nació hace dos años aunque ha salido ahora. Es una novela muy divertida,
una comedia romántica que es lo que a mí me gusta escribir, es diferente a la
novela erótica que he hecho hasta ahora. Nos habla de un bombero de los que
hacen soñar y una fotógrafa muy independiente que cuando le ve por primera vez
siente el flechazo. Se cuenta un poco la historia de cómo ella a pesar de lo
enamorada que está de él aguanta muchas cosas y cuando ya dice “bueno, hasta
aquí hemos llegado, se tiene que acabar esto” entonces la tortilla se da la
vuelta. Es una historia que termina bien, todas mis historias acaban bien. Para
sufrimiento ya tenemos el de la vida real.
¿El amor distorsiona la realidad?
Totalmente. El
amor es una cosa que cuando lo sientes te “agilipolla” (risas). Cuando nos
enamoramos de una persona perdemos la noción del tiempo, de lo que está bien,
de lo que está mal… Es como si nos metieran en una burbuja con esa persona y
solamente quisiéramos estar con ella, solamente quisiéramos agradarle.
¿Y perjudica seriamente la salud?
Mucho.
‘Orson resultó ser un magnífico amante y ambos
lo pasaron realmente bien.’ Esto lo encontramos al principio de la novela, es
una forma como muy coqueta de decir que han estado juntos, ¿no?
Claro porque yo
no quiero que tú sueñes con Orson, yo quiero que tú sueñes con Rodrigo. Sí que
es cierto que me hubiera gustado poner una escena erótica con Orson, lo que
pasa es que como yo quiero que tú sueñes con el otro, y no es una novela
erótica sino romántica, no he querido especificar ni profundizar en lo que hizo
con el otro. Si hubiera sido una novela erótica habría montado una escena…
Miedo me da (risas). Hábleme de los nombres
de los personajes, por ejemplo lo de Pato para Ana; Nana para Luci; Calvin, el
hombre con nombre de calzoncillo; o Caramelo de chocolate.
Mis amigas me
exigen que algunas de mis novelas tienen que llevar sus nombres, así que las
tengo por orden y esta vez le tocaba a mi amiga Ana. Calvin me venía muy bien
porque me gusta mucho jugar, era fenomenal por aquello de ‘el hombre con nombre
de calzoncillo’. Nana y Pato es que yo soy la típica que pone los motes aunque
suene muy ridículo. Muchas de las cosas que pasan en mis novelas son cosas que
nosotras en el grupo de amigas utilizamos. He metido estas cosas porque me
resultan muy graciosas y quiero que las guerreras se fijen. Me hace gracia
porque luego entre ellas lo comentan.
Veo el estereotipo de la madre histérica
que quiere casar bien a sus hijas, también lo encuentro en las modelos, los
bomberos, etc…
Me gusta mucho
utilizar los estereotipos porque piensa que en este mundo hay infinidad. Cuando
creo un personaje potencio mucho lo que quiero que tú veas. La madre histérica
que quiere casar a sus hijas con alguien de su posición; el bombero que sigue
siendo un héroe, pero se cuida el cuerpo que no veas; vecinas que bajan a casa
con los dulces recién hechos… Los utilizo mucho porque quiero que te los
imagines tan bien que no quepa duda. Me gustan.
‘El hombre que trata a su mujer como una princesa
fue criado por una reina’.
Sí. Eso es un
refrán que muchas veces es así. Hay madres muy detallistas en el sentido de
enseñarle a su hijo cómo se trata a una mujer.
¿Y al contrario?, porque hay muchos hombres
que no tratan bien a sus mujeres.
Hay muchísimos,
aún teniendo madres que a ellos les trataron más que a un príncipe. Al
contrario poco te puedo decir, pero vamos, cuando un hombre lo ves caballeroso
y bien se suele decir “tu madre te ha educado muy bien”, y eso espero que mi
hijo se lo aplique. No quiero que el día de mañana mi hijo y mi hija sean
dependientes, quiero se lo puedan hacer ellos todo. En mi casa todo el mundo
hace todo. Yo me cambio el agua del limpiaparabrisas del coche sola y mis
vecinos alucinan (risas). Me gusta la sensación que produce eso.
Cuénteme qué es del estilo y el universo
Megan Maxwell. Hábleme de sus obras pero como lectora.
El universo
Megan Maxwell son todas mis novelas. El estilo es cuando me dicen “si no
hubiera leído tu nombre y hubiera leído tu novela sabría que es tuya”. Me
encanta cuando me dicen eso. Me llena de orgullo porque estoy creando mi propio
modo de escribir novelas.
Comparan sus libros con 50 Sombras de Grey,
¿le molesta?
No, no me
molesta para nada. Si ella no hubiera triunfado no me habrían propuesto
escribir ‘Pídeme lo que quieras’, que no es como mis otras novelas, pero no se
puede negar que a raíz de ella esto se ha movido. Por norma general los
personajes de las novelas eróticas suelen tener algo oculto, traumático, pero
en las mías no. Les mola el sexo y ya está.
Por Ginés J. Vera
Me encanta Megan , es tan sencilla y cuando habla de sus novelas se nota que le encanta lo que hace.
ResponderEliminarTienes razón Andrea Rubilar. Un saludo y gracias por pasarte y comentar en Maleta de libros.
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